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We're not friends-6o año — capítulo 11
¡Hola a todos! Espero que no se hayan impacientado en esta espera, traté de ser lo mas rápida posible pero creo que me he tardado en escribir el capitulo mas de lo que prometí. Quiero que sepan que a partir de este lunes voy a publicar regularmente como solía hacerlo, sin nada mas que agregar, disfruten el capitulo :)
Cuando Harry y Hermione llegaron al comedor, vieron que las mesas habían desaparecido. La lluvia repicaba en las altas ventanas y las nubes formaban amenazadores remolinos en el techo encantado mientras los alumnos se congregaban alrededor de los profesores McGonagall, Snape, Flitwick y Sprout, los jefes de cada una de las casas, y de un mago de escasa estatura que Harry supuso era el instructor de Aparición enviado por el ministerio. Tenía un rostro extrañamente desprovisto de color, pestañas transparentes, cabello ralo y un aire incorpóreo, como si una simple ráfaga de viento pudiese tumbarlo.
-Buenos días -saludó el mago ministerial cuando hubieron llegado todos los estudiantes y después de que los jefes de las casas impusieran silencio-. Me llamo WilkieTwycross y seré su instructor de Aparición durante las doce próximas semanas. Espero que sea tiempo suficiente para que adquieran las nociones de Aparición necesarias…
-¿Crees poder aparecerte por tu cuenta, Harry?
-Sí, supongo que si-. El pelinegro seguía un poco nervioso por lo de hace ratos, se le notaba en la voz- Solo espero que no me den náuseas.
-Descuida, aunque debes de saber que es uno de los efectos secundarios, ya se te pasaran con la práctica.- A pesar de estar hablando con él, su amiga parecía estar atenta también a lo que el mago al frente decía.
-¡Malfoy, cállate y presta atención! -gruñó la profesora McGonagall, en ese mismo instante ambosse quedaron callados y poniendo su vista al frente.
-... y para que muchos de ustedespuedan, después de este cursillo, presentarse al examen -continuó Twycross-. Como quizá sepan, en circunstancias normales no es posible aparecerse o desaparecerse en Hogwarts. Pero el director ha levantado ese sortilegio durante una hora, exclusivamente dentro del Gran Comedor, para que practiquen. Permitan que insista en que no tienen permiso para aparecerse fuera de esta sala y que no es conveniente que lo intenten. Bien, ahora me gustaría que secolocaran dejando un espacio libre de un metro y medio entre cada uno de ustedes y la persona que tengan delante.
A continuación se produjo un considerable alboroto cuando los alumnos, entrechocándose, se separaron e intentaron apartar a los demás de su espacio. Los jefes de las casas se pasearon entre ellos, indicándoles cómo situarse y solucionando discusiones.
-¿A dónde vas, Harry? -.preguntó Hermione. Su mirada le dirigió una sensación de que nada malo pasaba, con sus manos le hizo una señal de que lo esperara.
Moviéndose deprisa entre el gentío, pasó cerca del profesor Flitwick, quien con voz chillona intentaba colocar a unos alumnos de Ravenclaw que querían estar en las primeras filas; pasó también cerca de la profesora Sprout, que apremiaba a los de Hufflepuff para que formasen la fila; y por fin, tras esquivar a ErnieMacmillan, consiguió situarse al fondo del grupo, detrás de Malfoy, que con cara de malas pulgas aprovechaba el alboroto para continuar su discusión con Crabbe, aunque guardaba el metro y medio de distancia con su compañero.
-No puedo decirte cuándo, ¿de acuerdo? -le soltó Malfoy, sin percatarse de que Harry se hallaba detrás de él-. Me está llevando más tiempo del que creía. -Crabbe fue a replicar, pero Malfoy se le adelantó-: Óyeme bien, lo que yo esté haciendo no es asunto tuyo. ¡Goyle y tú limítense a hacer lo que les mandé y sigan vigilando!
-Yo les cuento a mis amigos lo que estoy tramando cuando quiero que vigilen por mí -dijo Harry lo bastante fuerte para que lo oyera Malfoy.
Este se dio la vuelta y se llevó una mano hacia su varita, pero en ese momento los cuatro jefes de las casas gritaron «¡Silencio!» y los estudiantes obedecieron. Malfoy se volvió despacio hacia el frente. Teniendo en cuenta que ya no se iba a enfrentar verbalmente con él, miró hacia donde dejó momentos atrás a su amiga. Para alivio ella seguía en el mismo lugar pero con una cara de aburrimiento, el no tuvo mas remedio que quedarse donde se encontraba.
-¿Cómo te ha ido? -preguntó Ron alcanzando a Harry-. Yo creo que sentí algo la última vez que lo intenté, como un cosquilleo en los pies.
