← leyendo los libros de Percy Jackson · de
leyendo los libros de Percy Jackson — capítulo 12
Hola a todos, aquí me encuentro de nuevo y perdón por tardarme pero empezaron las vacaciones y he tenido que estar en un lugar donde no hay nada de Internet en absoluto así que hasta ahora puedo subirles el capitulo, espero que les guste.
-algún nombre con C- pidió Anabetth
-yo lo haré-Clarisse se levantó y tomo el libro
-Estropeo un autobús en perfecto estado-leyó
-¿Qué te hizo el pobre Autobús?- Pregunto Leo
No me tomó mucho tiempo empacar. Decidí dejar el cuerno de Minotauro en mi cabaña,
-No creo que sea muy inteligente dejarlo allí -dijo Atenea, mirando de reojo a Hermes.
-¡Venga ya! -exclamó este-. ¡Mis hijos no le robaran el cuerno! -luego miró a sus hijos con duda-. ¿Verdad?
-¡Por supuesto que no! -exclamaron los cuatro, demasiado deprisa.
Lo cual me dejo sólo una muda de ropa y un cepillo de dientes para meter en una mochila que Grover había encontrado para mí.
-es extremadamente poco- dijo Afrodita horrorizada-necesitan más ropa-
La tienda del campamento me prestó cien dólares en dinero mortal y veinte dracmas de oro.
-Prestado -gruñó un campista-. A ver si entendéis que se tiene que devolver al final.
-¡No pudimos! -se defendieron Percy, Anabetth y Grover.
-Pero no te preocupes- dijo Anabetth -yo haré lo posible para recompensarlo si me es posible empezare a trabajar en la tienda-
-no importa Anabetth- respondió el chico al ver la culpa que sentía la niña por no haber regresado el dinero
Estas monedas eran tan grandes como las galletas de las niñas exploradoras y tenía varias imágenes de dioses griegos estampadas en un lado y el Edifico del Empire State en el otro. Las antiguas dracmas mortales habían sido de plata, Chiron nos lo dijo, pero los Olímpicos nunca usaban menos de oro puro.
Los dioses asintieron.
Chiron dijo que las monedas podrían ser útiles para las transacciones no mortales, lo que sea que eso signifique.
-Se refiere a los mensajes Iris -explicó Anabetth. Percy sonrió.
-Ya lo sabía-.
-claro que no-
Él nos dio a Anabetth y a mí una cantina de néctar y una bolsa Ziploc llena de ambrosía, para ser utilizados sólo en casos de emergencia, si resultáramos gravemente heridos. Esta era comida de dioses, Chiron nos recordó. Nos curaría de casi cualquier lesión, pero era letal para los mortales. Demasiado de esto pondría a un mestizo muy, muy caliente.
-Yo ya me pongo muy caliente solo -dijo Leo-.
Una sobredosis nos quemaría, literalmente.
-Espero que a mmi no me pase-dijo Leo.
-a todos los semidioses nos puede pasar- explico Anabetth. Leo alzo una ceja podría enseñarle lo que podía hacer pero decidió guardárselo para un próximo acto.
Anabetth traía su mágica gorra de los Yankees, que me dijo que había sido un regalo de su mamá en su doceavo cumpleaños.
-Ya sé que regalarte en el futuro -sonrió Atenea a su hija.
Llevaba un libro sobre la arquitectura clásica famosa, escrito en griego antiguo, para leer cuando se aburriera,
-¿Creíste que podrías leer en una misión? -preguntó Thalía, incrédula.
-a decir verdad tuve algo de tiempo en el autobús- sonrió Anabetth
Y un largo cuchillo de bronce, escondido en la manga de su camisa.
Luke y Anabetth sonrieron
Yo estaba seguro de que el cuchillo nos delataría la primera vez que pasáramos a través de un detector de metales.
-La Niebla, Sesos de alga, la Niebla -dijo Anabetth.
Grover usaba sus pies postizos y sus pantalones para pasar como humano. En su bolsillo había un conjunto de flautillas de caña que su padre cabrío había tallado para él, aun así sólo sabía dos canciones: Concierto de piano de Mozart no. 12 y "So Yesterday" de Hilary Duff, ambas de las cuales sonaban muy mal en flautillas de caña.
-Eso no es cierto -se quejó Grover.
-Sí, sí que lo es -dijeron todos los que lo habían oído. El sátiro se sonrojo.
Dijimos adiós a los otros campistas, tomamos un último vistazo a los campos de fresas, el océano, y la Casa Grande, luego subimos la Colina Mestiza hasta el alto pino que solía ser Thalía, la hija de Zeus.
-Te gusta recordármelo, ¿verdad? -pregunto Thalía
Chiron nos estaba esperando en su silla de ruedas. Junto a él estaba el tipo surfista que había visto cuando me estaba recuperando en la enfermería.
Hera sonrió. Le tenía mucho cariño a Argos.
Según Grover, el hombre era el jefe de seguridad del campamento. Se supone que tenía ojos en todo su cuerpo, así él nunca podría ser sorprendido. Hoy, sin embargo, vestía un uniforme de chofer, por lo que sólo podía ver ojos extra en sus manos, cara y cuello. "Este es Argos," me dijo Chiron. "Él los llevará a la ciudad, y, eh, bueno, echara un ojo las cosas."
-Vaya chiste más malo, Quirón -resopló Apolo. Quirón se sonrojo.
Oí pasos detrás de nosotros. Luke subía corriendo la colina, con un par de zapatillas de baloncesto. "¡Hay!" jadeó. "Me alegro de que los alcancé." Anabetth se ruborizó, de la forma en que siempre lo hacía cuando Luke estaba allí.
-¡No es verdad! -chilló la hija de la sabiduría, completamente sonrojada.
-¡Sí que es verdad! -exclamaron los semidioses griegos.
"Sólo quería decir buena suerte," Luke me dijo. "Y pensé... imam, tal vez podrían utilizar estas". Me dio las zapatillas, que parecían bastante normales. Incluso olían en cierto modo normal.
-a que te refieres con olían normal- Pregunto Jason
-quítate tus tenis y veras- respondió Percy
Luke dijo: "¡Maia!"
-¡Awww! -arrulló Afrodita, interrumpiendo la lectura-. ¡La contraseña es el nombre de tu madre, Hermes!
El dios se sonrojo.
