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leyendo los libros de Percy Jackson — capítulo 11
Hola a todos ¿no creyeron que dejaría de escribir verdad? Lamento haberme tardado pero crean me que he estado un tanto ocupada todavía no he terminado algunos trabajos de la escuela además me obsesione con una caricatura (de nuevo) fue algo así como -mmm "prodigiosa las aventuras de ladybug" voy a ver un capitulo para saber que tal esta- y 26 capítulos después -¡que! final de temporada como se les ocurre terminar la temporada en este mismo instante -. Aun así me di cuenta de que el mes se me paso volando y decidí ponerme a escribir, es posible que haya escrito poco pero de verdad he estado ocupada.
Espero que les guste y disfruten la lectura.
PD: hoy es primero de julio, feliz cumpleaños Jason Grace
-Aquí acaba -informó Hefesto.
-Vaya forma de acabar -dijo Grover
-si fue un poco dramático- menciono Leo
-entonces necesitamos a alguien cuyo nombre empiece con B- dijo Anabetth
Buch se levantó de su asiento y tomo el libro
-al parecer me toca leer a mí -
-Me ofrecen una misión-leyó. Muchos no pudieron evitar tensarse: misión significaba monstruos a cada momento y peligros constantes, pero aun así algunos intentaron romper con el silencio.
-una misión-dijo Travis
-y en tu primera semana- continuo Connor
-es oficial en el campamento mestizo se marca un nuevo record- gritaron los dos a la vez
-y eso es solo el comienzo- comento Thalía ya que a partir de ese momento algunos mestizos empezarían a tener misiones más seguido.
A la mañana siguiente, Chiron me trasladó a la cabaña tres.
Poseidón y Percy sonrieron. Les encantaba esa cabaña.
No tenía que compartirla con nadie. Tenía toda una habitación para todas mis cosas: el cuerno del Minotauro, un set de ropa de repuesto, y una bolsa de aseo.
-¿eso es todo lo que tenías?- pregunto Hestia y Percy asintió
Me sentaba en mi propia mesa, seleccionaba todas MIS actividades, mandaba apagar las luces cada vez que me daba la gana, y no escuchaba a nadie más.
-Eso es genial -dijo Leo con una mirada soñadora.
-No, no lo es -dijeron Percy, Thalía, Nico y Jasón.
Y yo era totalmente miserable.
Algunos levantaron las cejas, pero no dijeron nada.
Justo cuando había empezado a sentirme aceptado, a sentir que tenía un hogar en la cabaña once y que podía ser un chico normal
-¿Normal?- Preguntaron muchos mestizos-¿eso es posible?-
-Percy, sabes que en nuestro campamento no existe la palabra normal- comento Thalía
- o tan normal como puede ser uno cuando es mestizo
-así está mejor, sin normalidad-
- me habían separado como si tuviera alguna rara enfermedad.
-¡oh no! Percy tiene un extraña enfermedad- grito Leo entre las risas de todos-todos corran y escóndanse puede ser contagioso-
Nadie mencionó el perro del infierno, pero tenía el presentimiento de que era todo lo que decían tras mi espalda.
-bueno era lo único de lo que podíamos hablar-
El ataque había espantado a todo el mundo. Envió dos mensajes: uno, que era el hijo del Dios del Mar; y dos, que los monstruos no pararían hasta matarme. Ellos podrían incluso invadir un campamento que siempre había sido considerado seguro.
-También esta Campamento Júpiter -murmuró Reyna, pero por suerte nadie la escuchó.
Los otros campistas se mantenían alejados de mí tanto como les era posible. La cabaña once estaba demasiado alterada y nerviosa como para tener clase de espada conmigo después de lo que le había hecho a la gente de Ares en los bosques,
-Claro que no queríamos practicar contigo -dijo Travis-. Después de como dejaste a los de Ares.
-No nos gusta sufrir -añadió Connor.
