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Historia 187550 — capítulo 66
Ante eso Remus parpadeo varias veces y Sirius se rio.
Draco que pasaba por allí con sus amigos al ver a sus tíos se acerco. −Buenos días.
−Buenos días Draco. −Le saludo Sirius. −¿Tu lo sabías?
El joven slytherin lo miro sin entender. −¿El qué?
−Los rumores que corren sobre mí, sobre nosotros. −Y señalo a Remus.
Draco asintió. −Sí, es cosa de Reeta Skeeter que no deja de inventarse cosas.
−Vaya con la periodista de tres al cuarto, creo que voy a tener que hacerle una visita. −Y miro a Remus. −En cuando sepa algo te digo. −Y miro a Severus. −A ti también. −Y se fue.
Cuando se quedaron solos Remus miro a Severus. −Pues no me importa, Sirius es bastante atractivo. −Y sonriéndoles se fue.
Ante eso los alumnos que lo habían escuchado no supieron que cara poner.
Draco riéndose miro a sus amigos. −Pronto tendremos más rumores, como que mi tío viene a ver a su amante o algo así.
−Seguramente.
Severus poniendo un momento los ojos en blanco los miro. −Tenéis clases.
−Sí. −Y se fueron a su clase.
Mientras ellos iban a clase, Sirius pasaba por el profeta, al llegar se fue a ver al director.
El director al ver a Sirius se sorprendió. −Buenos días señor Black.
−Buenos días. −Le saludo Sirius. −Me han llegado rumores de que deja que sus periodistas inventes noticias.
Ante eso el hombre lo miro. −No sé qué quiere decir, todo lo que escriben mis periodistas es verdad.
−¿En serio? Entonces porque hay noticias sobre que yo tengo un amante y no sé que mas, tengo dos sobrinos en edad escolar no quiero que lean cosas que no son, solo le avisare esta vez no vuelva a inventarse noticias, espero no tener que volver. −Y saliendo del despacho se encontró con Reeta.
La mujer acercándose le empezó a hacer preguntas, pero el hombre ignorándola se fue, tenia cosas mucho más importantes que hablar con una periodista de tres al cuarto.
Su siguiente visita fue al ministerio, al llegar allí se fue directo al pabellón de los aurores.
−Buenos días.
−Buenos días, Sirius. −Le saludaron varios aurores que lo conocían. −¿Has venido a ver a los mortifagos?
−Más bien, quiero saber que os han dicho, ¿hay algo útil?
−No quisieron hablar, hasta que pedimos permiso para usar veritaserum y el wizarmon nos lo concedió, así que llevan soltando la lengua desde entonces.
−¿Y qué os han dicho?
−Que iban a usar la sangre de Harry para devolverle el cuerpo a Voldemort, que Karkarov puso el nombre de Harry en el cáliz y que cuando tu entraste en escena tuvieron que cambiarlo todo, por eso anoche Flint estaba en hogwarts.
−¿Habéis ido a buscar a Karkarov? Espero que esta vez no salga con lo mismo y entre en Azkaban.
−Lo hemos ido a buscar esta mañana, pero ya no estaba, sus alumnos han dicho que anoche estaba muy nervioso y nada más llegar al barco se metió en su habitación y desde entonces nadie lo ha visto, ya hemos puesto una orden de captura para él.
−¿Y qué hay de Flint?
−Él fue quien le dio el diario a la joven Weasley, y aunque no nos ha dicho quien se lo dio, creemos que fue otro mortifago, y que anoche lo llamaron para que fuera a buscar a Harry, que no podían arriesgarse a usar a un mortifago adulto.
−Y entonces usaron a Marcus.
−No lo usaron. −Le dijo el auror. −El chico tiene la marca tenebrosa en su brazo.
−Tan joven y ya cometiendo tantas estupideces, ¿Qué va a pasar con ellos?
−A Marcus lo enviaremos a Azkaban, y a Petigrew le darán el beso del dementor, es la mano derecha de Voldemort y no podemos permitir que se encuentren de nuevo.
−No, no podemos permitirlo. −Y entonces vio a un joven auror acercándose corriendo. Señor.
El auror lo miro. −¿Qué pasa?
−Hemos encontrado al señor Crouch muerto en su casa.
−¿Barty Crouch? −Pregunto Sirius.
El joven auror asintió. −Sí señor, el ministerio nos ha pedido que lo buscáramos, pues hacía una semana que no sabían de él, así que hemos ido a su casa y lo hemos encontrado muerto en su cama.
−¿Cuánto tiempo lleva muerto?
−No sé, pero puede que unas semanas o más.