Alas blancas de pájaro brotaron de los talones, sorprendiéndome mucho, las deje caer. Los zapatos se agitaban por el suelo hasta que las alas se plegaron y desaparecieron. "¡Estupendo!" dijo Grover. Luke sonrió. "Esos me sirvieron de mucho cuando yo estaba en mi búsqueda. Regalo de papá.
Hermes sonrió a su hijo. Luke le devolvió la sonrisa, de forma vacilante.
Por supuesto, yo no los uso mucho en estos días..." Su expresión se volvió triste. Yo no sabía qué decir. Era bastante genial que Luke hubiera venido a decir adiós. Yo había estado temiendo que se molestara conmigo por obtener tanta atención en los últimos días. Pero aquí estaba dándome un regalo mágico... Me hizo sonrojar casi tanto como Anabetth.
-¡No es cierto! -se quejó Percy.
-Sí que lo es -contraatacó Anabetth.
"Hey, hombre," le dije. "Gracias". "Escucha, Percy..." Luke parecía incómodo. "Muchas de las esperanzas están puestas en ti. ... Así que mata a algunos monstruos por mí, ¿de acuerdo?"
-Presión -murmuraron Nico y Thalía. Estaba claro que el único motivo de Luke era poner nervioso a Percy.
Nos dimos la mano. Luke acarició la cabeza de Grover entre sus cuernos,
Grover se sonrojo.
Y luego le dio un abrazo de despedida a Anabetth, que lucía como si se fuera a desmayar.
Anabetth le lanzó una mirada a Percy.
Después de que Luke se fue, le dije a ella: "Estas hiperventilando." "No lo estoy".
-Si lo estabas -dijo Grover, mientras que él y Percy chocaban los cinco.
"Lo dejaste capturar la bandera en tu lugar, ¿no?" "Oh... ¿por qué quiero ir a alguna parte contigo, Percy?"
-Porqué estabas desesperada por salir del campamento- dijo Percy
-Vuelo la próxima ves lo hare porque eres mi amigo -
Ella bajo pisoteando por el otro lado de la colina, donde esperaba una camioneta blanca en la orilla de la carretera. Argos siguió, haciendo sonar las llaves de su coche. Cogí los zapatos de vuelo y tuve repentinamente un mal presentimiento. Miré a Chiron. "No voy a ser capaz de utilizar estas, ¿verdad?"
-Lo siento -se sonrojo Luke-. No había caído en la cuenta de eso- y era verdad ya que en otro caso su plan quizá hubiera funcionado.
-No te preocupes la intención fue buena-sonrió Percy.
Sacudió la cabeza. "Luke tenía buenas intenciones,
Los griegos resoplaron.
Percy. Pero en el viento... eso no sería conveniente para ti." Yo asentí, decepcionado, pero luego se me ocurrió una idea. "Hey, Grover. ¿Quieres un objeto mágico?" Sus ojos se iluminaron. "¿Yo?"
-No, el Grover que hay detrás de ti -dijo Piper con sarcasmo.
-Deja de ajuntare con Leo, Piper-dijo Jason-. Es una mala influencia.
-¡Eh! -se quejó el hijo de Hefetso.
Muy pronto nosotros ataríamos las zapatillas sobre sus pies falsos, y el primer niño cabra volador estaba listo para su lanzamiento.
Grover se sonrojo, mientras el resto reía.
"¡Maia!" -gritó-. Él despego bien, pero luego cayó hacia un lado así que su mochila se arrastró por la hierba. Los zapatos con alas se mantuvieron yendo arriba y abajo como pequeños potros.
La sala comenzó a reírse.
"Práctica", Chiron lo llamó. "¡Sólo necesitas práctica!" "¡Aaaa!" Grover salió volando de lado colina abajo como una cortadora de césped poseída, en dirección a la camioneta.
Ahora la risa se oía por toda la sala. Hermes, Apolo y Ares estaban retorciéndose en el suelo de risa.
-mucha, mucha practica -negó con la cabeza Quirón
Antes de que pudiera seguir, Chiron me cogió del brazo. "Te debería haber entrenado mejor, Percy,", dijo. "Si yo tuviera más tiempo. Hércules, Jasón
-A mí no me entrenaste -dijo Jason con burla.
-también te llamas Jason-preguntó Quirón y el asintió -me refería al otro Jasón -explicó Quirón.
-Ya lo sé -
-ahora eres tú el que debe dejar de juntarse con Leo -suspiró Piper.
— todos tenían más formación." " Está bien. Yo sólo quiero-" Me detuve porque me estaba a punto de sonar como un niño consentido. Yo estaba deseando que mi padre me hubiera dado un objeto mágico genial para ayudar en la búsqueda, algo tan bueno como los zapatos de vuelo de Luke, o la gorra de invisibilidad de Anabetth.
-Seguro que te daré algo -dijo Poseidón, sonriéndole enigmáticamente a Quirón. Estaba seguro que el centauro le daría Contracorrientea su hijo.
"¿Qué estoy pensando?" Chiron exclamó. "No puedo dejarte ir sin esto". Sacó un bolígrafo del bolsillo de su chaqueta y me lo entregó. Se trataba de un bolígrafo desechable ordinario, tinta negra, tapa extraíble. Probablemente costo treinta centavos.
-Más bien treinta mil dracmas -respondió Quirón.
-¡Connor, devuélveme mi espada! -exigió Percy.
-Yo no tengo nada- mintió el chico
-ah, ya que, no tardara en regresar - suspiro Percy
"Caramba", le dije. "Gracias". "Percy, este es un regalo de tu padre. Lo he mantenido durante años, sin saber que tú eras por el que yo estaba esperando. Sin embargo, la profecía es clara para mí. Tu eres el único".
Thalía y Nico miraron a Quirón.
Me acordé de la visita al Museo Metropolitano de Arte, cuando yo había evaporado la Sra. Dods. Chiron había arrojado una pluma que se convirtió en una espada. ¿Podría ser...?
