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Historia 187438 — capítulo 33

Los dos adolescentes, llegaron rápidamente hasta la Sala de los Menesteres, y Scorpius pasó tres veces por delante de la entrada, pidiendo únicamente un lugar en el cual Rose se encontrase como en casa. Tras la petición, ante ellos apareció una magnifica habitación con unos grandes ventanales tallados en la roca del castillo y decorados con vidrieras de colores brillantes. Asimismo, la lámpara de araña del techo, iluminaba la estancia emitiendo agradable luz cálida debido al refulgir las velas y el mobiliario de la habitación estaba compuesto por estanterías llenas de magníficos ejemplares de libros, un sofá de cuero envejecido, un gran escritorio de madera tallado con dos sillas a juego, y por último, una cama doble adornada con un dosel de seda con los colores favoritos de Rose: el azul y el naranja.

-Es precioso - dijo Scorpius cuando entraron en la habitación - es como tú. Cálido y brillante.

-Me recuerda a la Madriguera - contestó Rose, con los ojos cerrados - no es exactamente igual pero… desprende ese aire de calidez que me hace sentir como en casa.

-Eso era exactamente lo que pretendía - Scorpius puso una mano en su mejilla izquierda - ¿te encuentras mejor? - preguntó, a la vez que observaba las delicadas facciones de Rose.

-¿Sinceramente?

  • preguntó Rose mirándole a los ojos.

-Claro - contestó con sinceridad.

-No - respondió ella con rotundidad, alejándose - y sé que no lo vas a entender.

-Entonces explícamelo - dijo Scorpius mientras la tomaba de la mano derecha haciéndola girar.

-Podría haberte hecho mucho daño, Scorpius - Rose no podría evitar desviar los ojos de su miraba plateada mientras hablaban - podrías haber muerto si…

-No pienses en ello - contestó él, negando con la cabeza - estoy aquí y estoy contigo. Te lo he dicho antes…. No me voy a alejar de ti.

-No quiero que te pase nada malo - murmuró Rose, agachando la cabeza - no sé controlarlo. Pensaba que en los últimos meses había avanzado pero realmente no…

-¿Eso es lo que haces con Teddy? - preguntó Scorpius y haciendo que Rose le mirase a los ojos.

-Si - afirmó - lo del fuego… solo me había pasado una vez, en la primera clase que tuve con él y fue porque - iba a continuar pero se calló de golpe.

-¿Por qué? - preguntó Scorpius - Rose, necesito que sincera conmigo.

-Fue porque hablamos sobre ti - terminó diciendo Rose - sobre lo que siento por ti y que me estuve negando a aceptar durante mucho tiempo.

-Ya - fue lo único que atinó a decir Scorpius.

-No sé… desde la despedida de Dominique y Roxanne, todo parecía mucho más claro. Por ello cambie de opinión pero después de que hablásemos en el tren… pensé que era por algo más pero me decepcioné de nuevo y luego - Rose en ese momento, estaba lanzada y cada vez hablaba más y más rápido, al mismo tiempo que se movía por la estancia.

-Espera, espera - la dijo el chico de cabello platino - me he perdido - Rose se paró, esperando a que Scorpius hablase - has dicho que cambiaste de opinión, ¿con respecto a qué?

-No se lo digas a Albus, por favor - dijo Rose - sé que se decepcionaría mucho conmigo.

-No le diré nada - prometió Scorpius - pero dime que es.

-Vale - dijo eso para así misma más que para él - supongo que todo empezó el día que discutimos en el aula de la tercera planta.

-No me gusta demasiado recordar ese día - comentó Scorpius, sin poder evitar sentirse mal por como la trató.

-No pasa nada - dijo Rose, negando con la cabeza - la cuestión no es esa ahora mismo. Verás cuando salí de la enfermería, Al me contó tus planes para irte a estudiar a Durmstrang.

- Lo sé, hablamos sobre ello en Hogsmade - Scorpius se encontraba un poco perdido.

-Exacto, pero no te conté todo - confesó Rose - te convencí para que te quedases… con la idea de marcharme yo a Beauxbatons.

Esa frase le cayó a Scorpius como una jarra de agua fría, y ahora que lo pensaba por eso Rose durante los últimos meses del curso pasado pasaba tanto tiempo con Roxanne y Dominique.