Así que mis lecciones con Luke resultaron ser de uno-en-uno. Él me empujaba más fuerte que nunca, y no temía que me contusionara en el proceso.
Luke se estremeció ante la mirada que le lanzaban Poseidón, Teseo, Perseo y Aquiles; mientras que los griegos resoplaban. Estaba claro que Luke quería lesionar a Percy antes de que fuese una amenaza. La mayoría de los campistas estaba empezando a enfadarse con Luke pero Percy hablo
-Por cierto Gracias-
-¿qué?-Pregunto Luke
-Gracias por ayudarme con la espada, de no ser por tu duro entrenamiento y baya que fue duro, habría sido asesinado en esta misión-
Luke no sabía que pensar no había pensado que Percy se lo tomara bien.
"Vas a necesitar todo el entrenamiento que puedas conseguir," prometió, mientras trabajábamos con espadas y antorchas encendidas. "Ahora vamos a intentar ese golpe decapitar a la víbora otra vez. Cincuenta repeticiones más."
-¿Cincuenta? -repitió Frank-. ¿No crees que son muchas?
-El mocoso tiene razón -dijo Ares, para sorpresa de todos-. El hijo del tío P. acaba de empezar su entrenamiento. Puede que Luke pueda hacer cincuenta, pero no creo que sea el caso de Jackson, al menos en ese momento.
Anabetth siguió enseñándome griego por la mañana, pero ella parecía distraída. Cada vez que decía algo, me fruncía el ceño, como si la hubiera atizado entre los ojos.
Thalía suspiró al darse cuenta de lo que le ocurría a Anabetth. Atenea y Poseidón pésima combinación ya había empezado a odiar a Percy incluso antes de Conocerlo por una antigua rivalidad entre dioses.
Después de las lecciones, ella se alejaba hablando para sí misma: "Misión... ¿Poseidón? ... Menuda desgracia... Tengo que preparar un plan..."
-¿Cuando no? -preguntaron los griegos sarcásticamente mientras Anabetth se sonrojaba.
-Los planes son importantes sí, no es algo malo siempre estar preparada- grito enojada
Incluso Clarisse mantuvo las distancias, aunque sus miradas envenenadas dejaban claro que ella quería matarme por romper su lanza mágica.
Hubiese hecho, sino fuera porqué papá me mandó otra -dijo Clarisse.
Deseaba que ella solo me gritara o me pegara o algo. Prefería entrar en combate cada día que ser ignorado.
-Ha debiste decirlo Prissy. Te hubiese roto la nariz encantada-
Sabía que alguien en el campamento me guardaba rencor,
La mayoría de las miradas fueron a Clarisse.
porque una noche entré en mi cabaña y encontré un periódico de mortales tirado dentro de la entrada, una copia delNew York Daily News**, abierto en la página de Metro. El artículo me tomó una hora leerlo, por la rabia que sentía, la mayoría de las palabras flotaron en la página.** EL CHICO Y SU MADRE SIGUEN DESAPARECIDOS DESPUÉS DEL TERRIBLE ACCIDENTE DE COCHE.
POR EILEEN SMYTHE
"Sally Jackson y su hijo Percy siguen desaparecidos una semana después de su misteriosa desaparición. El incendiado Camaro del '78 de la familia fue descubierto el pasado sábado en el norte de Long Island con el techo arrancado y el eje delantero roto. El coche había dado vueltas y había patinado unos cien pies antes de explotar.
-¡Genial! -gritó Ares.
Madre e hijo se habían ido de vacaciones de fin de semana a Montauk, pero marcharon a toda prisa, bajo misteriosas circunstancias.
-No fueron misteriosas circunstancias -se quejó Leo-. Simplemente les perseguía el Minotauro.
-que encabezado de noticias más extraño no lo crees-comento Thalía-"MINOTAURO HACE ESTALLAR COCHE"
Se encontraron pequeños rastros de sangre en el coche y cerca de la escena del siniestro, pero no había ningún otro signo de los desaparecidos Jackson. Los residentes de la zona rural reportaron no haber visto nada extraño sobre el momento del accidente.