-bueno, al menos lo adivinaste- suspiro Thalía
Le quité la tapa y la pluma se hizo más larga y más pesada en mi mano. En medio segundo, yo tenía una espada de bronce brillante con una hoja de doble filo, agarre forrado en cuero, y una empuñadura plana afianzada con clavos de oro. Era la primera arma que realmente sentía equilibrada en mi mano. "La espada tiene una larga y trágica historia en la que no tenemos que entrar" Chiron me dijo. "Su nombre esAnaklusmos**".**
-¡que!- grito Hércules-ese mocoso malcriado no se puede quedar con mi espada-
-si puede y lo hará- Dijo Hazel
-además a ti ni siquiera te gusta usar espada- dijo Aquiles
-pero…-
-nada de peros-dijo Thalía-tú eres el mocoso malcriado así que silencio-
""Contracorriente"," traduje, sorprendido de que el Griego Antiguo viniera tan fácilmente. "Úsala sólo para emergencias",
-eso quiere decir "úsala a cada segundo de una misión"- dio Percy
Dijo Chiron ", y sólo contra los monstruos. Ningún héroe debe dañar a los mortales a menos que sea absolutamente necesario, por supuesto, pero esta espada no les haría daño, en cualquier caso".
-Suerte que no puede -suspiró Thalía- si no este chico ya habría matado como a dos mortales
Miré la hoja afilada. "¿Qué quieres decir con que no dañaría a los mortales? ¿Cómo no podría?" "La espada es de bronce celestial es mortal para los monstruos, para cualquier criatura del inframundo, siempre que no te maten a ti primero. Pero la hoja pasará a través de los mortales como una ilusión. Simplemente no son lo suficientemente importantes para la hoja para matar.
Y debería advertirte: como un semidiós, puedes ser asesinado por cualquiera de las armas celestiales o normales. Eres dos veces más vulnerable". "Bueno saberlo."
-Pues deberías -le dijo Katie-. Más de un semidiós ha muerto, creyendo que las armas mortales no le pueden hacer daño.
"Ahora, vuelve a tapar la pluma." Toqué con la tapa de la pluma la punta de la espada y al instanteContracorrientese redujo a un bolígrafo de nuevo. Lo metí en mi bolsillo, un poco nervioso, porque yo era famoso por perder plumas en la escuela. "No puedes", dijo Chiron.
-¿Puedes leer los pensamientos? -le preguntó Frank.
-No -rio Quirón, junto a Grover-. Percy era famoso en el Yancy por perder los bolígrafos cada dos por tres.
"¿No qué?" "Perder la pluma", dijo. "Está encantada. Siempre va a reaparecer en tu bolsillo. Pruébalo". Yo estaba indeciso, pero tiré la pluma tan lejos como pude colina abajo y vi que se perdió en la hierba. "Puede tomar unos momentos", me dijo Chiron. "Ahora comprueba tu bolsillo". Efectivamente, la pluma estaba allí.
Connor busco el bolígrafo en donde lo había dejado en ese momento Percy reviso su bolsillo su lapicero ya estaba ahí así que se lo enseño a Connor y le enseño la lengua infantilmente
-¡Genial! -sonrió Piper-. ¿Puede hacer eso tu moneda, Jason?
-No lo creo, bueno a decir verdad ya ni siquiera la tengo
"Bueno, eso es muy guay," dije. "¿Pero que si un mortal me ve sacando una espada?"
-Le daría un infarto -dijo Travis.
-Por suerte la niebla nos ayuda- dijo Thalía
Chiron sonrió. "La Niebla es algo muy poderoso, Percy." "¿Niebla?" -Sí. Lee La Ilíada.
-ya lo intente-dijo Percy
-¿enserio?- Pregunto Anabetth
-sí, fue porque me lo pidieron en la escuela, realmente es muy difícil-
-sí, es porque está escrita en verso y es como un enorme poema. Pero, ¿Qué es lo que entendiste?-pregunto Anabetth
-guerra, cólera, Apolo lanza flechas- respondió el chico
-no pasaste de la primera página verdad-
-nop, además es mucho más fácil que te cuenten todas esas historias en el campamento-
Está llena de referencias a las cosas. Siempre que elementos divinos o monstruosos se mezclan con el mundo de los mortales, generan Niebla, que oscurece la visión de los seres humanos. Veras las cosas tal como ellos, siendo un mestizo, pero los humanos interpretan las cosas de manera muy diferente. Notable, en realidad, los extremos a los que los seres humanos se van para adaptar las cosas en su versión de la realidad".
-sí, es muy gracioso como mesclan todo- rio Frank
-el peor monstruo posible lo pueden ver como un simple oso- dijo Thalía
-y seguramente verán a los centauros como personas a caballo- dijo Anabetth
-los mortales o verían todo lo extraño de este mundo ni aunque estuviera en sus narices-dijo leo
Puse aContracorrienteen mi bolsillo. Por primera vez, la búsqueda se sintió real. En realidad estaba dejando la Colina Mestiza. Me dirigía hacia el oeste, sin supervisión de un adulto,
-bueno no es que haya muchos adultos en el campamento- dijo Luke que era de los más grandes- no muchos de nosotros llegamos siquiera a la universidad-
Ningún plan de apoyo, ni siquiera un teléfono celular. (Chiron dijo que los teléfonos celulares eran rastreados por los monstruos, y si usamos uno, sería peor que lanzar una bengala.) No tenía ningún arma más fuerte que una espada para luchar contra los monstruos y llegar a la Tierra de los Muertos.
-Te basta y te sobra -dijo Hazel con confianza. Había visto combatir a Percy y sabía que era muy poderoso.
"Chiron..." -Dije. "Cuando dices que los dioses son inmortales... quiero decir, hubo un tiempo antes que ellos, ¿verdad?" "Cuatro épocas antes que ellos, en realidad. El tiempo de los Titanes fue la Cuarta Edad, a veces llamada la Edad de Oro, que es definitivamente un nombre inapropiado.
-Fue nombrada la Edad de Oro porqué los humanos eran ignorantes y eso les agradaba a los titanes-explicó Atenea.
-si pero a pesar de que a los titanes les agradaba la ignorancia de los humanos, el conocimiento también beneficio a los dioses - dijo Anabetth
Este, el tiempo de la civilización occidental y el imperio de Zeus, es la Quinta Edad". "Entonces, ¿Cómo fue... antes de los dioses?"
-Malo -dijeron los dioses.
Chiron frunció los labios. "Aún yo no soy lo bastante viejo para recordar eso, niño, pero sé que fue una época de oscuridad y salvajismo de los mortales. Cronos, el señor de los Titanes, llamó a su reino de la Edad de Oro, porque los hombres vivían inocentes y libres de todos los conocimientos. Pero eso fue mera propaganda. El rey Titán no se preocupaba por tu especie, excepto como aperitivo o una fuente de entretenimiento barato.
