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Historia 187550 — capítulo 12

Remus le sonrió. −Es una colección, hay como tropecientos leones, es la colección de este trimestre, cada cierto tiempo van cambiando la colección.

Sirius sonriéndole miro a Harry. −¿Lo quieres?

−Sip. −Y cogiéndolo lo miro. −Me falta. −Y lo miro. −Gracias.

−De nada. −Y miro a Remus. −¿Qué le ha tocado a Harry?

−Ahora lo sabremos. −Y abriéndolo saco un gnomo. −Harry un enanito. −Y se lo dio. −Este te falta.

−Sip. −Y guardándoselos en su bolsillo miro a su tío. −¿Tito que te ha tocado?

−Un momento. −Y abriendo su sorpresa vio que era un muñeco para montar. −Lo tenemos que montar, en casa lo haremos.

−Sip. −Y cogiéndole de la mano a Sirius siguieron caminando.

Cuando Sirius sintió que Harry le cogía de la mano, tuvo ganas de llorar, después de que lo declararan inocente el miedo más grande que había tenido es que Harry no le quisiera pero no había sido así y su ahijado le había abierto el corazón.

Al llegar a la librería entraron un momento y los Lupin sonrieron al ver lo bien que Harry estaba.

−Mama, sube ya para casa, llevas mucho tiempo, yo me quedo. −Le dijo Remus.

−Lo hare, gracias, me apetece cocinar. −Y miro a Sirius. −¿Vamos?

−Sí. −Y así con Harry subieron al piso.

−Seguro que te gusta. −Le dijo Hope sonriéndole. −James lo escogió especialmente para Harry.

Al escuchar eso Sirius la miro asombrado. −¿James? Pero si él en lo único que no se perdía era en el quidditch y aun así lo hacía a veces.

Hope se rio al escucharle. −Lo sé, pero Jack nos dijo que al nacer Harry lo preparo todo bien.

−Me alegro, ya tengo ganas de verlo.

−Te gustara. −Y abriendo la puerta lo dejo pasar. −Bienvenido.

Sirius entrando se quedo parado, aquello era mucho mejor de lo que se había imaginado. −Ahora entiendo a Remus cuando me ha dicho que la fachada no le hacía justicia.

Hope le sonrió y miro a Harry. −Enséñale la casa.

−Sip. −Y dejando su mochila y su abrigo a un lado le fue enseñando el lugar. −Biblioteca. −Y le enseño el espacio donde tenían las estanterías y las butacas.

−Me gusta. −Dijo Sirius mirando bien esa parte. −Seguro que es cosa de Remus.

−Si, a él le gusta leer así que pusimos este lugar, además como tiene ventanas le entra el sol cuando lee.

−Pues ha escogido bien. −Y miro a Harry. −¿Qué más?

−Ven. −Y se acerco a sus juguetes. −Mis juguetes.

Sirius le sonrió. −Ya me dejaras jugar.

−Sip. −Y se acerco al gran sofá en forma de u. −El salón.

El chico al ver el sofá miro a Hope. −¿No había algo más pequeño?

Hope volvió a reírse. −Cosa de mi marido. −Y miro a Harry. −¿Qué viene ahora?

−Piano. −Y se acerco al piano de James. −Papa.

Sirius al ver el piano de James se le hizo un nudo en la garganta, acercándose se sentó en la butaca y entonces se puso a llorar de nuevo. −Lo siento.

Harry que no entendía nada se acerco. −¿Padrino?

Sirius limpiándose las lágrimas lo miro. −Estoy bien, tu papa es mi mejor amigo con tu tito.

Al escuchar eso, Harry le sonrió. −Papa. −Y cogiéndole de la mano lo llevo delante de las fotos.

El joven Black al ver tantas fotos muggles miro a Hope sin entender.

−Un amigo de Jack que es fotógrafo nos las hizo, para que las tuviéramos.

−Ya se lo agradeceré.

−Hazlo, casi todas las fotos no las paso él. −Y miro a Harry. −¿Qué viene ahora?

−Cocina. −Y se lo llevo a la cocina.

Y como en el resto del piso, Sirius se quedo con la boca abierta. −Aquí podemos jugar un partido de quidditch sin problemas.