-No te lo tomes a mal, pero eso quiere decir que las zapatillas te van pequeñas -dijo una voz detrás de ellos, y Hermione pasó a su lado con una sonrisa tranquila.
-Pues yo no he sentido nada -reconoció Harry, volteando a ver a Ron-. Pero ahora eso no me importa…
-¿Cómo que no te importa? ¿No quieres aprender a aparecerte? -inquirió Ron, incrédulo.
-La verdad es que no me preocupa mucho. Prefiero... volar-. Volvió la cabeza disimuladamente para ver dónde estaba cierta castaña y se dio cuenta que platicaba muy animadamente con Ginny.
Ron se entretuvo un rato con su novia, por lo que Harry caminó hacía las chicas saludándolas.
-¿Que tal, Harry?- Ginny le respondió el saludo ya que Hermione se fue a platicar con Luna dejándolos solos.
-Umm... Solo venía a platicar sobre las clases de aparición.
-Yo emm... Pasaba por aquí, han sido muy buenas según me comentó Hermione, espero que lo logren... Que lo logres muy pronto, aunque sé que no deberás tener problemas, pues eres un muy buen mago- la joven lo dijo tan rápido que para cuando terminó de hablar le faltaba un poco el aire y se sonrojó un poco.
-Gracias-. Un silencio incómodo apareció entre ellos, era obvio que no sabía que mas platicar pues su objetivo no era hablar con la pelirroja-. Debo hacer algo, nos vemos.
Pasó al lado de Ron, indicándole que se apresurara. Su amigo lo siguió porque intuía que algo planeaba, se dirigían a la torre de Gryffindor.
-¿Piensas explicarme lo que estamos haciendo o no? -le preguntó Ron, jadeando ligeramente.
-Por aquí -indicó Harry, y cruzó la sala común guiando a su amigo hasta la puerta de la escalera de los chicos.
Como Harry esperaba, el dormitorio estaba vacío. Abrió su baúl y empezó a rebuscar mientras Ron lo observaba con impaciencia.
-Oye, Harry…
-Malfoy está utilizando a Crabbe y Goyle como centinelas. Durante la clase de Aparición estaba discutiendo con Crabbe. Quiero saber… ¡Aja!
Lo había encontrado: un trozo de pergamino doblado y aparentemente en blanco. Harry lo desplegó, lo alisó y le dio unos golpecitos con la varita.
-«¡Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas!» O las de Malfoy, vaya.
De inmediato, el mapa del merodeador dibujado en la hoja de pergamino. Era un detallado plano de los pisos del castillo, en el que se veía cómo se trasladaban de un lugar a otro unos diminutos puntos negros, cada uno rotulado con un nombre, que representaban a los habitantes del edificio.
-Ayúdame a encontrar a Malfoy -pidió Harry con urgencia.
Puso el mapa encima de su cama, y los dos amigos se inclinaron sobre él para buscar a Malfoy.
-¡Aquí! -exclamó Ron poco después-. Está en la sala común de Slytherin, mira… Con Parkinson, Zabini, Crabbe y Goyle…
Harry examinó el mapa, decepcionado, pero se recuperó casi de inmediato.
-Bueno, a partir de ahora no voy a perderlo de vista -prometió-. Y en cuanto lo vea husmeando por ahí mientras Crabbe y Goyle montan guardia fuera, me pondré la capa invisible e iré a averiguar qué está tramando.
-¿Ginny? Espero que estés aquí, quiero hablar contigo.
-Adelante.
-No entiendo porque Harry no llegó contigo al Gran Comedor, los dejé juntos.
-Es que no se me ocurrió nada para platicar. Soy pésima en esto, después de tantos años de conocerlo debería saber qué es lo que le gusta.
-Pero si lo sabes, el adora el Quidditch y la ventaja es que estás en el equipo. Eso, desde mi punto de vista es un punto a tu favor.
-Eso es verdad, pero ¿qué tal si no le gustan las chicas deportistas como yo?-. Suspiró y se dejó caer en la cama.
- No creo que se te haya olvidado que salió con Cho. Es claro que le atraen las chicas que se arriesgan, que juegan a lo mismo que él.
-Podría ser-. La castaña notaba muy ausente a su pequeña amiga, por lo que intuyó que tal vez le pasaba algo, o tal vez era la preocupación de no corresponder a su amor platónico.
-Le propuse a Harry que te invitáramosa ir a Hogsmeade-. De inmediato se sentó recta en su lugar.
-¿Estás bromeando?
-¿Por quién me tomas? ¿Fred y George?
-No puedo creerlo.