-Convenciste a Roxanne y a Dominique para que se fueran contigo - dedujo Scorpius.

-Si - afirmó Rose al tiempo que se acercaba para apoyarse en uno de los postes de la cama.

-Pero tú estás aquí

  • aquello era más que evidente - cambiaste de opinión - el chico hizo una pequeña pausa - ¿cuándo cambiaste de opinión, Rose?

-En agosto, el mismo día que se marcharon Dominique y Roxanne - la chica pelirroja alzó la mirada para hablarle de tú a tú - me quería marchar por ti, porque enfadada contigo pero… cuando recibí tu carta - metió la mano en su bolso de cuentas y sacó la carta que recibió en agosto - esto me hizo comprender que no quería separarme de ti

-La llevas siempre encima - comentó Scorpius algo conmovido y al mismo tiempo sin poder creérselo del todo.

-Si - afirmó Rose, con un encogimiento de hombros - la carta me hizo darme cuenta de que quería quedarme, porque realmente ya no estaba enfadada y cuando me puse el colgante que me regalaste… me sentí bien, por primera vez en mucho tiempo - se desabrochó un par de botones de la camisa blanca que llevaba y se lo enseño - no me lo quito desde entonces.

-Te quedaste por mí

  • dijo Scorpius con rotundidad.

-Sí y con respecto a tu primera pregunta - respondió Rose, volviendo al inicio de la conversación

  • el día que provoqué el fuego con Teddy fue porque hablamos sobre ti y sobre lo que dijo Parkinson en el comedor - Scorpius hizo un asentimiento para que continuase hablando - en el fondo… quería que lo que estaba diciendo sobre nosotros fuese cierto y no me digas como, Teddy lo sabía.

-No sé qué decirte Rose - la cabeza del chico era un hervidero en ese momento - en parte estoy enfadado porque me engañaste para que me quedase pero tú planeaste hacer lo mismo, pero por otro lado, estas aquí - la señaló con la mano derecha - y sé que también es por mí.

-Si estoy aquí - Rose cogió aire y se quedó mirándole unos segundos antes de seguir hablando - es porque te quiero y es una locura porque solo tenemos catorce años pero...

-Yo también te quiero Rose - la interrumpió Scorpius, poniendo ambas manos en las mejillas de la chica y depositando un ligero beso en sus labios.

-Lo sé - susurró Rose cerrando los ojos - pero podría hacerte mucho daño - su voz se quebró en ese momento y unas pequeñas lágrimas empezaron a descender por su hermoso rostro.

-No llores por favor… no soporto verte llorar - murmuró Scorpius, mientras limpiaba sus lágrimas con delicadeza - sé que nunca me harías daño. Y menos apropósito.

-Pero tengo miedo - dijo Rose alzando su mirada azul hacia la de él - antes no se lo que ha pasado, pero era como si me consumiese un fuego por dentro.

-Estabas ardiendo - murmuró Scorpius - el fuego era como si brotase de ti, como si fueses una pequeña llama - compuso su mejor sonrisa para Rose pero ella seguía con una expresión triste - no me voy a marchar. Voy a estar a tu lado a menos que tu no quieras… no pienso dejarte sola.

-No quiero que te alejes de mí - la voz de Rose era queda.

-¿Pero? - preguntó el chico de los ojos grises - sé que hay un pero.

-Pero… creo que deberíamos de dejar lo de los besos para más adelante - se estaban mirando a los ojos - al menos hasta que logre comprender que es lo que ha pasado.

Se miraron durante lo que parecieron ser siglos, escondidos del resto del mundo en la sala que desde ese momento sería testigo de múltiples encuentros, y a pesar de que Scorpius quería tener con ella lo mismo que Albus con Alice, comprendía que sus circunstancias eran totalmente distintas.

-Me parece bien - dijo Scorpius, esbozando una sonrisa de medio lado - pero sí que podré darte besos en la frente, en las mejillas o un piquito ¿no? - puso cara de cordero degollado.

-Eso me parece perfecto - contestó la chica pelirroja, poniéndose de puntillas y depositando un pequeño beso en sus labios - aunque me gustaría que la gente no se enterase, al menos de momento… por si la cosa acaba mal.

-Creo que será lo mejor, sí - en eso Scorpius también coincida - aunque podríamos venir de vez en cuando aquí para estar juntos - la cogió delicadamente ambas manos.