−No des ideas. −Le dijo Hope riéndose y abrió la cristalera. −Esta es la terraza pero aun no sabemos que poner, además con tanto aire y tanta lluvia el lugar está sucio.

Sirius saliendo fuera vio un espacio muy grande.

−Me gusta, y se pueden hacer muchas cosas. −Le dijo mirándola.

−Jack nos dijo lo del jacuzzi pero aun no tenemos nada claro.

−Yo me ocupare de ello. −Y miro a Harry. −¿Hay más?

−Sip. −Y cogiéndole de la mano se lo llevo escaleras arriba y Sirius pudo ver un pequeño recibidor y el pasillo.

−Hay cinco habitaciones y tres cuartos de baños. −Le dijo Hope y se las fue enseñando. −Esta es la de Harry. −Y abrió la única puerta que tenía un bonito letrero de animales con su nombre.

Sirius entrando sonrió, era una habitación hermosa, de color azul con un montón de muebles pero sin agobiar y un hermoso edredón de color marrón y las sabanas de monitos.

−Las sabanas las tiene a juego, mañana las cambiaremos. −Y le sonrió. −¿Qué te parece?

−Que Lily estaría feliz con este cuarto. −Y le sonrió. −Es hermoso.

−Gracias, ¿quieres ver tu habitación?

Al escuchar eso, Sirius la miro sorprendido. −¿Tengo una habitación?

−Cuando compramos los muebles, Remus escogió su cuarto mas otro, aunque sinceramente no sabíamos para quien sería, pero ahora creo que es el ideal para ti. −Y saliendo del cuarto de Harry abrió una puerta lo dejo pasar. −Para ti.

Sirius entrando, vio una cama negra y unos muebles a juego, aunque eran negros no era para nada oscuro.

−¿Te gusta?

−Me gusta mucho. −Y la miro. −Gracias.

−De nada. −Y miro a Harry que ya se había cansado y se había sentado en el suelo. −Hay que cambiarle de ropa y darle de merendar.

−Yo lo hago.

Hope le sonrió. −Hazlo, yo mientras iré preparando la merienda, luego tiene que hacer sus deberes y Jack viene a darle lecciones de piano.

−No creo que venga hoy, se está ocupando de mis cosas, dinero, propiedades y todo eso.

−Siento lo de tu madre, se que murió hace poco.

Sirius la miro. −No lo sientas, ella no fue una buena madre.

−Puede que no, pero era tu madre.

−Puede. −Y queriendo cambiar de tema miro a su ahijado. −Harry ven vamos a cambiarte de ropa y luego merendaremos, yo también tengo hambre.

−Sip. −Y levantándose salió de la habitación y se fue a la suya donde empezó a quitarse su uniforme.

Sirius entrando en la habitación le busco la ropa y tras mirar mucho escogió unos pantalones azules y una camiseta de manga larga, como ya no saldría no necesitaba un jersey de mas abrigo.

Cuando Harry estuvo cambiado bajaron y se sentaron en la mesa para merendar.

−Hoy hay sándwich de pollo con queso. −Les dijo Hope y cortando por la mitad los sándwich los puso en el plato y se los acerco.

−Gracias abu. −Le dijo Harry y cogiendo un trozo se lo llevo a la boca.

Sirius lo miro. −¿Esta bueno?

El niño asintió. −Esta calentito. −Y le dio otro mordisco.

Sirius asintiendo cogió su parte y le dio un mordisco. −Mmm.

Hope lo miro. −¿Bueno?

−Buenísimo, tu comida esta buenísima, gracias. −Y le dio otro mordisco.

Mientras les ponía un vaso de zumo le dijo: −Como aún queda mucho para la cena, también le doy unas galletas.

−¿Para mí también hay? −Le pregunto Sirius.

−Pues no sé. −Le dijo Hope divertida. −¿Has sido bueno?

−Mucho. −Y se rio. −He sido muy bueno.

−Pues entonces también hay para ti. −Y cogiendo un pote de galletas les dijo que cogieran unas cuantas.

Harry haciéndole caso, cogió tres galletas de relleno de chocolate y se las puso al lado del plato para cuando terminara el sándwich.

