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Historia 187550 — capítulo 16
Al escuchar eso, Andrómeda lo miro. −¿Y qué vas a hacer?
−Aun no lo sé, pero no quiero ocuparme de los negocios. ¿Alguien quiere?
−Si me dejas yo lo puedo hacer. −Le dijo Tedd mirándolo.
Sirius le sonrió. −Claro que te dejo, no solo porque eres el marido de mi prima sino también un buen amigo. −Y miro a Jack. −Ya está solucionado.
−Tú lo solucionas todo muy rápido.
−Sí. −Y riéndose miro de nuevo a Tedd. −Jack es el abogado de la familia, así que él te ayudara en todo lo que necesites.
−Gracias. −Y miro al abogado. −Espero que nos llevemos bien.
Jack asintió. -Yo también lo espero.
−Otra cosa arreglada. −Y miro a Lucius y Narcissa. −Creo que tendríais que mudaros un tiempo al Londres muggle, estaría bien un cambio de aires.
−No conozco nada. −Le dijo Lucius mirándolo. −¿Además que haría? ¿Quién se ocuparía de mis negocios?
−De tus negocios mágicos se puede ocupar tu abogado o tu gerente y aquí también hay negocios de los que ocuparse.
−¿Cómo qué?
−Hoteles. −Le dijo Lyall que hasta el momento no había dicho nada.
−¿Hoteles? −Sirius lo miro.
−Sí. −Y levantándose cogió el periódico y se lo enseño. −Parece ser que han puesto en venta un gran hotel aquí en Londres, podéis trabajar juntos, así tu vigilas que él no haga ninguna estupidez y él se aleja de la magia y todo eso.
Sirius asintiendo miro la noticia. −Es un gran hotel, de 80 habitaciones, estaría bien trabajar con hoteles. −Y miro a Lucius. −¿Qué te parece? −Y le enseño la noticia.
−Lo del hotel está bien, los hoteles son buenos negocios, pero no sé si quiero vivir aquí.
Remus lo miro. −A tres manzanas hay una calle residencial, no las he visto por dentro, pero sé que las venden.
−Las podéis ir a ver. −Le dijo Andrómeda y miro a su hermana. −Sirius tiene razón, es hora de apartarse un tiempo de la magia. −Y miro a su primo. −¿Me prestas el dinero? Si me gusta la casa, la comprare.
−No seas tonta, no te prestare nada, te daré la parte que mi tío no te quiso dar, también es tu dinero. −Y miro a Lucius. −No te cierres a nada, mira primero la casa y luego ya decides.
El hombre suspirando lo miro. −No me vas a dejar, ¿verdad?
Sirius lo miro. −No, nunca nos hemos llevado especialmente bien, pero ahora las cosas serán diferentes, tienes un hijo hermoso y una mujer que se nota que te quiere, no quiero que por cosas que no has hecho termines en Azkaban o aun peor, muerto.
−Yo tampoco quiero terminar de ninguna de las dos maneras. −Y miro a su mujer. −¿Qué dices tú?
Cissy le cogió de la mano. −Que ellos tienen razón, el mundo muggle es muy grande, mucho más que el mágico y podemos ser felices aquí.
−Está bien. −Y miro de nuevo a Sirius. −Miraremos la casa y también lo del hotel, si me gusta nos vendremos aquí.
−Estupendo. −Sirius asintió complacido. −Ahora que ya hemos hablado de estas cosas serias, hablaremos de cosas más agradables. −Y miro a Andrómeda. −¿Qué tal mi sobrina?
La mujer le sonrió. −Igual que tu nunca se está quieta, aunque ha salido torpe, se tropieza con todo lo que se encuentra, está en hufflepuff.
Sirius asintiendo le sonrió y así se pusieron a hablar de los niños.
Unas horas después, Sirius se despedía de sus primas contento, las cosas habían ido mucho mejor de lo que había pensado en un principio.
Al día siguiente, Sirius y Remus llevaron a Harry a la escuela, y luego se fueron al banco para abrir las nuevas cuentas tanto de Sirius como la de infantil de Harry.
Cuando terminaron se fueron a la librería, donde ya Jack y los demás los esperaban, antes de irse Remus miro a su madre.
−Mama les acompaño, para que vean donde están las casas, no tardare mucho.
Hope le sonrió. −No te preocupes, como ves está muy tranquilo esto, ya me dirás como son las casas.
−Lo hare. −Despidiéndose Remus los llevo a la calle que como les dijeron no estaban muy lejos a unos diez minutos caminando.
Cuando llegaron a Cissy y a Andrómeda les gusto lo que veían, las casas eran adosadas rojas, blancas, negras con unas bonitas chimeneas.
−Me gusta. −Le dijo Cissy a su marido. −Es hermosa.
