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Historia 187550 — capítulo 14
El joven Black, cerrando el libro, se levanto y tras taparlo bien, le dio un beso en la frente y guardando de nuevo el libro en su sitio salió del cuarto y tras darle las buenas noches a los Lupin se metió en su cuarto y metiendo un momento la cabeza en el baño vio que Remus tenía los ojos cerrados y salía música clásica de un pequeño aparato.
−Si sigues así yo no seré el único en quedarme dormido.
−Sirius es mi hora de relajación así que piérdete.
−Que antisocial. −Y se rio. −Cuidado no te arrugues con tanta agua, ya me voy a dormir ha sido un día cansado.
Remus abriendo un momento los ojos lo miro. −Descansa, mañana las cosas serán mejor.
−Seguro, buenas noches.
−Buenas noches. −Y volvió a cerrar los ojos.
−No te arrugues. −Y antes de que el castaño pudiera decir nada, salió del baño y cerrando la puerta se quito la ropa y se metió en la cama, el joven Black al sentir las sabanas limpias y que olían tan bien, suspiro hacía mucho tiempo que no se sentía tan bien, cerrando los ojos pronto se durmió.
Al día siguiente Sirius se despertó mucho mejor, después de ir al baño a lavarse la cara, se fue al cuarto de Harry y lo vio vacio, así que bajando lo vio en el salón sentado en el sofá con su pijama de color azul con los pantalones de cuadros y viendo la televisión.
−Buenos días. −Hope saliendo de la cocina le sonrió. −¿Has dormido bien?
−Muy bien, gracias, ¿Dónde están Remus y Lyall?
−Ya han abierto la librería, la abrimos a las nueve, ahora son las nueve y media.
−¿Y Harry como es que se ha despertado tan temprano?
Hope le sonrió. −Porque hoy dan sus dibujos, los ponen los sábados y los domingos son los únicos días que puede desayunar delante de la tele, a las diez nos iremos a comprar. ¿Quieres desayunar?
−Gracias. −Y sentándose al lado de Harry le sonrió. −Buenos días.
El niño lo miro. −Buenos días padrino. −Y volvió a mirar la tele.
Sirius sintiéndose ignorado, se levanto y se fue a la cocina. −Me ha ignorado.
Hope se rio. −Siempre lo hace, a esta hora es cuando empiezan los que a él más le gustan, así que no presta atención a nada más. −Y cogiendo una bandeja, puso la taza de leche con chocolate a un lado, la caja de los cereales a otro lado y unos rollos dulces a otro lado.
−¿Desayuna todo eso? −Le pregunto Sirius.
−Sí. −Y le sonrió. −Los fines de semana son especiales, son los únicos días donde tenemos tiempo, entre semana Harry desayuna, leche con cereales y un pequeño bocadillo o otra cosa, pero rápido, para no llegar tarde a la escuela, así que estos días que tengo más tiempo me gusta mimarle.
Sirius le sonrió. −¿Hay rollos para mí también?
−Los hay, Lyall los ha traído de la panadería que tenemos aquí al lado. −Y le enseño una bolsa de papel. −Los tienes hay, y en la cafetera hay café recién hecho.
−Gracias.
−De nada. −Y saliendo dejo la bandeja encima de la mesa de café y miro a Harry. −A desayunar.
−Si abu. −Y bajando del sofá se sentó en la alfombra de pelo largo y cogiendo los cereales lleno su tazón de ellos y cogiendo la cuchara empezó a comérselos.
Sirius que ya había cogido su desayuno y había salido de la cocina sonrió al ver que Harry desayunaba, sentándose también en la alfombra se puso a desayunar mientras miraba los dibujos con su ahijado.
A las diez, Hope se acercaba. −Harry hay que vestirte, tenemos que ir a comprar.
−Si abu. −Y levantándose subió a su cuarto.
−No ha dicho nada. −Dijo Sirius. −Aunque los dibujos no han terminado.
Hope se rio. −Es que el ya ha visto los que más le gustan, aun hay mas, pero no le gustan tanto.
−Es un niño listo.
−Mucho. −Y le sonrió. −¿Le ayudas?
−Sí. −Y subiendo al segundo piso vio que Harry había abierto el armario y buscaba su ropa.
Sirius sonriéndole cogió la ropa y le ayudo a vestirse, cuando terminaron bajaron a la planta principal y vieron que Hope ya estaba preparada.
−¿Ya estáis?
−Sí.
−Pues vamos, que hay mucho que comprar. −Y poniéndole el abrigo a Harry bajaron a la calle.
Antes de irse a comprar, se acercaron a saludar a Remus y Lyall y viendo que tenían trabajo solo les dijeron que los verían luego y se fueron.
Dos horas después, ya lo tenían todo, habían ido al mercado y lo habían llenado, luego habían vuelto a casa y tras vaciar el carro habían ido al supermercado y lo habían vuelto a llenar.
−Sí que compramos. −Le dijo Sirius que llevaba el carro.
Hope asintió. −Sí, así no tengo que ir entre semana a comprar, entre semana solo compramos la leche, el pan, y la prensa nada más.
−Está bien entonces.
−Lo está, ya lo tenemos todo. −Y miro a Harry que iba delante de ellos con una bolsa de almendras peladas que se iba comiendo muy a gusto. −¿Harry están buenas?
El niño la miro. −Sip.
