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Historia 187550 — capítulo 34

Después de cenar, los prefectos llevaron a los alumnos de primero a las salas comunes.

Una vez en su habitación, Harry se puso a ordenar sus cosas.

−Harry. −Seamus le llamo. −No te lo había preguntado antes, ¿pero porque te has puesto así cuando Weasley ha dicho lo de los slytherin?

El niño que estaba colocando sus fotos lo miro. −Mi abuela Dorea fue a slytherin y aunque nunca la conocí, siempre me han dicho que ella fue una buena mujer, y están mis tíos los Malfoy, aunque no os lo creáis, ellos son buenas personas, siempre me han tratado bien ni siquiera me han alzado la voz nunca, así que no quiero que nadie diga que en slytherin van personas malvadas, porque no es así.

−Tienes razón. −Le dijo un chico gordito, se había presentado como Neville Longbottom y aunque era muy tímido a Harry le caía bien, se notaba que era una buena persona. −No podemos ir diciendo que una casa es malvada cuando no todos lo son, aunque allí han ido muchos malvados, como el que-no-debe-de-ser-nombrado, y muchos más.

Harry lo miro. −Puede que allí hayan ido personas malvadas, pero en gryffindor también han ido, sino preguntárselo a mis tíos, ellos tenían un mejor amigo llamado Peter Petigrew, fue a gryffindor con mis padres y no dudo en venderlos al señor tenebroso por un poco de poder, por su culpa soy huérfano.

−Las casas no hacen malvadas a las personas, sino que ellos ya lo son. −Les dijo Dean.

−Así es, bueno tengo que terminar de ordenar esto, estoy cansado pero no me quiero dormir con todo por medio. −Y siguió ordenando sus cosas.

Dean acercándose miro las fotos que Harry tenía en su mesita. −¿Quiénes son?

El chico dejando la ropa que estaba ordenando a un lado cogió las fotos y se lo fue diciendo. −Ellos son mis padres, murieron el 31 de octubre cuando yo solo tenía un año de edad. −Y dejando ese retrato a un lado, le enseño los demás. −El es mi tío Remus Lupin, no tenemos lazos de sangre pero gracias a él que me adopto he tenido una infancia feliz, antes de él, vivía con mis tíos la hermana de mi madre, me trataban fatal, no recuerdo mucho porque solo tenía cuatro años pero te puedo asegurar que no fui feliz. −Y le fue enseñando las otras personas de la foto. −Ellos son mis abuelos los padres de mi tío Remus, son unas grandes personas. −Y señalo a la última persona que allí había. −Sirius Black, el primo de mi padre y mi padrino.

−Yo he escuchado hablar de él, lo acusaron de ser un mortifago, pero que supieron demostrar su inocencia. −Le dijo Neville que también se había acercado.

−Lo es, lo acusaron de la muerte de mis padre, por suerte mi tío Jack. −Y les enseño otra foto. −Supo como demostrarlo. −Y les enseño otra foto esta donde estaban todos en Orlando. −Los padres de Hermione. −Y les enseño las dos personas. −Mis tíos los Tonks. −Y les enseño otras dos, −Mi prima Dora este año empieza el curso de auror. −Y les enseño dos personas más. −Mi tío Jack y el profesor Snape. −En la escuela le había pedido que le llamara así y él lo haría.

−¿Conoces al profesor Snape?

−Sí, él era el mejor amigo de mi madre y aunque aquí es profesor, el siempre me ha explicado historias de mi madre. −Y los miro. −Es muy gruñón y no le gusta mucho reírse, pero es gracias a él que se cosas de antes de que mi madre entrara en hogwarts, así que le estoy muy agradecido.

−Es normal, los padres son muy importantes. −Les dijo Dean.

