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La decisión de Hermione — capítulo 24

Si Ron contaba las veces que había hecho el amor en su vida, le sobrarían más de la mitad de los dedos de una mano. Por eso no podía creerse que su madre le estuviera pidiendo explicaciones sobre su vida sexual delante de toda su familia.

Ron se debatió entre mostrarse avergonzado o furioso, pero no tuvo tiempo de tomar una decisión porque perdió toda la dignidad al atragantarse con las diez galletas que se había introducido en la boca de una sola vez. Sólo pudo dejar de toser cuando su mejor amigo, aquel que salvó el mundo del mago más tenebroso de toda la historia, hizo desaparecer las migas que se le habían quedado atoradas en la garganta.

Y George intervino:- Ronnie, por Merlín, mamá tiene razón. ¡Deja de hacer el tonto! Ahora que vas a ser padre tienes que madurar.

  • ¡George, cállate! ¡Este es un tema serio! - Y a pesar de lo complicado de la situación, al ver a Molly reñir por primera vez a George después de la muerte de Fred, Arthur no pudo evitar sonreír .

  • Oh, mamá. No riñas al pobre Georgie. - Continuó George poniendo morritos a su madre -Hermione dispuso de un cargamento doble de poción anticonceptiva por gentileza de Sortilegios Weasley.

  • ¿Doble? - Preguntó Charlie con una sonrisa traviesa.

  • Sí, y creo que nuestra hermanita tuvo algo que ver con la rápida desaparición de la primera ración...- Ante este comentario de George, Ginny abrió mucho los ojos, Harry enrojeció y no se vio capaz de levantar su mirada del suelo. Molly y Arthur se miraron... sus hijos tenían que crecer algún día, pero les entristecía que lo hicieran tan rápido. Aún así, estaban muy contentos de las elecciones que habían hecho Ginny y Ron en materia de amor...

George no pudo contenerse y siguió hablando:

-Bueno, Percy... ¡Creo que eres el único Weasley que queda virgen, a ver si te espavilas, chaval!

*- ¡Cállate, George! Pero si tengo novia...-*Respondió Percy, indignado.

Y la voz de Molly volvió a resonar:

- ¡Percival Ignatius Weasley! ¡Cómo te atreves a tener novia y escondérsela a tu familia!

- Bueno, mamá, súmalo a la lista de cosas imbéciles que he hecho este último año...

Al ver la mirada de derrota en los ojos de Percy, su padre intervino en tono conciliador.

-Lo importante es que ahora estamos juntos. Háblanos a tu madre y a mi sobre esa chica...

Al ver que Molly desviaba la atención de Ron para centrarla en Percy, Ginny se acercó a él y le susurró:

  • A ver, pedazo de troll. ¿Qué está pasando aquí? No tengo ni idea de porque Jane le ha dicho a mamá que la familia se iba a ampliar si aún no sabía del embarazo de Fleur... Y dice que se pensaba que mamá no lo sabía porque creía que, fuese lo que fuese, Hermione aún lo guardaba en secreto... Lo único que se me ocurre es que Hermione no se haya tomado la poción y que esté embarazada... pero no puede ser. Hermione es demasiado lista para eso... Hay algo que se nos escapa, Ron.  Tienes que hablar con ella.

  • ¿Por qué no hablas tú con ella?

- Pedazo de idiota, ¿se te ha comido un hipogrifo el cerebro? ¡Cómo quieres demostrarle a Hermione que has madurado si le envías a tu hermanita a sacarte el caldero del fuego. Ahora ya tienes dos cosas qué hacer... pedirle que sea tu novia y preguntarle qué está pasando. Ron, dejaros de líos y tonterías y empezad a haced las cosas bien.

- ¿Y eso cómo se hace?

  • Bueno, hermanito... - George, quien se había unido a la conversación, simulaba meditar - Según el libro...

  • Oh, mierda. Ya estamos otra vez con el maldito libro de ligar de Charlie... - Interrumpió Ginny.

  • *Ginny, no profanes esa sagrada obra literaria ni**me interrumpas.*Ronnie ya es bastante corto como para que desvíes su atención. ¿Qué decía? ¡Ah, sí! Según el libro, Ronnie, ¿Cuál es la mejor manera para que tu chica empiece bien el día?

