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Historia 187550 — capítulo 7
−Mama. −Remus la llamo. −Llévate a Harry a casa, no quiero que este aquí.
−Tienes razón, no es lugar para un niño.
−Sí, tiene deberes que los haga y así luego puede jugar.
−¿Cuándo le traerán las cosas?
−Seguramente mañana, eran muchas.
−Eso espero. −Y cogiendo a Harry de la mano, subieron al piso.
Después de cambiarle de ropa y darle de merendar, se sentaron en la mesa.
−¿Harry tienes deberes?
−Si abu. −Y abriendo su mochila saco su cuaderno de matemáticas y pasando las hojas llegaron a una donde ya estaba escrita y le enseño unas manzanas. −Tengo que pintar manzanitas.
−Coge los colores y empezamos.
−Sí. −Y cogiendo sus colores abrió la caja y cogiendo el color rojo empezó. −Tengo que pintar cuantas manzanitas dice.
Hope le sonrió. −¿Cuántas hay?
En la primera fila ponía un 1. −Una manzanita.
−Pues una manzanita.
−Sip. −Y se puso a pintarla, cuando termino fue a la siguiente fila.
−¿Cuántas manzanitas hay ahora?
Harry tras mirar el número la miro. −Siete.
−Muy buen, ¿Cuántas tienes que pintar?
Harry contando paro en la manzana siete. −Hasta aquí.
Así es, ahora toca pintarla.
−Sí. −Y se puso con ello, cuando termino las diez filas, Hope le dijo que leerían un poco, con Remus también lo había hecho y había ido estupendo.
Así que cogiendo un libro que le habían comprado, se sentaron en el sofá y la mujer vio como Harry leía, un rato después Hope le decía que ya habían terminado, así que Harry se puso a jugar, de momento no tenía muchas cosas pero tenía algo así se distraería.
Esa noche después de ver un rato la tele, Remus se fue a dormir, y entonces es cuando empezó a soñar, estaba en hogwarts, con James.
−James.
−¿Remus y Sirius?
−En Azkaban.
El chico lo miro. −¿Crees que tendría que estar allí?
−El te traiciono.
−¿Tú crees? Yo confió tanto en ti como él, no creo que él lo hiciera, mira en tu interior y dime ¿el nos traicionaría?
Remus lo miro. −No lo sé, estoy confuso. −Confeso.
−Lo sé, pero él durante siete años fue nuestro amigo, dale una oportunidad.
Tras pensarlo un rato le dijo. −Está bien, pero si en verdad os traiciono, yo mismo lo matare.
−Me parece bien. −Y le sonrió. −Cuídate.
−Lo hare y cuidare de Harry.
−Lo sé. −Y desapareció.
El licántropo despertándose vio que ya entraba sol por su ventana, y mirando el despertador radio que tenía en su mesilla, vio que eran las ocho menos cinco, así que apagando el despertador para que no sonara, fue a preparar para ese día.
Llevaban ya un par de horas trabajando cuando tocaron a la puerta.
−¿Quién puede ser?
−Ni idea, ahora lo sabremos. −Dijo Remus y levantándose fue a abrir. −¿Si?
−Disculpe las molestias, pero hemos traído un paquete para aquí al lado y no hay nadie.
−Deben de ser los juguetes de hamley, ¿verdad?
−Así es.
−Están en el lugar adecuado, esperen un momento. −Y entrando miro a sus padres y ayudantes. −Han traído los juguetes de Harry.
−Vamos a colocarlos y luego volvemos, esta ya está casi esta. −Le dijo Jack.
−Sí. −Y así dejando las librerías de momento se pusieron a ayudar a los transportistas, casi media hora después, el salón se había llenado de juguetes.
−¿Qué ponemos ahí? −Pregunto Hope.
Al escuchar eso, Remus miro a su madre. −¿Mama?
−Si cariño, mira. −Y le enseño una zona al lado de la puerta de cristal. −Queda mal así.
Remus fijándose bien, vio que su madre tenía razón, al lado de la ventana que daba a la calle habían puesto unas estanterías para que hiciera de biblioteca y dos butacas con una mesa para él te, en medio estaba las escaleras que llevaban al segundo piso, el salón, el sofá en forma de u que era el mueble central de la sala, la mesa del café, una gran alfombra de pelo largo y el armario, y ahora también los juguetes de Harry solo faltaba la esquina que daba a los grandes ventanales y como su madre decía que daba mal, era una habitación muy larga y se tenía que amueblar bien sino quedaba como lo estaba ahora. −La verdad es que si, pero no se me ocurre nada.
