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Historia 187550 — capítulo 15

−Es un pesado. −Dijo Sirius. −Ignorémosle. −Y miro a Jack. −Remus me ha dicho que James dejo una mensualidad para Harry.

−Si, 5000 libras, pero Remus apenas la ha usado. −Le dijo y miro al castaño. −No has usado ni 1000 libras.

−Ya te dije que solo usaría lo que necesitara, y ya no lo necesito, tengo la librería que da dinero, además a mis padres les dieron sus finiquitos que no es mucho porque se fueron de sus trabajos pero es algo al estar tantos años en sus trabajos.

−Eso está bien. −Le dijo Sirius. −Pero ahora que yo estoy aquí y que Remus tiene la librería que da dinero más el dinero de Lyall de su trabajo, no lo necesitaremos. −Y miro a Jack. −Quiero que bloquees esa cuenta para que nadie pueda tocarla y no solo esa, sino todas las que Harry tiene, no quiero que nadie toque ese dinero.

−Ya todas están bloqueadas menos la de Remus.

−Bloquea esa también. −Le dijo el castaño. −Yo ya te dije que solo la usaría hasta que todo fuera bien, y ya va bien, así que no la necesitamos.

−Lo hare. −Y miro a Sirius. −¿Quieres que te habla una cuenta?

−No gracias, lo mirare yo, Lyall me ha dicho que hay muchos que no es como con gringotts que solo hay uno.

−Hay muchos, además hay cuentas infantiles para que los niños puedan tener su dinero.

Al escuchar eso, Sirius sonrió. −Le abriremos una a Harry para que tenga una.

−Ya tiene una hucha. −Le dijo Remus sonriendo. −Una en forma de cerdito, con una tapa abajo, aunque solo tiene cuatro años, le damos dos libras a la semana y ahora más que gastárselo le gusta guardarlo.

−A ese paso, cuando se lo quiera gastar tendrá más que nosotros.

−Seguramente. −Y miro a Jack. −¿Mañana vendrás a comprar con nosotros?

−¿Quieres que venga?

−Si, Remus me ha dicho que se puede confiar en ti, y me lo has demostrado.

−Solo quiero cuidar de Harry.

Sirius le sonrió. −Entonces eres de los nuestros, que queremos lo mismo, entonces mañana hablaremos de las cosas que hare con las empresas.

−Entonces ya me voy, ya se está haciendo tarde. −Y despidiéndose se fue.

Cuando los dos merodeadores se quedaron a solas, Sirius lo miro. −Es simpático.

−Lo es, ya me voy a dormir, nos vemos mañana.

−Sí, descansa.

−Igualmente. −Y dándole las buenas noches, se puso a mirar las cosas que sus padres le habían dejado cuando se canso, lo guardo todo de nuevo en el sobre y se fue a su cuarto, dejando el sobre en uno de los cajones de su mesa de noche, se puso el pijama y metiéndose en la cama cerró los ojos y pronto estuvo dormido.

Al día siguiente, como el día anterior, cuando Sirius se despertó vio que Harry estaba mirando sus dibujos con el pijama puesto, Lyall estaba leyendo la prensa y Remus estaba sentado en la mesa trabajando.

−Buenos días.

−Buenos días. −Le saludaron los tres.

Sirius acercándose a Remus lo miro. −¿Qué haces?

−Haciendo la contabilidad de la tienda, la hago los domingos en un momento.

−¿Es mucho trabajo?

−No, al final de cada día, sumo todo lo recaudado y el domingo solo tengo que sumar todo, y guardar preparar el dinero que llevare mañana al banco, no me gusta ir todos los días, así que voy los lunes a primera hora.

Sirius asintiendo vio que había una caja de caudales a un lado. −¿Hay guardas el dinero?

−Sí. −Y abriendo la caja se lo enseño. −Arriba guardo las monedas y abajo los billetes.

−Está bien, ¿te ayudo?

−Si gracias. −Y tras explicarle lo único que dejaba en la caja para el día siguiente, siguió sumando, no mucho tiempo después terminaban y Remus miraba a su padre. −Papa hemos hecho esta semana una caja de más de 500 libras.

Al escuchar eso, Lyall dejo el periódico y lo miro. −Eso es estupendo hijo, la librería marcha estupendamente.

−Lo hace. −Y contento de que fuera tan bien la librería, guardo todo el dinero en un sobre marrón y tras cerrarlo apunto el dinero que allí había y guardándolo en el cajón del armario los miro. −Ya podemos desayunar.

