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Los Merodeadores "Cambiando la Historia" — capítulo 4
Lily miraba a la nueva chica con un animo impetuoso mientras ella se presentaba a cada una de las chicas que estaban cerca de ellas. La primera era Alice Jones, era de tez blanca y de cabello castaño oscuro, lacio y corto, tenía una sonrisa dulce y parecía la mas callada; Marlene McKinnon era la mas vivaz, tenía un lago cabello rubio y resaltaba con sus enormes ojos azules que parecían brillar con cada sonrisa y cada saludo que le daba a quien le llamaba a lo lejos.
-Parece que te has ganado un nuevo amigo - soltó Marlene guiñándole - aunque es Back, no es que te puedas fiar mucho de él. Es un casanova.
-¡Vamos Marlie! Dejala que se haga una idea por sus propios medios - defendió Alice mientras le daba un mordisco a una manzana.
-Sabes que no miente, Alice. Tienes que cuidarte de ese Black y de Potter - a la mención de la peirroja las dos chicas rieron por lo bajo y Annabelle las miró sorprendida.
-Esta es la historia - comenzó la chica de cabello rubio pasando una mano por el hombro de Annabelle y mirando en dirección a Sirius que le lanzó una sonrisa que ella le devolvió - James desde que está en segundo año persigue a Lily, bueno…realmente todo comenzó en primer año en los pasillos, pero eso es otra historia - la pelirroja bufó - Siempre le pide citas y hasta le ha hecho unos hermosos detalles, pero ella siempre lo rechaza.
-Lo hago porque no me gusta - discutió Lily - además vive tras las faldas de cualquier chica en Hogwarts.
-Bueno, eso sí, pero ha cambiado, ya no le presta atención a ninguna otra chica, pero Lily no quiere entenderlo, James es muy dulce.
-Inteligente y sabe jugar Quidditch muy bien - agregó Alice a las palabras de Marlene.
-¡Basta! Si quisiera escuchar todas las cosas agradables de Potter me iría a escucharlas de su boca cada vez que el arrogante, papanatas y sin cerebro de James Potter las dice cuando me ve en la sala común - espetó con el rostro casi de su color de cabello - Solamente Annabelle, ten cuidado con Black, es mucho mas peligroso que Potter.
-Ha sido muy amable realmente, aunque si…Ha tratado de hacer ovillos conmigo, es muy guapo pero creo que no es de mi gusto la verdad.
Alice y Marlene se miraron y respiraron profundo, divertidas y miraron en dirección al grupo de chicos al otro lado de la mesa. Lily sin embargo, se sentó y comenzó a leer el diario, mientras engullía una tostada. La chica de cabello dorado solamente pudo sonreir y comenzar a escoger que comería, le causaba mucha gracia realmente que Lily el diese una advertencia acerca de James, cuando ya conocía como terminarían esos dos, por otra parte estaba Sirius que había estado tonteando con ella toda la mañana desde que se habían visto, ya lo había encontrado un par de veces mirando en su dirección, a lo que ella solo respondía con una sonrisa.
-Canuto, deja de mirar tanto hacia alla, ¿puedes? - le dijo un chico de anteojos mientras abria una carta que le había llegado - te vas a torcer el cuello, además a noche dijiste que no te gustaban las chicas tan respondonas.
-He cambiado de parecer, ¿acaso es un crimen Cuernitos? - se quejó tomando una salchicha con su tenedor - Seguro amaneciste de mal humor porque tu querida pelos rojosno te ha prestado atención.
-Deberías callarte Blackie, algún dia ella me hará caso, y ese día no habrá nada que me separe de ella. Además, no es eso por lo que estoy molesto…Mientras tonteabas con la chica nueva me he encontrado a Quejicus en el pasillo.
-¿Lo hechizaste? - preguntó emocionado el ojigris, pero James negó con su cabeza - ¿Por qué no lo hiciste?
-Porque lo seguí…solamente, estaba hablando con Mulciber de algo acerca de los Mortifagos
- soltó preocupado y en voz baja.