−Lo son y más cuando te faltan en tu vida. −Y les sonrió. −Pero no me quejo, soy muy afortunado con tener toda la gente que tengo en mi vida, ahora sí, me estáis liando y así nunca terminare de de poner todo en su sitio, mañana seguiremos hablando. −Y así dejando las fotos de nuevo en su sitio, siguió ordenando las cosas, cuando termino se puso el pijama se lavo los dientes y ya se metió en su cama y pronto estuvo dormido.

Al día siguiente, el despertador que Harry había llevado con él, empezó a sonar.

−¿Harry que es eso? −Pregunto Neville que se había despertado por el sonido.

−Es un despertador. −Y sentándose en su cama cogió el despertador y miro la hora que era. −Nos avisa a qué hora tenemos que despertarnos, y según dice sino nos levantamos ya, llegaremos tarde a desayunar.

−Pues vamos. −Y así todos se levantaron y empezaron a vestirse.

−Ron despierta. −Le dijo Seamus al pelirrojo, solo él seguía dormido. −Si no te despiertas ya llegaras tarde.

−Cinco minutos más.− Y escondió la cabeza debajo de la almohada.

−Como quieras. −Le dijo Seamus. −Luego no digas que no te he avisado. −Y sin prestarle más atención empezó a vestirse.

Una vez vestidos, antes de irse avisaron de nuevo a Ron, pero este de nuevo no les hizo caso así que dejándolo allí bajaron al gran comedor a desayunar.

Después de desayunar y de que la profesora McGonagall les diera sus horarios, los alumnos se fueron a sus clases, a los leones de primero les toco transformaciones con los slytherin, al llegar se fueron sentando y Harry se sentó con Neville y Draco con Hermione.

Llevaban 10 minutos de clase, cuando la puerta se abrió y entro Ron corriendo.

−Uff menos mal que la profesora no ha llegado. −Dijo Ron.

Al escuchar eso, los compañeros del pelirrojo no supieron que pensar, hasta que vieron como la profesora que había sido un gato se transformo en persona y lo miro.

−Señor Weasley, llega tarde, 10 puntos menos para gryffindor, la próxima vez, venga a la hora, ahora siéntese. −Y con esa regañina volvió a dar su clase.

Cuando termino y la profesora McGonagall se hubo ido, Draco levantándose cogió sus cosas y se acerco a Harry.

−Os ha tocado un mono.

El moreno, cogiendo sus cosas lo miro. −Lo sé Draco y eso que he puesto el despertador con el volumen a tope para que nos despertara a todos, pero según él, quería seguir durmiendo cinco minutos mas y no voy a estar siguiéndole todo el tiempo que ya no tenemos cinco años.

−Y haces bien, ¿Qué os toca ahora?

−Pociones. −Y lo miro. −¿Vienes conmigo? Lo veo súper difícil.

−Sí que voy contigo. −Y miro a Hermione. −¿Con quién iras?

−Con Neville. −La noche anterior se habían conocido y a la niña le había gustado, era muy tímido y torpe, pero se notaba que tenía un gran corazón, así que lo miro. −¿Neville vienes conmigo?

El niño la miro. −Te aviso que no sé nada de pociones.

La leona le sonrió. −Pues ya somos dos, ahora vamos sino llegaremos tarde.

−Sí. −Y así los alumnos se fueron a la clase de pociones.

Cuando las clases terminaron, y antes de ponerse a estudiar, Harry cogió su set de cartas y se puso a escribir una carta a su familia.

−¿Harry a quien escribes? −Le pregunto Dean.

−A mi familia, para que sepan lo bien que va todo, ¿vas a escribir a tu madre?

−Sí. −Y le enseño su set de carta. −Mi madre que me lo compro.

Harry le enseño el suyo. −A mi me lo compro mi abuela.

−Yo también tengo. −Les dijo Seamus y le enseño el suyo verde con unos leprechaun.

−¿Eres irlandés? −Le pregunto Harry.

−Lo soy, ¿has ido alguna vez?

