← Historia 187550 · de
Historia 187550 — capítulo 38
Unas horas más tarde, en el gran comedor, antes de la cena, el profesor Dumbledore los miraba.
−Mañana los alumnos que se vayan a casa por navidades, tendrán que recoger sus cosas e irse a la estación a primera hora, el tren no espera por nadie, feliz navidad.
−Feliz navidad profesor Dumbledore. −Le dijeron todos los alumnos.
−Gracias, ahora cenar. −Y sentándose y viendo como sus alumnos se ponían a cenar, el también se puso a cenar.
En la mesa de los gryffindor, los niños explicaban lo que harían por navidades.
−Yo me voy a casa. −Les dijo Seamus.
−Yo también. −Le dijo Dean.
−Igual. −Les dijo Neville y miro a Harry. −¿Te vas a casa?
El niño que se estaba comiendo un trozo de pollo asintió. −Sí, ya tengo ganas de llegar a Londres, siempre hacemos lo mismo, vamos a Hyde Park a la feria navideña, miramos entre las paradas, comemos algo y subimos en las atracciones, también vamos al teatro a ver una obra navideña y en navidad y año nuevo nos reunimos toda la familia, mis tíos, mis primos, mis abuelos y yo. −Y miro a Dean. −Si te va bien, podemos quedar y así te enseño la librería de mi familia.
−Hablare con mi madre, haber que me dice.
−Cuando lleguemos a Londres te pasare mi número de teléfono y así lo tienes.
−Gracias.
−De nada. −Y sonriéndole siguieron cenando.
Al día siguiente, se despertaron cuando el despertador sonó, los niños se levantaron y empezaron a hacer sus maletas.
−Ron levántate. −Le dijo Neville. −Sino llegaras tarde a coger el tren.
−No hace falta. −Le dijo el pelirrojo. −Me quedo aquí, mis padres se han ido a ver a mi hermano mayor a Rumania donde está estudiando dragones.
−¿Y no te vas con ellos?
−No, así que puedo seguir durmiendo. −Y dándole la espalda volvió a dormirse.
Neville dejándolo miro a los demás. −Nosotros sí que nos vamos, así que tenemos que terminar de preparar los baúles.
−Sí. −Y así siguieron ordenando sus cosas, cuando terminaron las cogieron y bajaron para desayunar.
Un buen rato más tarde, ya los alumnos iban en el tren que los llevaría a Londres.
−Así que el mono descerebrado se ha quedado en hogwarts. −Le dijo Draco a Harry.
−Si, según nos ha dicho, sus padres se van a Rumania a ver a su hermano mayor, lo que yo no entiendo es porque él no se va con ellos.
−Porque son pobres. −Le dijo Blaise mirándolo.
−¿Cómo que son pobres? −Le pregunto Hermione sin entender.
−Según lo que dicen, los Weasley no tienen nada de dinero y viven en una casa que se cae por momentos, compran su ropa en tiendas de segunda mano y los libros igual.
−Vaya. −Harry al escuchar eso se sorprendió. −Igual la navidad es para pasarla en familia.
−Sí, pero si se van a Rumania no tendrán lugar donde quedarse.
−Lo más sensato es que todos hubieran venido a Londres, pero bueno no se les habrá ocurrido. −Les dijo Harry.
−Seguramente, bueno no pensemos en ese mono descerebrado. −Le dijo Draco y miro a sus amigos slytherin. −Mañana no, porque es navidad pero el día 26 o 27 veniros a Londres y así os llevo a la librería de mi tío Remus, no son libros mágicos pero están muy bien, es una librería muy grande.
−Sí que iré. Le dijo Daphne y lo miro. −A no ser que la invitación sea solo para los chicos.
−Claro que no. −Le dijo Draco. −Vosotras también podéis venir. −Y miro a Hermione. −¿Vendrás tú?
−Puede ser, aun no sé lo que haremos, aunque sí que me han dicho que si que iremos a Hyde Park como todos los años y también a ver la obra de teatro, pero lo demás ni idea.
Al escuchar eso, los slytherin miraron a Hermione. −¿Pasáis la navidad juntos?
La chica le sonrió. −No, pero sí que vamos a sitios juntos, desde que nos conocimos hacemos muchas cosas juntos, como ir a Hyde Park es un parque muggle donde ponen una gran feria navideña y siempre vamos, y también a ver obras de teatro navideñas.
−¿Dónde os conocisteis? −Les pregunto Blaise.
−El señor cotilla. −Se rio Harry. −Para tu información la madre de Hermione es nuestra dentista, la que se ocupa de que nuestros dientes estén sanos y no tengamos caries.
−¿Caries?
−Las caries, son unos pequeños demonios que se ponen a picar en tus dientes donde hacen una cueva y se instalan allí. −Les dijo Harry.
Ante eso todos los miraron.
−¿En serio?
−No es exactamente así, pero así me lo enseñaron en casa y me quedo con esa versión en vez de la de los adultos que no me gusta. −Le dijo Harry sonriendo. −Y la pasta de dientes es la protección para que el demonio de la caries no te ataque.
−Me gusta. −Le dijo Daphne. −Está muy bien.
−Sí que lo está. −Le dijo Harry y miro a Blaise. −Y así es como conocí a Hermione, en la primera visita la encontramos y ella nos dejo sus colores y nos pusimos a pintar, incluso Draco le regalo uno de sus muñecos.
−Aun lo tengo. −Le dijo la chica y de su bolsillo saco un pequeño gato. −Siempre lo llevo conmigo. −Y se lo enseño a los demás. −Es mi tesoro.