−Se ha portado bien. −Le dijo Sirius, mientras compraban habían visto a niños llorando para que sus padres les hicieran caso y les compraran lo que ellos querían.
−Es un niño muy tranquilo, nunca hace pataletas y siempre se porta bien, por eso me gusta ir con él a comprar, porque puedo ir tranquila.
−Eso está bien.
−Sí, ¿vas a ir a comprar tu ropa ahora?
−Me comprare ahora alguna cosa, el lunes más tranquilo ya iré a comprarme más.
Hope le sonrió. −Ahora si quieres te podemos acompañar.
−No gracias, descansa no hemos parado en toda la mañana, me llevare a Harry así te relajas.
−Gracias.
−De nada. −Cuando llegaron a su casa, dejaron a Hope allí y Sirius cogiendo a Harry se fueron a mirar tiendas.
Una hora después, Sirius mirando que ya casi era la una cogió las cosas que había comprado y miro a Harry que jugaba con unos muñecos que le había comprado.
−Harry ya nos vamos para casa, seguro que tienes hambre.
El niño lo miro con sus hermosos ojos verdes. −Si padrino.
−Pues vamos. −Y volvieron a su casa, al llegar vieron que la librería ya estaba cerrada, subiendo vieron que Jack estaba allí.
−Tito Jack. −Harry se acerco corriendo.
−Hola pequeñajo. −Jack sonriéndole le cogió en brazos. −¿Te has portado bien?
−Sip, mira. −Y le enseño los muñecos que su padrino le había comprado.
−Están muy bien.
−Mucho.
−¿Sirius has comprado mucho? −Le pregunto Remus.
−No mucho, unas camisas, unos pantalones y unos zapatos, lo que tu madre me compro me gusta así que no necesito mucho mas.
El castaño le sonrió y miro a Harry. −Tienes que lavarte las manos ahora comeremos.
−Si tito. −Y dejando sus muñecos nuevos a un lado, se fue a lavar las manos.
Cuando los adultos se quedaron a solas, Sirius miro a Jack. −¿Has podido conseguir todas mis cosas?
−Los he podido conseguir, no han puesto ninguna pega, saben que es tuyo, aunque no les hace gracia tener que soltar tanto dinero y propiedades. −Y abriendo su maletín, saco un sobre muy grueso y se lo dio. −Todo lo que hay dentro es tuyo, mas la compensación del ministerio.
−Luego lo veré no tengo ninguna prisa. −Y dejándolo a un lado lo volvió a mirar. −¿Qué hay de mis primas?
−Mañana vendrán a comer, con sus familias.
−Entonces preparare una comida de cinco tenedores. −Le dijo Hope sonriendo. −Ahora es hora de comer, si queréis que luego Harry se haga la siesta y vayamos a patinar.
−Sí. −Y así con Harry que ya había bajado se sentaron alrededor de la mesa y se pusieron a comer.
Por la noche, Jack se juntaba con Sirius y Remus, Harry y los Lupin ya se habían ido a dormir.
−¿Sirius que vas a hacer? −Le pregunto Jack.
−No voy a hacer nada. −Le dijo el joven Black. −Lo único que voy a hacer es cuidar de mi familia, los del ministerio y los demás se pueden ir al diablo. −Y abriendo el sobre se puso a mirar las cosas. −¿Tengo alguna cuenta muggle?
−La tienes. −Y pasando algunas hojas le enseño todas las que tenia. −¿Qué quieres que haga con ellas?
−No necesito tanto. −Dijo mirando las grandes cifras que allí había. −Abriré una nueva y allí pondré algo de dinero, una vez al año la iré llenando esa es la única que usare. −Y miro a Remus. −¿Qué te parece?
−Me parece bien, conociéndote como te conozco, se que te gusta gastar el dinero.
Sirius se rio. −Me gusta, no lo voy a negar, pero ahora me controlare, tiene que durar muchos años.
−Con lo que tienes, te durara mil años aunque te pases. −Le dijo Jack.
−Lo sé, pero vivimos en un lugar comercial y tampoco quiero que vean cosas que no deberían estar, eso sí compraremos un coche, siempre va bien tener uno.
−Me parece bien. −Le dijo Remus. −Compraremos uno familiar, creo que hay un parking no muy lejos donde se puede guardar.
−Pues eso, nos sacaremos el carnet de conducir y así lo usaremos. −Y miro a Jack. −Las empresas y todo eso, mañana hablare con los demás haber si tienen alguna idea de qué hacer con ellas.
−¿Y qué harás tu? No puedes pasarte todo el tiempo sin hacer nada.
−Lo sé, ya veré lo que hago, de momento lo único que quiero hacer es cuidar de la familia.
−Y haces bien. −Remus le sonrió. −Tienes mucho tiempo para ver qué haces.
−Sí. −Y miro a Jack. -Quiero que hagas algo.
−¿El qué?
−Que me pongas en el registro como tutor de Harry a medias con Remus, ya él me ha dicho que los del juzgado miran mucho eso, como padrino de Harry y su tío nadie dirá nada.
−Lo hare. −Y miro a Remus. −¿Qué te parece?
−Que cuantos más seamos cuidando de Harry más tranquilos nos dejaran.
−Si, Dumbledore va cada semana a meter la nariz para saber cómo le va a Harry, solo quiere que Remus meta la pata para llevar corriendo a Harry de nuevo con los Dursley.