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We're not friends-6o año — capítulo 9
Hola :) Espero y a los que siguen la historia les vaya gustando, a los nuevo lectores solo les digo que tengan paciencia no van a suceder tan rápido las cosas. En caso de que existan faltas de ortografía díganmelo con confianza, acepto criticas. Disfruten el capitulo.
Después de pasar un buen rato con su amigo, Hermione se fue a descansar a su habitación. Justo antes de dejar por completo la sala común pudo ver a Ginny sola en un sillón, por lo que no desaprovechó la oportunidad y fue a hablar con ella.
-Hola Ginny
-Hermione- se veía un poco nerviosa y triste a la vez, se levantó de su lugar dirigiéndose a las habitaciones así que debía sacarle la sopa si quería ayudarla.
-¿Te peleaste con Dean?
-No
-Que bueno, porque...
-Terminamos-. Se sentó en las escaleras que afortunadamente no había nadie allí, la castaña le hizo compañía -Sé que vas a decir que no es lo mejor pero no puedo esconderlo, me gusta Dean es buen chico no lo niego, pero me atrae Harry, tu bien lo sabes.
-Claro, pero no creo que lo mejor ahorita sea que te concentres en él, yo te sugiero que tomes un tiempo para ti, te hará bien.
-Concuerdo contigo-Hermione se acercó más a su amiga envolviéndola en un abrazo.
-Verás que todo va a salir bien, y por Dean no te preocupes si te dejó ir es un tonto.
-Amm... De echo yo le pedí que ya no continuáramos, pues ya no me gustaba como antes.
-¿Que hiciste qué?- ahora se empezó a alarmar, pues si parecía que su amiga no sabía tomar decisiones con prudencia- ¿Acaso le dijiste que estás interesada en Harry?
-Por supuesto que no.
-Es un progreso.
-Él ya lo sabe- la chica se llevó las manos a la cara para ocultarse, sin duda era inaudito esa situación. Al ver la cara de confusión de la castaña agregó:- Accidentalmente una vez me descubrió mirándolo, fue a partir de ahí que empezamos a discutir.
-Ginny, como te digo es mejor que esperes un poco y no es que te reproche, pero que ganabas aceptando a Dean si tu prioridad era y sigue siendo Harry, no entiendo.
-Creí que le podía dar celos, porque una vez vi que me miraba.
-No es bueno jugar con los sentimientos de los demás, espero que lo sepas a partir de ahora.
-Lo sé, ahora comprendo. Y lo peor de todo es que no hubo momentos en vacaciones para poder hablar con él, siempre estaban mis hermanos de por medio.
-Ginny, entiende que es mejor esperar, por tu bien.
-Hermione lamento si sueno un poco grosera pero ya no quiero esperar, he estado así por más de 5 años, siento que en verdad estoy enamorada de Harry. Quiero que lo sepa y no cuando sea demasiado tarde y que alguien más haya ganado su corazón-. Con esa frase empezó a sentir algo en su estómago, podría ser culpa por no haber ayudado a su amiga de antes, o tal vez incomodidad porque ella pasó por algo así.
-Debo admitir que en eso concuerdo contigo, pero te recomiendo estar más con nosotros en los ratos libres, no sería bien visto si de repente terminas con tu novio y al día siguiente ya le estás coqueteando al "elegido".- Ginny pareció pensarlo por un momento, lo que le gustaba de su amiga es que le decía la verdad, no para herirla sino para hacerle ver las cosas como son y que hiciera lo que ella considerara lo correcto.
-Está bien. Acepto tu ayuda de esa forma, sé que lo podré hacer y no quedarme como tu viendo al chico que me gusta con alguien más.- Tocó un lado sensible, cuando lo notó se llevó las manos a la boca un poco avergonzada de lo que dijo. Su acompañante ya se había dirigido hacia la salida cuando se encontró con su amigo pelinegro y le preguntó que tenía pues se le veía entre enojada y triste.
Hermione pasó de largo sin hacerle caso, por lo que Harry se acercó a la chica Weasley para preguntarle por ella. Al no quererle explicar con detalles, se alejó dejándola estupefacta en su lugar. No otra vez, se dijo.
No quería perder la calma, pero ya lo había demostrado al salir de donde se encontraba su amiga, al menos la había dejado con Harry, aunque en su estado no dudaba que también se fuera a preocupar y en lugar de quedarse con ella la buscara. No debía dejarse vencer por los sentimientos tan fácilmente, es verdad que estaba reciente la pelea con Ron pero también había prometido que volvería a convertirse en su amiga; pensaba en que lo haría mientras luchaba contra sus sentimientos, los cuales veía como una costumbre. ¿Qué pasaría si en un futuro próximo este se diera cuenta de que siente algo por ella y deciden comenzar una relación más allá de la amistad? ¿Funcionaria después de tantas pelas y desacuerdos? Sabe de memoria la frase que dice polos opuestos se atraen, pero y si colapsan, nadie dijo jamás algo así.
