Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 187550 · de

Historia 187550 — capítulo 8

Mientras Jack se ocupaba de su nuevo caso, Remus que había ido a recoger a Harry a la escuela, ahora miraba como no se podía quedar quieto, cuando había visto sus juguetes se había vuelto como loco.

−Harry. −Remus lo llamo. −Luego jugamos, ahora tienes que merendar.

−Pohhh. −E hizo un puchero.

−Lo sé, pero tienes que merendar, además seguro que tienes deberes.

−Poquitos.

−Luego te prometo que jugaremos todo lo que quieras.

−¿Prometido?

−Tan desconfiado como tu padre, pequeñajo. −Y cogiéndolo en brazos se rio. −Prometido. −Por suerte Harry merendó tranquilamente eso sí sin dejar de mirar todo el tiempo sus juguetes como si temiera que se fueran a escapar y también hizo bien sus deberes que ese día eran de lengua, tenía que señalar con unas flechas que cosa era cada dibujo, cuando terminaron leyeron un poco y ya por fin Harry pudo jugar.

−Harry primero tenemos que ordenar todo. −Le dijo Remus.

−Si tito. −Y abriendo los dos baúles, empezaron a guardar todo, en el baúl de los piratas pusieron los juguetes de madera, en el baúl de los animales los juguetes de plástico y en los potes de metal los coches.

−Harry. −Remus lo llamo.

El niño lo miro. −Tito.

−Aquí pondremos los cubos, los puzles y las otras cosas para jugar en una mesa. −Y le señalo un trozo de armario.

−Si tito.

−También pondremos tus colores, los cuadernos para pintar y las hojas en blanco.

−Sí.

−Esto está mucho mejor. −Les dijo Hope sonriéndoles.

−La verdad es que si. −Dijo Remus mirando a su alrededor, habían dejado las cajas de madera a un lado para tirar y ahora solo estaban los juguetes bien guardados y los juguetes grandes estaban a un lado.

−¿Harry a que quieres jugar? −Le pregunto su tío.

El niño mirando a su alrededor señalo la mesa del circuito. −Eso.

−Vamos a montarlo, así ya lo tenemos.

−Sip. −Y así los dos se pusieron a ello.

−Hijo yo voy a comprar unos marcos para las fotos, así ya ponemos las fotos. −Le dijo Hope y miro a su marido. −¿Vienes?

−Si, además así nos pasamos por el polideportivo y por el centro social, haber que actividades tienen para Harry.

Remus miro a su padre. −Papa mira piscina.

Lyall le sonrió. −Sí, la piscina siempre va bien para los niños.

−Sí.

−Nos vemos al rato, puede que traigamos la cena de fuera he visto varios restaurantes que tienen comida para llevar.

Remus le sonrió. −Como queráis. −Y viendo como se iban, se puso a jugar con Harry.

Por la noche, antes de irse a dormir, Remus vio las fotos que habían colocado, habían fotos de James y Lily con Harry en brazos, en hogwarts y en otros sitios, sin contar que también habían puesto de Charlus, Dorea y los abuelos maternos, aunque ellos ya no estaban siempre serían recordados, además sus padres habían comprado unos marcos hermosos y también unos álbumes de fotos para que las fotos estuvieran bien guardadas y no se perdieran.

Al día siguiente después de llevar a Harry a la escuela, volvieron a su casa, y no mucho tiempo después Jack les picaba y vieron como unos trabajadores subían el gran piano blanco de James.

−Con cuidado. −Les dijo Hope a los trabajadores. −Es muy importante.

−Si señora. −Le dijo un trabajador y como le dijeron, lo fueron subiendo poco a poco hasta que estuvo en el piso y entre todos lo colocaron en su sitio.

−Ha quedado perfecto. −Dijo Remus mirando el piano de su mejor amigo.

−Falta algo. −Dijo Hope y cogiendo dos marcos de fotos, los coloco a un lado del gran piano. −Ahora sí que está bien.

−Queda genial. −Les dijo Jack y miro a los trabajadores. −Gracias. −Y sacando su cartera les dio una propina.

−De nada, queda muy bien allí.

−Gracias.

−De nada, nos vamos. −Los trabajadores despidiéndose se fueron.

−Yo tengo que irme. −Les dijo Jack. −Esta tarde tengo que ir a Azkaban.

Remus lo miro. −Cuando sepas algo, avísame.

−Lo hare, nos vemos.

−Sí. −Y despidiéndose vieron como se iba.

Unas horas más tarde en Azkaban, Sirius estaba en su celda, como siempre desde hacía tres años, desde que lo habían encerrado, la única visita que tenía era la de las ratas del lugar y los dementores.

De pronto la puerta se abrió. −Black, levántate tienes visita. −Le dijo uno de los aurores.

−¿Quién? −Le pregunto levantándose.

−Tu abogado. −Y le puso unas esposas. −Abogado Carter ya puede entrar, ya está asegurado.

−Gracias. −Y miro al auror. −Quiero hablar con mi cliente a solas.

−Tiene dos horas.

