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Historia 187550 — capítulo 11

Justo a las nueve de la mañana, los aurores le decían a Jack que el juicio estaba por comenzar así que poniendo las esposas mágicas a Sirius lo llevaron a la sala, donde el señor Carter ya los esperaba.

−Buenos días. −Les dijo el juez cuando empezó el juicio. −Hoy estamos aquí para saber la verdad sobre lo que ocurrió hace tres años en la noche del 31 de octubre de 1981 en casa de James y Lily Potter.

Y así fue como empezó el juicio, una semana después, el viernes ya todos habían hablado y el juez daba por terminado los testimonios.

−Ya se han escuchado a las dos partes. −Dijo el juez mirando a la sala. −Esta misma tarde se dictara sentencia al señor Sirius Black, nos reuniremos en dos horas. −Y tocando su martillo se puso en pie y se fue.

Cuando el juez hubo abandonado la sala, los aurores se llevaron a Sirius.

−¿Qué hacemos? −Les pregunto Remus a sus abogados.

−Ahora iremos a comer, y en tres horas estaremos aquí.

−No sé si podré comer, estoy muy nervioso.

−Lo sé, no eres el único, pero tenemos que comer. −Y así saliendo del juzgado se fueron a comer, dos horas después se volvían a reunir, y las hermanas Black se acercaron a Remus.

−¿Crees que todo irá bien? −Le pregunto Andrómeda preocupada.

−No lo sé, pero espero que nos hayan escuchado y que entiendan que Sirius no tuvo la culpa de nada.

−Remus ya es la hora. −Le dijo Jack. −Nos tenemos que sentar.

−Sí. −Y haciendo caso a su abogado se sentaron y esperaron a que el juez entrara y dijera la decisión que había tomado.

−Sirius Black, levántese ahora dictaremos sentencia. −Cuando el acusado se levanto el juez lo miro. -Con todo lo que he visto y he escuchado esta semana en esta sala ya he tomado una decisión, Sirius Black por ser mortifago se le declara inocente. −Al escuchar eso Remus pudo respirar un poco, pero aun quedaban muchas cosas, así que hasta que no declararan a su amigo inocente del todo no respiraría tranquilo. −Por traición contra la familia Potter inocente, por asesinato contra los 12 muggles y Peter Petigrew inocente. −Y toco su martillo. −El señor Sirius Black es declarado inocente de todos los crímenes por los que se le acusaban. −Y miro a Sirius. -Felicidades señor Black es usted un hombre libre.

Al escuchar eso, Remus lo abrazo. −Felicidades.

−Gracias. −Sirius al verse libre e inocente y que por fin lo hubieran escuchado se puso a llorar, pero era normal habían sido tres años infernales.

−Señor juez. −Jack lo miro. −Queremos que se le devuelvan todas las cosas a mi cliente, todo lo que le quitaron cuando le acusaron injustamente.

−Se le devolverán todas sus cosas y no solo eso, también se le dará una compensación. −Y miro a los aurores. −Pongan inmediatamente una orden de busca y captura hacia el señor Peter Petigrew.

−Sí señor. −Y quitándole las esposas a Sirius se fueron a cumplir la orden del juez.

Cuando por fin el juicio se termino y el juez hubo abandonado la sala, las hermanas Black se acercaron a su primo. −Lo sentimos, sentimos no haberte creído y no haber hecho nada por ti.

Sirius las abrazo. −No pasa nada, lo importante es que ya todo ha terminado.

−Sí. −Y así los tres estuvieron un rato abrazados, hasta que Remus se acerco. −¿Sirius quieres ir a buscar a Harry a la escuela?

Al escuchar de su pequeño ahijado, el chico separándose lo miro. −Sí, quiero ver a Harry.

−Pues vamos. −Y miro a las hermanas Black. −Jack os dirá donde queda nuestra casa, pero ahora tenemos que darnos prisa, Harry ya no tardara mucho en salir de la escuela. −Y miro a su abogado. −¿Te ocuparas de todo?

−Sí, ir tranquilos, pediremos todo al juez y nos vemos luego o mañana, ¿aun vamos a patinar mañana?

−Sí.

−Entonces mañana por la tarde a más tardar estaré allí.

−Entonces nos vemos. −Y despidiéndose se llevo a Sirius a su casa.

Al llegar le enseño la fachada. −Aquí es donde vivimos.

Sirius lo miro y miro la fachada. −Está bien.

Remus le dio un empujón. −No digas eso, que lo escogió James, además la fachada no enseña su verdadero potencial, ven. −Y entrando en la librería saludo a sus padres por suerte ahora no había nadie. −Mama, papa, mirad a quien traigo. −Y apartándose les enseño a Sirius.

−Sirius. −Hope saliendo del mostrador se acerco lo abrazo. −Bienvenido.

−Gracias.

−Bienvenido muchacho. −Lyall le sonrió. −Me alegro de que todo haya salido bien.

−Gracias.

−De nada. −Y miro a Remus. −¿Vais a buscar a Harry?

−Sí. −Y miro su reloj. −Son las dos y media ya no tardara mucho en salir. −Y miro a Sirius. −Luego te enseñamos la casa, ahora vamos. −Y miro a sus padres. Volvemos en un rato.

