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Historia 187550 — capítulo 26
Diez minutos después le tocaba a Harry. −¿Harry que diseño has pensado?
El niño se lo mostro.
El profesor mirándolo bien le dijo: −Esta muy bien lo que quieres poner, pero como es mucho, haremos esto. −Y le fue diciendo. −La casa será un poco más grande, los ciervos los pondremos al lado de los arboles, pondremos dos en un lado y uno en el otro lado, a las persona sentadas en el otro lado al lado de la rueda y el lobo y el perro acostados en medio.
Harry lo miro. −¿Quedara bien?
Harrison le sonrió. −Quedara muy bien, sea un poco mas grande como he dicho y podrás ponerle todo, y arriba pondremos un pequeño carrusel con los bailarines, ¿pero no prefieres un cuco?
−¿Se puede poner las dos cosas?
Al escuchar eso, el profesor se rio. −Creo que quieres ponerle muchas cosas.
−Lo sé. −Y lo miro. −¿Se puede?
−Sí que se puede. −Y le hizo varios cambios a su boceto. −En el segundo piso pondremos a los bailarines y arriba pondremos el cuco.
−¿Tiene que ser un cuco?
El profesor lo miro. −¿No quieres un cuco?
−Una lechuza.
Harrison le sonrió.− Aun nos lo hemos encargado así que puede ser. −Y miro a los demás alumnos. −Escuchar, Harry no le quiere poner un cuco prefiere ponerle una lechuza, no es muy normal, pero se puede hacer.
−¿Cómo será la lechuza? −Le pregunto Draco.
−Blanca. −Le dijo Harry y miro a su profesor. −La quiero blanca.
−Blanca. −Harrison le sonrió y miro a los demás. −¿Quién quiere lechuza en vez de cuco? Pensarlo bien porque una vez haya hecho los pedidos no se podrá cambiar.
Draco y muchos otros niños levantaron la mano.
−Antes de irnos, tomaremos nota. −Y miro a Harry. −Tu reloj quedara muy bien, pero no le pongas nada más.
−No profe, ya tengo todo.
−Bien, ves a buscar las maderas, para tu diseño es mejor las maderas grandes.
−Lo hare. −Y se fue a buscar las maderas grandes, para empezar a trabajar.
Unas horas después en la cena, Harry les explicaba todo lo que llevaría su reloj. −Y en vez de poner un cuco, le pondré una lechuza blanca y muchos otros han dicho lo mismo, que prefieren una lechuza.
−Eso está muy bien. −Remus le sonrió. −La reunión ha ido muy bien, y como el viaje es un poco caro, haréis cosas para vender y os darán una hucha para que vayáis llenándola.
−¿Es muy caro?
−500 libras.
−Ohh, que caro. −Se quejo Harry.
−No pasa nada. −Hope lo miro. −Aun quedan más de cinco meses para que os marchéis así que seguro que conseguís el dinero.
−Eso espero. −Y miro a su tío. −¿Qué haremos?
−Pulseras, llaveros y cosas así, que siempre se vende.
−Bien, voy a estar muy ocupado.
−Mucho, pero son cosas importantes. −Le dijo Sirius.
−Sí que lo son. −Y sonriéndole se puso a cenar.
Unos meses más tarde, en abril, Harry se despertaba y se iba a desayunar, ese día era importante después de semanas trabajando, era el mercadillo de primavera, lo ponían en el parque del barrio y mucha gente iba, incluso lo habían anunciado en la radio.
−Sí que te has despertado temprano hoy. −Le dijo Remus que ya estaba sentado alrededor de la mesa.
−Es que hoy es importante. −Le dijo Harry. −Hoy veréis mi cuco y otras cosas que he hecho para el día de hoy.
−¿Has hecho muchas cosas?
−No tan difíciles como el cuco pero si, además la profesora nos ha dejado poner una hucha para nuestro viaje en nuestra parada.
−Eso está bien, ahora desayuna. −Le dijo Hope.
−Si abuela. −Y llenando su cuenco de cereales se puso a desayunar.
Cuando terminaron ya se fueron al parque y vieron que ya había gente.
−Venir. −Harry le llevo donde estaba la parada del centro y le enseño su cuco.− Este es el mío ¿Qué os parece?
Los adultos lo miraron.
−Esta genial. −Sirius miro a su ahijado. −¿Seguro que lo has hecho tu?
−Si padrino, ¿te gusta?
Sirius le sonrió. −Mucho. −Y miro al profesor de Harry. −Señor Harrison nos llevamos el cuco.
−Ahora os lo pongo.
−Gracias.
Remus miro a su sobrino. −No solo está muy bien, sino que no parece que este lleno.
−El señor Harrison me ayudo a hacer bien el diseño, para que e viera bien.
−Y lo ha hecho bien. −Y sonrió al profesor.
−Buenos días. −Les saludo Lucius que se acercaba con su familia, Cissy, Draco y el pequeño Abraxas que solo tenía 3 años, había nacido cuando nadie se lo esperaba pero era la alegría de todos, y Draco era quien más cuidaba de él, adoraba a su hermanito pequeño.