-pues obviamente no vieron nada por la niebla- dijo Silena
El marido de la Sra. Jackson, Gabe Ugliano, afirma que su hijastro, Percy Jackson, es una chico problemático que ha sido expulsado numerosas veces de internados y que ha expresado conductas violentas en el pasado.
-problemático tal vez, expulsado muchas veces, pero no soy un chico violento verdad - pregunto Percy algunos coincidieron con el otros no estaban seguros ya que el Percy más grande podía asustar un poco cuando se enojaba.
La policía no ha dicho si Percy es sospechoso de la desaparición de su madre, aunque no han descartado su posible implicación. Abajo se encuentran fotos recientes de Sally Jackson y Percy. La policía insta que cualquiera que sea algo llame al siguiente número de línea directa gratuita contra la delincuencia." El número de teléfono estaba señalado con permanente negro.
Thalía miro de reojo a Luke con tristeza. Muchos otros campistas estaban empezando a enojarse
Arrugué el papel y lo lancé lejos, después me dejé caer en mi cama litera en medio de mi cabaña vacía. "Luces fuera," me dije miserablemente.
Esa noche, había tenía mi peor pesadilla.
-la primera de muchas- murmuro Percy entre dientes y quienes escucharon se estremecieron las pesadillas de semidiós podían llegar a ser terribles
Estaba corriendo por la playa en una tormenta. Esta vez, había una ciudad tras de mí. No era Nueva York. La extensión era diferente: los edificios se extendían a lo lejos, con palmeras y colinas en la distancia.
-Los Ángeles -dijo Thalía.
Alrededor de unas cien yardas bajo el oleaje, dos hombres estaban peleando. Tenían la pinta de luchadores de televisión, musculosos, con barbas y el pelo largo.
-Luchadores de televisión- se rio Leo -describes las cosas de una manera muy extraña-
Ambos vestían largas túnicas griegas, una ribeteada en azul,
Las miradas fueron a Zeus.
El otro en verde.
Ahora fueron a Poseidón.
Ellos forcejearon el uno contra el otro, luchando, dándose patadas, y cabezazos, y cada vez que se unían, rayos centelleando, el cielo oscurecido, y se levantaba viento. Tenía que pararlos.
-¿Por qué?- pregunto Ares
No sabía el por qué. Pero cuanto más corría, más me mandaba de vuelta el viento, hasta que me vi corriendo en el lugar, mis talones excavando inútilmente en la arena.
Una idea espantosa se formó en la mente de Atenea, y la diosa rezo para que no fuese realidad.
Por encima del estruendo de la tormenta, pude oír al que iba de azul gritando al de verde, "¡Devuélvemelo! ¡Devuélvemelo!" como un niño de parvulario peleando por un juguete.
-Buena descripción primito - le dijo Artemisa que sabía perfectamente cómo se llegaba a comportar Zeus
Las olas se hicieron más grandes, rompiendo en la playa, salpicándome de sal. Grité, "¡Basta! ¡Dejad de pelear!"
-Ojala fuese tan fácil -dijo Hestia
-si a mí no me hacen caso a ti menos-menciono Hera
La tierra tembló. La risa vino de algún lugar bajo tierra, y una voz tan profunda y malvada me hizo helar la sangre. "Ven, pequeño héroe," canturreó la voz. "¡Baja!"
Los dioses miraron a Hades, pero Atenea empezó a pensar que esa voz no era la de su tío.
La arena se dividió bajo mis pies, abriendo una grieta derecha hacia al centro de la tierra. Mis pies se resbalaron, y la oscuridad me tragó. Me desperté, seguro de estar cayendo.
-Esa sensación es una de las peores -dijo Hazel, mirando con simpatía a Percy.
Aún seguía en la cama en la cabaña tres. Mi cuerpo me decía que era por la mañana, pero estaba oscuro allá fuera, y los truenos retumban al otro lado de las montañas. Se estaba formando una tormenta.