Luke se tensó. Ahora que oía eso, no estaba tan seguro de que fuera buena idea de que Cronos volviese...
Fue sólo en el principio del reinado del Señor Zeus, cuando el titán Prometeo trajo el fuego a la humanidad, tu especie comenzó a progresar, y aun así Prometeo fue catalogado como un pensador radical. Zeus lo castigó severamente, como recordarás.
Y ahí había un motivo de porqué Luke quería ayudar a Cronos. Los dioses tampoco eran tan buenos gobernantes.
Por supuesto, eventualmente los dioses se hicieron más afectuosos a los seres humanos, y la civilización occidental nació".
-bueno al menos ya no somos solo una fuente de entretenimiento- murmuro Luke
"Pero los dioses no pueden morir, ¿no? Quiero decir, siempre que la civilización occidental esté viva, ellos están vivos. ... Así que incluso si fallo, nada tan malo podría suceder que estropearía todo, ¿verdad? " Chiron me dio una sonrisa melancólica. "Nadie sabe cuánto tiempo la Edad de Occidente va a durar,
-Espero que mucho -murmuró Quirón.
Percy. Los dioses son inmortales, sí. Pero entonces, también lo eran los Titanes. Ellos todavía existen, encerrados en sus diferentes cárceles, obligados a soportar dolor sin fin y castigo, reducidos en poder, pero todavía muy vivos.
-No creen que eso suena muy cruel- dijo Piper
-es verdad-colaboro Hazel- estar en una cárcel y soportar dolores sin fin creo que más bien le da a los titanes un deseo de venganza-
Pueden los Signos prohibir que los dioses alguna vez deberían sufrir tal castigo, o que alguna vez debemos volver a la oscuridad y el caos del pasado. Todo lo que podemos hacer, hijo, es seguir nuestro destino ". "Nuestro destino... suponiendo que sabemos cuál es." "Relájate", me dijo Chiron. "Mantén la cabeza despejada. Y recuerda, tu puedes estar a punto de evitar la mayor guerra de la historia humana."
-Así que no te presiones, hermanito -le guiñó el ojo Teseo.
"Relajado", le dije. "Estoy muy relajado". Cuando llegué al extremo de la colina, miré hacia atrás. Bajo el árbol de pino que solía ser Thalía, hija de Zeus, Quirón estaba de pie en forma de hombre caballo, con su arco alto en señal de saludo. Justo tú típica despedida del campamento de verano por tu típico centauro.
-Lo típico de cada campamento de verano -dijeron Leo, Travis y Connor. Algunos rodaron los ojos.
Argos nos sacó en coche del campo y entro en el oeste de Long Island. Se sentía raro estar en una carretera de nuevo,
-Cierto -dijeron todos los que habían tenido que salir para hacer misiones.
Anabetth y Grover sentados a mi lado como si fuéramos en un viaje compartido normal. Después de dos semanas en la Colina Mestiza, el mundo real parecía una fantasía.
-cierto, y en cierta parte lo es ya que no se puede ver todo lo que realmente pasa por la niebla- comento Jason
Me encontré mirando a cada McDonald's, cada niño en el coche de sus padres, todas las vallas publicitarias y el centro comercial. "Hasta ahora todo bien", le dije a Anabetth. "Diez millas y ni un solo monstruo."
-No tendrías que haber hablado - dijo Leo-aquí es cuando se activa la suerte semidiós-.
Ella me miró irritada. "Es mala suerte hablar de esa manera, sesos de alga." "Recuérdame otra vez, ¿por qué me odias tanto?" "Yo no te odio." "Pues casi me engañas".
-Te atraparon-canturreó Thalía.
¡Thalía! -gritó Anabetth.
Ella dobló su gorra de invisibilidad. "Mira... sólo que nosotros no tenemos que llevarnos bien, ¿de acuerdo? Nuestros padres son rivales".
-Odio las rivalidades de familia- suspiro Hera
"¿Por qué?"
-Por muchos motivos -dijeron el dios del mar y la diosa de la sabiduría a la vez
Ella suspiró. "¿Cuántas razones quieres? Una vez mi mamá pesco a Poseidón con su novia en el templo de Atenea, lo cual es muy irrespetuoso.
-Pero que muy irrespetuoso -dijo Atenea.
-Yo no tuve nada que ver. Medusa me engaño, aparte, de que nunca fuimos novios -dijo Poseidón.
-Lo que tú digas -le dijo Atenea. Apolo bufó, sabía que su tío P. decía la verdad, pero Atenea era demasiado orgullosa como para aceptarlo.
Otra vez, Atenea y Poseidón competían por ser el dios patrono de la ciudad de Atenas. Tu papá creó un tonto manantial de agua salada para su regalo.
-No era tonto -se quejó Poseidón como un niño pequeño.
-pues yo creo que era un regalo genial- comento Percy
-y por qué razón opinas eso- pregunto Atenea
-bueno para empezar un manantial podría servir perfectamente como una gran piscina para el pueblo donde podrían refrescarse en un día caluroso, además el agua es algo fundamental para la vida cotidiana puede servir para lavar cualquier cosa y como es agua salada se puede sacar suficiente sal para poder cocinar-
Atenea sonrió podía ser que el chico fuera hijo de Poseidón pero debía admitir que era perseverante y que había intentado defender su punto de vista. A pesar de todo el chico le agradaba y si hacia las cosas bien aprobaría la amistad que tenía con su hija
Mi madre creó el olivo. La gente vio que su regalo era mejor, así que ellos nombraron la ciudad después de ella. " "Realmente les deben gustar los olivos".
-¿Eso es lo único que tienes que decir? -le preguntó Atenea a Percy.
-Bueno-intervino Anabetth - si Percy defiende a su padre yo defenderé a mi Madre-volteo a ver a Percy-no eres el único que tiene buenos argumentos.
