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Historia 187550 — capítulo 5

Al llegar a su casa, vio a sus padres mirando la televisión y al verlo dejaron todo y lo miraron.

−¿Qué tal ha ido? −Pregunto su padre.

−Sí que has vuelto pronto. −Le dijo su madre.

−Sí, porque el juez solo ha dicho cuatro cosas y ha terminado, nos dan la custodia de Harry.

−Eso es fantástico. −Le dijeron sus padres.

−Mucho, lo único que me preocupa es que al juez no le ha hecho mucha gracia eso de que Harry no estuviera apuntado a ninguna escuela.

−Es normal, los niños tienen que ir a la escuela, pero mañana lo solucionaremos.

−Sí, y esta tarde vendrán unos aurores y pondrán unas protecciones, nada más llegar me he encontrado con Dumbledore, lo primero que me ha dicho es que lo que hacía estaba mal.

−Vaya viejo. −Le dijo Lyall. −A ese hombre no le preocupa que Harry lo estuviera pasando mal, a él solo le interesa que todos hagamos lo que él quiere.

−Sí, pero no hablemos más de él, ¿y Harry?

−Sigue durmiendo. −Y miro su reloj. −Son casi las once creo que ya va siendo hora de que se despierte.

−Sí, ya voy yo. −Les dijo Remus y levantándose del sofá, subió las escaleras y entrando en el cuarto de Harry lo vio durmiendo en forma de bolita sin soltar su peluche. −Harry despierta.

El niño al escuchar eso, se escondió y el hombre se rio. −No Harry no duermas, ya es de día.

−No.

−Si levanta, ahora tienes que comer y luego iremos a comprar juguetes. ¿O no quieres? −Harry apenas tenía juguetes solo su lobo de peluche, el santa Claus del kínder y alguna otra cosa pero nada más y los niños necesitaban juguetes.

Al escuchar eso, Harry se sentó. −¿Juguetes?

−Sí, muchos, ahora tenemos que vestirte, hace frió así que te pondremos algo que abrigue. −Y acercándose al armario lo abrió y se puso a mirar entre las cosas que le habían comprado, al final escogió unos pantalones azules, un jersey de rayas gris y blancas con un dibujo y una camiseta interior, como no se quitaría el jersey no importaba que la camiseta fuera blanca, con todo ello se acerco a Harry y se puso a vestirle.

Después de comer, llego Jack con los aurores y mientras estos ponían las protecciones, el abogado les daba dos sobres.

−El primero contiene los papeles que necesitaras, el resto como el pasaporte y todo eso lo tendréis que hacer vosotros, ellos os han dado los básicos para que nadie diga nada.

−Entiendo. −Dijo Remus abriendo el sobre y sacando los papeles.

−El segundo es del banco, donde cada mes se os ingresara la mensualidad de Harry, 5000 libras espero que tengáis más que suficiente.

−Y mucho mas. −Le dijo Remus abriendo el sobre y mirando dentro, habían los papeles del banco, una cartilla y tarjetas de crédito. −Solo lo necesitaremos al principio, con la librería tendremos más que suficiente.

−Si, además yo buscare un trabajo nuevo, quiero apartarme del ministerio. −Les dijo Lyall.

Jack lo miro. −Si quieres te ayudo.

−No gracias, buscare algo que me guste.

−Me parece bien, ¿y qué haréis hoy?

−Ahora, cuando los aurores terminen, iremos de compras.

−¿Compras, os falta algo por comprar? −Les pregunto el abogado.

−Si, juguetes para Harry.

Al escuchar eso, Jack los miro. −Estaba tan preocupado en darle un lugar bueno para vivir y que os dieran la custodia que no he pensado que los niños necesitan juguetes.

−Si, por eso iremos esta tarde.

−Voy con vosotros, hasta la semana que viene estoy libre.

−Claro que si, eres más que bienvenido. −Dijo Remus y levantándose los miro. −Voy a haber que hacen los aurores.

−Ok.

Remus se fue a buscar a los aurores y los encontró trabajando.

−¿Cómo va?

−Bien, hemos puesto algunas que el juez no nos ha pedido, pero no queremos que a Harry le pase nada. −Le dijo uno de los aurores. −Nosotros estábamos bajo las ordenes de Charlus, fue el mejor jefe que nunca hemos tenido y para proteger a su nieto haremos cualquier cosa.

−Gracias.

−De nada, lo que no hemos visto son fotos, no hay ninguna foto familiar.

−Lo sé, pero todas son mágicas y tengo que buscar un lugar donde las copien sin magia.

−Seguro que su abogado sabe de algún lugar.

−Seguramente, ¿les queda mucho?

−No, diez minutos mas y ya estamos.