-¿Tormenta?- preguntaron muchos de los campistas recientes -¿En el campamento? ¡Imposible!-
Yo no había soñado eso.
-No tienes tanta imaginación -dijo Anabetth. Percy hizo un puchero.
Escuché un ruido en la puerta, un casco golpeando en el umbral.
-Seguro que es Quirón -dijo Leo, confiado.
-Yo digo que es Grover -contraatacó Frank.
"¿Adelante?" Grover trotó hacia dentro, se veía preocupado.
Frank le enseño la lengua a Leo infantilmente.
"El Sr. D quiere verte."
-¿Por qué? -preguntó Perseo.
"¿Por qué?"
La sala rio.
-dame cinco tocayito - Le dijo Percy
"Él quiere matar…es decir, será mejor que te lo cuente él." Nervioso, me vestí y le seguí, seguro de que estaba metido en un gran lío.
-Cuando no- suspiraron muchos
Durante algunos días, había estado medio esperando una llamada de la Casa Grande. Ahora que fui declarado hijo de Poseidón, uno de los tres grandes dioses que se suponía que no debían tener hijos, me di cuenta de que era un crimen por mi parte el simple hecho de estar vivo. Los otros dioses probablemente habían estado debatiendo la mejor forma de castigarme por existir
-Saben creo que eso es lo más probable- lamento Hestia que no podía soportar que su familia siempre estuviera tratando de matarse entre si
Y ahora el Sr. D estaba a punto de deliberar su veredicto.
-Más te vale que no, sobrinito, o te mandare a hacer un paseo por el Tártaro -amenazó Poseidón, y Dioniso palideció.
Por encima de Long Island el cielo parecía una sopa a punto de hervir. Una cortina de lluvia venía en nuestra dirección. La pregunté a Grover si necesitaríamos un paraguas.
-No hace falta -respondió Piper-. En el campamento jamás llueve.
"No," dijo él. "Nunca llueve aquí si así no lo queremos."
-Eso mismo -dijeron Jasón, Piper y Leo.
Señalé la tormenta. "¿Qué es eso, entonces?" Alzó la vista hacia el cielo algo inquieto. "Va a pasar por nuestro lado. El mal tiempo siempre lo hace."
-esta vez yo no estaría tan segura- murmuro Anabetth
Me di cuenta de que tenía razón. En la semana que había estado aquí, nunca había estado cubierto. Las pocas nubes de lluvia que había visto habían bordeado por las afueras del valle. Pero esta tormenta... esta era enorme. En el hoyo de voley, los chicos de la cabaña de Apolo estaban jugando a un partido matinal contra los sátiros. Los gemelos Dionisio estaban caminando por el campo de fresas, haciendo crecer las plantas. Todo el mundo estaba con sus cosas habituales, pero parecían tensos. Mantuvieron sus ojos en la tormenta.
-Normal -dijo Silena-. Era la primera vez que el mal tiempo estaba tan cerca del campamento.
Grover y yo caminamos hasta el porche delantero de la Gran Casa. Dionisio se sentó en la mesa de póker con su camiseta hawaiana de rayas de tigre
Afrodita chasqueó la lengua. Tenía que hacer algo con el vestuario de sus compañeros. Unos dioses no podían vestir de forma hortera.
Y con su Cola de Dieta,
Dioniso hizo una mueca, recordando la prohibición tan injusta que estaba teniendo.
Tal y como estaba en mi primer día. Chiron se sentó a la mesa en su silla de ruedas falsa Estaban jugando contra adversarios invisibles—dos sets de cartas flotaban en el aire.
Algunos miraron de reojo a Anabetth, recordando que tenía una gorra para hacerse invisible.
"Bueno, bueno," Dijo el Sr. D sin alzar la vista. "Nuestra pequeña celebridad." Esperé. "Acércate," dijo el Sr. D. "Y no esperes que me doblegue ante ti, mortal, solo porque el viejo Barba Percebe sea tu padre."
