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Historia 187550 — capítulo 39

Un rato más tarde, llegaban a su casa y Harry vio a sus abuelos allí.

−Abuelos. −El chico acercándose corriendo los abrazo.

−Harry. −Hope le abrazo fuerte. −¿Qué tal todo?

−Muy bien. −Y abrazo a su abuelo. −Abuelo.

−Harry. −Lyall le sonrió. −Te has portado muy bien, no hemos tenido que ir ninguna vez por tus castigos, no como con tus tíos.

Ante eso, Remus y Sirius lo miraron ofendidos mientras Harry se reía.

−Yo solo he dicho la verdad. −Les dijo el hombre mayor mirándolos inocentemente un momento y miro a su nieto. −Harry ves a bañarte y a ponerte el pijama, cuando bajes cenaremos.

−Si abuelo. −Y bostezo. −Tengo sueño.

−Es normal, ahora ves.

−Sí. −Y sonriéndoles se fue escaleras arriba.

Un rato más tarde, Harry bajaba ya con su pijama y su bata puestos y lo primero en lo que se fijo fue en el árbol de navidad que ya estaba colocado y antes no había visto.

−Esta genial. −Les dijo el chico y acercándose vio que ya habían colocado algunos regalos.

−Sí que lo está. −Remus acercándose lo miro. −¿Nos perdonas por no haberte esperado?

Harry lo miro. −No pasa nada tío, lo importante es que ya lo tenemos aquí. −Y miro los regalos. −Además hay muchos regalos.

−Eso sí. −Le dijo el adulto. −Ahora a cenar y te irás pronto a dormir.

−Si tío. −Y bostezo de nuevo. −Estoy muy cansado.

−Es normal, ahora vamos.

−Sí. −Y mirando una última vez el árbol se fue con su tío a cenar.

Cuando termino de cenar les dio las buenas noches y se fue a su cuarto, al sentir las sabanas y el edredón suspiro, no había nada como su casa y su cama.

Al día siguiente, Harry despertándose se fue a lavar la cara y cuando tuvo la cara limpia de legañas bajo a la cocina y vio que ya estaban todos allí.

−Buenos días.

−Buenos días, Harry. −Hope lo miro. −¿Qué tal has dormido?

−Genial abuela, nada como mi cama.

−Eso siempre pasa, ahora desayuna que luego saldremos.

Harry que había empezado a ponerse los cereales en su cuenco la miro. −¿Hay algo que comprar?

−Claro tus regalos. −Le dijo la mujer sonriendo. −¿O no quieres comprar nada?

−Si abuela, pero si voy contigo no podre comprarte el tuyo.

−Cuando terminemos de comprar para los demás, puedes salir un momento.

Al escuchar eso, el niño asintió. −Es lo que haré abuela, ¿Qué haremos esta tarde?

−Esta tarde, iremos a ver a Santa al centro comercial. −Le dijo Lyall que se estaba tomando un café. −También iremos a mirar las luces.

−Guay. −Y miro a los demás. −¿Cuándo iremos a ver la obra de teatro?

−El día 26, hemos escogido el cascanueces y el rey de los ratones y el día 27 iremos a Hyde Park.

−Genial. −Y contento porque harían las mismas actividades de siempre se puso a desayunar.

Un rato más tarde, Sirius llamaba a su ahijado y le daba un sobre. −Harry aquí tienes tu paga, 80 libras.

−Gracias padrino, voy a buscar dinero en mi caja, tengo que comprar muchas cosas.

−¿Cuánto dinero tienes en tu caja?

−Ni idea pero mucho, apenas lo uso. −Y dejando el sobre encima de la mesa del café, se fue a su cuarto y cogiendo una llave de su mesilla de noche, se acerco a su librería que estaba llena de muñecos y otras cosas y cogiendo una caja de metal se sentó en la cama y la abrió.

−¿Harry cuanto hay? −Le pregunto Sirius que lo había seguido y se sentó a su lado.

El niño sacando los billetes empezó a contar, al final le dijo: −Mas de 300 libras. −Ese dinero era el que Harry ahorraba, cuando la hucha de las monedas se llenaba lo cambiaban por billetes y la mitad iba a la cuenta que Sirius y Remus le habían abierto, lo demás se lo daban al niño para que lo guardara por si se tenía que comprar algo, pero por lo que podía ver, apenas se lo había gastado.

−Harry la mitad lo guardaremos en tu cuenta, no me gusta que haya tanto dinero en casa.

−Si padrino. −Y contando de nuevo le dio la mitad. −Lo demás me lo guardare y lo usare para comprar los regalos, es lo malo de estar en hogwarts que allí no hacen manualidades.

Sirius guardando el dinero en su cartera lo miro. −Sí que es malo, ahora que ya tienes tu dinero guarda lo demás y baja que ya pronto te irás.

−Si padrino. −Y guardando todo bien, cogió su monedero de cabeza de tigre y guardando su dinero bajo. −Abuela ya estoy. −Dijo Harry cogiendo el dinero que había dejado encima de la mesilla y guardándoselo en su monedero sonrió a su abuela que ya salía. −¿Vamos?

−Sí, que tenemos mucho que comprar.

−Si abuela. −Y poniéndose su abrigo les dijeron a los demás que no tardarían mucho en volver.

Un par de horas, Harry y Hope llegaban cargados y felices de haber encontrado todo lo que buscaban, dejando los regalos debajo del árbol, el niño miro a su abuela. −Voy a comprar tu regalo, no tardo.