−Gracias.

El auror asintiendo salió y cerró la puerta.

−¿Quién eres? −Le pregunto Sirius al abogado.

−Jack Carter, abogado de James Potter y de Remus Lupin.

−James lleva tres años muerto.

−Lo sé, pero como digo soy el abogado de Remus yo le ayude a conseguir la custodia de Harry y ahora él quiere que intente liberarte.

Al escuchar eso, el preso lo miro. −¿Cómo esta Harry?

−Bien, va a la escuela y está en un lugar protegido.

−Me alegro, durante este tiempo nunca me he quitado de la cabeza a Harry.

−Hablaremos de él, en otro momento, ahora quiero saber que paso exactamente desde que salisteis de hogwarts, si voy a trabajar en tu caso, tengo que saberlo todo, sin que me ocultes nada.

−Lo haré, lo único que he querido siempre es que me escucharan.

−Ahora yo lo haré. −Y sentándose empezó a apuntar todo lo que Sirius le fue contando.

Dos horas después, la puerta se habría y entraba el auror.

−Abogado Carter, ya han pasado las dos horas.

−Sí. −Y cogiendo todo, lo guardo y miro a Sirius. −El lunes volveré, aun hay cosas de las que hablar.

−¿Crees que tengo alguna posibilidad?

−Muchas, ahora sé que eres inocente y que no tendrías que estar aquí, espero que pronto puedas salir fuera.

−Gracias por venir.

−De nada. −Y despidiéndose se fue a su despacho.

Al llegar se fue a reunir con su padre.

−¿Qué tal todo?

El chico lo miro. −Papa, todo es mentira, todo lo que nos han dicho lo es, Sirius es inocente. −Y le dio el informe que había ido llenando con la historia de Sirius.

El abogado se puso a leerlo y cuando termino lo miro. −Termina el informe y entonces con el informe de Remus lo enviare al juzgado para que pongan fecha.

−Sí, ya me voy, quiero hablar con Remus antes de irme a casa.

−Hazlo, has hecho bien estoy orgulloso.

−Gracias papa. −Y despidiéndose se fue.

Cuando Jack llego al piso de los Lupin, vio a Harry en el piano de su padre y Remus enseñándole las notas.

−Lleva así desde que hemos llegado. −Le dijo Hope mirándolo. −Cuando Harry ha sabido que el piano era de su padre, le ha pedido a Remus que le enseñara.

−Eso está bien. −Y vio que había unos papeles en la mesa del café, cogiéndolos vio que eran del polideportivo y del centro social. −¿Qué es?

Hope le sonrió. −Vamos a apuntar a Harry a piscina y a actividades en el centro social, pintura y música en grupo.

Jack asintiendo se puso a mirar los formularios. −Piscina martes y jueves, una hora.

−Sí, ya hemos comprado el bañador, la toalla, y las otras cosas en el gimnasio, es piscina para pequeños les enseñan a nadar y también juegan.

−Eso está muy bien. −Y miro el otro formulario. −Música y pintura, lunes y miércoles otra hora.

−Sí, nos hemos informado, les enseñan instrumentos sencillos, como el xilófono, la pandereta y cosas así y de pintura, les dan un lienzo en blanco para que pinten todo lo que quieran.

Jack dejando los formularios de nuevo en la mesa le sonrió. −Terminara siendo un gran pintor y músico.

Hope asintió. −Sí, es una hora después de la escuela, sale a las tres y hasta las siete no cena y no está bien que se pase todo el tiempo encerrado en casa.

−La verdad es que no, así que me parece bien. −Y se acerco donde estaban Harry y Remus. −¿Cómo va?

Remus lo miro. −No sé mucho, yo soy más de leer que de música, pero le estoy enseñando lo que James me enseño.

−No te preocupes por eso, yo le puedo enseñar, los viernes que veo que es el único día que tiene libre le enseñare, tampoco lo tenemos que agobiar con actividades.

−Sí, ¿Cómo ha ido en Azkaban?

−Es inocente.

Al escuchar eso, Remus asintió. −¿Puedo hacer algo?

−Sí, tienes que decirme como viste tu las cosas.

−Lo hare, ¿tiene posibilidades de salir?

−Muchas mi padre está con nosotros.

−Mejor, ¿te quedas a cenar?

−Si gracias, déjame que le enseño.

−Sí. −Y levantándose dejo que Jack se sentara y se puso a enseñarle las primeras notas.

Unas horas después, Jack se despedía.

−Jack, mañana vamos a ir al museo de transporte. −Le dijo Lyall. −Lo he visto en el periódico es un buen lugar para pasar con niños, ¿vienes?

El abogado asintió sonriendo. −Nunca he ido, la verdad es que apenas conozco Londres muggle.

−Pues con nosotros iras a muchos sitios divertidos, y el domingo iremos al museo natural, allí hay dinosaurios y otras cosas.

−Estupendo, nos vemos mañana.

−Sí. −Y dándole las buenas noches vio como se iba y cerrando todo bien ya se fueron a dormir.