-Eso me gustaría - dijo Rose, con un tono mucho más alegre - ahora solo me apetece estar contigo hasta que tengamos que ir a ver a Teddy y para eso quedan - miro su reloj de pulsera - como dos horas.

-¿Qué te parece si nos tumbamos en la cama y - iba a continuar pero no pudo evitar soltar una carcajada ante la cara perpleja de Rose - nos abrazamos mientras hablamos de algo interesante?

-Jajajaja - la risa de Rose era totalmente musical y a Scorpius eso le encantaba - me parece genial.

Por lo que eso mismo hicieron, se tumbaron sobre la mullida cama que había aparecido ante ellos cuando entraron en la sala, y durante esas dos horas no se preocuparon absolutamente de nada, salvo de disfrutar el uno del otro.

Cuando quedaban quince minutos para la hora acordada, salieron de la sala, uno tras otro, asegurándose de que no había nadie a su alrededor, y ambos se dirigieron hacia el despacho de Teddy. Al entrar en el aula, se sorprendieron al escuchar las voces de Lorcan y Lily, quien estaba sumamente sonrojada mientras que Teddy los escuchaba, con cara de enfado.

-Profesor - era Lorcan quien estaba hablando - te prometo que nadie se ha dado cuenta y ya sé que ha sido una autentica tontería pero… - iba a continuar pero Teddy le interrumpió.

-De peros nada, Lorcan Scamander - la cara de Teddy - ¿cómo has permitido que saliese?

-Teddy, no le eches la bronca, ha sido culpa mí… sólo mía - Lily estaba prácticamente suplicando.

-Cállate, Lily - la cortó Teddy - ya hablaré contigo - se volvió hacia Lorcan - no voy a castigarte pero le descontaré a Ravenclaw, treinta puntos y da gracias de que no se lo cuente a la jefa de tu casa… y ahora largo.

Lorcan se dio la vuelta, y al avanzar hacia la puerta se encontró con las miradas perplejas de Scorpius y Rose, y al salir por la puerta les dijo:

-Luego nos vemos en el Gran Comedor, chicos - su voz sonaba bastante tiste.

Rose y Scorpius avanzaron con paso indeciso hasta donde se encontraban Lily y Teddy quienes discutían acaloradamente en ese momento.

-No Teddy, por favor - Lily sonaba totalmente desesperada - a papá no se lo cuentes. Nunca me perdonará y mi madre… mamá me castigará de por vida.

-Me da igual, Lily

  • Teddy la miraba con el ceño fruncido - Harry me dijo que te vigilase, tú lo sabes. Acabo de pasar a ser profesor titular, todos esperan que consiga controlar más o menos lo que hacéis y tú te escapas a la mínima con Lorcan… ¡Tienes 12 años, Lily!

-Ya lo sé, Teddy - pequeñas lágrimas habían empezado a resbalar por la cara de Lily - pero por favor no se lo cuentes a mis padres… ¡Haré lo que quieras! - exclamó eso a la desesperada.

-Está bien… - Teddy estaba intentando serenarse - de momento no se lo voy a contar a Ginny y Harry porque se llevarían un disgusto, al igual que tus hermanos pero… te quedarás castigada - Lily abrió muchísimo los ojos - no me mires así - la chica desvió la mirada hacia el suelo - desde hoy hasta que se termine el curso, todos los sábados te quedarás conmigo. No pienso quitarte la vista de encima.

-Eso es injusto - murmuró Lily para sí misma.

-Te he oído - dijo Teddy, con los labios fruncidos - elige: castigo o que se lo diga a tus padres.

-Castigo - terminó por decir Lily, después de varios minutos pensando.

-Muy bien - comentó Teddy, mirando a su 'hermana' a los ojos - siento mucho esto pero es porque me preocupo por ti, Lily… y no quiero que tengas problemas.

-Lo sé - musitó la hija de Harry Potter con la cabeza gacha.

-Bien - suavizó un poco el gesto y se fijó en la presencia de Scorpius y Rose - ah, ya habéis llegado. Lily, ve a buscar a Lorcan y dile que lo siento ¿entendido?

-Si - Lily se giró para salir de aula y se encontró con su prima y el mejor amigo de su hermano - Rosie, Scor - los dos chicos asintieron - siento todo esto, luego nos vemos.

