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Historia 187550 — capítulo 4
El día 30 de diciembre, la familia con algunos amigos de Jack se pusieron a ordenar los muebles que habían comprado, mientras Hope se había llevado a Harry a pasear para que no estuviera en medio y se pudiera hacer daño.
Casi cinco horas después, ya todo estaba en su sitio, cuando Hope lo vio por casi se puso a llorar, había quedado mucho mejor de lo que esperaba en un momento, había muchísimo espacio y todo estaba limpio y ordenado.
−¿Qué te parece? −Le pregunto Jack a Hope.
−Me he quedado sin palabras.
−Es normal, ha quedado increíble, la pintura queda estupenda con los muebles, no desentona para nada y lo bueno de estos sitios es que en el salón hay pocas cosas, nada que ver con los muebles gigantes que ocupan todo el lugar.
−Si, por eso me gusta tanto. −Y miro a Remus y a Lyall. −Mientras vosotros estabais ordenando las cosas, Harry y yo hemos paseado por el barrio, a tres manzanas hay un supermercado muy grande y hay restaurantes en todos lados.
−Ahora iremos a comer. −Le dijo Remus y miro a Jack y sus amigos. −¿Venís con nosotros?
−Si gracias, estoy hambriento. −Dijo uno de los amigos.
−Todos. −Dijo Jack. −Me comería una vaca entera, lo bueno es que ya tenéis todo para veniros así que solo falta, que terminéis de recoger vuestras cosas y llenar la nevera.
−Mañana por la mañana iremos y terminaremos de recoger todo y esta tarde iremos al supermercado, ¿quieres venir?
−Claro, me encanta ir de compras aunque solo sea al súper.
−A ti te gusta todo lo que sea comprar. −Dijo uno de sus amigos.
−Claro, para eso están las tiendas. -Dijo Jack y miro a uno de sus amigos. −Joseph haz las fotos del piso, las necesitaremos para el juicio.
−Claro que sí, me ocupare de todo, no tardo. −Y cogiendo una cámara de fotos mágica empezó con las fotos, cuando terminaron ya se fueron a comer.
Unas horas más tarde, Remus ayudaba a ponerse el pijama a Harry.
−¿Te gusta tu habitación?
−Sí, tito. −Y bostezo.
−Lo sé, estas cansado, ahora es la hora del cuento.
−Sip.
Cuando termino de ponerle el pijama lo metió en su gran cama y lo tapo con su edredón de color marrón con osos de peluche a juego con las sabanas y los cojines, lo mejor de todo, es que se podía atar en la parte baja de la cama y si el niño se movía mucho no se destapaba, estaban en diciembre y hacia mucho frio y lo que menos querían es que la primera semana que Harry estaba allí se enfermara.
Cuando Harry estuvo bien abrigado, se acerco a la librería y se puso a buscar un libro, tras buscar un rato por fin lo encontró y acercándose a la cama se sentó y se puso a leerlo.
−Hansel y Gretel. −Dijo Remus y empezó a contárselo, pero antes de que terminara de leer la primera pagina Harry se había quedado dormido, pero era normal apenas tenía cuatro años y ese día había sido muy movido.
Levantándose lo tapo bien y dejando el libro de nuevo en la librería, apago la luz de la mesita de noche y dejando la puerta entre abierta bajo con sus padres.
Al día siguiente, se despertaron con la idea de que cuando terminaran de desayunar, irían a recoger las últimas cosas que les faltaba, y de eso estaban hablando mientras desayunaban, cuando Lyall los llamo.
−¿Qué os parece ir a Hyde park?
−¿Qué hay en Hyde park?
−Una feria navideña. −Les dijo el hombre enseñándoles el periódico. −¿Qué decís vamos?
−Claro que sí. −Le dijo su mujer. -Otro día podemos ir a recoger lo que nos falta que no es mucho, hoy aprovecharemos para ir a la feria.
−Me parece bien. −Les dijo Remus que estaba leyendo el anuncio. −Según esto, hay un mercadillo, atracciones, pista de patinaje, circo y lugares para comer.
−Pues decidido. −Les dijo Lyall y miro a Harry. −¿Quieres ir a la feria?
−Sip. −Le dijo sonriendo.
−Estupendo. −El hombre miro a su hijo. −Llama a Jack, haber si se apunta.
−Claro. −Y devolviéndole el periódico, salió al salón y cogiendo el teléfono llamo a su abogado y amigo, este no tardo mucho en responderle. -Buenos días Jack soy yo, Remus, ¿quieres ir a la feria?
−¿Qué feria?