Para empezar el olivo se adecua lo suficiente al terreno que lograra crecer y multiplicarse lo suficiente para satisfacer las necesidades de la población sin que se convierta en una plaga, al igual que la sal el Olivo puede ayudar a la cocina ya que de ahí se puede sacar aceite que es aún más saludable que el aceite de cualquier otra planta. Además con suficiente olivo no solo se satisfacen las necesidades de la población sino que es suficiente para poder exportarlo y venderlo a las comunidades vecinas lo cual llega a mejorar la economía del lugar y hacer que sea una ciudad reconocida -
-ok, ok, ya entendí- dijo Percy-lo declaramos un empate-
-hecho-
"Oh, olvídalo." "Ahora, si ella hubiera inventado la pizza— eso podría entenderlo."
-Yo también -dijeron Leo, Jason, Travis, Connor, Chris, Will, Apolo, Hermes y Frank.
"Dije, ¡olvídalo!" En el asiento delantero, Argos sonrió. Él no dijo nada, pero un ojo azul en la parte posterior de su cuello me guiñó el ojo.
-Bueno eso fue un tanto extraño -dijo Percy.
El tráfico nos retrasó en Queens. En el momento en que entramos en Manhattan fue la puesta de sol y empezó a llover. Argos nos dejó en la estación de Greyhound en el Upper East Side, no lejos del apartamento de Gabe y mi mamá. Pegado a un buzón de correo estaba un volante empapado con mi foto: ¿HAS VISTO A ESTE MUCHACHO? Yo la rasgue antes de que Annabeth y Grover pudieran notarla.
Percy miró a sus amigos.
-Lo notamos -dijo Anabetth.
-No dijimos nada para que no te sintieras mal -explicó Grover.
Pensé en lo cerca que estaba a mi viejo apartamento. En un día normal, mi mamá estaría en casa desde la tienda de dulces por ahora. El Apestoso Gabe estaba probablemente allí ahora mismo, jugando al póquer, ni siquiera extrañándola.
Poseidón apretó su tridente. Iba a asegurarse de que Gabe sufriera en el futuro.
Grover se hecho su mochila al hombro. Miró por la calle en la dirección que yo estaba mirando. "¿Quieres saber por qué se casó con él, Percy?" Me quedé mirándolo. "¿Estabas leyendo mi mente o algo así?"
-Tus emociones -respondió Anabetth.
"Sólo tus emociones." Se encogió de hombros. "Se me ha olvidado decirte que los sátiros pueden hacer eso. Estabas pensando acerca de tu mamá y tu****padrastro, ¿verdad?" Yo asentí, preguntándome qué otra cosa podría haber olvidado de decirme Grover. "Tu madre se casó con Gabe por ti", me dijo Grover. "tú lo llamas" El Apestoso", pero no tienes idea. El tipo tiene esta aura... Qué asco. Lo huelo desde aquí. Puedo oler rastros de él en ti, y no has estado cerca de él por una semana. "
-Por suerte ya no huelo, ¿verdad, Grover? -dijo Percy, mirando a su amigo. Pero Grover no le miraba-. ¿Ya no huelo verdad?
-Percy, verás...
-¡Oh, dioses! -se quejó Percy-. ¿Dónde está la ducha más cercana?
- la verdad no sabemos nada del lugar -dijo Hazel - pero deberías esperar a que terminemos la lectura.
"Gracias", dije. "¿Dónde está la ducha más cercana?"
-en ese momento no creo que sea lo más adecuado ya que te está protegiendo contra los monstruos- menciono Atenea
-tampoco es que nos sirviera de mucho-susurro Percy a Anabetth
"Deberían estar agradecido, Percy. Tu padrastro huele tan repulsivamente humano que podría ocultar la presencia de cualquier semidiós. Tan pronto como olí el interior de su Camaro, lo supe: Gabe ha estado cubriendo tu aroma durante años. Si no hubieras vivido con él cada verano, probablemente habrías sido encontrado por los monstruos hace mucho tiempo. Tu madre se quedó con él para protegerte. Ella era una chica inteligente.
-sí que lo era-dijo Atenea
Debe querido mucho para soportar a ese tipo— si eso te hace sentir mejor. " No, pero me obligué a no mostrarlo. Voy a verla de nuevo, pensé. Ella no se ha ido.
Hades y Nico suspiraron. Percy se proponía algo muy arriesgado.
Me preguntaba si Grover todavía podía leer mis emociones, mezcladas como estaban.
-Puedo -dijo Grover-, pero me da dolor de cabeza.
Me alegré de que él y Anabetth estuvieran conmigo, pero me sentía culpable de que yo no hubiera sido franco con ellos. Yo no les había dicho la verdadera razón de que yo hubiera dicho sí a esta loca búsqueda. La verdad era que no me importaba recuperar el rayo de Zeus,
Zeus frunció el ceño.
O salvar al mundo, o incluso ayudar a mi padre a salir del problema. Cuanto más pensaba en ello, me molestaba que Poseidón nunca me visitara, nunca ayudara a mi mamá, ni siquiera enviando a un cheque de sustento.
-No puedo -murmuró Poseidón. Todos los dioses con hijos se sintieron mal. Ellos querían ayudar a sus hijos, pero las leyes no lo permitían.
Sólo me había reclamado, porque necesitaba un trabajo hecho. Lo único que me importaba era mi mamá. El Hades se la había llevado injustamente, y el Hades la iba a regresar.
Hades se removió incómodo
-no creo poder hacerlo-
-oh si lo harás-dijo Thalía
Serás traicionado por uno que te llama amigo, el Oráculo susurró en mi mente. No podrás salvar lo que más importa al final. Cállate, le dije.
-Cómo es que callas a algo que está en tu mente -dijo Will.
La lluvia seguía cayendo. Estábamos inquietos esperando el autobús y decidimos jugar algún Hacky Sack con una de las manzanas de Grover. Anabetth era increíble.
-He tenido un poco de practica- se encogió los hombros
Ella podía rebotar la manzana contra su rodilla, su codo, su hombro, lo que sea. Yo tampoco era muy malo. El juego terminó cuando tire la manzana a Grover y esta se acercó demasiado a su boca.
-Espera... ¿Qué? -preguntó Leo con una carcajada.
En un mega mordisco de cabra, nuestro Hacky Sack desapareció- el corazón, el tallo, y todo.
Toda la sala rio con ganas, mientras el sátiro se ruborizaba.
Grover se ruborizó. Él intentó disculparse, pero Anabetth y yo estábamos demasiado ocupados muriéndonos de risa.
Lo mismo ocurría en la sala.