Las chicas la miraron y luego a Draco. −¿Así que jugabas con gatos?
−Claro que sí. −Se defendió el joven Malfoy. −Y no solo con animales, sino también con soldados, castillos, coches y muchas otras cosas, muchos de ellos los tengo guardados en el desván de mi casa.
−Yo también. −Les dijo Harry. −Tengo dos castillos, un montón de soldados, incluso tengo una casa de la bruja y conservo mi primer triciclo.
−¿Qué es un triciclo? −Le pregunto Theo.
−Un triciclo es un juguete de tres ruedas y que te lleva por todos lados. −Le dijo Harry. −No sé bien cómo explicarlo, pero en primavera y verano en los parques muggles los puedes ver bien es algo muy popular entre los niños.
−¿Qué has pedido por navidad? −Le pregunto Draco a su primo.
−Nada, les dije que me compraran lo que quisieran, tengo mi bici que hace poco me la regalaron, también mi super nintendo que me regalaron cuando estuvimos en Orlando y aun en Europa no ha salido, así que me regalen lo que quieran.
−Tu bici la tienes desde hace dos años. −Le dijo Draco.
−Lo sé, pero es una buena mountan bike y las nuevas no me gustan, y la mía casi no la uso. ¿Has pedido una nueva?
−No, porque como tú dices casi no la uso y esa nueva, además tampoco me gustan. −Y miro a sus amigos que estaban un poco perdidos. −Cuando vengáis a verme os enseñare mis cosas, y así sabréis lo que son una bicicleta y una super nintendo.
−Lo haremos, porque estamos perdidos.
−Es normal, pero ya veréis lo bien que están.
−Lo único que les he pedido, es un juego de misterio. −Le dijo Harry. −Espero que lo hayan encontrado.
Hermione lo miro. −¿Cómo el cruedo?
−Sí. −Y le sonrió. −Nos encanta jugar cuando llueve y no podemos salir de casa, en vez de estar delante de la tele pasando las horas, nos ponemos en la alfombra con un chocolate caliente y galletas y jugamos, incluso a mi padrino le gusta, es el que más disfruta de todos, siempre me regalan un juego de mesa y realmente está bien.
−Sí que lo está. −Le dijo la chica. −Yo también tengo muchos. −Y así siguieron hablando de juegos de mesa y de otras cosas, hasta que el cielo se oscureció y pronto estuvieron en la estación de King cross.
Los chicos cogiendo sus cosas, bajaron y se pusieron a buscar a sus familias.
−Padrino. −Harry acercándose corriendo lo abrazo y luego a su tío.
−Harry. −Sirius y Remus lo miraron. −¿Qué tal todo?
−Muy bien tío, para ser la primera vez, mis notas no están para nada mal. −Y abriendo su mochila les enseño su cuaderno de notas.
Los adultos cogiéndolo se pusieron a mirar las notas. −Sí que están bien, y como tú dices es la primera vez que estas en esta escuela. −Le dijo Remus y lo miro. −Solo que espero que pociones la subas un poco, es la más floja que tienes.
−Si tío, en el próximo trimestre me esforzare más.
Remus le sonrió. −Se que lo harás, tienes unos buenos genes. −Y miro a Sirius. −¿Nos vamos?
−Sí. −Y cogiendo sus cosas se acercaron a Lucius y a Draco. −Ya nos vamos.
−Nosotros también.
−Harry, espero que no te fueras sin darme tu numero. −Le dijo Dean acercándose. −He hablado con mi madre y me ha dicho que puedo ir a verte, que viviendo en la misma ciudad no vivimos muy lejos.
−Genial. −Le dijo Harry y cogiendo una hoja le apunto su teléfono y su dirección. −Aquí es donde me puedes encontrar.
−Gracias. −Y partiendo parte de la hoja, le apunto su número de teléfono. −Este es el mío.
−Lo guardaremos en casa. −Le dijo Harry.
−Yo haré igual.
−Dean. −Sirius lo miro. −Cuando vengas a casa, trae a tu madre, hay algo que te tenemos que decir.
Ante eso, todos lo miraron.
−¿Padrino que pasa? −Le pregunto Harry.
Sirius lo miro. −Una cosa muy importante. −Y miro a Dean. −Os esperamos.
−¿Señor Black es malo? −Le pregunto Dean preocupado.
−No, Dean. −Sirius lo miro. −No es nada malo, cuando vengáis os lo explicaremos.
−Está bien, se lo diré a mi madre.
−Díselo, ahora ves ya se está haciendo tarde.
−Sí. −Y mirándolo un momento se fue.
Cuando la familia se quedo a solas, todos miraron a Sirius.
−¿Padrino que ha sido eso? −Le pregunto Harry. −Desde que viste a Dean en hogwarts andas muy extraño con él.
Sirius lo miro. −Harry tiene que ver con su padre, el fue a hogwarts.
−¿Lo dices en serio? −Le pregunto sorprendido, ni en mil años hubiera pensado que era eso. −Dean nunca me ha dicho nada de su padre, solo que se fue cuando era muy pequeño, que los abandono.
−Eso no es la verdad. −Le dijo Sirius. −Yo se la verdad, y creo que ya va siendo hora de que él lo sepa, ahora para casa.
−Está bien. −Le dijo el niño que sabía que ya no sacaría mas información a su padrino. −Estoy cansado.
Remus le sonrió. −Es normal, pero no estamos muy lejos, así que vamos.
−Si tío. −Y saliendo de la estación se fueron a buscar su coche y pusieron rumbo a su casa.