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Harry Potter y la piedra Filosofal: El trío de ahora es un cuarateto — capítulo 12

Desperté junto con Ron en la enfermería, tenía el pie enyesado y me dolía todo el cuerpo. Harry estaba a tres camillas de distancia pero seguía inconsciente. Ron y yo salimos de la enfermería al día siguiente, Harry por otro lado se quedó allí pues aún no había despertado. Tuve que escribirle a mis padres que estaba bien, que me había roto un tobillo por meterme en problemas pero que no era nada grave y que estaría bien, el año estaba a punto de terminar y los vería pronto para que ellos mismo confirmasen que seguía sana y salva. Hermione nos contó a Ron y a mí a detalle todo lo que había logrado ver, sin embargo fue Harry en encargado de contarnos todo lo demás. Se había encontrado con Voldemort y oh vaya sorpresa. Era Quirrell y no Snape quien quería la piedra.  La fiesta de fin de año no me emocionaba en lo más mínimo. Slytherin había ganado la copa de las casas y todo el maldito salón estaba inundado de verde vomito como yo solía decirle. Malfoy intento restregarme el triunfo de su casa una vez que me vio pero yo lo golpee con mis muletas, la florecita corrió con sus amigos mientras me dedicaba una mirada de desprecio y yo me acerque a la mesa de Gryffindor, los gemelos me ayudaron a sentarme. —primer año y te metiste en más problemas que nosotros—me dijo Fred— realmente eres increíble —lo sé, Freddy, lo sé—le dije molestándolo —oye…solo yo puedo llamarlo así—me interrumpió George despeinándome — ¡hey! —me queje apartando su mano de mi cabeza — ¿Qué pasa Georgie, estas celoso? Todos reímos y luego ellos se miraron entre si —¿Qué tal chel? —pregunto Fred —suena horrible, Fred—dijo George. En ese momento Hermione y Ron tomaron asiento — ¿Qué pasa? —pregunto Ron —No tengo idea—dije mirando a los gemelos —¡La gran R!—dijo otra vez Fred. —Me parece mejor, espanta Slytherin—se burló George — ¿se puede saber que están haciendo ustedes dos? Están causando un gran escándalo—se quejó Percy —tranquilo hermano, solo buscamos un sobre nombre para Rachel, ya sabes…algo que suene genial. — explico George — ¿un sobre nombre para Rachel? —pregunto Hermione —Seria genial, podríamos llamarla de esa manera, un nombre sencillo y fácil de recordar—dijo Ron — ¿para qué quieren colocarme un sobrenombre? —pregunte divertida — ¿te parece que tenemos algo mejor que hacer? — preguntaron los gemelos y yo reí —Bueno haber, ayudare—dije —mis padres suelen decirme, princesa, niña hermosa. La bruja más talentosa de todos los tiempos, la buscapleitos, Ray Ray y bebita. —owwww, bebita—se burló Fred hablándome como si tuviera dos años, yo le lance un pan a la cara. —Ray suena bonito—dijo una voz detrás de nosotros y allí estaba Harry. Herido pero vivo — ¡HARRY! —dijimos todos felices El chico tomo asiento y nos sonrió —Ray Ray—dijo Fred, ese me gusta, pero quitémosle la repetición —Que sea solo Ray— dijo George emocionado —un brindis por Ray—dijo Fred con una copa imaginaria entre sus manos, todos lo imitamos y reímos. Dumbledore llego unos minutos después y las conversaciones cesaron. — ¡Otro año se va! —Dijo alegremente Dumbledore—. Y voy a fastidiaros con la charla de un viejo, antes de que puedan empezar con los deliciosos manjares. ¡Qué año hemos tenido! Esperamos que sus cabezas estén un poquito más llenas que cuando llegaron... Ahora tienen todo el verano para dejarlas bonitas y vacías antes de que comience el próximo año... Bien, tengo entendido que hay que entregar la copa de la casa y los puntos ganados son: en cuarto lugar, Gryffindor, con doscientos sesenta y dos puntos; en tercer lugar, Hufflepuff, con trescientos cincuenta y dos; Ravenclaw tiene cuatrocientos veintiséis, y Slytherin, cuatrocientos setenta y dos.  