−Ok. −Y volvió al salón donde le explico a Jack lo de las fotos.

−Joseph se puede ocupar de ello, es fotógrafo y trabaja tanto con fotos mágicas como muggles y las puede pasar bien.

−Entonces esta noche, mirare unas cuantas y te las paso mañana.

−Sin problemas, mañana iremos a mirar lo de la escuela de Harry, ¿Verdad?

−Sí, no quiero que el juez diga nada.

−Y no lo dirá si mañana ya lo solucionamos.

−Sí.

−Esto ya está. −Les dijo uno de los aurores entrando.

Jack asintió. −Gracias.

−De nada, aunque el juez no lo quiera, nos pueden llamar cuando quieran nosotros no abandonaremos a Harry es el nieto de nuestro querido jefe.

El abogado asintiendo le dio las gracias de nuevo.

Cuando los aurores se fueron, la familia con Jack cogieron sus cosas y se fueron a una de las jugueterías más grandes de Londres, hamleys.

Cuando entraron a Harry le brillaban los ojos, nunca había visto tantos juguetes juntos.

Remus le sonrió. −Ahora te compraremos muchos juguetes.

−Sí. −Y se fueron a mirar los juguetes que le comprarían.

Unas horas después, Remus y Jack estaban delante del mostrador pagando la cuenta que era inmensa y les pedían si se lo podían llevar.

−No hay problema. −Le dijo la dependienta. −Si fuera una pieza o dos sí que no lo hacemos, pero con todo lo que han comprado no hay problema.

−Estupendo. ¿Cuándo lo llevaran?

−Mañana o pasado.

−Entonces lo esperamos. −Y despidiéndose Remus cogió a Harry en brazos. −Pronto los tendrás en casa.

−Sí. −Y se apoyo en su tío.

−Lo sé, estas cansado. −Y miro a sus padres. −Ya se está haciendo tarde y el no ha dejado de correr.

−Ha sido una tarde estupenda con tanto juguete, es normal que este cansado, yo también lo estoy. −Y se fueron a su casa.

Esa tarde habían comprado muchísimas cosas, dos baúles para guardar los juguetes uno de un pirata y otro de animales, un caballo balancín, un triciclo de color rojo, una mesa circuito para poner una carretera de madera que llevaba tropecientas piezas, una manta carretera, una mesa y sus sillas, una pizarra, muñecos de plástico, cochecitos, animales de plástico, y muchos otros juguetes, se habían gastado mucho pero no importaba, ahora Harry ya tenía sus juguetes.

Al día siguiente, Remus y Jack se fueron a mirar escuelas infantiles cerca de donde los Lupin Vivian, por suerte no tuvieron que buscar mucho, a menos de 10 manzanas había una escuela que al licántropo le gusto.

−Me gusta el edificio.

−A mi también. −Le dijo Jack mirando la escuela, era de dos pisos de ladrillo rojo y tenía delante una pequeña plaza con señales y pilonas de seguridad y vallas para que los coches no pasaran. −Han pensado bien el lugar, no pueden pasar coches. −Le dijo señalando las pilonas y las vallas.

−Si eso me deja tranquilo, así cuando los niños salgan pueden estar en la plaza sin preocuparse de que los coches pasen.

−Sí, ¿vamos?

−Sí. −Y así los dos hombres entraron en la escuela y la secretaria los llevo con la directora.

−Buenos días. −Le saludaron cuando estuvieron sentados.

−Buenos días, mi secretaria me ha dicho que quieren inscribir a su sobrino.

−Así es. −Le dijo Remus. −Se que esta fuera de temporada, pero acabo de conseguir su custodia y no tiene ningún lugar al que ir.

La directora lo miro. −¿Y sus padres?

−Ellos murieron cuando Harry tenía un año, y sus tíos se ocupaban de él, pero no lo hacían bien tanto es así que lo dejaban en la calle durante horas con este frío, así que el juez me ha dado la custodia a mí.

−Un niño tiene que estar protegido.

−Lo sé, y por eso me ocupo yo de él.

−En esta situación no hay problema para inscribir a su sobrino, pero necesitare varios documentos.

−Los hemos traído. −Dijo Jack. −Soy el abogado del señor Lupin, y yo puedo hablar por él, que la custodia es legal. −Y le dio unos papeles. −Aquí tiene los papeles de adopción por si los necesitara, y también la dirección actuar de Harry.

−El documento de adopción no lo necesito, la dirección si y necesitaría la cartilla escolar.

−Los tutores anteriores no nos la dieron.

−No se preocupen por eso, si me dicen a la escuela que iba antes, yo se la pediré a su directora.

Jack le dio la dirección y el nombre de la escuela.