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Historia 187438 — capítulo 32

Rose y Scorpius se miraron durante un minuto que se les hizo eterno a ambos hasta que el chico de los ojos metalizados, desvió la mirada de la cara de la chica pelirroja.

-Vas a tener que explicarme muchas cosas, Weasley

  • dijo Scorpius a modo de saludo, con una voz contenida.

-Malfoy - respondió Rose en el mismo tono - ¿quieres hablar aquí o fuera?

-Donde sea - contestó el chico mirándola de forma inescrutable - con tal de que me expliques que demonios está pasando aquí.

-Vale - Rose se levantó del mullido asiento y se dirigió hacia uno de los grandes ventanales, pero después se giró para enfrentarlo - ¿qué es lo que quieres saber?

-Que significa todo esto - respondió sin miramientos, acercándose hacia ella y apoyándose en la pared de piedra - se supone que estas con Lorcan, en Hogsmade. Pero estas aquí - la señalo con la mano derecha extendida - ¿has utilizado un giratiempos? - preguntó con escepticismo.

-No - contestó Rose, rodando los ojos - están todos destruidos. Es mucho más sencillo que eso pero… no sé si debería contártelo.

-Me lo debes, Rose - respondió Scorpius mirándola con intensidad, y contemplando como esta se mordía con nerviosismo el labio inferior.

-Lo sé - terminó respondiendo - de acuerdo. Como ves estoy aquí pero técnicamente… también estoy en Hogsmade.

-Entonces... - dijo Scorpius animándola a seguir.

-En Hogsmade está Lily, haciéndose pasar por mí - Scorpius abrió mucho los ojos.

-¿Lily y Scamander salen juntos? - Rose asintió con lentitud - Albus se va a morir cuando se entere. ¡Lorcan tiene quince años y Lily doce! - exclamó sorprendido.

-Por eso mismo, me pidieron el favor de decir que yo iba a salir con Lorcan mientras que Lily se hacía pasar por mi tomando poción multijugos - explicó Rose, pasándose una mano por el pelo para quitárselo de la cara.

-Te podrían expulsar por ello, Rose. A ti y a ellos - dijo Scorpius, quien todavía no conseguía creerse lo que había hecho Rose por su prima.

-Ya lo sé, Scorpius - contestó Rose - pero no he podido negarme, al fin y al cabo es culpa mía en cierto modo que empezasen a salir.

-Ahí sí que me acabo de perder - declaró su amigo, completamente perdido.

-¿Tienes tiempo? - el chico asintió con vehemencia - supongo… que todo empezó en mi noveno cumpleaños. Ya sabes que en mi familia tenemos la tradición de celebrar los cumpleaños todos juntos.

-Claro - respondió Scorpius sin evitar esbozar una pequeña sonrisa - es una de las cosas que más envidio de tu familia.

-El caso es que cuando éramos pequeños, nos gustaba jugar a las aventuras, casi siempre a los exploradores pero en ese cumpleaños, dejé que Lily eligiese el juego así que eligió lo que ella llamaba

  • no pudo evitar soltar un risita al recordarlo - Princesas, caballeros y dragones.

-Parece que la historia promete - comentó Scorpius, suavizando el gesto.

-Bueno… algo así. Las princesa éramos Lucy, Lily y yo, el caballero de Lu era Louis, el de Lily solía ser Hugo y el mío Albus, pero en ese cumpleaños, Hugo quiso hacer de dragón junto con James y Fred, así que Lorcan se ofreció voluntario para suplir el puesto de mi hermano - iba explicando Rose con añoranza - y todo empezó ahí. A Lorcan siempre le había parecido que Lily era como una muñeca en miniatura y Lily desde ese día vio a Lorcan como un caballero de brillante armadura.

-No sé por qué pero no me sorprende que Lily piense eso de un chico - dijo Scorpius ya que todos sabían que la pequeña de los Potter era soñadora y a la vez un poco caprichosa.

-Creo que a nadie le sorprende - coincidió su amiga - la cuestión es que se carteaban y pasaban bastante tiempo juntos, sobre todo cuando íbamos a la Madriguera pero todo cambió cuando Lorcan entró al colegio.

-¿Por qué? - preguntó Scorpius, claramente intrigado.

-Fue por James - contestó Rose - cuando supo que se carteaba con Lily cada dos días, no le sentó demasiado bien. Le surgieron los celos de hermano mayor y al final Lorcan se las arregló para mandarle a través de Roxanne una carta donde la decía que no podría volver a escribirla porque James los había pillado.

-Vaya… me da pena que pasase eso. Sé que James pues ser un poco difícil de tratar pero no me lo imagino enfrentándose a uno de sus mejores amigos - comentó el chico de cabellos platinos.