−Un piano. −Les dijo Jack. −James tiene un piano que le regalo su padre.
−El piano. −Remus se rio. −Ni siguiera tocando el piano, James se podía quedar quieto, era lo que su padre decía un culo inquieto.
−Y que lo jures. −Dijo Jack sonriendo. −¿Entonces el piano?
−Sí, el piano.
−Mañana os lo traigo.
−Ves con cuidado. −Le dijo Remus.
−Lo tendré, ese piano tiene más de 20 años y cumplirá muchos más.
−Sí, ahora tenemos que seguir con las librerías.
−Sí, vamos. −Y así volvieron a la librería.
Unas horas después, la librería estaba ya lista para empezar a recibir libros, las paredes estaban llenas de estanterías de madera de color claro y en el centro islas, y en el segundo piso lo mismo pero las mesas estaban tocando la barandilla para que ningún niño se acercara y se asomara.
−Ha quedado genial. −Les dijo Jack. −Aquí caben más de 2000 libros, pero falta algo, ahora vengo. −Y saliendo de la tienda no tardo mucho en volver con unos carteles. −Para que los pongamos encima de las estanterías así sabremos qué tipo de libro hay en esas estanterías.
−Vamos a ponerlos. −Y así fueron poniéndolos, cuando terminaron quedaba mucho mejor.
−También he traído otras cosas. −Le dijo Jack y le dio un sobre.
El licántropo cogiendo el sobre y abriéndolo, saco unos puntos de la libreria, habían decidido llamarla librería moony y en uno de los escaparates habían pintado el nombre y la cabeza de un lobo, en el sobre también había unas tarjetas.
−Gracias, esto irá bien.
−Sí.
−Yo también tengo algo. −Les dijo Joseph y les dio un sobre. −Aquí están las fotos, ha sido realmente sencillo, además Jack me ha dado otras, así que tendréis muchas de James y Lily y de los Potter.
−Gracias.
−De nada.
−Jack.
−Remus. −Lo miro.
−He soñado con James, me decía que le diera una oportunidad a Sirius.
Al escuchar eso, todos lo miraron.
−Vaya, de todo lo que me podías decir, eso me ha sorprendido, ¿Qué quieres hacer tú?
−No sé, pero ¿y si fuera inocente?, el siempre lo dijo aunque nadie lo escucho.
−Si es inocente esta en Azkaban sin ningún motivo, si quieres trabajo en ello, pero no será sencillo.
−Lo sé, pero inténtalo por favor.
−Lo hare, pero voy a necesitar ayuda, yo apenas llevo cinco años siendo abogado, le pediré ayuda a mi padre, el es conocido por ayudar en causas perdidas.
−Gracias.
−De nada, me voy hablare con mi padre, para ver si me consigue un pase para ir a ver a Sirius. −Y miro a sus amigos. −Se que tenéis vuestros trabajos, ¿pero podéis venir el lunes? Tenemos más de 500 libros que ordenar.
−Claro que sí, no nos importa, lo principal es que Remus empiece cuanto antes con la librería.
−Sí. −Y miro a Remus. −Mañana te traeré el piano.
−Sí, gracias.
−De nada. −Y despidiéndose se fueron y los Lupin, cerraron la librería hasta el lunes.
Cuando Jack dejo a los Lupin se fue al despacho y se fue a ver a su padre.
−Papa.
−Jack no te esperaba, creí que estaría con los Lupin.
−De momento ya hemos terminado, te quiero pedir un favor.
El hombre lo miro. −Tú no eres de pedir favores, así que debe de ser algo importante.
−Sí, el caso de Sirius Black.
−Vaya, nunca creí que irías tras un caso tan difícil.
−Lo sé, pero Remus me lo ha pedido, y me ha hecho que pensar. ¿Y si Sirius fuera inocente? Nunca nadie lo escucho, no le hicieron juicio, todos dieron por contado que el traiciono a los Potter.
−En eso tienes razón, nunca nadie se preocupo de darle un juicio justo, así que si te ayudare.
−Gracias, me quitas un peso de encima no sé por dónde empezar.
−Primero tienes que ir a ver a Sirius, escuchar y tomar notas, cuando termines ven a verme y prepararemos el caso.
−Lo hare, ¿me puedes conseguir un pase?
−Sera sencillo, mañana por la tarde lo tendrás.
−Sí. −Y dándole las gracias de nuevo, se fue a preparar las cosas que necesitaría para el día siguiente.