Por último, el autobús llegó. Mientras estábamos en la línea de a bordo, Grover comenzó a mirar alrededor, olfateando el aire como olía su golosina favorita de la cafetería de la escuela-enchiladas. "¿Qué es?", Le pregunté. "No sé", dijo con nerviosismo. "Tal vez no es nada."
-Deberías hacer caso de tus instintos -dijo Ares.
Pero me di cuenta que no era nada. Empecé a mirar por encima del hombro, también. Me sentí aliviado cuando por fin llegamos a bordo y nos sentamos juntos en la parte trasera del autobús.
-pienso que lo mejor sería sentares cerca de una puerta- comento Hazel-ya saben para poder huir más rápido en caso de que algo pase-
Guardamos nuestras mochilas. Anabetth mantuvo golpeando su gorra de los Yankees nerviosamente contra su muslo.
-¿Nerviosa? -preguntaron Thalía y Luke.
-No -respondió la hija de Atenea.
Cuando los últimos pasajeros subieron, Anabetth apretó su mano en mi rodilla. "Percy".
Anabetth se sonrojo al sentir algunas miradas burlonas encima.
Una anciana acababa de abordar el autobús. Ella llevaba un vestido de terciopelo arrugado, guantes de encaje, y un sombrero naranja sin forma que ensombrecía su rostro, y llevaba un bolso grande de Paisley. Cuando alzó su cabeza, sus ojos negros brillaban, y mi corazón dio un vuelco. Era la señora Dods. Más vieja, más ajada, pero definitivamente el mismo rostro maligno.
-Anabetth, no habías dicho que podían quedarse muerta varios meses- Pregunto Leo
Me acurruqué en mi asiento. Detrás de ella llegaron dos viejas más: una en un sombrero verde, una en un sombrero púrpura. De lo contrario, eran exactamente iguales a la Sra. Dods— mismas manos nudosas, bolsos de mano Paisley, arrugados vestidos de terciopelo. Triple abuelas demonio.
-Genial -murmuró Hades, escondiéndose. No quería estar cerca de Poseidón.
Se sentaron en la primera fila, justo detrás del conductor. Las dos en el pasillo cruzaron las piernas sobre la calzada, haciendo una X. era suficiente casual, pero envió un mensaje claro: nadie sale.
-Eso es malo -dijo Charles.
El autobús salió de la estación, y nos dirigimos por las pulidas calles de Manhattan.
"Ella no se quedó mucho tiempo muerta", dije, tratando de mantener mi voz sin temblar. "Pensé que habías dicho que podían ser desvanecidas por una vida." "Dijo si tienes suerte," Anabetth dijo. "Obviamente no la tienes".
-Por supuesto que no -dijeron Thalía, Anabetth y Nico. Poseidón se tensó.
"Las tres de ellas," Grover gimió. "Di inmortales!"
"Está bien", Anabetth dijo, pensando evidentemente duro. "Las Furias. Los tres peores monstruos del inframundo. No hay problema. No hay problema.
-No hay ningún problema -dijo Hazel
Vamos a salir inadvertidamente por las ventanas" "No abren", se quejó Grover. "¿Una salida trasera?", sugirió. No había una.
-¿Quién ha diseñado ese autobús? -preguntó Hefestos, claramente molesto. Al igual que sus hijos.
-les dije que se sentaran cerca de una puerta- comento Hazel
Incluso si allí hubiera estado, no habría ayudado. Para ese momento, estábamos en la Novena Avenida, en dirección al Túnel Lincoln. "Ellas no nos atacaran con testigos alrededor", le dije. "¿lo harán?"
-gracias a la niebla-dijo Grover-no habrá testigos -
"Los mortales no tienen buenos ojos", Anabetth me recordó. "Sus cerebros sólo pueden procesar lo que ven a través de la Niebla." "Van a ver tres viejas matarnos, ¿no?"
-posiblemente verán a tres ancianas charlando con ustedes, y luego se desmallan y cuando llegan a la siguiente parada misteriosamente están muertos- comento Apolo
-No ayudas -gruñó Artemisa.
Ella lo pensó. "Es difícil de decir. Pero no podemos contar con los mortales por ayuda. ¿Tal vez una salida de emergencia en el techo...?"
-qué suerte- suspiro Hazel-no están cerca de la puerta pero si hay una salida de emergencia se salvaron-
Alcanzamos el Túnel Lincoln,
-oh no- suspiro Piper
Y el autobús quedó a oscuras a excepción de las luces de marcha por el pasillo. Estaba extrañamente tranquilo sin el sonido de la lluvia. La Sra. Dos se levantó. En una voz apagada, como si lo hubiera ensayado, anunció a todo el autobús: "Tengo que usar el baño". "Yo también", dijo la segunda hermana. "Yo también", dijo la tercera hermana.
-¿Esa es su excusa? -preguntó Hermes, incrédulo.
-No tienen mucha imaginación -reconoció Hades.
-Para no decir nula -aclaró Perséfone.
Todas ellas empezaron a venir por el pasillo. "Ya lo tengo", Anabetth dijo. "Percy, toma mi gorra." "¿Qué?"
-Normal que este sorprendido -dijo Clarisse-. Annie no deja su gorra a nadie.
"Tú eres al que quieren. Vuélvete invisible y ve por el pasillo. Déjalas pasarte. Tal vez puedas llegar a la parte delantera y salir".
-¿En serio creíste qué Percy os iba a dejar ahí? -preguntó Thalía, incrédula.
-Bueno apenas y lo conocía no sabía cómo es que era-se defendió Anabetth
"Pero ustedes, chicos," "Hay una posibilidad de que no pudieran notarnos", Anabetth dijo. "Eres hijo de uno de los Tres Grandes. Tu olor puede ser abrumador."
-Cierto -dijo Grover.
-ya dejen de mencionar mi olor-
"No puedo dejaros". "No te preocupes por nosotros", dijo Grover. "¡Vete!" Me temblaban las manos. Me sentía como un cobarde,
Ares no dijo nada, pero abandonar a sus compañeros era algo de cobardes.
Pero tomé la gorra de los Yankees y me la puse. Cuando miré hacia abajo, mi cuerpo ya no estaba allí.
-Por eso se llama gorra invisible, Sesos de algas -dijo Anabetth como explicándole a un niño
Empecé a arrastrarme por el pasillo. Conseguí diez filas, después, me zambullí en una silla vacía justo cuando las Furias pasaron. La Sra. Dods se detuvo, olfateando, y miró en mi dirección.