-De echo invitaremos a más personas, pero descuida haré todo lo posible porque ustedes dos permanezcan juntos el mayor tiempo posible.
-Muchas gracias- acto seguido la abrazó tomándola por sorpresa pero correspondiendo al abrazo -te prometo que no desperdiciaré esta oportunidad.
Revivía esos momentos en su mente, bien pudo haber sido el día perfecto si Ginny no hubiera llegado ni Malfoy estuviera hablando de sus malvados planes. Esto era el colmo, depender de la felicidad de otra persona. Aunque tal vez no era tan malo, porque esa persona había sufrido igual que él, había vivido algunos de los horrores que les preparaba el mundo en un futuro no muy lejano; un ejemplo muy claro había sido el año pasado cuando fueron atacados en el ministerio, también cuando tuvieron que encontrar la ubicación de la piedra filosofal en primer año. Muchos momentos compartidos como para olvidarlos, mucho dolor sentido como para fingir ser invencibles, solo tenia en cuenta que debían de disfrutar cada momento que pudieran, porque era seguro que en cualquier momento estallaría la guerra que pondría fin a todo esto.
Segundos mas tarde, sentía que el sueño lo iba a vencer pero empezó a escuchar pisadas que indicaban que una persona se acercaba, entonces esa persona le habló.
-¿Estás despierto Harry?
-Eh, un poco.
-Lamento si te desperté
-No, solo que no podía dormir.
-Entiendo, tanto qué pensar con lo de Malfoy y las clases de Dumbledore.
-Tienes razón, pero ya ordenaré todo en mi mente.
-Mas te vale que lo hagas, no querrás estar ido en las clases ni mucho menos en los exámenes.
-Hablando de asuntos personales, ¿has hablado con mi hermano? - la pelirroja se dio cuenta que tocó un punto sensible, pues a la mención del susodicho la castaña borró un poco la sonrisa que llevaba.
-No exactamente, intenté entablar conversación en la clase de aparición pero no la continúe.
-¿Qué le dijiste?
-Solo solté un tonto comentario, ni valió la pena.
-Ay Hermione
-¿Qué? Prometo hacerlo mejor, ya lo he decidido.
-Entre las personas que irán con nosotros pienso invitarlo.
-Supongo que él solo.
-No importa que lleve incluida a Lavender.
-¿Estás consciente de lo que puedes desatar? Ella es muy celosa y tu muy orgullosa, dudo mucho que sea algo fácil estar en el mismo lugar y sin que alguien salga herido.
-Pienso que estás siendo muy exagerada, no hay necesidad de llevar a tal grado esto. Si se pone difícil la encanto y ya.
-¿Ves? Precisamente de esto estaba hablando, si encantaras a cada persona que te cae mal o que te haya hecho algo, en estos momentos la mitad de la casa de Slytherin ya habría sufrido las consecuencias.
-Solo era un decir, Ginny.
-Entonces, ¿cuál es tu plan?
-Primero, armarme de valor para encontrármelos y poder hablar civilizadamente.
-Y en caso contrario...
-No me rendiré. Es algo que estoy dispuesta a hacer.
-¿Por Ron?
-Por mí. Pienso mejorar como persona.
-¿Segura?
-¿A qué te refieres?
-A que no puedes olvidarte de él de la noche a la mañana.
-Créeme ya no lo veo de ese modo, sé que todo tiene su lugar y momento. Acepto cuando algo no puede ser, lo veo como una lección más que he aprendido. Ya vendrán mejores cosas.
Para ser domingo resultaba estar el día mas agitado de lo normal, pues los alumnos mayores de terceros estaban emocionados por su visita a Hogsmeade.Hermione bajaba a desayunar, como a veces solía hacerlo un poco tarde aunque esta vez se podría decir que se consideraba como el almuerzo; se había quedado a terminar unos deberes, y por lo regular la mayor concentración de personas era temprano, así que era el momento perfecto para ir a comer sin tantas personas alrededor.
Tan pronto salió de la sala común, se le hizo raro que Ron fuera delante y sin su "novia". Esto lo vio como una oportunidad:debía empezar por algo sencillo como hola, ¿te diriges a desayunar? Puedo acompañarte si quieres, pero cada vez que lo pensaba sonaba un poco infantil sabiendo que no se habían dirigido la palabra desde hace semanas. Como fuera, lo iba a intentar.
-Hola -se había apurado para caminar a su lado y solo había articulado esa palabra, eres una genioGranger-, ¿vas hacia el gran comedor?
-Ah, hola -claramente se habíasorprendido de que le saludara, aunque Hermione sería la mas sorprendida si tomamos en cuenta que el también es un poco orgulloso y no había muchas posibilidades de que aquello funcionara-. Claro, me he levantado tarde y ahora tengo hambre, todo por olvidar cenar.