-Hasta luego Lils - se despidió Rose, mientras su prima salía del aula - Hola Teddy.

-Ted - dijo Scorpius a modo de saludo.

-Chicos, siento lo que habéis visto - se disculpó el joven profesor - no me había dado cuenta de que ya era la hora, pero es que he pillado a Lily volviendo de Hogsmade y… en fin.

-Ya - Rose se mordió el labio porque no sabía si debía decir que ella había ayudado a su prima a salir des castillo, pero como parecía que no sabía nada, decidió callarse - seguro que no lo volverá a hacer.

-Eso espero… - Teddy soltó un pequeño suspiro y se frotó los ojos - y ahora… quiero que me contéis que es lo que ha pasado en el aula de música.

Rose y Scorpius se miraron entre ellos, y a decir verdad Scorpius estaba bastante nervioso porque no quería que supiese que se habían besado, le daba un poco de vergüenza hablar de ello con su primo mayor.

-¿Y bien? - preguntó Teddy mirando alternativamente a los dos - estoy esperando a que me contestéis.

-Ha sido culpa mía, Teddy - terminó diciendo Rose, evitando mirarlo a la cara - no sé cómo ha podido pasar, yo he empezado a sentir como si un fuego me consumiese y cuando me he dado cuenta…

-El aula estaba ardiendo - concluyó Scorpius - Rose me ha contado que no es la primera vez que la pasa, que la pasó hace unos meses.

-¿En serio? - Teddy miraba a Rose con la ceja levantada.

-Si - afirmó la hija de Hermione - se lo he tenido que contar. Ha sido un accidente.

-Ya lo sé - comentó Teddy mientras se pasaba la mano por el pelo, síntoma de nerviosismo - he podido reparar todos los daños antes de que se enterase alguno de los otros profesores.

-Muchas gracias Teddy - Rose le dirigió una sonrisa pequeña.

-Si gracias, Teddy

  • coincidió Scorpius - nos podríamos haber metido en un buen lio de lo contrario.

-Si - dijo Teddy - pero necesito que me contéis que es lo que estabais haciendo… ¿estabais discutiendo otra vez? - eso podría explicarlo todo, pensó Teddy.

-¿Es necesario? - preguntó Scorpius, poniéndose completamente rojo, mientras pensaba que ojala dijese que no.

-Claro que es necesario - comentó Teddy como si fuese obvio.

-Nos estábamos besando - contestó Rose, como si nada.

-¡Rose! - exclamó Scorpius, llamándola la atención y poniéndose completamente rojo, al tiempo que Teddy no pudo evitar soltar una pequeña carcajada.

-¿Qué? - le preguntó Rose al primogénito de los Malfoy, alzando la ceja derecha -no me mires así… con Teddy no puedo tener secretos. Es él quien me ayuda a controlar todo esto - hizo una pausa y habló en un tono más amable - además me contó que le va a pedir a Victoire que se case con ella - después de decirlo, se llevó ambas manos a la boca.

-¡Rose Jean Weasley! - esta vez fue Teddy quien la llamó la atención - se supone que era un secreto.

-Lo siento - se disculpó ella, componiendo su mejor cara - ha sido sin querer Teddy. Además - miró a Scorpius, con los ojos entrecerrados - Malfoy no va a decir nada.

-Te lo prometo - intervino Scorpius, mirando a su primo segundo - no diré nada.

-Eso espero - dijo finalmente Ted, resoplando - ¿nos podrías dejar un momento a solas a Rose y a mí?

  • Scorpius frunció ligeramente el ceño - te prometo que te la devolveré en unos minutos.

-Claro - contestó el chico de ojos grises tras un carraspeo - muchas gracias por todo, de verdad Teddy - se giró para salir pero se permitió rozar la mano de Rose y decirla en voz baja - te espero en el vestíbulo.

Acto seguido, Scorpius avanzó por el pasillo del aula hasta salir por la puerta de madera, asegurándose de que nadie que estuviese en el pasillo escuchase la conversación que iba a tener lugar durante los próximos minutos en ese aula.

Rose miró a su 'primo' durante un minuto que se la hizo realmente eterno, aunque por suerte el pelo de Teddy seguía siendo de color azul eléctrico, lo que hizo que se relajase.

