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Historia 187550 — capítulo 33
A media mañana la señora del carrito pasó y les pregunto si querían algo.
−No gracias, no he traído dinero. −Le dijo Dean. −No lo sabía.
−Nosotros te invitamos. −Le dijo Hermione sonriéndole. −Hemos traído algo de dinero. −Y miro a sus amigos. −¿Qué queréis?
−Cualquier cosa menos grajeas. −Y miro a Dean. −No te las recomiendo, vienen sabores muy raros. −Y se estremeció. −Y saco su dinero y se lo dio a Hermione. −Gástate los dos galeones.
−Gracias. −Y cogiendo el dinero de Draco, fue Hermione quien compro todo lo que pudo con el dinero que tenia.
Cuando la niña termino de las compras, Harry cogió su mochila y les enseño todo lo que llevaba con él. −Mi abuela es genial, siempre me carga la mochila, así tengo chuches y otras cosas para varios días.
−Yo también tengo cosas. −Les dijo Dean y les enseño su mochila. −Mi madre me ha puesto sándwiches, galletas de mantequilla y un par de latas de refresco, es que no sabía si nos darían la comida ahora.
−No pasa nada, todos hemos traído algo. −Le dijo Hermione y ella saco sus cosas y Draco igual, con todo lo que tenían se pusieron a comer, cuando terminaron incluso les sobro bastantes cosas, así que las guardaron para más tarde.
Unas horas más tarde, por fin llegaban a la estación y los cuatro niños bajaron y se fueron con Hagrid que los llamaba.
−Los de primero por aquí, iremos a buscar las barcas. −Y al ver a Harry le saludo. −Buenas tardes Harry.
−Buenas tardes Hagrid. −Y miro a sus amigos. −El día que fuimos a buscar el dinero a gringotts me lo encontré, y mis tíos me lo presentaron.
Los niños asintieron y miraron a Hagrid de nuevo, era un hombre enorme nunca habían conocido a nadie tan grande.
−Ya estamos todos, así que vamos. −Y así el semi gigante los llevo a buscar las barcas, no mucho tiempo después todos se quedaron parados, el castillo de hogwarts se veía delante y aquello era enorme.
−Que grande. −Dijo Harry. −Me habían dicho que era grande, pero no pensé que lo fuera tanto.
−Me gusta. −Dijo Dean.
−Y a mí. −Dijo Draco.
−Seguro que tiene una biblioteca enorme. −Les dijo Hermione y ante eso, los otros tres niños la miraron.
−Hermione espera un poco en eso de leer libros. −Le dijo Harry. −Yo también quiero leer, pero también quiero ver otras cosas.
−Ya, pero seguro que son súper interesantes.
−Seguro. −Harry miro a Dean. −Mi familia tiene una librería y cuando Hermione o Draco vienen a verme, se la llevan entera.
−Eso es mentira. Se quejo Draco y Hermione asintió. −Solo que no quiero ser un mono descerebrado me gusta leer y aprender. −Y de nuevo la chica estuvo de acuerdo con él.
−Yo tampoco quiero ser un mono descerebrado. −Les dijo Harry. −Me encanta leer. −Y miro a su nuevo amigo. −Es cosa de mi tío que desde que recuerdo me ha ido regalando libros para que lea.
−A mí también me gusta leer, pero más comics y cosas así.
−Eso también está bien, en los comics puedes aprender muchas cosas. −Le dijo Hermione y sonriéndole volvieron a prestar atención al castillo.
No mucho tiempo después llegaban a la otra orilla y bajando con cuidado para que no se hicieran daño entraron en el castillo y Hagrid los dejo con la profesora McGonagall.
−Buenas noches, alumnos de primero, ahora pasareis y se hará la selección de las casas, hufflepuff, slytherin, gryffindor o ravenclaw, esperad un momento que voy a mirar si ya está todo preparado. −Y los dejo solos.
−Veo que lo que decían por el tren era cierto. −Dijo un niño moreno. −Un Malfoy ha vuelto a Hogwarts.
Al escuchar eso todos susurraron y Draco miro al niño en cuestión. −Así es, soy un Malfoy, me llamo Draco Malfoy, ¿y tú eres?
−Blaise Zabini y decían que los Malfoy os estabais pudriendo en Azkaban por ser mortifagos o aun peor que todos estabais muertos.
