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¿Una bruja en el Campamento Mestizo o una semidiosa en Hogwarts? — capítulo 7
Me sorprendi al comprobar que ya llevaba dos meses en Hogwarts. En la mañana de Halloween nos despertamos con el delicioso aroma de calabaza asada flotando por todos los pasillos. El profesor Flitwick anunció en su clase de Encantamientos que pensaba que ya estabamos listos para empezar a hacer volar objetos, algo que muchos se morían por hacer. El profesor Flitwick puso a la clase por parejas para que practicaramos. Mi pareja era Lavender. Harry estaba con Seamus. Y Ron y Hermione tuvieron que trabajar juntos. Era difícil decir quién estaba más enfadado de los dos. Hermione no les hablaba desde el día en que Harry recibió su Nimbus 2000, aunque tambien esa era la unica vez que les habia hablado desde lo del perro.
-Y ahora no os olvidéis de ese bonito movimiento de muñeca que hemos estado practicando-dijo el profesor-Agitar y golpear; recordad, agitar y golpear. Y pronunciar las palabras mágicas correctamente es muy importante también, no os olvidéis nunca del mago Baruffio, que dijo «ese» en lugar de «efe» y se encontró tirado en el suelo con un búfalo en el pecho.
Era muy difícil. Agite y golpee, pero la pluma que debía volar hasta el techo no se movía del pupitre. En una mesa, Seamus se puso tan impaciente que la pinchó con su varita y le prendió fuego, y Harry tuvo que apagarlo con su sombrero. Ron, en la mesa próxima, no estaba teniendo mucha más suerte.
-¡Wingardium leviosa!-gritó, agitando sus largos brazos como un molino.
-Lo estás diciendo mal-oi que Hermione lo reñía-Es Wingar-dium levi-o-sa, pronuncia gar más claro y más largo.
-Dilo, tú, entonces, si eres tan inteligente-dijo Ron con rabia.
Hermione se arremangó las mangas de su túnica, agitó la varita y dijo las palabras mágicas. La pluma se elevó del pupitre y llegó hasta más de un metro por encima de sus cabezas.
-¡Oh, bien hecho!-gritó el profesor Flitwick, aplaudiendo-¡Mirad, Hermione Granger lo ha conseguido!
Al finalizar la clase, sali junto a Hermione y Fay, ibamos detras de los chicos. Ron estaba de muy mal humor.
-No es raro que nadie la aguante-dijo a Harry-Es una pesadilla, te lo digo en serio.
Hermione entonces empezo a ir mas rapido, choco contra Harry y se adelanto con ellos. Crei ver que habia empezado a llorar.
-Creo que te ha oído.
-¿Y qué?-dijo Ron-Ya debe de haberse dado cuenta de que no tiene amigos.
Me acerque a ellos y empuje a Ron.
-Eres idiota, Weasley-dije-¿quien te dice a ti que Hermione no tiene amigos?
Sin esperar respuesta, corri tras Hermione y la vi metiendose en el baño. Intente convencer a Hermione de que saliera, de que no hiciera caso a Ron, pero nada, no me hacia caso y yo me tuve que ir a la siguiente clase
Al entrar en el Gran Comedor; las decoraciones de Halloween me hicieron olvidar aHermione, yo no queria, pero el comedor estaba espectacular. Mil murciélagos aleteaban desde las paredes y el techo, mientras que otro millar más pasaba entre las mesas, como nubes negras, haciendo temblar las velas de las calabazas. El festín apareció de pronto en los platos dorados.
Me estaba sirviendo una patata con su piel, cuando el profesor Quirrell llegó rápidamente al comedor; con el turbante torcido y cara de terror. Todos lo contemplaron mientras se acercaba al profesor Dumbledore, se apoyaba sobre la mesa y jadeaba:
-Un trol... en las mazmorras... Pensé que debía saberlo.
Y se desplomó en el suelo. Se produjo un tumulto. Para que se hiciera el silencio, el profesor Dumbledore tuvo que hacer salir varios fuegos artificiales de su varita.
-Prefectos-exclamó-conducid a vuestros grupos a los dormitorios, de inmediato.
-¡Seguidme!-dijo Percy Weasley-¡Los de primer año, manteneos juntos! ¡No necesitáis temer al trol si seguís mis órdenes! Ahora, venid conmigo. Haced sitio, tienen que pasar los de primer año. ¡Perdón, soy un prefecto!