Debería dejar sus cavilaciones atrás, pues dale vueltas al asunto no la llevarían a ningún lado. En lugar de sentirse triste por lo que le dijo Ginny, le diría que no se preocupe, pues reaccionó por impulso. Sí, eso haría.
-Hermione- volteó hacia atrás, era Neville que se veía un poco nervioso y llevaba consigo muchos libros que parecía que en cualquier momento chocaría con alguien por no poder ver al frente.
-Dime, Neville.
-Necesito tu ayuda- puso los libros en el suelo y continuó - sabes que no soy muy bueno en…
-Pociones- completó la castaña ya que sabía la debilidad que tenía su amigo respecto a esa asignatura.
-Sí, quería saber que días podrías darme asesorías, las necesito con urgencia ya te debería una.
-Ese no es el problema, solo debo considerarlo para acomodar mis tiempos-. Se quedó pensativa por un momento, Neville esperaba ansioso a que le dijera que sí. -El sábado tengo libre.
-Perfecto entonces nos vemos el sábado-. Se despidió alegre y se llevó sus libros hacia donde supo era el gran comedor.
Iba hacia el gran comedor, creyó que tal vez su amiga se dirigió allí al ser el lugar menos poblado a estas horas, puesto que regresando de vacaciones los chicos solían estar en sus salas comunes platicando o arreglando sus cosas para las clases próximas a comenzar.
Se encontró a Neville quien lo saludó gustoso. Al preguntarle si de casualidad vio a Hermione este le dijo que había platicado con ella, pero al saber que ella se encontraba calmada y serena se le hizo un poco extraño ya que no lucia así la última vez que la vio. Decidido a encontrarla salió hacia los jardines, no sin antes encontrarse a Peeves.
-Si buscas a tu novia se fue a encerrar a su habitación-. Tomado por sorpresa ante tal declaración, Harry se dio media vuelta hacia su próximo destino.- Ni siquiera un gracias, ja! Y el maleducado aquí soy yo, malditos adolescentes de hoy en día.
-¿Qué quieres?- el chico encaró al poltergeist.
-Nada muchacho- que molestia, pensó Harry. Cosas así solo lo hacían retrasarse cuando de verdad llevaba prisa, ahora entendía lo que le había dicho Fleur una vez de prohibirles la entrada.
Después de ir por todo el camino tolerando a su acompañante, por fin estaba tomando las escaleras hacia su sala común. Pensaba en que tenía que platicar de nuevo con su amiga, podía imaginar porque dejó sola a Ginny pero necesitaba que ella se lo dijera.
-Debes ser un buen amigo, no te acobardes, sabias que tarde o temprano tendrían que hablar del tema. No, solo puedes ayudar a superarlo, no necesariamente hablar de ello. Algunas veces las personas no necesariamente necesitan palabras para comunicarse lo que sienten.
-¿Harry?- el nombrado se sorprendió que si no es porque estaba con ella a lo mejor hubiera agarrado su varita por cualquier cosa.- ¿Qué haces hablando solo?
-Solo charlaba con mi mismo, y no estoy solo- miró a donde había visto a Peeves hace unos minutos y se percató que ya no se encontraba con el.- Olvídalo. Te estaba buscando, me preocupé porque saliste muy deprisa hace ratos.
-Oh, sí. Sobre eso… preferiría no charlar.
-Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea.
-Es que hicieron un comentario que no me agradó, pero descuida ya lo olvidé.
-¿Fue de Ginny?
-Ella no tiene la culpa, estábamos hablando de varios temas y algo parecido salió en la plática.
-¿Segura?- su amiga solo asintió.
-¿Ya te le declaraste, Romeo?
-¿Disculpa?
-Porque Neville ya se te está adelantando, según escuché quedaron de verse el sábado-. Genial ahí estaba de nuevo el poltergeist molestándolos, aunque le ganó la curiosidad por saber si era verdad lo que mencionó.
-¿Neville? Por favor, deja de decir tonterías y déjanos en paz. Harry no se me va a declarar, poltergeist tonto- lo último lo dijo en un susurro y al escucharlo, su amigo casi suelta una carcajada, pero tuvo que aguantarse si no quería que los siguieran molestando.
Atravesaron el cuadro de la señora gorda y como no había más que unos niños de primer año en el fondo de la habitación, Harry no se quedó con la duda y empezó a cuestionarle ciertas cosas a su amiga.
-Hermione, si no te incomodó lo que te dijo Ginny, sea cual haya sido el comentario, ¿por qué te alejaste de ella?
-Es que no… Es difícil, porque me lo recordó y no quiero que las razones por las que discutí con él sean de conocimiento de todos, solo quiero borrar ese recuerdo y pasar a lo que sigue. Y si, ese tipo de comportamiento de mi parte fue muy infantil, ya no ocurrirá.
-No es que no ocurra, sino quiero evitarte el sufrimiento.
-Lo único que lo evitará es que me olvide de ello. Me gustaría que me hicieras un favor.