Lucius miro la fachada. −La verdad es que esta bastante bien.
−Mucho. −Le dijo la mujer contenta.
−Buenos días. −Un hombre con traje se acerco. ¿Les interesa la propiedad?
Sirius asintió. −Sí, ¿usted es el agente inmobiliario?
−Lo soy, ¿quieren pasar a verla?
−No tenemos cita.
El hombre le sonrió. −No se preocupe por ella, hoy es día de puertas abiertas, pueden pasar sin necesidad de cita, ¿entonces vamos?
−Sí. −Y así siguieron al agente, que les fue enseñando la casa. −Como han visto es una casa adosada, y por ello no tienen muchas ventanas, pero el lugar casi abierto hace que entre el sol. −Dijo el agente.
Cissy y Andrómeda no dejaban e mirar todo bien.
−¿Cuántos pisos tiene? −Le pregunto Sirius.
−Seis.
Al escuchar eso, todos lo miraron asombrados. −¿Tantos?
El agente asintió contento de haberles sorprendidos. −Sí, incluso tiene piscina, una pequeña terraza y ascensor.
−Eso lo tengo que ver. −Dijo Jack.
Remus divertido lo miro. −No me digas que quieres una.
El abogado asintió. −Es increíble, me gusta.
−Aunque por fuera, parece una casa normal, por dentro como ves, está muy bien.
−Lo está.
Lucius que no había dicho nada, miro al agente. −¿Nos enseña el resto de la casa?
−Sí. −Y así les fue enseñando lo demás.
Un rato después, todos estaban encantados con la casa.
−Me la quedo. −Dijo Jack al agente.
−Estupendo, fírmeme esto. −Y le dio un documento. −Esta tarde, puede pasarse por la agencia y podrá firmar el resto de los papeles.
−Lo hare. −Y cogiendo el documento, tras leerlo lo firmo, devolviéndoselo miro a los demás. −¿Qué decís vosotros?
Cissy miro a su marido. −Me gusta mucho, cómprala.
El hombre que también le había gustado asintió, nunca creyó que le gustaría una casa muggle, pero esta le había gustado tanto que la quería así que miro al agente. -Me la quedo.
−Hay en total diez casas, aunque ya se han reservado dos, así que puede escoger la que quiera.
−Quiero una al lado de la suya.
−Sin problemas. −Y cogiendo otro documento apunto unas cosas y se lo dio.
Mientras Lucius firmaba, Andrómeda miro a Tedd. −¿La compramos?
Aunque al hombre le gustaba mucho, el no podía permitirse pagar tanto, Sirius leyendo el pensamiento del marido de su prima le dijo: −Recuerda lo que te dije ayer, no solo le daré a Meda y a Dora lo que es suyo por ser mi prima y mi sobrina sino que ahora ocupándote de los nuevos negocios tendrás más dinero.
−Está bien. −Y miro al agente. −Nosotros también queremos una.
El agente asintiendo cogió otro documento y le hizo que lo firmara.
−¿Qué es este documento?
−Es un documento de reserva, para que no les quiten la casa, antes de ustedes han venido otras dos familias, así que con las suyas solo quedan cinco a la venta.
Remus miro a Sirius. −¿Vas a comprar una?
−No, me gusta donde vivimos. −Y miro al agente. −¿Cuándo podrán mudarse?
−Esta tarde se firmaran los papeles y luego se tendrá que hacerse la transferencia y en diez días ya se podrán mudar.
−Estupendo. −Y miro a sus primas. −Ya está todo arreglado.
−Sí, estoy contenta, es un lugar increíble para vivir.
−Y muy tranquilo. −Le dijo el agente. −Es un barrio familiar, sin discotecas ni bares con música alta.
−Mejor, nos vemos esta tarde. −Y despidiéndose del agente se fueron a ver el hotel.
Cuando terminaron de verlo y hablar con el agente para comprarlo, se despidieron y ya cada uno se fue a su casa, Remus se fue a la librería donde vio que su madre estaba limpiando y no había nadie.
−Mama, ya he regresado.
Hope dejando el plumero le sonrió. −¿Qué tal todo?
−Muy bien, Sirius se ha ido a comprar unas cosas, me ha dicho que no tardaría mucho en volver.
−Que se tome el tiempo que necesite, seguro que querrá mirar el barrio y pasear.
−Seguro, veo que estabas limpiando.
−Si, como ves no hay trabajo.
−Entonces te ayudo a limpiar. −Y poniéndose un delantal se puso a limpiar.
Me ha echo mucha gracia, muchas me habéis preguntado de que trabajaría Sirius, ahora lo sabéis trabajara con Lucius en hoteles, gracias por preocuparos tanto por el.