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Historia 187550 — capítulo 24
Un rato después Jane terminaba su trabajo y miraba a Sirius. −Harry tiene bien la boca, este año ya tendrían que empezársele a caer los dientes.
−Lo tendré en cuenta.
−Hágalo, ¿Cuántas veces se lava los dientes?
−Dos veces, una vez por la mañana y otra por la noche.
−Eso está bien, ¿toma leche?
−Sí, dos veces también incluso a veces tres vasos.
La doctora asintiendo fue apuntándolo todo bien. −La leche es muy importante, sobre todo en los niños, también hay que darle una dieta equilibrada y no pasarse con los azucares.
−Toma mínimo una pieza de fruta al día, verduras, pescado, la verdad es que su dieta es bastante buena.
−Y así tiene que ser. −Jane dejando de apuntar lo miro. −Con esto ya hemos terminado, nos vemos en un año.
−Sí, aunque creo que mis sobrinos se han hecho amigo de su hija. Mientras esperaban, la recepcionista le había dicho que Hermione era la hija de sus jefes, que había ido para que le revisara también la boca.
Al escuchar eso, Jane se sorprendió. −Me sorprende, Hermione no es que sea muy abierta con los desconocidos, es más bien una niña tímida.
Sirius le sonrió. −Entonces me alegro de que a mis sobrinos les haya gustado su hija.
−Yo también.
Sirius sonriéndole una última vez, cogió a Harry que le había gustado la silla mágica y dejándolo en el suelo llamo a Draco para que fuera atendido y como con Harry, el pequeño Malfoy estaba en perfecto estado.
Antes de irse, Sirius le dio su teléfono a Jane para quedar un día y que los niños pudieran jugar.
Unas horas después, Sirius les explicaba lo bien que había ido.
−Ha ido tan bien, que Harry y Draco tienen una nueva amiga, se llama Hermione Granger y es la hija de la dentista, y según me han dicho tiene cinco años en septiembre cumple seis años.
−Eso está muy bien. −Remus sonriendo miro a Harry. −¿Te ha gustado Hermione?
El niño asintió sonriendo. −Me ha dejado pintar con sus colorines y le gustan los gatitos.
−Eso está muy bien.
−Draco le ha regalado uno de sus muñecos un gato.
−Me alegro que conozcan a otros niños.
Sirius asintiendo miro un momento a su ahijado que estaba comiendo muy a gusto y siguió cenando.
Cuando terminaron de cenar, Harry ya se fue a dormir, con tanto viaje en coche y tanto dentista, el niño estaba cansado y solo quería descansar.
Y con todo marchando tan bien, el tiempo fue pasando y pronto estaban en enero de 1991, el día en que Harry empezaba de nuevo las clases.
−Harry despierta, tienes que levantarte, para ir a la escuela. −Le dijo Sirius entrando y corriendo las cortinas a un lado miro a su ahijado que seguía profundamente dormido aunque ya el sol entraba en la habitación.
−Padrino, tengo sueño. −Le dijo medio bostezando.
−Lo sé, eso es porque te has pasado tres semanas casi sin hacer nada.
−Sí que he hecho cosas. −Protesto. −He ayudado a tío Remus en la librería.
Sirius le sonrió. −Ya te has despertado, así que vístete.
−Eres un tramposo, lo has hecho para que me despertara.
Sirius se rio. −Cuando seas mayor, podrás hacer todas las trampas que quieras, mientras te tocara ir a la escuela.
−Ya me levanto. −Y gruñendo diciendo que su padrino era un tramposo se metió en el cuarto de baño.
−Harry no te olvides de ponerte una camiseta debajo de la camisa, hace mucho frio y no quiero que te constipes.
El niño saliendo lo miro. −¿Hace mucho frio?
−Mucho, creo que pronto nevara, no te olvides de la camiseta.
−No me olvidare. −Y volvió a meterse en el baño.
Cuando termino de vestirse con su uniforme, bajo al primer piso a la cocina donde ya todos estaban sentados.
−Buenos días.
−Buenos días. −Hope que estaba terminando de preparar el desayuno le sonrió. −¿Qué tal has dormido?
−Muy bien, pero tengo sueño.
−Es normal, hoy es tu primer día después de las vacaciones, pero eso pronto pasara.
−No creo. −Y bostezo.
−Yo tampoco lo creo. −Le dijo Remus sonriéndole.
−Seguro. −Y riéndose se puso a desayunar. −¿Abuelo te vas a Irlanda al final?
Lyall tenía que ir a Irlanda a revisar una casa para su trabajo, pero no lo había querido hacer hasta que terminaran las vacaciones, con ese frio no quería quedarse parado en algún lugar por culpa de la niebla o aun peor por la nieve.
−Sí. −Y le sonrió. −¿Quieres que te traiga algo?
Harry asintió. −Si abuelo, quiero que me traigas sellos, de Irlanda casi no tengo. −Lo que había empezado una colección de Lyall para compartir más cosas con Harry, había pasado a ser una colección muy importante, en todos lados a los que iban siempre compraban sellos, ya tenía más de 500. −También un leprechaun.