La mujer lo miro. −Harry ya no tardaremos mucho en comer, así que no te retrases.

−No abuela, iré a la zona comercial a tres calles más abajo donde hay muchas tiendas.

−Entonces ves, que seguro que hay mucha gente haciendo sus últimas compras.

−Si abuela. −Y diciéndole que no tardaría mucho, miro que tuviera suficiente dinero y se fue a la zona comercial.

Lo bueno de vivir en ese barrio es que había muchas tiendas y se vendían muchas cosas.

Llevaba un rato caminando, cuando se fijo en uno de los escaparates de una de las tantas tiendas que allí había, era una tienda de productos artesanos y se fijo en una caja con varios productos de chocolate, ya tenía el regalo de su tío, pero eso estaba genial, así que entrando lo compro, también compro unas mermeladas, con esas dos cosas, salió y siguió buscando el regalo para su abuela, al final cuando llevaba una hora mirando y con cinco regalos nuevos, encontró el regalo ideal.

−Buenos días. −Le saludo el dependiente.

−Buenos días. −Harry le sonrió. −He visto una caja para regalar algo de un spa.

−Es algo que últimamente se ha puesto muy de moda, el regalo esta dentro de la caja, hay para ir a un spa todo el fin de semana o de excusión, incluso de viaje más largo.

−Yo quiero el del spa, es para mi abuela. ¿Cómo funciona?

−Es sencillo. −Y le enseño la caja. −Dentro hay varias listas de spa, ella solo tiene que escoger el que más le guste y solo tiene que ir.

−¿Tiene que pagar algo?

−No, es lo mejor de todo, es que tu ya le pagas todo así tu abuela solo se tiene que ir a relajar.

−¿Es muy caro?

−Hay de diferentes precios. −Le dijo el dependiente y enseñándoselos al final Harry escogió el que más le gusto, no era ni muy caro, ni muy barato por suerte como le dijo el dependiente habían de diferentes precios y a él le quedaba aun dinero.

−Gracias. −Le dijo cuando termino de pagar.

−De nada, feliz navidad.

−Feliz navidad. −Y sonriéndole se fue, ahora que ya tenía todos sus regalos volvió a su casa.

Al llegar vio que la librería estaba cerrada, así que subiendo a su casa, vio a sus tíos preparándose para comer.

−¿Harry dónde estabas? −Le pregunto Remus. −La abuela nos ha dicho que hace más de una hora que te has ido.

El niño lo miro. −Lo siento tío, es que me ha costado un poco encontrar el regalo adecuado para la abuela, pero ya lo tengo. −Y abriendo sus bolsas coloco todos sus nuevos regalos.

−¿Harry que no habías comprado ya las cosas?

−Y lo había hecho, pero he encontrado otras. −Y le sonrió. −Ya lo veras mañana.

−Seguro que están muy bien.

−Eso sí tío, lo malo es que me he quedado sin dinero. −Le dijo y le enseño su monedero. −Apenas me han quedado cinco libras.

−No pasa nada Harry, ya Sirius nos ha dicho que aun te queda bastante.

−Si tío, mas de 50 libras en mi caja, y en mi hucha también tengo dinero.

Remus le sonrió. −¿Lo ves? Aun tienes mucho, ahora ves a lavarte las manos, esta tarde abriremos un rato la librería hasta las tres y luego la cerraremos y nos iremos al centro comercial.

−Si tío, ¿Dónde cenaremos?

−Este año toca en casa de los Tonks, después de pasear nos iremos para allí, tenemos que ayudarles con la cena.

−Si tío, ahora me voy a lavar las manos. −Y contento de tener todos sus regalos se fue al baño que tenían en la planta baja y lavándose las manos se fue a la cocina, y sentándose en su sitio se puso a comer.

Al día siguiente, Harry se despertaba y en pijama fue despertando a todos.

−Ya es navidad, despertaros.

Sirius que estaba durmiendo, al escuchar el grito de su ahijado, se levanto y poniéndose una bata, salió al cuarto y le sonrió.

−Harry feliz navidad.

−Feliz navidad, padrino. −Y lo abrazo. −Feliz navidad tío. −Y abrazo a Remus que justo salía de su habitación.

−Feliz navidad Harry.

Y tras muchos abrazos y felicitaciones bajaron al salón donde se sentaron alrededor del árbol y se fueron repartiendo los regalos.

−Empiezo yo. −Dijo Harry y levantándose, cogió el primer regalo que vio y leyó. −Pone que es para mí. −Y se lo enseño a su familia. −¿De quién es?

−No es mío. −Le dijo Sirius.

−Ni tampoco mío. −Le dijo Remus y miro a sus padres. −¿Es vuestro?

−No. −Dijeron los Lupin.

−Ahora saldremos de dudas. −Le dijo Harry y quitando la cuerda abrió el regalo y vio una tela. −¿Una capa?

Al escuchar eso, Remus y Sirius se miraron entre si y miraron a su sobrino. −Harry no es una capa normal. −Le dijo Sirius. −Es la capa de invisibilidad de tu padre.

−¿De papa? No que se había perdido. −Les dijo Harry que levantándose se puso la capa y vio que su cuerpo había desaparecido.

−Creo que James se la dejo a Dumbledore, pero nunca nos lo confirmo. −Le dijo Remus y levantándose vio que en el paquete había una nota.

−Aquí dice que un día, James se la presto y que es hora de que le sea devuelta.

−Ese es Dumbledore que como siempre tiene que ir de misterioso.