-Ya le dije a James que debería dejar de estar escuchando conversaciones que no son de su incumbencia - esta vez fue Remus quien habló y se acercó mas a ellos - Pudo meterse en problemas mas grandes.
James o miró y se encogió de hombros mirando a Sirius que entendía que quería decir con eso. Lo conocía muy bien, además, estaba de acuerdo con su amigo, Severus Snape estaba metido en algo raro y ambos debían averiguar que era incluso así Remus no quisiese unírseles, sabían que Peter era un llorica y les daría la espalda si todo se ponía peligroso.
-No se porque defiendes a Quejicus, te estas juntando mucho con Evans..
-No es eso Sirius pero… - el chico de ojos grises levantó la mano para callarlo.
-Evans cree en la posibilidad de que todos tienen un alma bondadosa, como Snape - reclamó ante la mirada de James, algo furiosa - ¿Qué? ¡Oh vamos Cornamenta! No me mires así, sabes que es cierto - dijo con arrogancia - Fueron amigos desde que entraron a Hogwarts, una Gryffindor y un Slytherin ¿Dónde se ha visto eso? - soltó haciendo que Peter riera - de no ser por el problema del año pasado en el lago, seguramente seguirían siendo los mejores amigos y lo sabes - apuntó a James con su tenedor que bufó y miró en dirección a Lily y luego a Sirius.
-Lily tiene un corazón bondadoso, solamente que el idiota de Snape la insultó llamándola….bueno…ya sabes que. Se que seguirían siendo amigos, pero hasta ella sabe que clase de amistades tiene, incluso sabe de las juntas con tu amada prima Bellatrix - dijo con condescencia James respirando profundo.
-¿Cómo sabes todo eso James? - preguntó Remus algo intrigado - No me digas que la has estado espiando…
-Siempre la estoy cuidando…bueno cada vez que puedo y que ella no se da cuenta ¿si? No quiero que vuelva a pasar otro hecho como el de Avery o el de Nott, Eleonor Avery es malvada en realidad, no puedo dejar que se le acerque a Lily mas nunca - dijo preocupado el chico de anteojos.
-Hey Canuto, ¿Qué tal es la chica nueva? - preguntó Peter para salir del tema.
-Pues es linda, mucho mejor de cerca, es demasiado respondona - esto lo dijo mirando a James - y además me ha preguntado si siempre he querido estar en Gryffindor.
Esta vez, James y Remus rieron al mismo tiempo mirando a su amigo de ojos grises el cual parecía algo contrariado, cabeceó y siguió comiendo.
-¡Vamos amigo! - comenzó el chico de anteojos - te recuerdo que cuando nos conocimos estabas algo resignado a ser un Slytherin, pero gracias a Merlin que estas en Gryffindor, sino ¿Cómo haría para despertar y no ver tu hermoso rostro Canutin?
- bromeo intentando tocarle el rostro.
Lily arrastraba a Annabelle por todos los pasillos para que se aprendiera las diferentes vías de las aulas, para su suerte habían escogido la misma carrera y verían las mismas clases juntas, pero para desgracia de la pelirroja esas clases también las compartía con James Potter. La pelirroja, para diversión de Annabelle, parecía más a gusto con Remus Lupin, no despotricaba de mala forma.
-Remus es el único sano de ese grupo si sabes a que me refiero - Annabelle asintió - es demasiado dulce e inteligente, además no es como el cabezota de Potter o Black, realmente son ellos quienes lo arrastran a sus travesuras.
-Suena como que es el mas sensato del grupo, ¿no? - sugirió la chica de cabello dorado.
-Algo así, espera que lo conozcas mejor, seguro te agradará.
Un grupo de chicos pasó corriendo al aula de Transfiguraciones haciendo que Lily tropezara, cuando pudo notarlo vió que uno de ellos era James. Annabelle intentaba contener la risa ante la cara de su ahora nueva compañera de habitación cuando levantó su varita y cerró los ojos, pero al parecer lo había pensado mejor y decidió no hechizarlo.
