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Historia 187550 — capítulo 32
Unos días después, la casa para Hedwig que era como la habían decidido llamar ya estaba terminada, era rectangular con una gran entrada para que pudiera entrar y salir cuando quisiera incluso le habían puesto un bonito letrero con su nombre.
−Harry ahora la colocaremos en su sitio. −Le dijo Sirius y así entre él y Remus la pusieron a un lado, tenían una terraza muy grande y la podían colocar en un sitio para que no molestara y no la molestaran, cuando la lechuza estuviera descansando.
−¿Te gusta? −Le pregunto Harry a Hedwig.
La lechuza ululo y entrando por el agujero saco un momento la cabeza y volvió a meterla.
−Le ha gustado. −Grito feliz Harry a sus tíos.
Los adultos le sonrieron. −Claro que le ha gustado, porque sabe que se la has hecho con todo tu cariño ahora le pondremos el comedero y el bebedero.
−Sí. −Y quitándolas de la jaula se lo puso en la nueva casa, habían hecho dos pequeños orificios para que la comida entrar dentro y Hedwig no tuviera que salir en los días que hiciera mucho frio o lloviera.
−Ahora ya no pasara ni frio ni se mojara cuando llueva, además las lechuzas son animales que les gusta estar a su aire, no les gusta que estén siempre a su alrededor, así que así estará tranquila. −Le dijo Remus.
−Mejor.
−Sí, ahora que ya tiene su casa, la dejaremos tranquila.
−Sí. −Harry miro un momento la casa y se metió dentro, su tío tenía razón a él tampoco le gustaba que estuvieran todo el tiempo a su alrededor así que entendía a su lechuza, con su casa ya echa estaría tranquila y saldría cuando quisiera.
El día 31 de julio amaneció soleado y como siempre, antes de desayunar les daban sus regalos a Harry y cuando terminaron de desayunar ya se fueron al parque, donde celebraban un picnic y luego la fiesta que siempre preparaban y como siempre no falto nadie.
Al día siguiente, 1 de agosto se despertaron temprano y después de desayunar se fueron al aeropuerto a coger el avión que los llevaría 20 días por el estado de Florida.
20 días más tarde, la familia abría las puertas de su casa, y lo primero que hizo Harry fue ir a ver a Hedwig, y vio que estaba durmiendo.
−Las lechuzas son animales nocturnos. −Le dijo Remus acercándose. −Y que hayamos estado tantos días sin molestarla para ella ha sido una bendición, deja que siga durmiendo.
−Lo haré, pero le pondré agua y comida, los tiene vacios.
−Hazlo y ves a bañarte, no tardaremos en comer algo.
−Sí que tengo hambre. −Y cogiendo el bebedero y el comedero de su lechuza los lleno y colocándolos de nuevo en su sitio se fue a bañar.
El 1 de septiembre no llego mucho en llegar, ese día Harry se despertó sin que lo tuvieran que llamar y antes de que su despertador sonara, vistiéndose bajo a la cocina y vio que ya todos estaban allí.
−Vaya. −Remus lo miro asombrado. −¿Qué tienes chinches en la cama? Siempre tenemos que ir a despertarte.
−Es que hoy es especial. −Le dijo el niño sentándose en su sitio. −Hoy ya salgo para hogwarts. −Y sonrió a su abuela cuando le puso el desayuno. −Gracias abuela.
−De nada cariño, ¿nervioso?
−Mucho abuela, si te dijera lo contrario mentiría, tengo mariposas en el estomago.
−Es normal, pero ya verás como todo irá bien. −Le dijo Lyall sonriéndole. −A mi me paso lo mismo cuando fui por primera vez y a Remus igual.
−Eso nos pasa a todos. −Le dijo Sirius. −Ahora desayuna que si no llegaremos tarde.
−Si padrino. −Y se puso a desayunar.
Cuando terminaron de desayunar, Lyall y Hope le dijeron: −Nosotros no te acompañaremos a la estación, tenemos que cuidar de la librería.
−No pasa nada abuela, ya con mis tíos voy bien. −Y los abrazos. −Os escribiré en cuanto tenga un momento.
−Tengo algo estupendo para eso. −Le dijo Hope y le dio un paquete fino. −Sé que es cosa de niñas, pero encontré esto ideal para ti.
−Abuela no me importa. −Y le sonrió. −Además así sabréis que soy yo quienes os escribo. −Y saco el papel de carta y le gusto, tenia dibujos de tabletas de chocolate y era marrón claro, abriendo el paquete vio que no solo había sobres normales y papel de carta también tenían pegatinas y sobres pequeños y para postales. −Me encanta abuela. −Y la abrazo.
−Gracias cariño.
−Mama. −Remus la miro. −Tú nunca me regalaste algo así.
Hope lo miro. −Es que nunca lo encontré.
−Después de ver esta injusticia. −Le dijo Remus sonrió y le dijo: −Tenemos que irnos.
−Si tío. −Y miro a su abuelo. −No te olvides de comprar los sellos que salgan.
−No me olvidare, tu diviértete y haz muchos amigos.
−Lo haré abuelo. −Y lo abrazo.
Después de muchos abrazos, recogieron todo y se fueron a King Cross, al llegar dejaron el coche a un lado y se fueron al andén 9 ¾.
−Harry tienes que coger mucho impulso y no tengas miedo. −Le dijo Remus. −No pienses que hay un muro delante.
−Es difícil tío.
−Para nada, solo piensa que quieres pasar.