-¿El viejo Barba Percebe? -preguntó Poseidón, mirando al dios del vino. Atenea soltó una carcajada-. ¿De qué te ríes, Cara de Búho?
-De ti, Cara de Pez -respondió Atenea.
Los semidioses miraron la pequeña discusión con curiosidad mientras Anabetth y Percy se miraban como diciendo "lo siento por esto" ya que era un poco vergonzoso.
Una red de rayos destellaron a través de las nubes. El trueno hizo temblar las ventanas de la casa. "Bala, bla, bla," dijo Dionisio. Chiron fingió interés en sus cartas. Grover se encogió por la barandilla, y sus cascos volvieron a hacer ruido entre sus idas y venidas. "Si estuviera en mis manos," dijo Dionisio, "Haría que tus moléculas estallaran en llamas. Barreríamos las cenizas y se acabarían tantos problemas.
-Te estás ganando un viaje solo de ida al Tártaro -amenazó Poseidón. Dioniso tragó en seco.
Pero Chiron parece pensar que eso iría en contra de mi cometido en este campamento: el manteneros a vosotros, mocosos, seguros de daños."
-no estaría tan segura de que el señor D nos mantenga seguros- suspiro Silena
"La combustión espontánea es una forma de dañar, Sr. D," intercedió Chiron. "Tonterías," dijo Dionisio. "El chico no sentiría nada.
-Cierto -dijo Apolo.
-No ayudas -le susurró Hermes.
-Además no pueden estar seguros de lo que se siente no hay forma de que nosotros tengamos una combustión espontánea- regaño Artemisa a su hermano
No obstante, he acordado contenerme. Estoy pensando en convertirte en delfín en lugar de eso, enviándote así de vuelta con tu padre."
-esa no seria tan mala opción- murmuro Poseidón
-¡Papa!- se quejó Percy
-¿Qué? Por lo menos así estarías más seguro-
"Sr. D—" advirtió Chiron. "OH, está bien," cedió Dionisio. "Hay una opción más. Pero es una locura mortal." Dionisio se levantó, y las cartas del jugador invisible cayeron en la mesa. "Me voy al Olimpo por una reunión de emergencia. Si el chico sigue aquí cuando vuelva, le convertiré en un delfín. ¿Entendido? Y Perseus Jackson,
-¡señor D!- se quejó Connor-como es que usted ya menciono su nombre bien dos veces en su primera semana y yo llevo años aquí y me sigue diciendo Cony-
Si eres lo bastante listo, verás que es una decisión mucho más razonable que lo que Chiron siente que debes hacer."
-No es una misión demasiada peligrosa verdad- Pregunto Poseidón Preocupado, nadie respondió
Dionisio chasqueó los dedos. El aire pareció plegarse y rodearlo. Él se convirtió en un holograma, y a continuación en viento, después, se marchó, dejando solo el aroma de uvas frescas tras de él. Chiron me sonrió, pero parecía cansado y algo tenso. "Siéntate, Percy, por favor. Y Grover." Lo hicimos. Chiron dejó sus cartas sobre la mesa, había una mano ganadora que no había llegado a utilizar.
Dioniso mascullo "¿Es qué nunca voy a poder ganarle?
"Cuéntame, Percy," dijo él. "¿Qué paso con el perro del infierno?"
-Sé hizo polvo -respondió Charles.
-Quirón, vaya pregunta más tonta, ¡estabas delante! -dijo Chris.
-Deja de juntarte con los Stoll, no te hacen bien -dijo Clarisse.
-Puedes juntarte con migo- dijo leo- todos se benefician con mi presencia-
Solo escuchar el nombre me hizo estremecer. Chiron posiblemente quería que dijera, "¡Caray, no es nada! Como perros del infierno para desayunar."
-La sala rio.
-Lo que tú digas, Sesos de Algas -dijeron Thalía y Anabetth a la vez.
