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¿Una bruja en el Campamento Mestizo o una semidiosa en Hogwarts? — capítulo 8

Desde lo del trol, empece a ir mas con Hermione, y a la vez, por ello, con Harry y Ron. Cuando empezó el mes de noviembre, el tiempo se volvió muy frío. Las montañas cercanas al colegio adquirieron un tono gris de hielo y el lago parecía de acero congelado. Cada mañana, el parque aparecía cubierto de escarcha. Por las ventanas de arriba veíamos a Hagrid descongelando las escobas en el campo de quidditch, enfundado en un enorme abrigo de piel de topo, guantes de pelo de conejo y enormes botas de piel de castor. Iba a comenzar la temporada de quidditch. Aquel sábado, Harry jugaría su primer partido: Gryffindor contra Slytherin. Si Gryffindor ganaba, pasaríamos a ser segundos en el campeonato de las casas. Hermione se había vuelto un poco más flexible en lo que se refería a quebrantar las reglas, desde que la salvamos del monstruo. El día anterior al primer partido de Harry los cuatro estabamos fuera, en el patio helado, durante un recreo, y Hermione había hecho aparecer un brillante fuego azul, que podíamos llevar con nosotros, en un frasco. Estabamos de espaldas al fuego para calentarnos cuando Snape cruzó el patio. Me dio cuenta de que Snape cojeaba. Nos apiñamos para tapar el fuego. Por desgracia, algo hizo detener a Snape. Se dio la vuelta, arrastrando la pierna.  -¿Qué tienes ahí, Potter?  Era el libro de Quidditch a traves de los tiempos. Harry se lo enseñó.  -Los libros de la biblioteca no pueden sacarse fuera del colegio-dijo Snape-Dámelo. Cinco puntos menos para Gryffindor.  -Seguro que se ha inventado esa regla-murmuró Harry mientras Snape se alejaba cojeando-Me pregunto qué le pasa en la pierna.  -No sé, pero espero que le duela mucho-dijo Ron.  En la sala común de Gryffindor había mucho ruido aquella noche. Harry, Ron, Hermione y yo estabamos sentados juntos, cerca de la ventana. Hermione estaba repasando los deberes de Harry y Ron sobre Encantamientos. Harry parecia inquieto. Se puso de pie y nos dijo que le preguntaría a Snape si podía devolverle el libro.  -Yo no lo haría-dijimos al mismo tiempo, pero Harry no nos hizo caso.  Al poco rato, Harry volvio. -¿Lo has conseguido?-preguntó Ron, cuando se reunió con ellos-¿Qué ha pasado?  Entre susurros, Harry les contó lo que había visto: a Snape con una herida del perro y a Filch.  -¿Sabéis lo que quiere decir?-terminó-¡Que trató de pasar por donde estaba el perro de tres cabezas, en Halloween! Allí se dirigía cuando lo vimos... ¡Iba a buscar lo que sea que tengan guardado allí! ¡Y apuesto mi escoba a que fue él quien dejó entrar al monstruo, para distraer la atención!  Hermione tenía los ojos muy abiertos.  -No, no puede ser-dijo-Sé que no es muy bueno, pero no iba a tratar de robar algo que Dumbledore está custodiando.  -Si, estoy de acuerdo con Hermione-dije-sabemos como es, pero arriesgarse a eso... -De verdad, ¿es que creeis que todos los profesores son santos o algo parecido?-dijo Ron-Yo estoy con Harry. Creo que Snape es capaz de cualquier cosa. Pero ¿qué busca? ¿Qué es lo que guarda el perro?  La mañana siguiente amaneció muy brillante y fría. El Gran Comedor estaba inundado por el delicioso aroma de las salchichas fritas y las alegres charlas de todos, que esperaban un buen partido de quidditch. A las once de la mañana, todo el colegio parecía estar reunido alrededor del campo de quidditch. Muchos tenían prismáticos. Los asientos podían elevarse pero, incluso así, a veces era difícil ver lo que estaba sucediendo. Ron, Hermione y yo nos reunimos con Seamus y Dean en la grada más alta. Para darle una sorpresa a Harry, habíamos transformado en pancarta una de las sábanas que Scabbers había estropeado. Decía: «Potter; presidente», y Dean, que dibujaba bien, había trazado un gran león de Gryffindor. Luego Hermione había realizado un pequeño hechizo y la pintura brillaba, cambiando de color. Los equipos salieron. La señora Hooch hacía de árbitro. Estaba en el centro del campo, esperando a los dos equipos, con su escoba en la mano. Los jugadores subieron a sus escobas. La señora Hooch dio un largo pitido con su silbato de plata. Quince escobas se elevaron, alto, muy alto en el aire.  -Y la quaffle es atrapada de inmediato por Angelina Johnson de Gryffindor... Qué excelente cazadora es esta joven y, a propósito, también es muy guapa...  -¡JORDAN!  -Lo siento, profesora. Y realmente golpea bien, un buen pase a Alicia Spinnet, el gran descubrimiento de Oliver Wood, ya que el año pasado estaba en reserva... Otra vez Johnson y.. No, Slytherin ha cogido la quaffle, el capitán de Slytherin, Marcus Flint se apodera de la quaffle y allá va... Flint vuela como un águila... está a punto de... no, lo detiene una excelente jugada del guardián Wood de Gryffindor y Gryffindor tiene la quaffle... Aquí está la cazadora Katie Bell de Gryffindor; buen vuelo rodeando a Flint, vuelve a elevarse del terreno de juego y.. ¡Aaayyyy!, eso ha tenido que dolerle, un golpe de bludger en la nuca... La quaffle en poder de Slytherin... Adrian Pucey cogiendo velocidad hacia los postes de gol, pero lo bloquea otra bludger, enviada por Fred o George Weasley, no sé cuál de los dos... bonita jugada del golpeador de Gryffindor, y Johnson otra vez en posesión de la quaffle, el campo libre y allá va, realmente vuela, evita una bludger, los postes de gol están ahí... vamos, ahora Angelina... el guardián Bletchley se lanza... no llega... ¡GOL DE GRYFFINDOR!  Lo celebre junto con el resto de Gryffindor.  -Venga, dejadme sitio.  -¡Hagrid!-exclamamos -Estaba mirando desde mi cabaña-dijo Hagrid, enseñando el largo par de binoculares que le colgaban del cuello-Pero no es lo mismo que estar con toda la gente. Todavía no hay señales de la snitch, ¿no?  -No-dijo Ron-Harry todavía no tiene mucho que hacer.  -Mantenerse fuera de los problemas ya es algo-dijo Hagrid.  Por encima de ellos, Harry volaba sobre el juego, esperando alguna señal de la snitch. Cuando Angelina anotó un punto, Harry dio unas volteretas para aflojar la tensión, y volvió a vigilar la llegada de la snitch. En un momento, una bludger decidió perseguirlo, como si fuera una bala de cañón, pero Harry la esquivó y Fred Weasley salió a atraparla.  -Slytherin toma posesión-decía Lee Jordan-El cazador Pucey esquiva dos bludgers, a los dos Weasley y al cazador Bell, y acelera... esperen un momento... ¿No es la snitch?  Adrian Pucey dejo caer la quaffle. Harry y el buscador de Slytherin, Terence Higgs se lanzaron hacia la snitch... Harry era más veloz que Higgs. Aumentó su velocidad y.. ¡PUM! Marcus Flint había cerrado el paso de Harry, para desviarle la dirección de la escoba, y éste se aferraba para no caer.  -¡Falta!-gritaron muchos.  La señora Hooch le gritó enfadada a Flint, y luego ordenó tiro libre para Gryffindor. Abajo en las tribunas, Dean Thomas gritaba.  -¡Eh, árbitro! ¡Tarjeta roja!  -Esto no es el fútbol, Dean-le recordó Ron-No se puede echar a los jugadores en quidditch... ¿Y qué es una tarjeta roja?  Pero Hagrid estaba de parte de Dean, y yo tambien.  -Deberían cambiar las reglas. Flint ha podido derribar a Harry en el aire.  A Lee Jordan le costaba ser imparcial.  -Entonces... después de esta obvia y desagradable trampa...  -¡Jordan!-lo regañó la profesora McGonagall.  -Quiero decir, después de esta evidente y asquerosa falta...  -¡Jordan, no digas que no te aviso...!  -Muy bien, muy bien. Flint casi mata al buscador de Gryffindor, cosa que le podría suceder a cualquiera, estoy seguro, así que penalti para Gryffindor; la coge Spinnet, que tira, no sucede nada, y continúa el juego, Gryffindor todavía en posesión de la pelota.  El juego siguio. -Slytherin en posesión... Flint con la quaffle... la pasa a Spinnet, que la pasa a Bell... una bludger le da con fuerza en la cara, espero que le rompa la nariz (era una broma, profesora), Slytherin anota un tanto, oh, no...  Los de Slytherin vitorearon.  -No sé qué está haciendo Harry-murmuró Hagrid. Miró con los binoculares-Si no lo conociera bien, diría que ha perdido el control de su escoba... pero no puede ser...  