Lyall le sonrió. −Te los traeré.
−Gracias. −Y siguió desayunando.
Cuando termino dejo las cosas en el fregadero y miro a su familia. −Nos vemos luego.
−Si Harry, ahora ves que Draco y los demás te esperan.
−Sí. −Y diciéndoles que los vería luego, se puso su abrigo y cogiendo su mochila se fue.
Como siempre Oliver uno de sus mejores amigos lo esperaba en la puerta de su casa, el vivía al lado en la panadería así que siempre iban juntos.
Al llegar a la esquina, Simón los encontró y así los tres se fueron a buscar a Draco que era quien vivía más cerca de la escuela.
En casa de Draco, tocaron al timbre y no tardaron mucho en abrirle.
−Buenos días.
Harry le sonrió. −Buenos días tío Lucius. ¿Está listo Draco?
−Lo está. −Y justo cuando decía eso, Draco salía y saludándolos miro a su padre. −Draco esta tarde te irás con tus tíos, tengo que hacer un viaje muy importante y tu madre y Abraxas se vendrán conmigo.
Draco asintió. -Ir con cuidado.
−Lo tendré, ahora ves.
−Sí. −Y diciéndole que los vería en una semana se fue.
−¿Dónde se van mis tíos? −Le pregunto Harry.
−A Alemania.
−Es la semana de los viajes, el abuelo se va a Irlanda.
−No sois los únicos. −Le dijo Simón. −Mi padre se va a Estados Unidos, parece ser que hay un curso para policías allí, creo que me ha dicho que se va a Washington algo del FBI o algo así.
Al escuchar eso, los tres se quedaron mirándolo. −Los del FBI son los mejores, hay un montón de series sobre ellos.
Simón asintió. −Los hay, me ha dicho que me traerá una camiseta y una para vosotros también.
−Gracias. −Y así hablando de todo un poco se fueron a la escuela.
Unas horas después, Remus estaba trabajando en la librería cuando tocaron a la campana y vio que Harry y sus amigos entraban.
−Buenos tardes chicos.
−Buenas tardes, señor Lupin. −Le saludaron los chicos.
−Buenas tardes tío. −Harry dejando la mochila dentro del mostrador le dijo: −La profesora nos ha puesto un trabajo de animales, a cada uno nos ha tocado uno diferente, has visto que injusticia, acabamos de empezar y ya nos ponen trabajos.
Ante eso, Remus vio que los demás asentían dándole toda la razón a Harry.
−Bueno chicos. −El castaño les sonrió. −No creo que sea muy difícil, ¿o sí?
−No lo es, pero con ese trabajo tendremos menos tiempo para jugar. −Le dijo Simón.
−Pero si habéis pasado tres semanas de vacaciones. −Y miro a Harry. −¿Qué animal te ha tocado?
−El caballo.
−Encontraras los libros en su sitio.
−Si tío.
−Señor Lupin, dejamos la mochila. −Le dijo Oliver.
−Claro que si, dejarla a un lado así podréis mirar bien los libros.
−Sí. −Y dejándolas a un lado se pusieron a mirar los libros que comprarían.
Un rato después, los niños estaban pagando cuando entro Sirius, que como siempre las mujeres se lo quedaban mirando y las clientas de la librería no eran una excepción.
Harry al verlo le sonrió. −Padrino.
Sirius le sonrió y miro a Draco. −¿Qué tal todo?
−Muy bien tío, estamos buscando los libros para un trabajo.
−¿Un trabajo? ¿Qué tipo de trabajo?
−Animales, me ha tocado el león y a Harry el caballo.
−Dos buenos animales, y hay muchas cosas sobre ellos.
−Tienen suerte. −Le dijo Simón. −A mi me ha tocado el cocodrilo, es súper difícil.
−Yo creo que no. −Le dijo Remus mirándolo. −Simón el cocodrilo apareció mucho antes que el león, el caballo y sobre todo los humanos, tienen más de 55 millones de años de antigüedad, además en Egipto era un animal sagrado. −Y miro a Harry. −El caballo lleva con los humanos cientos incluso miles de años, puede que no tanto como el cocodrilo pero sí que es muy importante, gracias a ellos se podía cultivar la tierra rápidamente antes de la salida del tractor e incluso hoy en día aun se usa. −Y miro a Draco. −Y el león, era uno de los animales que usaban los romanos en sus circos contra los gladiadores y es el rey de la selva, así que como veis hay muchas cosas.
−Gracias señor Lupin. −Le dijo Simón. −Ahora sé que puedo poner muchas cosas.
Remus le sonrió y miro a Sirius. −Sí que has venido pronto.
−Si, Lucius se ha ido a Alemania y yo mañana salgo para Francia.
−¿Te llevara mucho tiempo? −Le pregunto Harry.
−Espero que no. −Y suspirando porque tenía que hacer ese viaje le sonrió. −¿No tenéis música? Si no os dais prisa llegareis tarde.
−Es verdad. −Y cogiendo las mochilas, cada uno se fue a su casa.
Harry y Draco tras dejar sus cosas, cogieron sus violines y se fueron al centro social.