−Si tío. −Y cogiendo impulso, cogió con fuerza su carro y cerrando los ojos, paso al otro lado.
Al abrir los ojos vio a Sirius y Remus a su lado sonriéndole. −Bienvenido al andén 9 ¾.
−Gracias. −Y miro a su alrededor, delante suyo estaba el tren escarlata del que sus tíos le habían hablado tanto.
−Vamos, haber si encontramos a Draco o a Hermione. −Le dijo Remus.
−Si tío. −Y los tres se pusieron a buscarlos por suerte no tardaron mucho en encontrarlos. −Buenos días.
−Buenos días. −Cissy le sonrió. −¿Nervioso?
−Si tía.
−Es normal todo lo estuvimos el primer día.
−Harry. −Jack llego corriendo y se paro para respirar. −Ya creí que llegaba tarde.
−Tío siempre llegas tarde. −Le regaño Harry. −¿Estabas de fiesta?
Al escuchar eso, todos se rieron.
−Que va, preparando un nuevo caso.
−Pero si solo hace 10 días que hemos vuelto.
−Lo sé, pero mi padre me ha castigado, cuando vio las fotos de Disney me dijo que el también quería ir. −Y lo miro. −Es como un niño pequeño, le encantan esas cosas.
−La próxima vez lo invitaremos, así no te volverá a castigar.
−Gracias.
−De nada.
−Chicos tenéis que ir a dejar vuestras cosas al vagón de equipajes. −Les dijo Remus.
−Si tío. −Y así con la ayuda de los adultos y con la ayuda de los que trabajaban allí, lo guardaron todo, cuando terminaron Remus le dio a Harry dinero.
−Son dos galeones, creo que para caramelos tienes más que suficiente, además en tu mochila tienes más cosas.
−Si tío, la abuela me ha puesto sándwiches, refrescos, y más cosas.
−Para que no pases hambre.
−Como si alguna vez pasara hambre. −Le dijo Sirius y sonrió a Harry. −Espera una semana para hacer alguna de las tuyas.
−Sirius. −Cissy le llamo la atención. −No le digas esas cosas.
−Es un merodeador, así que si o si hará alguna cosa. −Y le sonrió con una sonrisa traviesa. −Además yo le he dicho que se espere una semana.
−Cissy déjalo es un caso perdido. −Le dijo Lucius que en esos años que había estado bien lejos de la magia sus creencias habían cambiado bastante. −Draco, tú serás un syltherin diferente.
−Lo seré papa, demostrare que no todos somos malos como ellos dicen.
−Serás el más brillante de todos. −Le dijo Sirius sonriéndole. −Y se que harás cosas maravillosas.
−Gracias tío.
−De nada. −Y miro a la única chica del grupo. −Hermione no tengas miedo, eres igual que Lily, ella era también era hija de muggles y fue la mejor de nuestra generación, no solo era inteligente, sino también con un hermoso corazón, se que llegaras tan arriba como ella incluso puede que mas y no estás sola, tienes a Harry, a Draco y a nosotros.
−Gracias señor Black.
−De nada hermosa.
−Estudiantes subir al tren.
−Tenéis que subir. −Le dijo Jack y miro a Harry. −Harry si me necesitas no dudes en escribirme, como tu abogado te puedo ayudar en muchas cosas.
−Gracias tío. −Y lo abrazo. −Espero que todo vaya bien.
−Yo también. −Y separándose le dio un paquete. −Es para los tres.
−Gracias. −Y abrazando los demás, se subieron en el tren y sacando la cabeza los miraron. −Pronto recibiréis la primera carta.
−Las esperamos. −Y justo cuando decían eso, el tren silbo y se puso en movimiento.
Cuando el tren salió de la estación, los tres niños se fueron a buscar un compartimento vació y no tardaron mucho en encontrarlo.
−¿Qué te ha dado tío Jack? −Le pregunto Draco cuando estuvieron ya cómodamente sentados.
−Ahora lo sabremos. −Y abriendo el paquete saco una caja de bombones. −Son bombones.
−Que buenos. −Le dijo Hermione.
Harry la miro. −Son para luego. −Y los guardo con su mochila.
Un rato después, la puerta se abría y apareció un niño moreno. −¿Puedo sentarme?
−Sí que puedes. −Le dijo Hermione sonriéndole. −Soy Hermione Granger.
−Dean Thomas. −Y miro a los demás. −¿Y vosotros?
−Harry Potter. −Y señalo a Draco. −El es Draco Malfoy, mi primo.
El niño asintió y se froto las manos. −Estoy nervioso.
−Nosotros también. −Le dijo Hermione. −Pero estamos juntos, así que no los nervios se pasan un poco.
−¿Puedo quedarme?
−Claro que si, entraremos los cuatro juntos, me han dicho que cuando lleguemos a la estación ya es de noche y pasaremos en barcas por un lago muy grande y ya llegaremos a hogwarts, es un castillo muy grande. −Le dijo Harry y le sonrió. −Somos de Londres. ¿Y tú?
−De Londres también.
−Estupendo, así hablaremos de cosas que todos conocemos. −Y así efectivamente se pusieron a hablar de fútbol cosa que a Hermione no le gusto mucho, pero también de películas que habían visto incluso de libros y de cómics.
Me han preguntado cuando habrá Dramione, eso empezara ahora cuando estén en hogwarts, pero recordar que los niños aun tienen 11 años y no es que vaya a haber mucha cosa, pero si que pasaran tiempo juntos