−La de hyde park, vamos a ir hay bastantes cosas para pasar el día.
−Sí que voy, ¿Dónde quedamos?
−¿Nos puedes venir a buscar?
−Mejor, así vamos en coche no sé cómo estarán hoy los autobuses.
−Gracias.
−No hay que darlas nos vemos en media hora.
−Sí. −Y colgando volvió a la cocina para seguir desayunando. −Jack no tardara mucho en llegar.
−Entonces tenemos que terminar de desayunar. −Y así siguieron desayunando y cuando terminaron, cogieron sus cosas y se fueron a esperar al abogado que no tardo mucho en llegar.
Cuando llegaron a la feria se quedaron parados, sabían que era grande pero no como aquello.
−Es hermoso. −Les dijo Hope y miro a su marido. −Foto.
−Sí. −Y pidiéndole a un visitante que pasaba por allí se hicieron una foto.
Después de hacerse varias fotos, empezaron a revisar las cosas que habían, era su primera vez allí así que estaban como Harry ilusionados y con ganas de ver todo.
Unas horas después, estaban comiendo, Remus miro a Harry que tenía un divertido gorro de reno y se estaba comiendo un bocadillo de salchicha alemana.
−¿Esta bueno?
−Si tito.
Remus le sonrió y miro a los demás. −Me alegro de haber venido, está muy bien.
−La verdad es que si, hemos patinado sobre hielo, montado en atracciones y mirado entre los puestos todo en un mismo lugar. −Les dijo Hope.
−Sí, ¿y qué haremos esta tarde?
−Subiremos en alguna otra atracción, luego iremos a terminar de mirar entre los puestos por si queremos algo más y ya nos vamos, aun no hemos decidido que hacer para cenar, esta noche es noche vieja.
−Ya lo tengo controlado. −Le dijo Hope como si nada.
Al escuchar eso, Remus miro a su padre que se reía.
−Hijo, las mujeres tienen miles de secretos.
−Ok, lo tendré en cuenta. −Y miro a Jack que se estaba tomando una cerveza alemana. −¿No dices nada?
−Que la comida esta buenísima. −Y se llevo una torta de salmón a la boca.
−La verdad es que si. −Remus miro a Harry que ya se había terminado su bocadillo. −¿Quieres algo más?
−Una torta.
−Ahora te la doy. −Y cogiendo una torta se la puso en el plato y el niño con su tenedor de plástico la cogió y se lo llevo a la boca.
−Vamos a seguir comiendo, con este frio la comida se enfría enseguida.
−Es lo malo de este frio. −Y los demás estando de acuerdo siguieron comiendo.
Tres horas después, Jack se despedía. −Feliz comienzo de año, nos vemos el día dos.
−Gracias por pasar el día con nosotros. −Le dijo Remus.
−No me las tienes que dar, ha sido realmente divertido, me voy que me esperan.
−Sí. −Y despidiéndose entro en su casa.
El día 2 de enero, Remus se despertó temprano y después de darse un baño se puso su traje nuevo y bajo a la cocina donde vio a su madre, preparando el desayuno y a su padre leyendo el periódico.
A todos les gustaba vivir allí, no solo porque el lugar era mucho más grande que su antigua casa sino que era un lugar mucho más tranquilo y por la noche no se escuchaban ni canciones a todo volumen ni a gente gritando.
Cuando termino de desayunar y tras recibir mucha suerte de sus padres, se fue con Jack al ministerio, al llegar vio a Dumbledore allí.
−Lo que haces está mal. −Le dijo el director de hogwarts. −Harry tiene que estar con los Durlsey.
Antes de que Remus pudiera decir algo, Jack se puso delante. −Señor Dumbledore, usted no es nadie para decir donde tiene que estar Harry ni con quien, usted es solo el director de hogwarts, no lo olvides.
−El tiene razón. −Dijo un hombre acercándose y miro a Jack. −Espero que ganes.
−Si papa. −Y miro a su cliente. −Rem él es mi padre, era amigo de Charlus Potter.
−Un placer señor. −Le dijo el licántropo.
−Igualmente, quiero que sepas que tienes todo el apoyo de mi bufete. −Y miro a Dumbledore. −Usted no tiene ningún derecho a meterse. −Y sin decir nada los tres entraron en la sala, donde habían ido muchos curiosos.
−Buenos días a todos. −Les dijo el juez. −Estamos esta mañana aquí, porque el señor Remus Lupin ha pedido la custodia del pequeño Harry James Potter Evans. −Y abriendo la carpeta con toda la documentación que el abogado le había dado miro a Remus. −Señor Lupin, aquí me dice que usted es un licántropo.