Mire hacia Harry. Hagrid estaba en lo cierto. ¿Que le estaba pasando? La gente comenzó a señalar hacia Harry por encima de las gradas. Su escoba había comenzado a dar vueltas y él apenas podía sujetarse. La escoba de Harry dio un salto feroz y Harry quedó colgando, sujeto sólo con una mano.  -Se va a caer-dije nerviosa -¿Le sucedió algo cuando Flint le cerró el paso?-susurró Seamus.  -No puede ser-dijo Hagrid-Nada puede interferir en una escoba, excepto la poderosa magia tenebrosa... Ningún chico le puede hacer eso a una Nimbus 2.000.  Ante esas palabras, Hermione cogió los binoculares de Hagrid, pero en lugar de enfocar a Harry comenzó a buscar frenéticamente entre la multitud.  -¿Qué haces?-gimió Ron.  -Lo sabía-resopló Hermione-Snape... Mirad.  Ron cogió los binoculares. Luego los cogi yo. Snape estaba en el centro de las tribunas frente a ellos. Tenía los ojos clavados en Harry y murmuraba algo sin detenerse.  -Está haciendo algo... Mal de ojo a la escoba-dijo Hermione.  Mire a Hermione, algo me decia que se equivocaba, pero no dije nada.  -¿Qué podemos hacer?  -Déjadmelo a mí.  Antes de que Ron y yo pudieramos decir nada más, Hermione había desaparecido. Volvimos a mirar a Harry. La escoba vibraba tanto que era casi imposible que pudiera seguir colgado durante mucho más tiempo. Todos mirabamos aterrorizados, mientras los Weasley volaban hacía él, tratando de poner a salvo a Harry en una de las escobas. Pero aquello fue peor: cada vez que se le acercaban, la escoba saltaba más alto. Se dejaron caer y comenzaron a volar en círculos, con el evidente propósito de atraparlo si caía.  -Vamos, Hermione-murmuraba desesperado Ron.  -Lo conseguira-dije-espero De pronto, allí arriba, súbitamente, Harry pudo subir de nuevo a su escoba. Hermione debia de haberlo conseguido.  -¡Neville, ya puedes mirar!-dijo Ron. Neville había estado llorando dentro de la chaqueta de Hagrid aquellos últimos cinco minutos.  Harry iba a toda velocidad hacia el terreno de juego cuando vimos que se llevaba la mano a la boca. Tosió y algo dorado cayó en su mano.  -¡Tengo la snitch!-gritó, agitándola sobre su cabeza. 

Mas tarde, Harry, Ron, Hermione y yo tomabamos una taza de te en la cabaña de Hagrid.  -Era Snape-explicaba Ron-Hermione, Hope y yo lo vimos. Estaba maldiciendo tu escoba. Murmuraba y no te quitaba los ojos de encima.  -Tonterías-dijo Hagrid-¿Por qué iba a hacer algo así Snape?  Nos miramos, preguntándonos qué le ibamos a decir.  -Descubrimos algo sobre él-dijo Harry-Trató de pasar ante ese perro de tres cabezas, en Halloween. Y el perro lo mordió. Nosotros pensamos que trataba de robar lo que ese perro está guardando.  Hagrid dejó caer la tetera.  -¿Qué sabéis de Fluffy?-dijo.  -¿Fluffy?-dije Hermione me miro con una cara que interprete como que queria decirme "Te dije que ese perro no era Cerbero". La ignore. -Ajá... Es mío... Se lo compré a un griego que conocí en el bar el año pasado...  -A un griego-le susurre a Hermione Ella solo nego con la cabeza. -...y se lo presté a Dumbledore para guardar... -continuo Hagrid -¿Sí?-dijo Harry.  -Bueno, no me preguntéis más-dijo Hagrid-Es un secreto.  -Pero Snape trató de robarlo.  -Tonterías-repitió Hagrid-Snape es un profesor de Hogwarts, nunca haría algo así.  -Entonces ¿por qué trató de matar a Harry?-gritó Hermione-Yo conozco un maleficio cuando lo veo, Hagrid. Lo he leído todo sobre ellos. ¡Hay que mantener la vista fija y Snape ni pestañeaba, yo lo vi!  Pero yo tambien habia leido mucho sobre ello, y recordaba haber leido que los contra-maleficios tambien se hacian asi. -Os digo que estáis equivocados-dijo ofuscado Hagrid-No sé por qué la escoba de Harry reaccionó de esa manera... ¡Pero Snape no iba a tratar de matar a un alumno! Ahora, escuchadme los tres, os estáis metiendo en cosas que no os conciernen y eso es peligroso. Olvidaos de ese perro y olvidad lo que está vigilando. En eso sólo tienen un papel el profesor Dumbledore y Nicolás Flamel...  -¿Nicolas Flamel?-dije -¡Ah!-dijo Harry-Entonces hay alguien llamado Nicolás Flamel que está involucrado en esto, ¿no?  Hagrid pareció enfurecerse consigo mismo.