-Lo siento pelirroja - se disculpó sincero el chico - Es que…no me quiero sentar atrás nuevamente.
-No es mi problema Potter, simplemente ten más cuidado - le gritó.
-Lo siento Lily, es que ya sabes… - comenzó Remus tras ella - McGonagall lo amenazó en la última clase el año pasado, que si se sentaban atrás nuevamente Sirius y él, lo suspendería de todos los partidos.
-¿Por qué? - preguntó Annabelle algo curiosa.
-James y Sirius son muy buenos en esta asignatura, sobretodo Sirius, realmente no creo que necesite esta clase con todo lo que sabe, pero son muy revoltosos, y sentados atrás…
-Black la última vez, cambió el cabello de Marlene y todas sus facciones sin que ella se diera cuenta, la dejó irreconocible, no es que se viese mal…pero es una broma de mal gusto porque ninguna de nosotras la lograba reconocer - contó la pelirroja mientras buscaban donde sentarse - Si Black usase todo su conocimiento para hacer cosas mejores que andar por todo Hogwarts haciendo bromas con Potter, creo que le iría mejor.
Sirius mientras tanto usaba su vaita para hacer que una pluma tomara varias formas, la primera una hoja de árbol, la segunda parecía una rama. James a su vez comenzaba a sacar su libro y trataba de no prestarle mucha atención a su amigo.
-Canuto, ¿puedes parar de una puñetera vez? - le pidió - Estoy tratando de buscar mi pluma y no la consigo.
-Usa tu varita so-tonto - le sugirió el ojigris.
-Gracias Sirius por sugerir que soy un estúpido, y podría usarla si no hubiese hechizado todas mis plumas para que no me las robes…No creas que no te descubrí haciendo un Accio a mis plumas cuando te quedas sin una.
-Pues esto es como un matrimonio, compartimos todo, ya lo sabes - terminó con tono arrogante - Por cierto, nuevamente tu preciada pelos rojos esta hablando de mi. Creo que a la final está muerta de amor por tu amigo aquí a tu lado.
-¡Cállate Canuto! ¿Cómo sabes que esta hablando de ti?
-Pues es Canuto quien la está escuchando, no yo - James sabía a que se refería, desde que se habían convertido en animagos habían desarrollado algunos sentidos mas que otro, mientras que los reflejos de James eran diez veces mejor, Sirius tenía un mejor oído que cualquiera en el grupo, incluso mejor que Remus - No se que se trae contra mi, seguro tiene celos de que la supero en Transfiguraciones.
-Si quisieses, serías el mejor de todas las clases amigo - le animó el chico castaño.
Pero antes de que pudiese responder, la profesora había entrado en el aula y no necesitó mandarlos a callar para que se notara el silencio de inmediato. Sirius volteó y vio en la mesilla de al lado a Lily y la chica nueva sentadas juntas, Remus se había sentado tras ellas con Peter.
-Bien, este año como ya sabrán, ya seleccionaron las asignaturas que les servirán para su vida fuera de Hogwarts, algunos serán Aurores, Medimagos, Guardianes, entre muchas otras carreras mágicas. Espero, las aprueben con la mayor calificación posible - dijo con presunción - Trabajarán en parejas que les asignaré yo misma, y no quiero replicas - soltó cuando vio la mano de James Potter levantarse - Además, estarán con un compañero de su propia casa ya que para las asignaciones no quiero excusas de que por ser de casas distintas no pudieron terminarlo, ¿de acuerdo?
Se escucharon varias quejas en el aula pero Minerva McGonagall no prestó atención en lo absoluto, sacó un pergamino largo y comenzó a leer cada una de las parejas. Para suerte de Lily, esta había quedado con Remus, logró respirar profundo, Annabelle sabia que la razón era James Potter.
-Annabelle Morgensten y Sirius Black - a la mención de esto Sirius rápidamente corrió al espacio vacio que había dejado Lily y se sentó a su lado, y con un movimiento de la varita atrajo todas sus cosas a su ahora nuevo puesto.