-Por favor -suplicó Poseidón.
Mi corazón latía. Al parecer, no vio nada. Ella y sus hermanas siguieron su camino. Era libre. Llegué a la parte delantera del autobús. Estábamos casi a través del Túnel Lincoln ahora. Estaba a punto de presionar el botón de parada de emergencia cuando oí horribles lamentos de la fila de atrás.
-¿le paso algo?-Pregunto Hestia a Anabetth y Grover
-no se preocupe señorita Hestia estamos bien-
Las viejas ya no eran viejas damas. Sus rostros eran los mismos— supongo que no podrían conseguir ser más feos
-Bueno si yo fuera una de las furias empezaría a odiarte- comento Jason
—pero sus cuerpos se habían arrugado en correosos marrones cuerpos de bruja con alas de murciélago y las manos y los pies como garras de gárgola. Sus bolsos se habían convertido en látigos de fuego. Las Furias rodeaban a Grover y Anabetth, empuñaban sus látigos, silbando: "¿Dónde está? ¿Dónde?"
-Jamás se lo dirían- dijo Piper
Las otras personas en el autobús, gritaban de miedo en sus asientos. Ellos veían algo, está bien. "¡Él no está aquí!" Anabetth gritó. "¡Se ha ido!"
-yo no estaría tan seguro-dijo Jason
Las Furias alzaron sus látigos. Anabetth sacó su cuchillo de bronce. Grover tomó una lata de su bolsa de aperitivos y se preparó para lanzarla.
-Las latas pueden ser muy mortíferas -dijo Travis.
-Sobretodo usadas por sátiros -añadió Connor.
Lo que hice a continuación fue tan impulsivo y peligroso que debería haber sido nombrado Niño TDHA del año.
-¡Eh! ¡Ese es mi título! -exclamó Leo
-Es cierto-dijo Piper-no creo que haya alguien más en el mundo que pueda competir con Leo por un título como ese-
-Exacto lo que sea que hayas hecho no podrá superarme-
El conductor del autobús estaba distraído, tratando de ver lo que estaba pasando en su espejo retrovisor.
-se supone que trabajadores como el no deberían distraerse de esa manera- exclamo Dementer indignada
Todavía invisible, le quite el timón y tire de él hacia la izquierda. Todo el mundo gritaba cuando fueron arrojados a la derecha, y yo oí lo que esperaba fuera el sonido de tres Furias golpeando violentamente contra las ventanas.
Jason y Piper se quedaron estupefactos, Leo fue el primero en reaccionar
-te parece mitad y mitad- dijo con una sonrisa mientras Jason y Piper empezaban a preocuparse tener a Leo era más que suficiente y al parecer se la tendrían que pasar en un Buque volador de Guerra con alguien que podía ser casi tan hiperactivo, alocado y tan incontrolable como él, sin olvidar claro el sentido del humor.
"Hey!" -gritó el conductor. "Hey, ¡whoa!" Luchamos por el volante.
-sabes el conductor debe creer que se volvió loco ya que pelear con alguien invisible por el volante de un auto debe ser algo que no pasa todos los días- comento Travis
El autobús se estrelló contra la pared del túnel, rechinando metal, arrojando chispas a una milla detrás de nosotros. Salimos alocadamente del túnel de Lincoln y de nuevo en la tormenta, las personas y los monstruos arrojados alrededor del autobús, coches removidos de lado como si fueran bolos. De alguna manera el conductor encontró una salida. Salimos disparados a la carretera, a través de media docena de luces de tráfico, y terminamos embarrilados por uno de los caminos rurales de Nueva Jersey
Deméter miró con interés. Le gustaban los caminos rurales, pero los de Nueva Jersey eran muy sucios.
Donde no puedes creer que haya más que nada a través del río de Nueva York. Había bosques a nuestra izquierda, el río Hudson a nuestra derecha, y el conductor parecía estar mirando hacia el río. Otra gran idea: golpee el freno de emergencia.
-Yo no diría tanto -murmuró Atenea.
El autobús gimió, giró en un círculo completo en el asfalto mojado, y se estrelló contra los árboles. Las luces de emergencia se encendieron. La puerta se abrió. El conductor del autobús fue el primero en salir,
-¿No se supone que el conductor ha de ser el último? -preguntó Hestia, confundida.
-En teoría si -respondió el hijo de Apolo.
Los pasajeros a gritar como en estampida después de él. Entré en el asiento del conductor y los dejé pasar. Las Furias recuperaron su equilibrio. Azotaron sus látigos a Anabetth mientras ella blandía su cuchillo y gritaba en griego antiguo, diciéndoles que retrocedieran. Grover lanzaba latas.
A pesar de la tensión algunos rieron.
Miré a la puerta abierta. Yo era libre de salir,
-sal- gritaron quienes no conocían bien a Percy
-no, no lo hará- dijo Thalía
Pero yo no podía dejar a mis amigos. Me quité la gorra de invisibilidad. "¡Hey!"
-Percy -gritaron muchos
Las Furias se volvieron, descubriendo sus colmillos amarillos ante mí, y la salida de repente me pareció una excelente idea. La Sra. Dods acechaba por el pasillo, como solía hacer en clase, a punto de entregar mi examen de F de matemáticas.
-Ya está acostumbrado -dijo Nico.
-¿A las F? ¿O a los monstruos asesinos? -preguntó Aquiles.
-Las dos cosas -respondió Grover con preocupación.
Cada vez que aleteaba su látigo, llamas rojas bailaban a lo largo de la piel de púas. Sus dos hermanastras saltaron por encima de los asientos en cada lado de ella y se arrastraban hacia mí como enormes lagartos peligrosos. "Perseus Jackson," dijo la Sra. Dods, con un acento que era definitivamente de alguna parte más al sur de Georgia.
-Mucho más al sur -dijo Hades.
"Has ofendido a los dioses. Vas a morir". "Me gustabas más como profesora de matemáticas," le dije.
-Eso es-gritaron los más traviesos—así es como se hace
Gruñó.
-no tú, río de alegría- dijo Thalía
-si somos honestos- comento Anabetth- pudo hacer una risa malvada-
Anabetth y Grover avanzaron detrás de las Furias con cautela, buscando una apertura. Tomé el bolígrafo de mi bolsillo y lo destape.Contracorrientese alargó en una reluciente espada de doble filo.