-Lo que sea
-Ya no volvamos a hablar de él-. Lanzó un pequeño suspiro y luego más animada prosiguió- Mejor dime que tal tus clases con Dumbledore, porque si fuiste, ¿verdad?
-Sí, pero es algo complicado últimamente-. Al ver que su amiga no comprendía, prosiguió- Me ha dado una tarea, extraerle un recuerdo a Slughorn.
-¿Qué hagas qué?- el pelinegro le indicó a su amiga que no hablara tan fuerte, pues no era algo tan cordial lo que se dispondría a hacer.- Lo siento, pero es un poco arriesgado, a mi parecer.
-Sí, pero ese recuerdo es importante para conocer más sobre las intenciones de ya sabes quién.
-Entiendo. Debes de planear algo que te garantice que obtendrás tu objetivo.
-Ron me sugirió quedarme después de clases para preguntarle.
-Podría funcionar, pero si le negó a Dumbledore la información no creo que a ti te la proporcione con toda la libertad, puesto que se supone que no deberías de saber nada del asunto. Pienso que se enojaría-. Harry se quedó pensando al respecto, pues una vez más ella estaba en lo correcto.
-¡Silencio, por favor, silencio! ¡Deprisa, esta tarde tenemos mucho trabajo! Tercera Ley de Golpalott… ¿Quién la sabe? ¡La señorita Granger, cómo no!
-La Tercera Ley de Golpalott establece que el antídoto para un veneno confeccionado con diversos componentes es igual a algo más que la suma de los antídotos de cada uno de sus diversos componentes -recitó Hermione de carrerilla.
-¡Exacto! -exclamó Slughorn, eufórico-. ¡Diez puntos para Gryffindor! Pues bien, si damos por válida esa ley…
Harry se quedó con una gran expresión interrogativa mientras volteaba a ver a su amiga, no le pareció lógico lo que ella dijo, es más, no comprendía a que se refería. El profesor seguía explicando la clase y dando instrucciones de lo que harían a continuación, estaba a punto de peguntarle a Hermione que no entendía y que requería ayuda, pero cuando se acercó ella se apresuró a comenzar con su trabajo.
Harry se inclinó sobre el libro del Príncipe Mestizo y pasó unas páginas con excesiva brusquedad. Y de pronto lo encontró, garabateado encima de una larga lista de antídotos: «Se le mete un bezoar por el gaznate. Pensó que algo así ya había escuchado antes, pero imaginó que sucedió cuando Snape les impartía clases; confiándose del príncipe hizo aquello.
-Es una pena que el príncipe no pueda ayudarte -. Esa era la voz de su amiga quien sonaba un poco arrogante, estaba muy avanzada en su trabajo por cierto, quiso creer que lo que le dijo no era burla pero conociéndola...
Ya veremos si puedo salvar esta.
Caminó hacia el estante donde se encontraban los materiales buscando su objetivo. Cuando Slughorn dio por terminado el tiempo de preparación de las pociones de cada uno de los alumnos, el pelinegro ya tenía en sus manos la piedra que lo salvaría de hacer el ridículo.
El profesor pasó a inspeccionar los resultados de sus alumnos, algunos pésimos y otros peores, al pasar al lado de Harry su semblante cambió pues según él, esa piedra es un efectivo remedio para las pociones que habían estudiado previamente. Lo felicitó, y después de que anunciara que se podían retirar pudo observar en el semblante de Hermione un poco de decepción. Y con mucha razón. ¿Cómo no iba a estar decepcionada después de que su mejor amigo le ganara por culpa de un libro viejo?
Se concentró por el momento en la misión que le había puesto Dumbledore, y se tardó guardando sus cosas. Al quedarse solos, el chico intervino.
-Señor, tengo una pregunta que hacerle.
-Adelante, pregunta lo que quieras - parecía un profesor muy orgulloso de su alumno, pues en cada clase se podría decir que Harry lo sorprendía con sus habilidades, claro que eso cambiaria cuando se entere a qué se debe su tardía salida de las mazmorras.
-¿Podría decirme qué son los horrocruxes?
-¿Qué has dicho?- su cara cambió de la expresión alegre que tenía a una extraña, parecía casi como si hubieran descubierto a un niño pequeño a punto de hacer una travesura, una mala acción.
-Verá es que...
-Esto es un encargo de Dumbledore -lo había descubierto, ya no tenía sentido mentir.
-Si
-Claro. Si has visto ese recuerdo, Harry, ya debes de saber que yo no sé nada acerca de los horrocruxes-. En su mirada había enojo y decepción. Enojo, porque se supone que aquel recuerdo se lo confió a Dumbledore y solo a él; decepción, porque pensaba que era un muchacho más listo y menos entrometido.
Vio alejarse a su profesor, con él, a su oportunidad de saber las verdaderas intenciones de Voldemort. No entendía como no había planeado aquella acción con algo más de "cerebro". Ese día no solo no cumplió lo dicho por el director, también hizo enojar a su amiga. Ya se las arreglaría para obtener el verdadero recuerdo de Slughorn. Debía contentar a Hermione.