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Mi dulce Ángelito — capítulo 3
Los padres de Kendall me recibieron muy animados, mentimos diciendo que me habían corrido por qué Kendall estaba en mi habitación, en mi cama. Pero que no nos habían dado tiempo de explicarles que le dolía la espalda y yo lo estaba curando. Kendall me dejo su habitación, había dormido muchas veces aquí. -Ya sabes donde esta todo, te dejo descansar, mañana iremos con Emily y la señora García para ver cómo llevarte a Nueva York -Gracias, buenas noches- me dio un beso en la frente, me puse mi pijama, me acosté y me quede profundamente dormida. Sentí unos fuertes brazos rodearme, sonreí aun con los ojos cerrados. Esos inconfundibles músculos, ese aroma tan masculino, ese suave tacto... era Kendall, dormíamos abrazados a veces, nunca era incomodo, habíamos pasado demasiado tiempo juntos, había sido mi primer novio y quien me dio mi primer beso pero nos dimos cuenta de que éramos mejores amigos, así que dejamos el tema del romance entre nosotros. Me di la vuelta y me acomode en su pecho, enredando mis piernas con las suyas y pasando un brazo por su costado, me acerco mas a él, me sentía más tranquila, sabía que él no me dejaría sola, aun que estuviera lejos el siempre estaría cerca, al pendiente de mi. Por la mañana me di un baño, me arregle y baje a desayunar. Estábamos solos, sus padres habían ido a desayunar con los míos, no sé qué harían pero a su regreso probablemente pedirían una explicación. A pesar de todo no tenía miedo, el me defendería siempre. Salimos en su auto a casa de Emily y la Señora García, quedaba algo lejos. En el camino fuimos hablando acerca del bebé, pensando en nombres. -Si es niño Kendall -¿Por que? -Como su papá... es decir su tío -¿Papá? No Kendall, ambos sabemos que eso no va a funcionar, no quiero ser uno de esos matrimonios frustrados que terminan divorciandose... -Que positiva... ¿por que no piensas que podemos enamorarnos profundamente y darle.un.hermanito a ese bebé? -Por que te amo mejor amigo -Me friendzoneaste... que cruel eres -Perdón Kendall, pero si es un niño por supuesto que se llamara Kendall -¿Y si es una nena? -Amelia, como mi mamá -Kendall o Amelia, espera a que Emily lo acepte, sobre todo el del niño-continuamos nuestro camino, hacia pequeños círculos en.mi vientre. Al llegar a casa de Emily, ella y la señora García me inundaron con preguntas. -¿Como se va a llamar?-preguntó la Señora García -Si es una niña Amelia, igual que mi mamá y si es niño Kendall -¿Por que Kendall? -Por que me gusta...-Kendall me miro con un brillo especial-el nombre, además por que es el nombre de mi mejor amigo -Es la segunda vez en el dia que me friendzoneas -Vamos Ken, eres como mi hermano -Pero yo de verdad te quiero Barbie- nos decían Barbie y Ken, la pareja perfecta, pero yo no lo veia de esa manera. -¿Como te piensas ir a Nueva York? -No lo se, esperaba poder contar con ustedes -Claro que si linda, eres como mi segunda hija... pero ¿y la escuela? ¿de que trabajare? ¿donde viviremos? -Abue tiene una casa, no es muy grande pero si tiene varias habitaciónes, la escuela, Abue puede conseguirle una beca a Emily y lo del trabajo depende de lo que usted quiera hacer... -Muy bien linda, nos iremos a Nueva York en cuanto tu lo indiques -Mañana Kendall me va a llevar, yo organizare todo en la casa y el próximo fin ustedes se estaran mudando -Nueva York... la capital de las compras... -Te divertidas mucho Emily, es una ciudad preciosa, bueno, las dejo para que se organicen, nosotros tenemos que regresar a casa de Kendall a hacer una maleta para el -Si linda, estamos comunicadas- la señora García beso mi mejilla y acaricio mi vientre, Emily repitió su acción. Se despidieron de Ken y nos fuimos a comer algo. -¿Que se te antoja? -Hamburguesas-aplaudi como niña de un año, el sonrió, su perfecta sonrisa que me encantaba, admire su perfil, sus ojos, sus labios... por un.segundo me vi tentada a aceptar su propuesta de casarnos, pero no queria arruinar su vida, el tenia un futuro, yo queria que el terminara su carrera. Llegamos al restaurante, la chica que nos atendía se le.insinuaba mucho a Kendall, el pidio ayuda con la mirada, me puse de puntas y empece a besar sus mejillas, en lo que esperabamos nuestra comida. -Ya... bésame Barbie -Que desesperado eres Kendall- lo jale un poco brusco del cuello y uní nuestros labios en un tierno beso, algo tan dulce y cálido que hizo que se despertara en mi una sensación tan calida que no había sentido nunca. Nos separamos por falta de aire, la tipa que le coqueteaba a mi Kendall se alejo hechando chispas. Al fin nos dieron la comida y empezamos a comer, todo era perfecto, conversamos como siempre ignorando el beso que nos acabábamos de dar. De vez en cuando cruzabamos miradas pero yo la apartaba de inmediato, regresamos a su casa, sus padres nos esperaban en la sala. -¿Es cierto que estas embarazada Dianna? -Si señor Schmidt -¿Y ese hijo es tuyo Kendall? -No...-me apresure a decir, sabía que Kendall diria que si -¿Quien es el padre Dianna?- me pregunto con voz amable la madre de Kendall, no pude mas y me solté a llorar, al recordar todo, Kendall me abrazo protegiendo me de las pesadillas como antes -Gerard abuso de ella, por eso lo mandaron a Rusia, supongo que eso no lo dijo Alexandra ¿o me equivoco? -No hijo, pero nos dijeron que tu eras el padre de esa criatura, por eso te habías venido aquí, pero preferimos preguntarles- la señora se.mostraba amable- ven aquí linda- corrí a sus brazos como si fuera mi madre- yo se por lo que estas pasando -¿Que? -la mire incrédula, tenia sus ojos llenos de lágrimas -Yo tenia tu edad, un día fui a una fiesta con mis amigas, ya era algo tarde así que salimos, no traíamos carro pero como eramos 5 no creímos que pasaría nada, un tipo se nos acerco, corrimos tan rapido como podíamos, yo me caí... y ya sabes... mis "amigas" ni si quiera miraron atrás...