De pronto, me acorde de Hermione. Tenia que avisarle. Sin que me vieran, me escape y corri al baño de las chicas. Le conte lo del trol, pero ni siquiera tuvimos tiempo de movernos cuando la puerta de los baños se abrio y algo enorme entro. Era una vision horrible. Mas de tres metros y medio de alto y tenia la piel de color gris piedra, un descomunal cuerpo deforme y una pequeña cabeza pelada. Tenia piernas cortas, gruesas como troncos de arbol, y pies acahtados y deformes. Llevaba un gran baston de madera que arrastraba por el suelo porque sus brazos eran muy largos. Y ademas apestaba a una mezcla de calcetines sucios y baño publico que nadie limpia. Agarre mi varita, pero no se me ocurria ningun hechizo efectivo para un trol. Tuvimos que esquivar su baston dos veces. Y saque del bolsillo de mi tunica lo que pareceria un palo para la gente normal, pero en realidad era el mango de mi espada. Pulse un pequeño boton que tenia y la afilada hoja de bronce surgio del mango. Me acababa de meter en una pelea espada vs baston cuando la puerta se abrio de nuevo y entraron Harry y Ron. Fue entonces cuando vi las caras sorprendidas de Harry, Ron y Hermione ante mi espada y tuve el tiempo justo para esquivar otro bastonazo del trol.
-¡Distráelo!-gritó Harry a Ron y tirando de un grifo, lo arrojó con toda su fuerza contra la pared.
El trol se detuvo. Se balanceó, parpadeando con aire estúpido, para ver quién había hecho aquel ruido. Sus ojitos malignos detectaron a Harry. Vaciló y luego se abalanzó sobre él, levantando su bastón.
-¡Eh, cerebro de guisante!-gritó Ron desde el otro extremo, tirándole una cañería de metal. El ser deforme no pareció notar que la cañería lo golpeaba en la espalda, pero sí oyó el aullido y se detuvo otra vez, volviendo su horrible hocico hacia Ron y dando tiempo a Harry para correr.
-¡Vamos, corre, corre!-Harry gritó a Hermione, tratando de empujarla hacia la puerta, pero ella no se podía mover. Seguía agazapada contra la pared, con la boca abierta de miedo.
Los gritos y los golpes parecían haber enloquecido al trol. Se volvió y se enfrentó con Ron, que estaba más cerca y no tenía manera de escapar. Antes de que yo pudiera hacer nada, Harry hizo algo muy valiente y muy estúpido: corrió, dando un gran salto y se colgó, por detrás, del cuello de aquel monstruo. La atroz criatura no se daba cuenta de que Harry colgaba de su espalda, pero hasta un ser así podía sentirlo si uno le clavaba un palito de madera en la nariz, pues la varita de Harry todavía estaba en su mano cuando saltó y se había introducido directamente en uno de los orificios nasales del trol. Chillando de dolor; el trol se agitó y sacudió su bastón, con Harry colgado de su cuello y luchando por su vida. Hermione estaba tirada en el suelo, aterrorizada. Yo no sabia que ahcer en aquellos momentos. Ron empuñó su propia varita, sin saber qué iba a hacer; y se oyó gritar el primer hechizo que se le ocurrió:
-¡Wingardium leviosa!
El bastón salió volando de las manos del trol, se elevó, muy arriba, y luego dio la vuelta y se dejó caer con fuerza sobre la cabeza de su dueño. El trol se balanceó y cayó boca abajo con un ruido que hizo temblar la habitación. Harry se puso de pie. Le faltaba el aire. Ron estaba allí, con la varita todavía levantada, contemplando su obra. Hermione fue la que habló primero.
-¿Está... muerto?
-No-dije-Solo desmayado.
Harry se inclinó y retiró su varita de la nariz del trol. Estaba cubierta por una gelatina gris.
-Puaj... qué asco.
La limpió en la piel del trol. Un súbito portazo y fuertes pisadas hicieron que nos sobresaltaramos. La profesora McGonagall entraba apresuradamente en la habitación, seguida por Snape y Quirrell, que cerraban la marcha. Quirrell dirigió una mirada al monstruo, se le escapó un gemido y se dejó caer en un inodoro, apretándose el pecho. Snape se inclinó sobre el trol. La profesora McGonagall nos miraba enfadada. Me di cuenta de que todavia sujetaba la espada.