−No, pero mi abuelo las veces que ha ido, me ha traído leprechauns y otros regalos. −Y sonriendole se puso a escribir su carta, no quería dejarse nada, al terminar vio que tenía dos hojas, cuando se seco la tinta las doblo y metiéndolas en un sobre, puso la dirección y se la dio a Hedwig para que la llevara a Londres.

Unas horas más tarde, la carta llegaba a Londres a casa de la familia, Sirius cogiendo la carta de la pata de la lechuza, se puso a leerla.

−¿Qué cuenta Harry? −Le pregunto Remus.

−Está en gryffindor. −Y le sonrió. −Lo ha conseguido.

−Estupendo, es donde él quería estar.

−Sí, Hermione también está en gryffindor y Draco en slytherin. −Y siguió diciéndoles: −En el tren conoció a un chico llamado Dean Thomas y que al llegar al castillo durante la selección, tuvo una pequeña discusión con un niño llamado Ron Weasley, porque dijo que en slytherin solo hay alumnos malvados.

−Vaya, si que empieza bien.

−Si, por suerte el profesor Dumbledore se puso de lado de Harry diciéndoles que no es la casa quienes los hace malvados sino que lo son ellos.

−En eso el profesor tiene razón. −Les dijo Lyall. −Así que espero que no miren mal a los slytherin, que culpa tienen ellos de estar en casa de ese impresentable. −Dijo refiriéndose a Voldemort.

−Ninguna. −Le dijo Remus y miro a Sirius. −¿Qué cuenta más Harry?

−Por lo demás va bien, ha conocido a algunos chicos, a un niño que se llama Seamus Finnigan que es irlandés y a Neville. −Les dijo. −Se ha hecho amigo de Neville.

−Eso es estupendo, seguro que Neville es un niño maravilloso. −Les dijo Hope y les sonrió. −Espero que no se le peguen las malas ideas de Harry.

−¿Harry? Pero si Harry es un santo. −Le dijo Sirius.

−Cuando quiere. −Le dijo Hope levantándose y dándole un beso en la frente le dijo de nuevo: −Cuando quiere. −Y se fue a la cocina a preparar la cena.

−Mi madre tiene razón. −Le dijo Remus mirando a su amigo. −Harry es igual que tu, se mete en todos los líos que encuentra.

−¿Y lo dices tú? −Y miro a Lyall. −Que sepas que la mitad de los castigos que nos dio el profesor Dumbledore o Minerva fueron cosa de Remus.

−Lo sé. −Y riéndose los miro. -Lo mínimo eran 5 castigos por trimestre, al final incluso le pedi al profesor Dumbledore que me preparara un cuarto.

Al escuchar eso, Sirius se rio y Remus miro a su padre. −¿En serio?

−En serio. −Le dijo Lyall y los miro. −¿Sabes cuantas veces fue tu abuelo por mis castigos?

−No, pero seguro que me lo dirás ahora.

−Sí, te lo voy a decir, tu abuelo fue una o dos veces por curso incluso 0 pero contigo, cinco o más veces por trimestre. −Y miro a Sirius que no dejaba de reírse. −Y tú no te rías tanto, contigo y con James pasaba lo mismo, cada vez que Charlus recibía una notificación de la escuela ya empezaba a preguntarse que habíais hecho en esa ocasión y claro luego se lo tenía que decir a Dorea y ella le lanzaba esas miradas y claro el se quedaba sudando.

−Seguro. −Dijo Sirius riéndose. −Mi tío le tenía un miedo terrible, preguntándose a quien se parecía James.

−Pues a la rama materna de la familia. −Le dijo Remus.

−Puede ser, y creo que Dorea también lo sabía. −Y riéndose les dijo: −Erais unos trastos.

−La verdad es que nunca nos estábamos quietos. −Le dijo Sirius y levantándose se acerco a un armario y cogiendo un set de carta, se puso a responderle a su ahijado.