-Siento mucho lo del aula Ted - empezó a decir Rose, mordiéndose con nerviosismo el labio inferior - Scorpius no ha tenido la culpa de nada… y es una suerte que hayas podido solucionarlo.

-Sé que no ha tenido la culpa - compuso una media sonrisa - pero debes de tener mucho cuidado Rose - su 'prima' agachó la cabeza - no quiero que te sientas mal, es solo que podría haber pasado cualquier profesor y ahora mismo estarías manteniendo una conversación totalmente distinta.

-Lo sé - la voz de Rose era queda, y ella se dejó caer pesadamente sobre uno de los desgatados pupitres de madera - fue todo muy espontáneo. Estaba en el aula tocando el piano, y Scorpius apareció detrás de mí, sin darme cuenta - ya que había empezado a relatar lo sucedido, notaba como las palabras querían salir de ella

  • primero discutimos un poco, como siempre… pero luego, hablamos sobre nosotros y cuando me quise dar cuenta - notaba que un rubor se entendía por toda su cara
  • notaba como si el fuego me consumiese y al final…

-Al final el aula estaba ardiendo - terminó por ella Teddy, del mismo modo que poco antes lo había hecho Scorpius - has proyectado lo que sentías, igual que otras veces.

-Si - afirmó Rose - no sé qué hacer… sé el peligro que conlleva todo esto, pero Scorpius dice que no quiere dejarme sola, y si te soy sincera… yo tampoco quiero que me deje - su interior era un remolino de emociones - pero puede ser muy peligroso.

Ted no pudo evitarlo y se acercó hasta ella para pasarla un brazo por la espalda y darla un pequeño abrazo. Se mantuvieron en esa posición muy poco tiempo, pero para Rose significó mucho, ya que fue francamente reconfortante.

-Muchas gracias Ted

  • fue lo único que pudo decir Rose.

-De nada, Rosie - dijo él un poco emocionado también.

-Ah… con respecto a Lily y Lorcan - la pelirroja torció ligeramente el gesto - no seas demasiado duro con ellos - Ted frunció el ceño - ellos simplemente querían disfrutar de un día normal.

-Fue una falta muy grave Rose - la voz de Teddy era impasible mientras se movía hacia su mesa, para recoger unos papeles de su escritorio - podrían haberla visto.

-No la reconocerían créeme - esa frase hizo que Teddy se girase hacia ella bruscamente y la mirase con una expresión interrogante - en Hogsmade… ella era yo.

-Estas de coña - dijo Ted mientras Rose negaba con la cabeza - ¿la has dado poción multijugos?

-No me dejó otra opción - se excusó Rose - iba a salir del castillo de todas formas y... mejor que fuese siendo yo, que salir siendo ella misma.

-Por eso aceptaste salir con Lorcan hoy - el joven profesor ahora entendía todo - y por eso estabas en el aula… para que nadie te encontrase.

-Si - afirmó Rose - y lo siento mucho. Entiendo que quieras aplicarme a mí también un castigo.

-No te voy a castigar - Teddy soltó un bufido - Voy a hacer como que no hemos tenido esta conversación - hizo una pequeña pausa - bastante tendrá tu padre cuando se entere de lo de Malfoy - compuso una media sonrisa maliciosa - solo espero que me llames para verle la cara al tío Ron.

-Gracias - contestó Rose de forma sarcástica - eso es de gran ayuda Teddy.

-Para eso está la familia, pequeña Rosie - el tono de Ted era ahora mucho más amistoso y la llamó como cuando era una niña de cinco años - sabes que debemos de trabajar lo del fuego.

-Lo sé - contestó Rose con voz cansada - y sé que será complicado… muy, muy complicado.

-Podrás con ello - Ted se acercó de nuevo hasta ella - estoy convencido.

Ambos esbozaron pequeñas sonrisas, y tras pocos minutos más, Rose se despidió de Teddy para dirigirse hacia donde Scorpius Malfoy, la estaba esperando. Al llegar hasta él, los dos adolescentes de familias rivales se miraron a los ojos, y supieron que pasara lo que pasase, siempre estarían juntos. 


Hola a todos, 

Estoy de vuelta como veis y solo deciros que lamento haber tardado tanto en actualizar pero antes me ha sido imposible. 

Intentaré actualizar más de seguido de ahora en adelante. Muchas gracias a todos los que seguís la historia. 

XoXo, Lorena ;)