-¿En qué estabais pensando, por todos los cielos?-dijo la profesora McGonagall, con una furia helada-Tenéis suerte de que no os haya matado. ¿Por qué no estabais en los dormitorios?
-Por favor; profesora McGonagall... Me estaban buscando a mí-solto Hermione
-¡Hermione Granger!
Hermione finalmente se había puesto de pie.
-Yo vine a buscar al trol porque yo... yo pensé que podía vencerlo, porque, ya sabe, había leído mucho sobre el tema.
Ron dejó caer su varita de la sorpresa ante la mentira de Hermione.
-Si ellos no me hubieran encontrado, yo ahora estaría muerta. Hope lucho contra el con su espada, Harry le clavó su varita en la nariz y Ron lo hizo golpearse con su propio bastón. No tuvieron tiempo de ir a buscar ayuda. Estaba a punto de matarme cuando ellos llegaron.
-Bueno... en ese caso-dijo la profesora McGonagall-Hermione Granger; eres una tonta. ¿Cómo creías que ibas a derrotar a un trol gigante tú sola?
Hermione bajó la cabeza.
-Hermione Granger, por esto Gryffindor perderá cinco puntos-dijo la profesora McGonagall-Estoy muy desilusionada por tu conducta. Si no te ha hecho daño, mejor que vuelvas a la torre Gryffindor. Los alumnos están terminando la fiesta en sus casas.
Hermione se marchó. La profesora McGonagall se volvió hacia mi, Harry y Ron.
-Bueno, sigo pensando que tuvisteis suerte, pero no muchos de primer año podrían derrumbar a esta montaña. Habéis ganado cinco puntos cada uno para Gryffindor. El profesor Dumbledore será informado de esto. Podéis iros.
Salimos rápidamente y no hablamos hasta subir dos pisos. Era un alivio estar fuera del alcance del olor del trol, además del resto.
-Tendríamos que haber obtenido más de quince puntos-se quejó Ron.
-Diez, querrás decir; una vez que se descuenten los de Hermione-dijo Harry
-Se portó muy bien al sacarnos de este lío-admitió Ron-Claro que nosotros la salvamos.
-No habría necesitado que la salváramos si no hubiéramos encerrado esa cosa con ella-le recordó Harry.
-¿Que nos encerrasteis alli?-dije
Habíamos llegado al retrato de la Dama Gorda.
-Hocico de cerdo-dijimos, y entramos.
La sala común estaba llena de gente y ruidos. Todos comían lo que les habían subido. Hermione, sin embargo, estaba sola, cerca de la puerta, esperándonos. Luego, sin mirarse, los tres dijeron: «Gracias» y Harry y Ron corrieron a buscar platos para comer. Yo me quede con Hermione quien me arrastro hasta nuestro vacio dormitorio
-¿Tu de que tienes una espada, Hope? ¿y como sabes luchar con ella?-me pregunto
Volvi a percatarme de que mi espada seguia en mi mano.
-Emm... pues... eh... yo...
No se me ocurria ninguna excusa.
-¿Tu que?-dijo Hermione
-Soy hija de Atenea-solte-ala, ya lo he dicho
-¿Que quieres decir con eso?-dijo Hermione
-Que soy hija de la diosa Atenea-dije
-Eso es imposible, los dioses no existen-dijo Hermione
-Y la magia tampoco existe-dijo ironica
-Es... es diferente-dijo Hermione
-¿Si? ¿En que?-dije
Hermione no supo que contestarme.
-Creeme, los dioses existen aunque la gente deje de creer en ellos-dije-y si no lo crees, mira, han estado presentes en todas las civilizaciones y eso se nota en monumentos y esas cosas... Durante un tiempo, llegaron a estar aqui, en Reino Unido, pero ahora estan en EEUU, siguen siempre la civilizacion occidental. Te juro que es verdad
-Vale, te creo
No me convencio demasiado su respuesta. Recogi mi espada y mientras ella se iba a la cama, y regrese a la sala comun a la fiesta.
Por cierto ¿os gustan las historias en las que leen los libros de Harry Potter? Tengo una en un blog y en Wattpad por si os interesa:
http://losmerodeadoresylilyleyendoloslibros.blogspot.com.es/
https://www.wattpad.com/story/70072403-%C2%BFlos-merodeadores-y-lily-en-mi-casa-para-leer-los