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Historia 187853 — capítulo 13

Una vez dentro del Gran Comedor, Alice vio que estaba abarrotado. El cáliz de fuego ya no se encontraba en el vestíbulo, sino estaba frente a la mesa de profesores, como un monumento. Se sintió enferma de repente y su cabello eliminaba por completo el rojo burdeos para tornarse verde oscuro, casi como el color representativo de Slytherin. Su lugar era al final de la mesa, siempre al lado de Viktor Krum, pues él se lo guardaba. Cuando pasó por unos asientos de sus compañeros de mesa, escuchó una conversación.

-¿Alguien de Slytherin ha metido su nombre? - preguntó uno.

-Pues claro, casi todos los de séptimo y unos cuantos de sexto. - respondió otro.

-¿Incluso Battleby?

-Escuché que sí metió su nombre.

-¿Te imaginas si queda electa? Podemos dar por vencido a Hogwarts.

-Vamos, que si la escoge el cáliz, será porque realmente reúne las capacidades, ¿no crees?

-Ve y dile que si quiere casarse contigo, también.

-¡Basta!

¿Por qué justo en ese momento, ella tenía que escuchar esa clase de comentarios? Eso la hacía retractarse de su decisión de haber metido su nombre en el cáliz. Aunque sus profesores sí la creían capaz de superar todo lo que se presentara en las pruebas, incluso Snape. Si Snape lo decía, era porque seguro así era… él nunca decía más de lo que debía, únicamente si se trataba de poner en ridículo a algunos Gryffindor o Hufflepuff. Sin embargo, una fuerza dentro de ella, una pequeña chispa se encendía al escuchar cómo la subestimaban. Ella no era tan estúpida como todos creían, ella era una Battleby y podía lograr lo que se proponía, exceptuando si se trataba de hablar con Snpae, porque ahí balbuceaba más de lo que hablaba. Compartió algunas palabras con Krum y comía un poco.

Todos estaban ansiosos, pero por fin los platos de oro volvían a estar vacíos y limpios. Se produjo cierto alboroto en el salón, que se cortó casi instantáneamente cuando Dumbledore se puso de pie. Junto a él, Karkarov y Madame Maxime, todos parecían igual de tensos y expectantes.  Ludo Bagman sonreía y guiñaba el ojo a varios estudiantes. El señor Crouch, en cambio, no parecía nada interesado.

-El cáliz está casi preparado para tomar una decisión. - anunció Dumbledore. - según me parece, falta tan solo un minuto. Cuando pronuncie el nombre de un campeón, le ruego venga a esta parte del Gran Comedor, pase pro la mesa de los profesores y entre a la sala de al lado, donde recibirá las primeras instrucciones.

Con una mano extendida, el director hizo que todas las luces se apagaran, dejando la sala casi a oscuras, sólo estaba iluminada por el reflejo azul que lanzaba las llamas del cáliz. Todo el mundo miraba ansioso, Alice estaba por vomitar lo poco que había comido. De pronto, las llamas del cáliz se volvieron rojas, y empezaron a salir chispas. A continuación, brotó en el aire una lengua de fuego y arrojó un trozo carbonizado de pergamino. La sala entera, ahogó un grito; Dumbledore cogió el trozo de pergamino y lo alejó tanto como le quedaba del brazo para poder leerlo.

-El campeón de Durmstrang - leyó en voz alta. - ¡Será Viktor Krum!

Viktor se inclinó hacia Alice primero y compartieron un abrazo, Alice sorprendida y sintiendo calor en sus mejillas, lo felicitó, al igual que sus compañeros. Caminó hacia Dumbledore y recorrió la mesa de los profesores tal como el director había dicho y desapareció por la puerta hacia la sala contigua. Se apagaron los aplausos y los comentarios, la atención volvía al cáliz ya que se había puesto con las llamas rojas, de nuevo.

-La campeona de Beauxbatons - dijo Dumbledore. - ¡Será Fleur Delacour!

Una hermosa chica se puso de pie, elegantemente, sacudió la cabeza para retirarse hacia atrás la amplia cortina de cabello rubio y caminó entre las mesas de Hufflepuff y Ravenclaw. Cuando Fleur había desaparecido por la puerta, volvió a hacerse el silencio, pero esta vez era un silencio tan tenso y lleno de emoción, que casi se palpaba. Sólo faltaba el campeón de Hogwarts. Alice tenía su cabello de un verde combinado con azul y tenía el estómago en la boca. Jamás en su vida se había sentido tan nerviosa, hasta el extremo de sentirse enferma. Nada se comparaba con el nudo que estaba bajo sus costillas cuando vio que las llamas del cáliz se volvían rojas de nuevo. Cerró sus ojos y los arrugó tanto, casi al punto del dolor, escuchó la voz de Dumbledore muy a lo lejos.

-La campeona de Hogwarts - anunció. - Será Alice Battleby.

-¿Qué?

  • se escuchó a manera de coro, proveniente de la mesa de Slytherin. De su mesa.