-Pues estuvo sin hablarle tres meses - respondió su amiga - Lily se quedó un poco chafada pero no quería que su hermano se enfadase con un buen amigo por su culpa así que no tuvo más remedio que aceptarlo.

-Pero volvió a cambiar la historia, gracias a ti ¿no? - intuyó Scorpius, ya que a su mente le llegaban momentos que comenzaban a encajar.

-Si - afirmó Rose - ¿recuerdas nuestra segunda noche en el colegio? - le preguntó con una ceja alzada.

-Claro que lo recuerdo - respondió Scorpius, ya que se acordaba perfectamente de que Lorcan se había llevado a Rose de la mesa - Julianne me estuvo dando la tabarra durante toda la cena.

-A veces puede llegar a ser un poco intensa

  • reconoció Rose - pero es una buena amiga.

-No estoy diciendo lo contrario - comentó Scorpius.

-Ya, el caso es que cuando Lorcan vino a por mí fue para pedirme que le ayudase a volver a cartearse con Lily - explicó la chica de los ojos azules de forma resumida.

-Y por supuesto accediste - supuso Scorpius.

-Claro que acepte - respondió Rose - en ese momento, me parecía un gesto muy bonito por parte de Lorcan el querer seguir siendo amigo de Lily, y les estuve ayudando durante los dos años siguientes, hasta que ella entró al colegio.

-Ya veo… - fue lo único que dijo Scorpius.

-Te pedí que confiases en mi - respondió Rose - mira, puede que lo que esté haciendo no sea del todo correcto, porque me estoy saltando como cincuenta normas del colegio, además de estar engañando a mi mejor amigo, ocultando que su hermana tiene… lo que sea que tiene con Lorcan.

-Pero - Scorpius sabía que había un pero.

-Pero no me pude negar cuando me lo pidió - confesó su amiga, levantando la mirada para mirar a Scorpius - tendrías que ver como se miran, Scorpius - hizo una pausa y pensó que ella lo miraba de la misma manera a él - lo feliz que son juntos. Es como Vic con Teddy, o como Albus con Ali, pueden tener sus diferencias como todo el mundo, e incluso a veces discutir porque chocan pero se complementan - hizo otra pausa para coger aire, mirando a Scorpius con intensidad - y sé que Lily es muy pequeña, pero yo confío en Lorcan es un buen amigo mío y lo que tienen… no puede estar mal, para nadie - terminó de explicar con voz tomada.

-No puede estar mal - dijo Scorpius, repitiendo la misma frase que acababa de decir su amiga y sin poder evitarlo, pensando en su relación con Rose.

Rose avanzó con paso lento hasta apoyarse en uno de los laterales del piano de cola, y Scorpius la siguió. Rose se giró y se encontró con que Scorpius estaba muy próximo a ella.

-Siento no habértelo dicho antes - dijo Rose, desviando la mirada.

-No te preocupes - Scorpius sabía por qué había hecho eso y él, en su situación, habría hecho exactamente lo mismo - entiendo por qué lo has tenido que hacer. Es solo que bueno… me molestaba que hubieses aceptado salir con Lorcan aunque fuese de mentira.

-¿Por qué? - le preguntó, enfrentándose a él - ¿por qué te molestaba?

-Esta conversación ya la hemos tenido antes

  • respondió Scorpius y notando como el miedo se instalaba de nuevo en su estómago, viéndose incapaz de decirle la verdad.

-Sí, la hemos tenido antes - contestó Rose, recordando su conversación en el expreso - pero me estas ocultando algo. Sé que no estás siendo del todo sincero - aunque yo tampoco, pensó Rose con tristeza.

-No es verdad - dijo Scorpius negando con la cabeza y separándose de ella.

-Me ha dicho Lily que ibas a invitarme a salir a Hogsmade - la frase hizo que Scorpius se quedase estático - ¿es verdad?

  • preguntó Rose, con la voz algo más suavizada.

-Mira eso da igual - respondió Scorpius, esquivando la pregunta.

-Pero a mí sí me importa - contestó Rose, acercándose hacia él, y poniéndole una mano en la mejilla derecha - he sido sincera contigo hace un momento, contándote algo que ni siquiera debería haberte contado.

-No sé si puedo, Rose - dijo Scorpius apoyando su frente en la de ella y cerrando los ojos - yo no quiero estropear más las cosas… bastante nos ha costado arreglarlo después del incidente de marzo, todavía me avergüenzo por ello.

-Eso está totalmente olvidado ya - Rose hizo una pausa para coger aire - y las cosas no tienen por qué estropearse - contestó ella, también manteniendo los ojos cerrados y poniendo sus manos sobre el pecho del chico - solo quiero saber si era cierto lo que me dijo Lily.