Cuando terminaron de merendar ya se pusieron con los deberes.

−¿Harry tienes muchos deberes? −Le pregunto Sirius.

−Poquitos. −Y abriendo su mochila saco su cuaderno de lengua y le dijo lo que tenía que hacer. −Tengo que pintar como lo dice aquí.

−¿Y que pone?

−Casa roja. −Dijo Harry leyendo.

−Pues habrá que pintarla. −Y lo miro. −¿Verdad?

−Sip. −Y cogiendo sus colores cogió el rojo y se puso a pintarlo.

−Sirius mientras tu ayudas a Harry con sus deberes yo empezare con la cena, quiero preparar un pollo relleno al horno, como lleva bastante tiempo apenas lo hago.

−Ves tranquila, yo ayudare a Harry y luego nos pondremos con el piano, para que no pierda su clase.

−Estupendo, pero antes que lea un poco. −Y le enseño el libro que estaban leyendo. −Siempre lee una página, y ya luego Harry te enseñara donde está la partitura que Jack le está enseñando.

−Sí. −Y sonriéndole volvió con Harry, a él le encantaba divertirse pero ahora que le habían dado la oportunidad de estar con su ahijado haría bien las cosas no volvería a fallar a James y Lily, además para divertirse había mucho tiempo en otro momento.

Un rato después, Remus y Lyall cerraban la librería por ese día.

−Ha ido bien el día. −Le dijo su padre. −Hemos vendido más de 50 libros.

−Me alegro, haber como le va a Sirius. −Y entrando en el piso, lo vieron jugando con Harry a los coches.

Sirius al verlos dejo un momento de jugar. −No se cansa nunca.

Al escuchar eso, los dos hombres se rieron. −Nunca, es como tú y James que me llevabais de un lado para otro. −Le dijo Remus sentándose en el suelo. −¿Qué habéis hecho?

−Hemos merendado, también hemos hecho los deberes, leído, tocar el piano y ahora llevamos desde las cinco jugando.

−Ahora te ayudo. −Le dijo el castaño y miro a su sobrino. −¿Harry no quieres ver los dibujitos?

−Dibujitos. −Y levantándose cogió sus coches y los guardo. −Dibujitos. −Les repitió cuando termino.

−Ahora dibujitos. −Y llevándolo al sofá, lo sentó y acercándose a la televisión puso un video infantil y miro a Sirius. −Ahora puedes descansar.

−Gracias. −Y guardando el cochecito con los demás, se sentó al lado de Harry. −¿Qué ves?

−La abeja Maya. −Y lo miro. −Es una abejita.

−¿Y pica?

−Nop, es una abejita buena que tiene muchos amigos. −Y volvió a prestar atención a la televisión.

Sirius asintiendo miro a Remus. −¿Cómo va la librería?

−Muy bien, desde que abrimos hace unas semanas, vendemos cada día.

−Eso es estupendo y tenías razón, el piso esta genial.

Remus le sonrió. −Ya te lo había dicho, voy a ver que hace mi madre.

−Está haciendo pollo relleno al horno, pero hace un rato cuando he entrado estaba haciendo más cosas.

−Los viernes acostumbra a cocinar más, hace macedonia para terminar la fruta y que no se estropee y también otras cosas, le encanta cocinar.

−Ya lo he visto y olido, desde que ha empezado hace un olor agradable.

−La verdad es que si. −Y levantándose entro en la cocina, donde Lyall hacía rato que había entrado y le preguntaba si podía comer ya.

−Aun no cariño. −Y miro a su hijo. −Llévatelo, no me deja cocinar.

−Ya me lo llevo. −Le dijo Remus riéndose y miro a su padre. −Ya no queda mucho para la cena, así que ves con Harry a ver la abeja Maya.

−No me gusta esa serie, yo prefiero los diminutos.

−Pues pregúntale a Harry si la quiere ver.

−Ya voy. −Y dándole un beso en la mejilla a su mujer, se fue al salón y miro a Harry. −¿Harry vemos los diminutos?

El niño lo miro, a él no le importaba mucho que ver mientras fueran dibujos. −Sip.