−Pues ni una ni la otra. −Dijo Draco mirándolo. −Y te tengo que decir que mi padre no es ningún mortifago, cuando quieras le pido que te enseñe el brazo.
−No dicen eso.
−Que digan lo que quieran, yo sé lo que es cierto y lo que no.
−Vaya bienvenida. −Dijo Harry acercándose a su primo y pasándole un brazo por los hombros. −Draco siempre te digo que seas mas amistoso con los desconocidos. −Y miro al otro niño. −¿De dónde eres? Tu acento no es inglés.
−Medio italiano. −Y lo miro. −Tú eres Harry Potter, el único que ha sobrevivido a la maldición asesina.
−Lo soy.
−Un Potter y un Malfoy juntos, eso nunca se ha visto. −Dijo un niño.
Al escuchar eso, los dos niños en cuestión se giraron y miraron a quien había hablado. −¿Y tu quien eres?
−Ron Weasley.
−Un descerebrado. −Dijo otro niño castaño y se presento. −Theo Nott.
Harry le sonrió. −Tienes cara de inteligente, seguro que nos llevaremos bien. −Y miro al pelirrojo. −Weasley, no sé de dónde has salido pero para tu información nuestros abuelos eran mejores amigos, y somos primos y vamos juntos porque queremos y tu y nadie dirá nada.
−Harry no des explicaciones a los monos. −Le dijo Draco y mirando a los otros dos un momento, los ignoro y presto atención a la profesora que volvía.
−Ya podemos pasar. −Y así entraron al gran comedor, donde cientos de niños estaban sentados en cuatro largas mesas.
Al llegar al fondo, donde se encontraban los profesores, la profesora se acerco a un taburete donde había un sombrero.
−Cuando vaya diciendo vuestros nombres ir pasando. −Y así empezó la selección.
−Draco Malfoy.
Al escuchar su nombre, el niño miro a su primo. −Me lo prometiste, no te olvides.
−Nunca, Draco, siempre serás mi mejor amigo, ahora ves todos te están esperando.
−Sí. −Y cogiendo aire se acerco al taburete y se sentó, cuando la profesora le puso el sombrero este no tardo mucho en gritar: −Slytherin.
−Allí van todos los magos malvados. −Dijo Ron.
Al escuchar eso, Harry se enfado y lo miro. −Weasley cierra la boca, allí no hay magos malvados, son las personas que son malvadas no una casa los hace, mi abuela estuvo allí y todos dicen que fue una hermosa persona y Draco también lo es, así que cállate. −Lo que él no sabía es que había alzado más de la cuenta la voz y todos lo habían escuchado.
Desde su mesa, Severus medio sonrió, Harry era así bueno lo habían criado el mono de Black, aun pasaran 1000 años nunca terminaría de gustarle y Lupin, que él nunca había tenido problemas en que casa estabas.
−El señor Potter tiene razón. −Dijo el profesor Dumbledore levantándose. −No importa en qué casa estas, sino la persona que eres y no por estar en slytherin ya serás malvado. −Y miro a la profesor McGonagall. −Sigue.
−Si profesor. −Y siguió con la selección de las casas, cuando llego el turno de Harry el miro a Hermione que ya estaba en gryffindor y se fue a sentar al taburete.
Harry nada más sentarse dijo gryffindor. −Gryffindor de verdad? Podrías hacer grandes cosas en slytherin.
−Lo sé, pero yo quiero estar en gryffindor donde estuvieron mis padres.
−Entonces. −Y grito. −Gryffindor.
Harry contento de estar en la casa donde estuvieron sus padres se iba a ir hasta que recordó lo que había pasado, así que miro al director. −Disculpe lo que ha pasado antes, no tendría que haber alzado la voz.
Dumbledore le sonrió. −No pasa nada, solo recuerda no volver a alzarla.
−Si director. −Y ahora si se fue a sentar al lado de Hermione.
Un buen rato después la selección terminaba y ya el profesor daba la bienvenida a los nuevos alumnos y después de decirles las normas ya empezaban a cenar.
Mientras cenaban Harry fue conociendo a sus otros compañeros.
−Yo soy mitad y mitad. −Les dijo un compañero que se presento como Seamus Finnigan. −Mi madre es bruja, no se lo dijo a mi padre hasta que se casaron.