-Sí que es cierto - consiguió decir Scorpius en un susurro - te iba a invitar el sábado domingo, después de salir de la biblioteca pero cuando me dijiste lo de Lorcan…

-Lo sé - una parte de ella se arrepentía por haber aceptado el plan de Lily, ya que había desaprovechado la oportunidad de pasar el día con Scorpius - podríamos pasar el día juntos, solos - su voz también era un susurro.

Había una gran tensión ahora mismo en el ambiente, y ambos adolescentes tenían sus sentimientos a flor de piel. Rose notaba como el corazón de Scorpius latía a mil por hora y Scorpius por su parte notaba como le ardía el lugar donde Rose tenía depositada sus manos.

No supo realmente de donde salió esa repentina valentía pero Scorpius, abriendo los ojos, puso una mano en la mejilla izquierda de su amiga, gesto al que Rose respondió alzando la cabeza y mirándole con sus impresionantes ojos azules, sabiendo que en ese preciso momento, estaba completamente perdido.

Todo pasó demasiado rápido, y al mismo tiempo demasiado lento, ya que Scorpius con elegancia se acercó hacia la cara de Rose, cerrando los ojos y disfrutando del momento: notando el roce de la nariz respingona de la chica contra la suya, poniendo su otra mano sobre la mejilla ardiente de ella, y finalmente juntando sus labios contra los suyos.

Rose por su parte, era en esos momentos un manojo de nervios, ya que al sentir los labios de Scorpius contra los suyos no sabía exactamente cómo reaccionar, pero finalmente su instinto se impuso a sus miedos y le correspondió con un beso dulce y delicado, que duró pocos instantes pero aun así los dos se sentían inmensamente felices.

Al abrir los ojos, los dos chicos se sonrieron sin poder evitarlo y un silencio conformante se instaló entre ambos. Los ojos de Scorpius brillaban como el mercurio fundido mientras que los ojos de Rose transmitía la misma calma que el océano después de una tempestad, pero un calor repentino se instaló en su interior y no pudo evitar volver a acercarse hasta Scorpius para besarlo de nuevo. Al principio, a Scorpius le sorprendió mucho ese comportamiento viniendo de Rose, pillándole desprevenido por completo, pero después reaccionó concentrándose en el momento.

La intensidad del beso crecía por momentos, guiándolo Rose, quien al mismo tiempo, sujetaba a Scorpius de las solapas de su camisa para tenerlo más cerca y Scorpius por su parte tenia sujeta a Rose rodeando su cintura con el brazo izquierdo, intentando no el equilibrio y es por ello que guio a Rose hasta el piano para apoyarla sobre la cola. Continuaron besándose, perdiendo la conciencia del tiempo que había pasado, mientras que Rose notaba como un calor excesivo comenzaba a extenderse por todo su cuerpo, al mismo tiempo que Scorpius tenía su mano derecha enterrada en el pelo de ella.

-Eres preciosa - consiguió murmurar Scorpius entre los labios de ella.

Aquella declaración hizo que Rose profundizase más el beso mientras que modificaba su mano derecha, desplazándola por detrás de la espalda musculosa de Scorpius y describiendo pequeñas caricias. El calor siguió creciendo más y más en el interior de Rose, hasta que Scorpius se separó abruptamente de la chica.

-¿Qué pasa? - preguntó Rose a quien la faltaba la respiración.

-¡Rose! - exclamó Scorpius, haciendo girar a la chica sobre sí misma y horrorizándose Rose por la situación.

Al otro lado del aula, donde estaban los pupitres de madera, la pizarra y el atril del profesor Flitwick, unas grandes lenguas de fuego estaban consumiendo el mobiliario, y un humo bastante denso estaba empezando extenderse por el aula. Scorpius tardó menos de un segundo en reaccionar.

-Abre las ventanas - le ordenó Scorpius a Rose - iré a buscar a Teddy.

Pero en lugar de acercarse a las ventanas, Rose se aproximó hacia las grandes lenguas de fuego hipnotizada e incluso extendió la mano derecha para acariciarlas, pero Scorpius quien la vio de refilón antes de salir del aula, se acercó hasta ella cogiéndola de ese mismo brazo

-¡Rose, reacciona! - exclamó Scorpius, zarandeándola levemente.

El gesto hizo que la chica volviese a la realidad, mirando a Scorpius de una forma que él no pudo comprender. Parecía como si el fuego brotase de ella ya que al tacto, estaba sumamente caliente.

-Estas ardiendo - dijo Scorpius con una mezcla de miedo y preocupación.

-Ve a buscar a Teddy - consiguió decir Rose, tragando pesadamente saliva - intentaré apagarlo.