−Pues vamos. −Le dijo Lyall dejando el periódico a un lado y miro a Harry. −Harry vamos a desayunar, cuando termines podrás seguir viendo los dibujos.

−Si abu. −Y levantándose se fueron a desayunar.

Un rato después, tocaban al timbre, Remus fue a abrir y vio que eran Andrómeda con Tedd, Dora ya había empezado Hogwarts.

−Buenos días.

−Buenos días. −La mujer le sonrió. −Bonito lugar.

−Lo es. −Le dijo Remus y saludo a Tedd. −Hola.

El hombre le sonrió. −Hola.

Sirius acercándose abrazo a su prima y tras darle un beso le pregunto: −¿Vendrá Cissy?

−No lo sé, la única que la vi después de tantos años, fue en tu juicio.

−Espero que vengan, hay muchas cosas de las que hablar y quiero que ella esté aquí, además quiero ver al pequeño.

−Solo sé que se llama Draco, no lo conozco.

−¿Otro nombre de constelación? −Le pregunto Sirius.

−Qué te voy a decir, somos raros.

−Y que lo jures, mientras llegan vamos a tomar un té. −Le dijo Sirius.

−Sí. −Y así mientras Harry que ya lo habían presentado a los Tonks volvía con sus juguetes, los adultos estaban relajados hablando de todo un poco.

Media hora después, tocaban al timbre de nuevo y esta vez era Jack, después de las presentaciones volvieron a sentarse en el sofá y diez minutos después tocaban al timbre de nuevo.

−Esa debe de ser Cissy, no esperamos a nadie más. −Les dijo Sirius y levantándose fue a abrir la puerta, no mucho tiempo después, la mujer entraba con Lucius y Draco.

−Cissy. −Sirius la abrazo. −Me alegro que hayáis venido.

−Gracias por la invitación.

−De nada. −Y dándole un beso en la mejilla miro al hombre. −Lucius.

−Sirius. −El hombre lo miro. −Tenía mis dudas en venir.

−Lo sé, pero me alegro de que estéis aquí, sobre tu que nunca hemos terminado en llevarnos bien. −Y miro al niño. −Tú debes de ser Draco.

El niño asintió y lo miro con sus ojos grises.

−Grises.

Cissy le sonrió. −Sí.

Sirius le sonrió y se puso a la altura de Draco. −Yo soy tu tío Sirius, ¿quieres ser mi amigo?

Draco lo miro un momento y luego miro a su padre.

−Draco el es un buen hombre. −Le dijo su padre.

El niño asintiendo miro a su tío. −Sí.

Siris le sonrió. −Estupendo, ven te quiero presentar a los demás. −Y levantándose lo llevo donde estaba Harry jugando. −Harry, el es tu primo Draco.

El niño dejando de jugar lo miro, Harry cogiendo un elefante se levanto y se acerco. −¿Quieres jugar a los animales? −Y le enseño el elefante.

Draco lo miro y tras unos segundos asintió.

Harry sonriendo le dio el elefante. −Para ti.

−Gracias.

−Ven. −Harry le cogió de la mano y se lo llevo con sus otros juguetes.

Los adultos contentos de que se llevaran bien, se sentaron.

Sirius miro a Lucius. −Quiero que seas sincero conmigo, ¿eres un mortifago?

El hombre lo miro. −¿Para eso me has hecho venir?

Cissy miro a su marido. −El puede arreglar las cosas, por favor dejemos todo atrás.

Lucius miro a su mujer y tras unos minutos de tenso silencio asintió. −Está bien. −Y miro a Sirius. −Lo soy.

−¿Has matado alguna vez?

−No.

−¿Torturado?

−No.

Sirius lo miro con sus profundos ojos grises. −Confiare en tu palabra, y no hare nada, pero si veo que me mientes las cosas no te irán bien, Jack me ha hecho saber que ya tengo todas mis cosas y he recuperado mi poder. −Y miro a Jack. −Quiero que busques una manera de quitarle la marca.

−Lo hare, aunque no será fácil.

−No me importa el dinero que gastes, hazlo.

−Lo hare.

−Con esto hablado, tenemos que hablar de otras cosas.

−¿De qué? Le pregunto Cissy.

−De que no me voy a ocupar de los negocios de la familia, no me interesan, así que si alguno lo quiere hacer, se puede ocupar.