-huy, no creo eso que eso le guste a Alecto- murmuro Nico
Las Furias vacilaron. La Sra. Dos había sentido la hoja deContracorrienteantes. Era evidente que no le gustaba verla de nuevo.
-Claro que no -dijo Piper.
"Ríndete ahora", dijo entre dientes. "Y no sufrirás el tormento eterno." "Buen intento", le dije. "Percy, ¡cuidado!" Anabetth gritó.
-Suerte que estás ahí -dijo la hija de Zeus.
-sí, sino Percy ahora sería chicharrón-comento Connor
La Sra. Dods azotó su látigo alrededor de la mano con la espada, mientras las Furias a cada lado se abalanzaron sobre mí. Mi mano se sentía como si estuviera envuelta en plomo fundido,
-como sabes cómo se siente eso- Pregunto Teseo
-espero que no sea por experiencia- murmuro Poseidón
Pero logre no soltar aContracorriente**. Hinque a la Furia de la izquierda con su empuñadura, enviándola a tumbarse hacia atrás en un asiento. Me volví y corte en rodajas a la Furia de la derecha.**
-Bien -dijo Perseo.
Tan pronto como la hoja se conectó con su cuello, gritó y estalló en polvo. Anabetth tenía a la Sra. Dods en un agarre de luchador y tiró de ella hacia atrás mientras Grover arrancaba el látigo de las manos.
-yo no recomendaría eso- dijo Atenea
"¡Ay!" -gritó-. "¡Ay! ¡Quema! ¡Quema!"
-Está hecho de fuego. ¡Por supuesto que quema! -dijo Reyna.
-Lo cogí por el mango -se defendió Grover.
-El mango también está hecho de fuego -explicó Nico.
-Gracias por la información -se quejó Grover.
-De nada -respondió el hijo de Hades.
La Furia que golpee con la empuñadura vino hacia mí de nuevo, garras listas, pero balanceeContracorrientey ella se rompió como una piñata.
-genial- gritaron los niños más pequeños
-quiero quebrar una piñata- dijo Leo
-y eso por qué- Pregunto Piper
-Porque una piñata está llena de duces-
-¿tú con dulces llenos de azúcar?, no Gracias aprecio mi vida-
La Sra. Dods estaba tratando de quitarse a Anabetth de su espalda. Ella dio una patada, araño, silbó y mordió, pero Anabetth la sujeto bien mientras que Grover tenía atadas las piernas de la Sra. Dods en su propio látigo.
-así hace- gritaron muchos mientras los chicos se sonrojaban-no se rindan-
Por último, ellos la empujaron hacia atrás en el pasillo. La Sra. Dods intentó levantarse, pero no tenía espacio para batir sus alas de murciélago, por lo que se mantuvo tumbada.
"¡Zeus te destruirá!" prometió. "¡Hades tendrá tu alma!" "Braccas meas vescimini!" Grité.
Jason, Hazel, Frank, Reyna y algunos otros romanos estallaron en carcajadas. Los griegos lo miraron confundidos.
No estaba seguro de donde venía el latín. Creo que significa "¡Comete mis pantalones!"
Los demás, al entender lo que Percy había dicho, empezaron a reírse.
-Espera, espera, espera-dijo Anabetth parando las risas-Dijiste que eso era Latín-
-si- asintió Percy
-Pero como es que tú puedes hablar en latín si los mestizos hablamos griego no latín-
-Pues… no lo sé-
-y ¿Cómo es que ustedes le entendieron?-señalo a los Romanos
-no es nada importante- Respondió Reyna-es algo que todos nosotros aprendimos-
Jason miraba al chico con curiosidad-mmmm a ver, di algo en Latín-le dijo a Percy
-Quid tibi vis dicam? (¿qué quieres que diga?)-pregunto en Latín.
Muchos se quedaron sorprendidos una pequeña idea se le venía formando a Atenea. Pero Percy ya se sentía incómodo de ser el centro de atención
-bueno podríamos dejar de ver si hablo o no Latín Portugués Griego o lo que sea y podemos continuar-
-¿Portugués? no dijimos nada de portugués- comento Anabetth
-solo continúen la lectura- dijo Percy exasperado
-bueno, sí pero no te enojes -
Una explosión sacudió el autobús. El cabello se erizo en la parte de atrás de mi cuello. "¡Fuera!" Anabetth me gritó. "¡Ahora!"
-¡Vamos sal! -gritaron algunos.
Yo no necesitaba ningún estímulo. Corrimos afuera y encontramos a los demás pasajeros deambulando en un estupor, discutiendo con el conductor, o dando vueltas en círculos gritando: "¡Vamos a morir!"
-Exagerados -bufó Hefestos.
Un turista de camisa hawaiana con una cámara chasqueo mi fotografía antes de que pudiera recubrir mi espada.
-oh no- suspiro Hazel
"¡Nuestras bolsas! "Dijo Grover. "dejamos nuestras-" ¡BUUUUM!
-Pues diles adiós -dijo Hazel.
-Adiós, bolsas -"sollozó" Leo dramáticamente, Hazel rio.
Las ventanas del autobús explotaron cuando los pasajeros se pusieron a cubierto. Un relámpago
-¡ZEUS! -rugió Poseidón.
-yo aún no he hecho nada-
-pero en ese momento ya lo hiciste-
Hizo un enorme cráter en el techo, pero un furioso grito desde el interior me dijo que la Sra. Dos aún no estaba muerta.
-no será porque te dije que los monstros no mueren- dijo Anabetth
"¡Corre!" Anabetth dijo. "¡Ella está pidiendo refuerzos! ¡Tenemos que salir de aquí!" Nos sumergimos en los bosques, cuando la lluvia caía, el autobús en llamas detrás de nosotros, y nada más que oscuridad por delante.
-fin del capítulo- dijo Clarisse
eso fue todo por hoy e intentare subir el próximo capitulo pronto antes de la pregunta les pediré que me ayuden a encontrar nombres de personajes del libro que sus nombres empiecen con "D", "F" y "G" ya que estos adelantando algunos capítulos.
y ahora si, la pregunta del capitulo es de la saga Percy Jakson y los dioses del olimpo (No héroes del olimpo) ¿Cual es tu libro favorito?