−Sí señor, mi abogado ya lo sabe.
El juez asintiendo miro al abogado. −¿Abogado Carter es cierto?
−Sí señor, mi cliente, James Charlus Potter me lo dijo cuando me dio el testamento y también lo investigue en su momento, es verdad que es un licántropo, pero nunca ha hecho daño a nadie, tanto es así que fue a hogwarts y nunca se presento ninguna queja, el se toma todas sus pociones a tiempo y no está solo para cuidar del pequeño Potter, sus padres viven con él y en los días de luna llena no se quedaría solo.
−Eso es una buena noticia, si voy a dar la custodia del pequeño Harry no quiero que se quede solo en ningún momento, además si nunca ha atacado a nadie y lo tiene controlado no tiene porque haber ningún problema, aunque esto no se acostumbra a hacer.
−Lo sé señor. −Le dijo Jack. −Por eso tanto mi cliente como yo estamos agradecidos de que nos escuchen.
−De nada. −Y pasando la página se puso a mirar los documentos que Remus había firmado. −Según esto, usted no puede tocar nada del dinero de Harry.
−No señor, es lo primero que firme cuando fui a ver al abogado Carter, ese y que en caso de que algo le pasara a Harry yo cuidaría de él, aunque ya sea mayor de edad.
−Eso está bien. −Y pasando de nuevo la pagina, miro el documento que le decían. −Lo que a mí me preocupa es que señor Lupin usted no tiene ingresos. −Y lo miro. −¿Cómo piensa mantener a su protegido? Un niño es caro.
−Lo sé señor, y es verdad que no tengo trabajo, pero hace unos días me he hecho con un edificio y voy a poner una librería.
−¿Es verdad eso? −Pregunto el juez al abogado.
−Sí señor, mi cliente tiene un gran edificio que mi bufete le ha ayudado a comprar. −Eso era mentira pero no tenían porque saber la verdad. −Nos ira pagando mensualmente una hipoteca en vez de hacerlo al banco. −Eso también era mentira, solo le pagaría lo que se había gastado en los muebles y en las otras cosas. −Además que a mi cliente no le den trabajo en el callejón diagon no quiere decir que no tenga ingresos, sus padres tienen trabajos y cobran un sueldo, sin contar que el señor James Potter dejo una mensualidad considerable para ayudar con los gastos de su hijo, pero solo se puede usar si el tutor es una de las personas que él escogió.
−Comprendo. −Y siguió mirando las hojas. −Veo que lo han llevado al médico.
−Sí.
−Lo que no veo por ningún lado, es la cartilla de escolaridad de Harry.
−Señor hasta mañana no empiezan la escuela, así que mañana a primera hora iremos a apuntarlo.
−Está bien, no hay nada más que ver. −El juez cerrando la carpeta miro a Remus. −Señor Lupin, le doy la custodia del niño Harry James Potter, ya ha sufrido bastante y tiene que empezar a tener seguridad. −Y miro a Jack. −Abogado Carter, usted como el abogado de los Potter, se ocupara de que su cliente cumpla con su deber de proteger a Harry, en caso de que alguna vez eso no pasara, volverá con sus familiares. ¿Entendido?
−Sí señor, le quiero pedir algo, sé que es nuestro trabajo proteger a Harry, pero no podremos hacerlo si no dejan de agobiar a la familia y a sus conocidos, sobre todo Dumbledore que lo primero que ha hecho nada más vernos esta mañana es decirnos que hacíamos mal, que Harry tendría que seguir con los Dursley.
−Lo comprendo, el joven Harry Potter tiene una orden de protección, eso quiere decir que nadie que no sea amigo o familiar podrá acercarse, ni periodistas ni otra gente. −Y miro a Remus. −Esta tarde, unos aurores se pasaran por su nuevo domicilio y les pondrán las protecciones que necesita, pero solo será esta vez, usted como su tutor lo tendrá que proteger.
−Lo sé señor, gracias por poner protecciones que solo un auror puede poner.
−De nada. −Y sonriendo le dijo. −Me gusta su casa.
−Gracias señor. −Y sonriendo le dijo. −A mi también es mucho mejor que la anterior.
−Me alegro. −Y tocando el martillo dio por finalizada la sesión, cuando se fue, Remus miro a Jack. −Hemos ganado.
−Sí. −Y lo abrazo. −Felicidades, ves para casa seguro que tus padres están preocupados, yo me pasara por el departamento de familias para que nos den los papeles que necesitamos.
−Sí. −Y dándole las gracias al padre de Jack por todo se fue.