−¿Y nadie se dio cuenta de ello antes?
−Es que el pidió vacaciones de un mes, y la semana pasada era cuando tenía que volver, pensaban que se había retrasado así que no le dieron mucha importancia hasta hoy.
Sirius frunciendo el ceño miro a su amigo auror. −Esto no me gusta nada, conocía a ese hombre desde hace años, incluso corrían algunos rumores de que quería presentarse de nuevo como ministro.
−Si yo también lo había escuchado.
−¿Entonces porque se tomo un mes de vacaciones?
−Ni idea. −Y miro al joven auror. −¿Algo más?
−Sí señor, hemos encontrado al auror Moody muy mal.
−¿A Moody?
−Sí señor.
−¿Y qué tan mal esta?
−Muy mal, le faltaban muchos cabellos de la cabeza y estaba muy delgado como si hiciera semanas que no comía bien.
Ante eso, Sirius miro a su amigo. −Poción multijugos.
−Sí, es lo que yo estaba pensando, pero ahora tenemos que saber quien ha sido.
−Cuando Moody se despierte lo sabremos. −Le dijo Sirius.
−Ahora mismo voy a enviar dos aurores para que lo vigilen día y noche hasta que sepamos quien fue tras él.
−¿Me avisaras?
El auror asintió. −Lo hare, ¿Qué harás ahora?
−Ahora tengo que ir a trabajar. −Y despidiéndose se fue.
Unas horas más tarde, Remus recibía una carta de Sirius, donde le explicaba todo lo que había averiguado esa misma mañana.
Por la noche en Londres, Samir les contaba que Voldemort estaba bien resguardado que mientras encontraban el resto de los horrocrux, ese hombre no haría más daño.
Sirius satisfecho como hacía tiempo que no lo estaba se iba a dormir feliz.
Al día siguiente, le daban el beso del dementor a Petigrew y nadie quiso perderse ese momento, incluso Mary fue a verlo, quería ver como moria el hombre responsable de la muerte de su mejor amiga.
Cuando todo termino, decidieron incinerarlo, el traidor no se merecía tener un espacio en suelo sagrado.
Después de eso las cosas volvieron a la normalidad, pronto los alumnos estaban cogiendo el tren que los llevaría a Londres.
Al llegar a King cross y tras muchos abrazos, Hermione se acerco a Sirius que como siempre estaba rodeado de los pesados Weasley.
−Señor Black. −La joven leona lo llamo.
Sirius le sonrió. −¿Hermione, todo bien?
−Sí, bueno… Y se puso a jugar con su pie.
Ante eso, todos lo miraron.
Jane sonrió a su hija. −No tengas miedo, pídeselo.
Sirius las miro intrigadas. −¿Qué me tienes que pedir?
Hermione lo miro. −¿Me preguntaba si me dejaría su barco para mi cumpleaños?
Sirius le sonrió. −Claro que sí, eso ni se pregunta, ¿Has pensado algo para ese día?
−Sí, este año quiero que sea especial, ya cumplo 16 años.
−La fiesta de los 16. −Le sonrió Remus.
−Sí, y como cuando es mi cumpleaños ya estamos en la escuela, este año lo quiero celebrar antes.
−Y me parece muy bien, ¿has pensado algo aparte del barco?
−Un fin de semana en alta mar.
Sirius asintió. −Es una idea estupenda. −Y miro a los Granger. −Podéis coger el barco cuando queráis.
−Gracias.
−De nada. −Y miro a Harry. −Ya nos tenemos que ir a casa, se está haciendo tarde.
−Si padrino. −Y miro a Hermione. −Ya me dirás que tienes pensado para ese día.
−Te lo diré, además vamos a pedir una tarta súper grande en la pastelería de Oliver.
−Genial, las tartas de su pastelería son las mejores.
−Por eso. −Y miro a Sirius. −Cuando sepa algo mas ya se lo dire.
−Cuando quieras, ahora sí que nos vamos. −Y así cogiendo las cosas de Harry se despidieron y se fueron a su casa.
Las vacaciones de verano empezaron muy tranquilas, Sirius se ocupaba de su negocio menos un día que se fue a san mungo, su amigo auror le aviso de que Moody ya estaba lo suficientemente bien para poder hablar.
Unas horas más tarde, Sirius estaba muy enfadado, ya sabían quien había secuestrado a Moody, era Barty Crouch hijo, que se suponía que había muerto en Azkaban tantos años atrás.
Los aurores al saber de quién se trataba, pusieron una orden de búsqueda contra ese hombre, poco a poco los mortifagos iban saliendo, aunque el ministro se empeñara en decir que Voldemort estaba muerto.