- Esa me la sé. ¡Desayuno en la cama!

- Eso es, llévale un rico desayuno y será tuya... La poción del amor corre de mi cuenta.

-Bueno, sí, me parece que la idea de George puede funcionar.- Dijo Ginny. Y tras darle un beso en la mejilla a Ron, añadió - La mayor parte del tiempo sigues siendo un tonto, pero hay momentos en que consigo ver en ti el príncipe que ha enamorado a Hermione.

Ante esta inusual declaración de amor fraterno, Ron se quedó perplejo. A continuación, y sin querer decir nada por miedo a arruinar el momento, preparó una bandeja con la comida preferida de Hermione  y se dispuso a llevársela.

Cuando Jane abrió la puerta del dormitorio y se encontró a Ron, rojo hasta las orejas, y con la bandeja del desayuno servida, su mirada se enterneció.

- Lo siento, cariño, pero Hermione se marchó hace un rato.

- Oh, bueno, supongo que un segundo desayuno no le sienta mal a nadie...

Y dicho esto Ron se fue a los jardines y se dispuso a devorar cada miga que tuviera a su alcance. Mientras lo hacía pensaba en cómo pedirle a Hermione qué fuera su novia... creía que la chica le iba a decir que sí... ¡Qué diablos! Le había confesado que le quería desde hace años, se habían besado, se habían acostado juntos... ¡Dos veces!  Pero la verdad es que, aún así, Ron estaba muerto de miedo. Le atemorizaba hacer el ridículo, pero sobre todo temía que ella no estuviese dispuesta a tener algo serio con alguien cómo él...  Y aunque estaba seguro que Hermione no sería capaz de olvidarse de algo tan básico como era tomarse la poción anticonceptiva, se permitió dejarse llevar por la idea de ser padre... obviamente no era el mejor momento, ¡claro que no, si justo él mismo consideraba que aún era un niño en muchos aspectos!... pero pensó que sería bonito tener un bebé junto a la persona que amas... y la idea le gustó mucho... pensó guardarse ese deseo en un rinconcito de su corazón, justo donde la bola de luz le atravesó meses atrás, para poder recuperarla en unos años...

Mientras Ron soñaba en un futuro con Hermione, ella se encontraba en el despacho de la directora, quién de nuevo había tenido que ir al Ministerio a realizar unas gestiones y no volvería hasta media tarde. Con un traslador en la mano, la capa cubriéndola y el giratiempos en el cuello, volvió  a casa de los padres de Tonks. Encontró que no había más adultos que Tonks y que ella jugaba con un precioso bebé. El juego era divertido, una variante colorida de aquellas madres que empiezan una canción y el bebé intenta cantar la siguiente estrofa...  Lo que hacía Tonks era cambiar su tono de cabello y, cuando el pequeño Teddy la imitaba, ella reía, le felicitaba y probaba con un nuevo color... Mientras hacía esto, Tonks le explicaba a Teddy lo mucho que le quería el abuelo que nunca llegaría a conocer y le confesaba la esperanza de que él creciera en un mundo mejor, comprometiéndose a luchar para conseguir ese sueño... 

Hermione dejó que las lágrimas le resbalasen por la mejilla mientras petrificaba a Tonks y le pasaba el traslador por el cuello. A Teddy no le hechizó, pensó que no hacía falta. El bebé, en verla aparecer bajo la capa la sonrió y copió su color de pelo. Cuando Hermione se volvió a cubrir y despetrificó a Tonks, esta no entendió porque la pequeña mata de pelo de su hijo lucía de color castaño, mientras el suyo era de un divertido rosa chicle. Sonrió a su pequeño e inmediatamente siguieron con su juego.

Ron no había conseguido encontrar a Hermione en toda la mañana, así que cuando su estómago rugió de nuevo, decidió dirigirse al Gran Comedor. Allí la encontró, sentada junto a sus familias y Harry, quien le comentaba a Hermione que Andrómeda y Teddy le enviaban saludos. Hermione se veía hermosa. Aunque era evidente que estaba cansada, un aura de felicidad la rodeaba. Una gran sonrisa se formaba en su cara a medida que Harry le contaba las peripecias del bebé. Molly la miraba con ojos preocupados, Ron estaba seguro que a su madre le hubiese encantado saber legeramancia y poder entrar en la mente de la chica...