−Ir tranquilos, nosotros estaremos aquí.

−Sí. -Y así Remus se llevo a Sirius a la escuela de Harry. −Aquí estudia Harry.

−¿Es una buena escuela?

El licántropo le sonrió. −Mucho, los profesores son muy agradables y Harry está muy contento.

−Estoy nervioso. −Le confesó. −Seguro que ya no me recuerda.

Remus lo miro. −En casa tiene fotos tuyas, así que sabe quién eres, además es un niño muy despierto, al principio apenas hablaba y no sonreía tenía miedo, los Dursley no le trataron bien, pero ahora se ha abierto y no deja de sonreír y de reírse es como cuando era un bebe, ya verás como todo irá bien. −Y sonrió a una pareja que se acercaba. −Buenas tardes.

−Buenas tardes, ¿Qué tal Harry?

−Nervioso con la fiesta de cumpleaños de la semana que viene, ha mirado tiendas y regalos para un regimiento. -E hizo las presentaciones. −Él es el padrino de Harry, ha estado un tiempo fuera pero a partir de ahora vivirá con nosotros. −Y miro a Sirius. −Ellos son los padres de un buen amigo de Harry, se llama Simón.

−Un placer. −Le dijo el hombre y extendió el brazo. −Harry es un niño encantador.

Sirius le sonrió. −Gracias. −Y suspiro.

−Está nervioso. −Les dijo Remus. −Después de un tiempo lo volverá a ver.

−No estés nervioso, los niños son más fuertes de lo que nosotros nos imaginamos.

−Eso espero. −Y no mucho tiempo después sonaba la campana que daba por finalizada las clases y las puertas no tardaron mucho en abrirse y empezaron a salir los niños.

Harry no tardo mucho en salir y como siempre se acerco corriendo pero esta vez se quedo parado al ver a Sirius.

Los dos adultos no dijeron nada esperando haber que hacia Harry.

−¿Eres Sirius?

El hombre agachándose lo miro. −Si Harry, soy tu padrino.

−¿Dónde estabas?

−Lo siento, no volveré a irme, ¿me perdonas?

−¿No te irás más?

−No.

Harry entonces se puso a llorar y lo abrazo. −Tonto.

−Lo sé. −Y cogiéndolo en brazos se levanto y lo abrazo fuerte. −Lo siento, siento haberme ido tanto tiempo.

Remus sonriendo ante la escena miro a los padres del amigo de su sobrino. −Ha ido bien.

−Como digo los niños son más fuertes de lo que creemos, nos vemos el lunes.

−Sí, buen fin de semana.

−Para vosotros también. −Y miro a Sirius que tenía abrazado fuerte a Harry. −¿Nos vamos?

−Sí. −Y sin soltar a su ahijado pusieron rumbo a su casa.

−Harry. −Remus lo miro. −¿No quieres un kínder? −Lo viernes le compraban un kínder después de salir de la escuela.

−Si tito. −Harry que había dejado de llorar miro a Sirius. −¿Te gusta el kínder?

−¿Qué es un kínder?

Al escuchar eso, el niño lo miro con la boca abierta, como si le hubiera dicho lo peor del mundo.

−Has dicho la frase equivocada. −Le dijo Remus divertido.

Sirius lo miro. −Ayúdame.

−Sí. −Y miro a Harry. −Explícale lo que es un kínder.

−Sip. −Y miro a su padrino. −Un kínder es un huevito de pocholate con un regalito dentro.

−¿Pocholate? −Pregunto Sirius.

−Chocolate. −Le dijo Remus.

El joven Black asintiendo miro a Harry. −¿Y hay uno para mí? Me gusta mucho el pocholate y más si hay regalito.

−Sip. −Y pidiéndole que lo bajara se fue delante de un kiosko que estaba justo delante.

−Hola Harry. −El dependiente le sonrió. −¿Quieres un kínder?

−Tres.

−¿Tres?

−Sip, para tito, para padrino y para mí. −Y señalo a Sirius y a Remus que se acercaban sonriendo.

−Pues tres kínder. −Y cogiéndolos se los dio y miro a los adultos. −Desde que Harry pasa por aquí, mis ventas de kínder han subido.

Remus se rio. −Cosa de mi padre que decidió que los viernes eran de kínder y a Harry le encantan, tiene su estantería llena de muñecos.

−Está muy bien. −Y miro a Harry. −Disfruta de tu kínder.

−Sip. −Y cuando Remus termino de pagar, les dio un kínder a cada uno y Harry abrió el suyo, como siempre hacia, primero se comió el chocolate y cuando termino le pidió a su tío que le abriera su regalo.

Remus cogiéndolo abrió la sorpresa con cuidado y miro a Sirius. −Ves con cuidado al abrirlo, algunas veces tienen partes pequeñas que tienes que abrir, por eso no dejamos que Harry lo abra, porque como no tiene mucha fuerza lo tiene que abrir con la boca.

Sirius asintiendo cuando termino su chocolate abrió la sorpresa con cuidado y vio que era un león disfrazado.

−Me ha tocado un león. −Y se lo enseño.