-es algo parecido a lo que yo dije al llegar al campamento- le susurro leo a Piper
Pero no me sentía como un mentiroso. "Me asustó," dije. "Si no le hubieras disparado, estaría muerto." "Encontrarás de peores, Percy. Mucho peores, antes que acabes." "Acabar... ¿con qué?" "Tu misión, por supuesto. ¿La aceptas?"
-baya que rápido, directo al grano y sin rodeos- sonrió Apolo
-No creo que acepte una misión sin saber de qué se trata -dijo Reyna.
-Algunos lo harían -replicó Katie, mirando a Clarisse de reojo.
Miré a Grover, quien estaba cruzando los dedos. "Esto, señor," dije, "Aún no me ha contado de que se trata."
Reyna sonrió, claramente satisfecha por la reacción de Percy.
Chiron hizo una mueca. "Bueno, esa es la parte difícil, los detalles." Un trueno retumbó en todo el valle. Las nubes de lluvia habían alcanzado ya la orilla de la playa. Por lo que podía ver, el cielo y el mar estaban hirviendo juntos. "Poseidón y Zeus," dije. "ellos están luchando por algo valioso…algo que fue robado, ¿no es así?"
-eso si nos tomó por sorpresa- menciono Quirón, no sabíamos que tan informado estabas
-es que no confían en mi- cuestiono Percy
-nadie con algo de lógica confiaría en ti sesos de alga- le dijo Thalía
Chiron y Grover intercambiaron miradas. Chiron se inclinó hacia delante en su silla de ruedas. "¿Cómo sabes eso?"
-Eso, ¿cómo lo sabes? -exigió Zeus.
Percy se encogió los hombros - soy bueno con los acertijos, además no creen que después de todo lo que han leído es bastante obvio-
-pues yo no lo veo así de obvio- dijo Travis
Mi cara se sentía arder. Deseé no haber abierto mi bocaza.
-Siempre lo haces -dijo Anabetth, divertida.
"El tiempo desde Navidad ha sido raro, como si el mar y el cielo pelearan. Entonces hablé con Anabetth, y ella había oído algo sobre un robo. Y... he estado teniendo esos sueños." "Lo sabía," dijo Grover. "Calla, sátiro," ordenó Chiron.
-Eso no ha sido agradable -dijo Hestia, frunciendo el ceño.
-Tiene razón. Lo siento, Grover -se disculpó Quirón.
-No importa -dijo el sátiro.
"¡Pero es su misión!" Los ojos de Grover brillaron de emoción. "¡Debe serlo!" "Solo el Oráculo puede determinarlo."
-El Oráculo me da miedo -le confesó Connor a su hermano.
-A mí también -respondió éste.
Chiron acarició su barba erizada. "No obstante, Percy, estas en lo cierto. Tu padre y Zeus están teniendo su peor disputa en siglos. Se están peleando por algo valioso que fue robado. Para ser precisos: por un rayo."
-¿QUÉ? -rugió Zeus-. ¿QUIÉN SE HA ATREVIDO A ROBAR MI RAYO? ¡PULVERIZARE AL LADRÓN!
Luke se tensó. Estaba claro, iba a morir al final del libro.
Me reí con nerviosismo. "¿Un qué?"
-¡No te lo tomes a broma, chico! -gritó Zeus en dirección a Percy. Éste se encogió de hombros.
-Es que oír que un rayo ha sido robado, no me parecía muy normal -explicó Percy, tranquilamente.
"No te lo tomes a la ligera," advirtió Chiron. "Y no estoy hablando de un zigzag cubierto de papel de aluminio que verías en una obra de segundo.
-claro que no- grito Zeus- como se atreven tan siquiera a compararlo con algo como eso-
Estoy hablando de un cilindro de dos pies de largo de bronce celestial de alta calidad, coronados ambos extremos con explosivos a medida de dioses." "Ah."
-¿No lo entendiste, verdad? -le preguntó Jasón.
-Ni un poquito -admitió Percy. La sala rio.