-¡Gran amigo que eres Black! - soltó James fingiendo molestia mientras iba a sentarse con una chica de cabello color grisáceo.
-Esto es una oportunidad de conocernos mejor, chica nueva - le dijo Sirius con la mejor sonrisa que podía - Además, soy el mejor en esta asignatura…
-Modestia aparte - completó antes de que este terminara.
-…y lo mejor es que tendrás la mejor compañía de todo Hogwarts.
-Sirius, espero no pases toda la clase hablándome de como tratarás de que salga contigo…Lo siento, he salido con chicos como tu y no quiero repetir la experiencia - Annabelle ya parecía de mal humor.
-Esta bien - accedió el chico de ojos grises - Aunque nadie es como yo cariño. Pero en fin, realmente si soy muy bueno en esta asignatura. ¿Qué tal eres tu? - ella se encogió de hombros, la verdad no lo sabía, tenía que poner en la lista de cosas por hacer ir a la bibioteca y comerse todos los libros - Conmigo aprenderás - se acercó a su oído haciendo que se le erizara la piel - incluso mas que con McGonagall.
Annabelle se rió. Le causaba gracia que Sirius quisiera impresionarla con sus aptitudes en Transfiguraciones. Se puso a pensar en que realmente esta sería la primera vez que usaría su varita, tenía miedo de como le fuese a funcionar.
-Comenzaremos hacer algo mucho mas avanzado - habló McGonagall - intentarán cambiarle las facciones a su compañero, según las instrucciones que tienen en sus mesas.
Sirius fue el primero en tomarla cuando apareció, fruncía el ceño y asentía. A la chica le parecía que Sirius no era tan malo como Lily le decía, seguro era como todos los chicos seguramente, y le gustaban mucho las chicas, ¿Qué chico no era así?
-No es complicado ¿sabes? - le dijo él mientras le pasaba las instrucciones para que ella lo hiciera - ¿Alguna vez lo has hecho?
-No, esto es muy avanzado para mi - confesó apenada - pero puedo intentar si me dices como.
-¡Claro! - él le sonreía animado - Ya lo he hecho antes…El truco está en imaginarlo, no simplemente pensarlo.
-Lily me dijo que ya lo habías hecho antes.
-¿Evans te lo dijo? - se hizo el inocente - la verdad fue muy divertido si me lo preguntas. Bien… - abrió el libro mientras buscaba una pagina especifica - Aquí está Rencesere ese es el hechizo. Ya sabes simplemente apunta…e imaginalo. No lo pienses.
-¿Sin pensarlo? - el asintió.
-Cuando piensas mucho las cosas, dejan de tener sentido de la diversión - respondió sonriéndole de medio lado - ¡Vamos! ¿Qué esperas? Comienzas tu, quiero ver que tal te va.
La chica de cabello dorado acercó su vista al libro y vió que solo debía agitar su varita y decir el hechizo. Respiró profundo y vió que Sirius ya tenía los ojos cerrados, acercó las instrucciones y vió que decía *Viejo, canoso y de cejas pronunciadas.*Agitó su varita y pronunció las palabras en tono bajo, se imaginó a un viejo Sirius con grandes cejas. Al abrir sus ojos vió como el cabello de Sirius comenzaba a crecer sin control de un color grisáceo y una barba blanca le acompañaba casi tocando el piso. Srius abrió los ojos y comenzó a reir, agitó su varita y deshizo el hechizo.
-Nada mal pero debes controlar que tanto quieres que crezca - le recomendó con tono condescendiente - Solo…imaginalo.
El ojigris notó el rostro preocupado de la chica y le dio unas palmadas en el hombro, después de todo, no debía ser fácil estar en un lugar desconocido. Annabelle sin embargo, se sentía decepcionada, este sería un largo día, un muy largo dia.
¡Gracias por leer! Espero sus comentarios. Me encanta escribir esta historia, la he tenido en mi cabeza, la he escrito, y he perfeccionado decenas de veces.