Al escuchar eso, Harry le sonrió. −Entonces debió de llevarse un buen susto, cuando empezó a hacer cosas que nunca había visto.
Seamus asintió. −Siempre cuenta un montón de cosas divertidas. ¿Y tú? Todos saben quién eres, pero pocos saben quienes fueron tus padres antes de la noche en que murieron.
Harry le sonrió. −Te puedo asegurar que tengo una vida muy normal, mi madre era hija de muggles se llama Lily Evans, antes de casarse.
−Lily Evans. −Un alumno lo miro. −Tu madre fue la mejor bruja de su generación, eso no es ser normal.
Harry se rio. −Si que era muy inteligente, y mi padre se llama James Potter.
−El hijo del jefe de los aurores. −Dijo otro alumno. −Mi padre es auror, y siempre me cuenta de que el señor Charlus Potter fue el mejor auror que tuvieron nunca, que fue una desgracia que muriera.
−Si que fue una desgracia, mis tíos dicen que fue un buen hombre. −Y miro a Seamus. −Por lo demás, mi vida es muy normal, mi familia tiene una librería en Londres, mi abuelo trabaja en una revista de casas, mi abuela es ama de casa y mi padrino cuida de su negocio.
−Eso es muy aburrido. −Dijo Seamus. −Yo creí que tendrías dragones o por lo menos vivirías en una mansión enorme o cosas así.
−Que va. −Dijo Harry y riéndose lo miro. −Me encantaría tener un dragón, pero mi padrino no me deja, según él no cabe en nuestra terraza, aunque yo se lo he pedido y las únicas mansiones que he visto son las de los artículos de mi abuelo, vivo encima de la librería y está rodeada de otras edificios, como digo una vida muy normal.
Mientras Harry hablaba con sus nuevos compañeros de clase, en slytherin Blaise no dejaba de hablar y miro a Draco.
−Hey Malfoy, ¿Quién es esa niña castaña con la que venias?
Draco lo miro. −¿No has estado prestando atención a la selección? Se llama Hermione Granger.
−¿La conoces? ¿O la has conocido en la estación?
−¿Eres periodista?
−Es un cotilla. −Dijo una niña morena y miro a Draco. −Soy Pansy Parkinson, y a él le gusta saberlo todo.
−¿Lo conoces?
−Desde hace algún tiempo, nuestras madres son amigas.
Draco asintiendo miro al moreno. −Conozco a Hermione desde que tengo cinco años, y como a mí a ella le gusta mucho leer.
−Paso de leer. −Dijo Blaise y le sonrió. −A mí me gusta el quidditch.
−No sigo a ningún equipo, pero está bien.
−Si que lo está. −Y miro a Theo. −¿Te gusta leer?
−Me gusta leer.
−Entonces te llevaras bien con Draco.
−Blaise come un poco. −Le dijo Pansy y le dio un trozo de pollo. −No callas ni debajo del agua.
El moreno se rio. −Pues no sé, nunca me he puesto a hablar debajo del agua.
Al escuchar eso una niña rubia suspiro.
−¿Y tú eres? −Le pregunto Blaise.
−Daphne Greengrass y me preguntaba cuando dejarías de hablar tanto.
−Nunca, por lo que veo tiene cuerda para mucho. −Dijo Draco y le sonrió. −Creo que es mejor ignorarle.
−Es mejor. −Y riéndose lo miro. −A mí también me gusta leer, mi madre siempre me dice que tenemos que saber muchas cosas, para que nadie te tome por tonta.
−Y haces bien. −Le dijo Draco.
−Si. −Y sonriéndole volvió a prestar atención a su cena.
Draco estaba contento, de momento las cosas no habían ido tan mal, había conocido a niños muy interesantes esa primera noche, como Blaise Zabini que aunque no callaba nunca se notaba que era muy divertido y luego estaba Theo con el podría hablar de libros y también estaban Pansy y Daphne se notaban que eran dos chicas interesantes, esperaba que a Harry y a Hermione les fuera igual de bien, dejando de cenar un momento los miro y vio a su primo riéndose y a Hermione sonriendo.
Al día siguiente ya les preguntaría como les había ido, ahora solo tenía ganas de terminar de cenar e irse a dormir, ya estaba cansado.