"El rayo maestro de Zeus," dijo Chiron, metiéndose en ello. "El símbolo de su poder, de donde es patrón de todos los otros rayos. La primer arma hecha por los Cíclopes para la Guerra contra los Titanes, el rayo que escarpó en la cima del Monte Etna y que arrojó a Cronos de su trono;
-baya descripción- murmuro Hazel
El rayo maestro, el cual amontona suficiente poder como para hacer que las bombas de hidrógenos mortales parezcan fuegos artificiales."
-Claramente mi símbolo de poder es el mejor -dijo Zeus.
"¿Y está desaparecido?" "Robado," dijo Chiron. "¿Quién?" "Por quién, mejor dicho" corrigió Chiron.
-Profesor una vez, profesor para siempre -dijo Leo
Una vez eres profesor, lo serás por siempre.
"Por tú."
-¿Qué? -gritó Zeus-como te atreves a…-
-alto-dijo Hera-que no vez que el chico no ha hecho nada-
Abrí la boca. "Al menos"—Chiron alzó una mano—"eso es lo que Zeus cree. Durante el solsticio de invierno, en el último concilio de los dioses, Zeus y Poseidón tuvieron una discusión. Las tonterías de siempre: 'A la Madre Rea siempre le he gustado más,' Las catástrofes del aire son más espectaculares que las del mar,' etc.
-¡Eso no son tonterías! -gritaron ambos dioses a la vez.
Después, Zeus se dio cuenta de que su rayo maestro no estaba, lo habían tomado de la sala del trono en sus mismas narices. Inmediatamente culpó a Poseidón.
-eso es ridículo- grito Poseidón-todos saben que un dios no puede usurpar directamente el poder divino de otro-
-y tu como sabes eso barba percebe- dijo Atenea con tono burlón
- que tú seas la diosa de la sabiduría no significa que otros no puedan saber nada-
-lo sé todos pueden tener conocimiento pero me sorprende que tú lo tengas-
-ah si pues…-
-ya paren ustedes dos- grito la joven Artemisa- se están comportando como niños
-pero si tú eres la niña de trece años aquí- dijo Poseidón
-dije que ya basta-
Eso sí, un dios no puede usurpar el símbolo de poder divino de otro directamente—eso está prohibido por la más antigua de las leyes divinas. Pero Zeus cree que tu padre convenció a un héroe humano para cogerlo."
-¡Poseidón! ¿Cómo te atreves a robarme el rayo? -exigió Zeus.
-¡Yo no quiero tu rayo! -replicó Poseidón.
"Pero yo no—" "Paciencia y escucha, niño," dijo Chiron. "Zeus tienes buenas razonas para sospechar. La forja de los Cíclopes se encuentra bajo el océano, lo que da a Poseidón algo de influencia sobre los fabricantes del rayo de su hermano. Zeus cree que Poseidón ha cogido el rayo, y que ahora en secreto los Cíclopes lo tienen para construir un arsenal de copias ilegales, lo que puede ser usado para derrocar a Zeus de su trono.
-¿arsenal de copias ilegales?- pregunto Jasón
-eso sí que es ridículo- comento Piper
Lo único de lo que Zeus no estaba seguro era qué héroe usaría Poseidón para robar el rayo. Y ahora Poseidón te ha reclamado abiertamente como hijo suyo. Tú estabas en Nueva York durante las vacaciones de invierno. Fácilmente te podrías haber colado en el Olimpo. Zeus cree que ha encontrado a su ladrón."
-¿Lo ves? Tengo suficientes motivos para culparte -dijo Zeus.
-Y yo te digo que no quiero tú rayo -dijo Poseidón. Rodando los ojos- Además Percy aún no sabía nada de nada
-Hey- se quejó el chico-se algunas cosas-
"¡Pero yo nunca he estado en el Olimpo! ¡Zeus está loco!"
Zeus miró fijamente a Percy, como si quisiera probar la combustión espontánea con él; pero dejó de hacerlo cuando sus hermanos se rieron de él.