−Papa el mío es este. −Le dijo Draco a su padre.
Lucius miro el reloj de su hijo, estaba muy bien hecho y lo quería conservar, así que miro al profesor de Draco. −Nos lo llevamos.
El profesor asintió. −Ahora se lo pongo.
−Gracias.
−De nada.
Cuando terminemos aquí, iremos a la parada de la escuela. −Y miro a Sirius. −¿Qué haréis vosotros?
−Igual, queremos ver qué otras cosas han hecho Harry y Draco.
−Os acompañamos.
Sirius asintiendo pago por el reloj y cuando lo tuvieron bien envuelto se despidieron del profesor y se fueron a mirar otras paradas.
En la parada de la escuela, Harry cogió la hucha del viaje y se la acerco a su tío. −Pon dinero.
−Claro. −Remus cogiendo su billetera saco 10 libras y las paso por la rendija.
−Gracias. −Y lo fue acercando a los demás que también pusieron dinero. −Te toca. −Le dijo a Jack justo cuando llegaba.
−¿Qué me toca?
−Poner dinero.
−Oye que acabo de llegar. −Protesto Jack. −¿Para qué es el dinero?
−Para nuestro viaje de fin de curso, cuanto más pongan en las huchas, menos tendremos que poner nosotros luego, 10 libras está bien.
Jack sonriéndole cogió su billetera y sacando el dinero lo puso. −Ya está.
−Gracias. −Y devolvió la hucha a la mesa. −Profesora ya hemos puesto más.
La profesora le sonrió. −Muy bien Harry.
−¿Cuánto les queda? −Le pregunto Sirius.
−Antes de las vacaciones de primavera abrimos todas las huchas y vimos que teníamos bastante, necesitamos 12000 libras y tenemos un poco mas de 9000 libras, esperamos que antes de junio consigamos lo que nos falta.
−Seguro que si, además Harry y sus amigos salen cada fin de semana a vender las cosas que hacen en la escuela, que si pulseras, llaveros, camisetas y tenemos la hucha nueva en la librería.
−Como dice nos quedan dos meses aun para conseguir dinero así que seguro que lo conseguimos. −Y miro a sus alumnos. −¿Verdad?
−Si profesora.
−Buenos días. −Les saludo una chica.
−Buenos días Hermione. −Harry le sonrió. −¿Has venido a comprar?
−Sí, y también a ayudaros con vuestro viaje de fin de curso. −Y saco su dinero y lo puso en la hucha. −No es mucho pero espero que os ayude.
−No importa la cantidad sino que hayas puesto. −Le dijo la profesora. −Gracias.
−De nada. −Y miro a Draco. −¿Y tu reloj de cuco?
−Mi padre lo ha comprado. −Y le enseño el paquete que llevaba Lucius. −Cuando este puesto en casa lo podrás ver.
−Gracias, ¿has hecho algo más?
−Sí. −Y la llevo a un lado donde estaban todas las cosas que su clase había hecho.
Jack tras saludar a los Granger que también quisieron ayudar a los chicos en su viaje miro a Harry. −¿Has hecho algo?
−Si tío. −Y le enseño una pequeña caja cuadrada y pintada. −Esto es lo mío.
−Me lo quedo, me gusta mucho quedara muy bien en mi casa. −Y miro a Sirius y Remus. −Vosotros ya os habéis quedado el reloj de cuco así que yo me quedo esto. −Y miro a la profesora. −Me quedo la caja.
−Ahora se la pongo. −Y se puso a cobrarle.
−¿Te vas a quedar algo? −Le pregunto Harry viendo que Hermione se acercaba.
−Sí, la caja de Draco. −Y miro a la profesora de sus amigos. −Me llevo la caja.
La profesora le sonrió. −Muchas gracias. −Y le dijo el precio.
−Tenga. −Y dándole el dinero espero a que le dieran el cambio y se las enseño a sus padres. −¿Qué os parece?
−Está muy bien. −Y miro a Draco. −Lo has hecho muy bien.
−Gracias.
−De nada. −Y miraron a los demás. −¿Qué vais a hacer ahora?
−Vamos a seguir mirando, hasta la hora de la comida y por la tarde hay una subasta, los vecinos hemos dado algunas cosas que se subastaran.
−Eso está bien.
−Sí que lo está. −Y así se fueron a seguir mirando las otras paradas.
Al día siguiente, después de clases, Harry llegaba a su casa, y vio que en la pared colgaba el cuco que funcionaba, los bailarines se movían, feliz se cambio rápido y cogiendo su mochila para la piscina bajo a la librería. −Tío esta genial, el cuco ha quedado muy bien donde lo habéis colgado.
Remus le sonrió. −Sí que está bien, ahora ves a natación.
−Sí que voy. −Y sonriéndole se fue corriendo.
Ahora que el mercado de primavera había terminado, los niños volvían a tener las mismas actividades, para el mercado de verano, igual hacían cosas pero no tan complicadas.