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Historia 187853 — capítulo 11

Era sábado, Hogwarts estaba más alegre de lo acostumbrado en el día de Halloween. Cuando llegó al Gran Comedor, estaba casi vacío, pues la mayoría de alumnos ya habían ido a desayunar. Esa mañana, Alice vestía con unos jeans color rojo burdeos y una blusa de botones color azul. Ambos colores le favorecían a su pálida piel y su cabello lo llevaba del mismo color de los jeans. Sola, fue a tomar un poco de fruta y comenzó a comer, cuando sintió que fueron a ocupar el lugar frente a ella. Levantó la vista y él se servía fresas, moras y un poco de yogur.

-Pensé que había sido el único que se levantaba tarde.  Dijo, simpático. Alice sonrió.

-¿Quién va a levantarse temprano en sábado? - ambos hicieron una pausa para masticar. - Los rumores dicen que el grandioso Viktor Krum ya depositó su nombre en el cáliz. ¿Es cierto eso?

-Bueno, los rumores también dicen que la maravillosa Alice Battleby también ha puesto su nombre.

-¿Eso han dicho? Es una mentira que me favorece.

-Lo mío es verdad. Sin el grandioso, claro. - rió Krum.

-He metido mi nombre. - aceptó Alice, cabizbaja.

-¿De verdad?

-Pensé en lo que me dijiste y aparte Snape amenazó con restar 100 puntos a Slytherin si no lo hacía, así que… hubo buena coacción. Ahora, sólo espero que mi nombre no salga.

-Eres la primera persona que escucho decir eso. Todos están ansiosos por participar. Todos mis compañeros ya tienen planes para el premio en metálico.

-¿Y tú, Viktor?

-No es algo que me motive. En realidad, sólo quiero sentirme orgulloso… me gusta competir, sanamente, claro. Eso es todo. Por cierto, ese color de cabello te queda muy bien.

-Oh.

  • dijo Alice, sorprendida y trató de no cambiar el color de su cabellera a ese rosa pálido. - Te lo agradezco.

Ambos siguieron desayunando y conversando a la vez sobre la vida en sus colegios. Pero la conversación se vio interrumpida después de que quedaran satisfechos, pues un chico pelirrojo de cuarto año que Alice reconoció como uno de los Weasley, venía corriendo hacia ella.

-¡Alice!

  • le gritó.

-¿Qué sucede, Ron?

-Fred y George están por meter sus nombres al cáliz. - dijo, con una gran sonrisa.

-Oh.

  • se dijo, y vio apenada a Viktor.

-Ve, ellos te necesitan. Ya hablaremos luego.

-Gracias, Viktor.

Alice se levantó de la mesa y corrió detrás de Ron, quien la guiaba hacia el vestíbulo. Y ahí, había una buena multitud rodeando el cáliz y reconoció las voces de los gemelos que animaban a los presentes, mostrándoles algo, cuando ella pudo por fin escabullirse entre las personas y quedar al frente para verlos, se cruzó de brazos y lo que ellos tenían en sus manos eran pequeños frascos con un líquido gris, "la poción envejecedora", pensó Alice.

-¿Listo George?

-Listo Fred. - contestó el gemelo. Fred volteó a ver a Alice y levantó el frasco.

-A tu salud, preciosa.

Alice negó con la cabeza y sonrió. Fred y George cruzaron sus brazos y bebieron la poción, y cuando no hubo una sola gota, celebraron. Entonces estuvieron listos para cruzar la línea que Alice había pasado sin problemas la noche anterior. Fred fue el primero y le siguió George un segundo más tarde. Todos lanzaron vítores, incluso Alice se quedó boquiabierta de ver que lo habían logrado; los gemelos depositaron sus nombres en el cáliz y salieron de la línea de edad sin dificultad.

Fred fue directo a cargar a Alice, pero justo al momento siguiente que ella volvió a tocar suelo, el cáliz parecía enfurecido y varias chispas salieron de él, expulsando los nombres y algo como un invisible lanzador de peso, hizo que los hermanos cayeran al suelo a tres metros de distancia y luego un "plack", a los dos les salió la misma barba larga. Alice corrió a ayudarlos en cuanto vio que salían expulsados, pero cuando notó esas barbas, se detuvo para soltar tremen da carcajada y todos los presentes le acompañaron. Incluso los hermanos se reían uno del otro al ver esa barba.

-Se los advertí. - dijo la voz profunda de alguien que parecía estar divirtiéndose también, era el profesor Dumbledore. - Les sugiero que vayan con la señora Pomfrey.

-Vamos.

  • les dijo Alice y los acompañó hasta la enfermería.

-Podría disfrazarme del mismo Dumbledore. - bromeó Fred.

-Seguro, aunque la opción de imitar a Binns también me inquieta. - rió George.

-Les dije que no iban a engañar al "juez". - dijo Alice, en modo de reprimenda, pero no podía ocultar la sonrisa.

-Nada perdíamos con intentar.

-¿Qué tal si les hubiera pasado algo más grave?

-Pero no pasó.

-Y estamos bien. - dijo Fred, pasando un brazo sobre los hombros de ella.