-Por favor, no hagas ninguna tontería - contestó Scorpius, dándola un beso rápido antes de salir del aula.

Rose de forma racional, se acercó hasta el bolso de cuentas, que reposaba encima del piano, para sacar su varita y yendo con rapidez hacia las lenguas de fuego. Al llegar, contó hasta tres para serenarse y consiguió conjurar el primer encantamiento con la varita:

-¡Aguamenti!

  • exclamó Rose, saliendo de la varita chorro de agua insuficiente - mierda - murmuró pensando en otro encantamiento más potente *- ¡*Aqua Eructo! - exclamó obteniendo un potente chorro de agua que iba apagando los muebles más cercanos.

Pasaron muy pocos minutos cuando Teddy entró seguido de Scorpius en el aula y poco tardaron en acercarse hasta ella e imitarla, consiguiendo extinguir el fuego con éxito tras pasar aproximadamente diez minutos. Teddy se giró hacia los dos adolescentes y los observó, sabiendo que algo tendría que haber pasado entre ellos para que Rose hubiese provocado un fuego semejante, pero gracias a sus sentidos más desarrollados consiguió oír los pasos.

-¡Homenum Evanesco!- exclamó apuntando a los dos chicos con la varita e inmediatamente sus cuerpos comenzaron a desaparecer - marchaos y venid a verme al despacho, dentro de tres horas - les ordenó, lanzando una mirada significativa al lugar donde se suponía que estaban ellos.

Con gran velocidad, los chicos salieron del aula de música y comenzaron a caminar a paso ligero hasta los jardines, yendo hacia los límites del Bosque Prohibido, lugar en el que Scorpius realizó el hechizo Finite Incantatem, y haciendo que volviesen a ser corpóreos.

-¿Te encuentras bien? - preguntó Scorpius visiblemente preocupado por Rose, quien parecía desconectada de la realidad.

-He sido yo - murmuró Rose, contrayendo el gesto - no lo entiendes… ¡He sido yo! - exclamó revolviéndose y dando una patada a una piedra.

-Rose, cálmate - dijo Scorpius, quien no sabía muy bien cómo tratar con ella en esos momentos - podrías hacerte daño.

-¿Te crees que me importa lo más mínimo hacerme daño? - preguntó la chica con ironía

  • podría haberte matado - afirmó, con lo ojos vidriosos.

-Rose, ha sido un accidente - respondió Scorpius, negando con la cabeza - tú no querías provocar algo así. Ven conmigo - el chico se estaba acercando hacia ella.

-No Scorpius… - contestó intentando alejarse de él, aunque a decir verdad sin oponer realmente demasiada resistencia.

Scorpius la cogió de la mano derecha y con un ágil movimiento pronto Rose estaba entre los brazos de él. El hijo de lo Malfoy, abrazaba a Rose con delicadeza y firmeza, tratando de transmitirla que estaba allí para ella, gesto que como respuesta obtuvo el desmoronamiento de Rose, quien rompió a llorar de forma silenciosa casi sin darse cuenta, empapando la camisa de Scorpius.

-Shhh, tranquila - murmuró Scorpius, acariciándola el pelo - no ha pasado nada. Estoy bien.

-Pero podría haberte pasado algo - musitó Rose con la voz tomada, separándose de él - soy peligrosa, sobre todo para ti… esto no está bien.

-Ni se te ocurra decir eso - respondió Scorpius, mientras Rose desviaba la mirada de él - Rose, mírame - ella hizo lo que el chico de ojos grises pidió - no voy a separarme de ti. No después de lo de hoy, así que quítate esa idea de la cabeza.

-Pero, yo podría… - empezó a protestar Rose.

-Pero nada - dijo Scorpius con voz firme, tomando su cara entre sus manos - estoy contigo. Estamos juntos en esto, te guste o no - después la dio un beso delicado en los labios, quien lo recibió gustosa.

-Gracias

  • murmuro Rose - Vamonos a algún lado, solos, los dos - Scorpius la miró sin entender muy bien - antes de que tengamos que ir a hablar con Teddy y de que llegue todo el mundo de Hogsmade, por favor - pidió con voz suplicante - solo quiero estar contigo, tranquila.

-Vale - contestó Scorpius, entendiendo a que se refería - ¿quieres ir a la sala de los Menesteres? - preguntó.

-Si - respondió ella con rapidez.

Rose en esos momentos pensaba que no podría existir un lugar mejor, donde estar con Scorpius, alejada de todo y de todos, ya que no sabía muy bien cómo enfrentarse a lo que se la venía encima, por lo que tomó la mano que Scorpius la estaba tendiendo y juntos, disfrutando de la compañía se encaminaron hacia el que sería su refugio en los años venideros.