Una tormenta de vivas y aplausos estalló en la mesa de Slytherin. Harry pudo ver a Draco Malfoy golpeando la mesa con su copa. Era una visión repugnante. —Sí, sí, bien hecho, Slytherin —dijo Dumbledore—. Sin embargo, los acontecimientos recientes deben ser tenidos en cuenta. Todos se quedaron inmóviles. Las sonrisas de los Slytherin se apagaron un poco. —Así que —dijo Dumbledore— tengo algunos puntos de última hora para agregar. Déjenme ver. Sí... Primero, para el señor Ronald Weasley... —Ron se puso tan colorado que parecía un rábano con insolación.—... por ser el mejor jugador de ajedrez que Hogwarts haya visto en muchos años, premio a la casa Gryffindor con cincuenta puntos. Las hurras de Gryffindor llegaron hasta el techo encantado, y las estrellas parecieron estremecerse. Se oyó que Percy le decía a los otros prefectos: " Es mi hermano, ¿saben? ¡Mi hermano menor! ¡Consiguió pasar en el juego de ajedrez gigante de McGonagall!".  Por fin se hizo el silencio otra vez.  —Segundo... a la señorita Hermione Granger... por el uso de la fría lógica al enfrentarse con el fuego, premio a la casa Gryffindor con cincuenta puntos. — Hermione enterró la cara entre los brazos. Harry tuvo la casi seguridad de que estaba llorando. Los cambios en la tabla de puntuaciones pasaban ante ellos: Gryffindor estaba cien puntos más arriba. —Tercero... a la señorita Rachel Allen... —continuó Dumbledore. La sala estaba mortalmente silenciosa—...por su valentía, sus ánimos de ayudar y de arriesgarse para ayudar a quienes la necesitaban. Le concedo a Gryffindor cincuenta puntos.  Dumbledore levantó el brazo. La sala fue recuperando la calma.  —cuarto…al señor, Harry Potter. Por todo su temple y sobresaliente valor, premio a la casa Gryffindor con sesenta puntos. El estrépito fue total. Los que pudieron sumar, además de gritar y aplaudir, se dieron cuenta de que Gryffindor tenía los mismos puntos que Slytherin, cuatrocientos setenta y dos. Si Dumbledore le hubiera dado un punto más a Harry podrían haber ganado.  —Hay muchos tipos de valentía —dijo sonriendo Dumbledore—. Hay que tener un gran coraje para oponerse a nuestros enemigos, pero hace falta el mismo valor para hacerlo con los amigos. Por lo tanto, premio con diez puntos al señor Neville Lomgbottom.  Alguien que hubiera estado en la puerta del Gran Comedor habría creído que se había producido una explosión, tan fuertes eran los gritos que salieron de la mesa de Gryffindor. Harry, Ron y Hermione se pusieron de pie y vitorearon a Neville, que, blanco de la impresión, desapareció bajo la gente que lo abrazaba. Nunca había ganado más de un punto para Gryffindor. Harry, sin dejar de vitorear, me dio un codazo a Ron y a mí y señaló a Malfoy, que no podía haber estado más atónito y horrorizado. Esa eran los momentos en los que desearía haber tenido una cámara.  —Lo que significa —gritó Dumbledore sobre la salva de aplausos, porque Ravenclaw y Hufflepuff estaban celebrando la derrota de Slytherin—, que hay que hacer un cambio en la decoración.  Dio una palmada. En un instante, los adornos verdes se volvieron escarlata; los de plata, dorados, y la gran serpiente se desvaneció para dar paso al león de Gryffindor. Snape estrechaba la mano de la profesora McGonagall, con una horrible sonrisa forzada en su cara. Parecía que la vida iba a volver a la normalidad en el año próximo, o a la normalidad típica de Hogwarts, pues ya nadie nos odiaba, todo lo contrario parecía que seriamos populares el resto de años que tuviéramos por delante en el castillo.  