Arthur llegó y se sentó junto a los demás, también lucía cansado. Explicó que había ido al Ministerio a realizar unas gestiones y que allí se había encontrado con el señor Diggory... juntos habían decidido ir a tomar una cerveza de mantequilla. Dirigiéndose a Harry le dijo:

- Amos te envía saludos. Nunca olvidará lo que hiciste por él, recuperar el cadáver de Cédric le ayudó mucho a superar la pérdida.

- Bueno... -Respondió, Harry. - En realidad sólo hice lo que el espíritu de Cédric me pidió que hiciera...

Y el mundo se paralizó para Hermione. Inmediatamente se dirigió a su amigo y, con voz inusualmente aguda, le dijo:

  • Harry, ¿qué acabas de decir?

- Hermione, te lo he contado miles de veces. En el cementerio, antes de tocar la copa, mis padres y Cédric aparecieron y...

- ¡Harry! ¿Me estás diciendo que el espíritu de Cédric aparecer?

- Hermione, ¿te encuentras bien? Quizás necesitas descansar un poco... - Comentó Ginny.

- Querida en tu estado es muy importante dormir bien... - Comenzó a hablar Molly, desoyendo el gemido de Ron y la suspicaz mirada de Hugo.

Ignorando completamento lo que las palabras "en tu estado" podrían llegar a significar, Hermione volvió a concertrar su atención en Harry.

-Harry, por favor, respóndeme a la pregunta.

- Pues, sí... Hermione. Claro, tú ya lo sabes. Vi el espíritud de Cédric y el me pidió que devolviera su cuerpo a su padre.

Y el mundo volvió a girar de nuevo, pero ahora a una velocidad asombrosa. Hermione abrazó a Harry y empezó a sollozar en su hombro, manteniéndolo muy cerca de ella, sintiendo su piel como nunca antes la había sentido. Harry se quedó quieto, le dirigió una mirada interrogativa a Ron y Ginny, y le devolvió el abrazo.

- ¿Hermione, estás bien?

- Harry, te quiero.

Aquello no se lo esperaba. Hermione estaba muy rara. Sollozaba en sus brazos y le decía que le quería. Miró a Ron. Por suerte, él por fin parecía entender que lo que existía entre Harry y Hermione era un amor fraternal, y sus ojos no demostraban enfado, sino preocupación.

  • Hermione, yo también te quiero. Pero me estás empezando a preocupar...

Pero Hermione no le permitió soltarse, no quería alejarse de él ni un minuto. En aquel momento entendió que, si el espíritu de Cédric había aparecido aún después de haberle aplicado ella el hechizo, había una remota posibilidad de poder salvar a James y a Lily. En su conversación con Dumbledore él le había dejado muy claro que ella no podría salvarles, alegando que sus apariciones después de muertos habían sido claves en la actuación de Harry para derrotar al señor tenebroso... pero, ¿podría ser qué durante el tiempo que durase el hechizo de petrificación permanente las almas de los petrificados actuasen cómo espíritus libres? Eso parecía haber pasado en el caso de Cédric. Sin embargo, tenía que haber algo más, pues estaba segura que Dumbledore sabría esto y sin embargo, fue inflexible ante la imposibilidad de salvar a los padres de Harry. Cierto era que Hermione debía de hablar con su exdirector y que aún no podía dar nada por seguro... pero la simple posibilidad de poder devolverle los padres a su mejor amigo la hizo mantenerse durante mucho rato sollozando en brazos, ante la sorprendida mirada de todos los presentes, quiénes podían apreciar que las lágrimas de la chica eran de felicidad y no de tristeza, pero no entendían nada....

...

Gracias a los que comentáis habitualmente, vuestras palabras son mi alimento para seguir esta historia. ¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Os lo esperabais?

Y a los que leéis en silencio, ¿me regaláis un comentario? Me gustaría conoceros :)