-¿Ron Weasley olvidó cenar?
-Está bien, me quedé dormido por culpa de hacer unas tareas y ya no comí.
-¿Ron Weasley haciendo tareas hasta tarde?
-Está bien, sé a donde quieres llegar pero déjame decirte que me estoy volviendo un poco mas ordenado.
-Wow eso si es un cambio.
-Me lo prometí, he decidido mejorar- al oír esa palabras la castaña se quedó quieta, pues era casi lo mismo que ella pensaba de si misma, ¿podría ser una coincidencia que dos personas intenten mejorarse? Al ver su repentino cambio de actitud el pelirrojo también se detuvo- ¿Estás bien, Hermione?
-Si, claro. Solo que se me ha venido a la mente una idea, espero y no lo tomes a mal o intentes rechazar, quiero que lo pienses-. Tomo un poco de aire y siguió -Estoy dispuesta a disculparme contigo y Lavender por mi mal actitud hacia con ustedes, no quiero ser mas la chica orgullosa.
El chico parecía un poco confundido y sorprendido a la vez, podría ser tal cosa que le decía aunque en el fondo sabía que no era culpa de ella que se dejaran de tratar como amigos. Era el principal responsable de que ambos se hayan alejado y ella pensaba que era la culpable, *sin duda no me ha hecho caso de ordenar sus prioridades.*Si no quería seguirse tratándola como extraña mas le valía hacer que esto funcione.
-No creo que esto sea tu culpa. Creo que no me di cuenta como te trataba y que esto te causa daño, para ser sinceros solo pensé en mi al estar con ella. No vi a quienes afectaba, es decir al pelearme contigo Harry debía de "partirse a la mitad" para hablar con ambos, puedo decir que prefería estar contigo que conmigo, ya sabes, yo tengo compañía. Si alguien debe disculparse, ese soy yo.
Hermione escuchaba atentamente cada una de las palabras que su amigo le decía, era un poco raro que el hablara de aquella manera, tan madura y responsable; jamás lo había escuchado hablar de tal forma y para ser la primera vez estuvo bien, sobretodo que su disculpa no haya sido tan larga. Lo único que pudo hacer ante aquello es responderle con una sonrisa.
-Acepto tus disculpas, Ronald.
-Tardaste en contestar, por un momento pensé que ibas a hacerme algo.
-Ja, ja, ja no soy tan mala como parece. Y ya que nos hemos reconciliado, los invito a Lavender y a ti a tomar una cerveza de mantequilla cuando vayamos a Hogsmeade, dile que también quiero hablar con ella pero que no piense mal, quiero estar bien con los dos que no piense que quiero ser su socia o algo por el estilo.
-¿Socia?
-Es un dicho muggle, no lo entenderías. Mejor no le digas eso ultimo. ¿Vamos a almorzar?
-Claro, muero de hambre.
Harry se hallaba comiendo solo, cuando llegó una persona a su lado y lo saludó.
-Hola Harry-. Era Ginny, se encontraba muy bonita ese día, así que supuso que su grupo también saldría a la visita.
-Ginny - limpió un poco de comida de su boca y terminó de masticar el pedazo de postre que se hallaba en su boca - lo siento, ¿Cómo estás?
-Mejor, gracias. No es que me haya sentido mal, sino me siento bien al estar contigo - al percatarse que había hablado de mas y que la miraba raro, se corrigió a si misma - lo que pasa es que no encontré a ninguna amiga en el camino hasta aquí y eres el único al que puedo hablarle bien.
-Supongo que se han quedado dormidas tus amigas.
-Puede ser... ¿Cómo te va hoy?
-Mejor, me desperté con mucha hambre lo cual me parece raro.
-Me recuerdas a mi hermano, el siempre está comiendo.
-Solo que a mi me pasa pocas veces y a el todo los días.
-Ja, ja, ja muy cierto - se le quedó viendo algunos segundos, pero cortó el contacto visual al preguntarle-: ¿sabes si ya despertó mi hermano? Es que no lo he visto desde ayer.
-Debería de estar aquí, pues como sabes el desayuna a su horas.
-Lo dices como si fuera un bebé, lo cual es gracioso.
-Si
- buscó con la vista al pelirrojo a su derecha - no debe de tardar, seguro se entretuvo con Lavender... - ahora buscó a su derecha a su amigo, y se sorprendió al ver con quien venía: sonreía y en ocasiones la tomaba del brazo. Harry se sentía contento hasta ese momento. El instante en que vio que Ron llegaba acompañado de Hermione.