Al día siguiente y con el equipaje lleno baje de la torra en compañía de Hermione Harry y Ron debían de haber salido antes pues los encontramos en el andén de la estación de Hogmeade listos para subir al tren de regreso a casa. Cuando el tren partió de la estación me sentí nostálgica, había terminado mi primer año y un faltaban 6 más. Pero que seguramente serian geniales.  Hable todo el camino sobre lo que Harry había visto aquella fatídica noche en la que mi tobillo salió casi muerto del lugar. Después jugamos cosas absurdas pues estaba algo aburrida. Cuando finalmente llegamos a King Cross todos llevábamos puesta ropa casual y habíamos metido los uniformes en los baúles.  Tardamos un poco en salir del andén. Un viejo y enjuto guarda estaba al otro lado de la taquilla, dejándonos pasar de dos en dos o de tres en tres, para que no llamáramos la atención saliendo de golpe de una pared sólida, pues alarmarían a los muggles.  Pero una vez afuera, logramos divisar a nuestras familias. Hermione corrió hacia donde sus padres y Ron hacia los suyos, yo no tuve necesidad pues mi padre corrió hacia mí y me abrazo como si hubiera regresado de la muerte. Una vez me libre de él y de mamá me acerque a un solitario Harry esperando por sus tíos. —Harry, quiero presentarte a mis padres—dije —un placer conocerte por fin, Harry—dijo mi mamá sonriéndole con dulzura— Rachel nos ha escrito mucho sobre ti, esperamos que puedas venir a nuestra casa en vacaciones, eres completamente bienvenido. — ¡Harry Potter!, oh santo dios—dijo mi padre abrazándolo —papá…suéltalo….suéltalo….¡¡PAPÁ!! —me queje —Lo siento—dijo avergonzado— es que no puedo creer que conozco al famoso Harry Potter y que es amigo de mi Ray Ray, cariño debes mantenerlo junto a ti, puede que algún día se case contigo — ¡HAY PAPÁ, POR DIOS! —le dije enojada mientras mi madre reía —un placer conocerlo señor Allen—dijo Harry sonrojado pero sonriéndole —por favor, prométeme que iras a visitarnos en vacaciones, puedes ir para el cumpleaños de Rachel, es el 5 de Agosto. Podemos ir a recogerte a donde tus tíos si lo deseas, no hay problema y te puedes quedar con nosotros el resto de las vacaciones, o todas las vacaciones si así lo prefieres y... —Cariño, estas asustando al pobre niño. —dijo mi madre y como se lo agradecí — ¿recuerdas que te dije que estaba obsesionado por todo lo mágico? —si…pero es agradable, un poco extraño, pero agradable —bueno si supongo que si—dije riéndome. Hermione y Ron se acercaron a nosotros —tiene que venir y pasar un rato conmigo—dijo Ron— los tres. Les enviare una lechuza. —gracias, ya tengo varias invitaciones—dijo Harry mirándome a mi también —Yo también los invitare a todos a mi casa—dije emocionada Ron y Hermione sonrieron y todos nos despedimos con un gran abrazo grupal —primero quiero agradecerles a todos por ser mis amigos, luego a Hermione porque sin ella hubiera perdido el año, de seguro. Segundo a Ron por que  nuestro odio por Malfoy va más allá del infinito y algún día planearemos la vendetta perfecta y seremos felices, y tercero a Harry porque sin ti mi año hubiera sido completamente aburrido y bueno, conocí a Hagrid y a Fluffy  a Norberto y en fin. Los voy a extrañar mucho mis queridos amigotes —y nosotros a ti Rachel, sin ti todo sería más aburrido—dijo Ron —Es verdad—asintió Harry —Eres parte esencial de este grupo—sonrió Hermione —Oh….lo sé—dije orgullosa mientras ellos negaban con la cabeza. Finalmente llegaron por Harry y todos nos separamos, claro. No sin que antes mi padre saludara a los padres de Ron y Hermione. El señor Weasley y mi padre se volvieron amigos enseguida y mi madre temía por las consecuencias de aquello. Un mago obsesionado por objetos muggle y muggle obsesionado por objetos mágicos….eso era una combinación explosiva.