-eso es- grito Hermes-así se hace-
-¡Hera! -se quejó como un niño pequeño al ver que su esposa también reía.
-Lo siento, pero el chico tiene razón. Ha veces eres un poco loco -dijo la diosa
Chiron y Grover alzaron la vista con nerviosismo hacia el cielo. Las nubes no parecían que fueran a pasar por nuestro lado, como había prometido Grover. Estas parecían estar acercándose a nuestro valle, sellándonos como una tapa de ataúd.
-esa descripción es un poco tétrica no lo crees- comento Anabetth
"Esto.., ¿Percy...?" dijo Grover. "Nos usamos esa palabra para describir al Señor del Cielo." "Tal vez paranoico," sugirió Chiron.
- ¡¡yo no soy!!- empezó Zeus.
-querido hermano debes admitir que si lo eres- le dijo Hestia
"Por otra parte, Poseidón ha intentado derrocar a Zeus antes. Creo que esa era la pregunta treinta y ocho en tu examen final..." Él me miró como si de verdad esperara que me acordara de la pregunta treinta y ocho.
-Y ahora es el clásico momento en que Percy pregunta si había pregunta treinta y ocho; y alguien le dice que estaba por detrás -dijo Leo.
-¿Había pregunta treinta y ocho? -preguntó Percy, intentando aguantarse la risa.
-Estaba por detrás -respondió Will. Toda la sala rio.
¿Cómo puede alguien acusarme de robar un arma divina? Ni siquiera pude robar una porción de pizza de la fiesta de póquer de Gabe sin que me pillaran.
-Yo te enseñare -dijo Hermes.
-Ni se te ocurra -le dijo Deméter.
-Vale -aceptó el dios, guiñándole un ojo a sus hijos. Estos entendieron el mensaje.
Chiron estaba esperando por una respuesta. "¿Algo de una red dorada?" aventuré. "Poseidón, Hera y unos cuantos dioses más... ellos, como que, atraparon a Zeus y no le dejaron irse hasta que hubiera prometido ser un mejor gobernante, ¿cierto?"
-Aún estoy esperando a ver si cumple -dijo Hera.
-Bueno, algo ha mejorado -replicó Hestia en defensa de su hermano pequeño.
"Correcto," dijo Chiron. "Y desde entonces Zeus no ha vuelto a confiar en Poseidón. Por supuesto, Poseidón niega haber robado el rayo.
-¨Porque no lo hizo- replico este
Él se tomó la acusación como una gran ofensa. Los dos llevan discutiendo de un lado a otro desde hace cuatro meses, amenazando con la guerra. Y ahora, tú has venido lo proverbial última gota." "¡Pero solo soy un niño!"
-y tu también-le dijo Thalía a Nico
"Percy," me cortó Grover, "si tú fueras Zeus, y tú ya piensas que tu hermano está conspirando para derrocarte, entonces tu hermano de repente admite que había roto el sagrado juramento que tomó después de la Segunda Guerra Mundial, que ha engendrado a un nuevo héroe mortal que puede ser usado como arma contra ti… ¿No sería eso poner un nudo en tu toga?
-¡Lo sabía! -gritó Zeus-. ¡Has engendrado a un hijo para usarlo de arma contra mí!
-Lo que tú digas, paranoico -dijo Apolo.
"Pero yo no hice nada. Poseidón—mi padre—en realidad él no tiene ese rayo maestro robado, ¿verdad?"
-No es el estilo de papá -respondió Teseo.
Chiron suspiró. "La mayoría de los observadores estarían de acuerdo en que el robo no es del estilo de Poseidón.
-Eso mismo es lo que he dicho yo -dijo Teseo.
Pero el Dios del Mar es demasiado orgulloso como para convencer a Zeus de eso. Zeus ha exigido que Poseidón le devuelva el rayo en el solsticio de verano. Eso es el veintiuno de Junio, dentro de diez días.
-¿Por qué todas las misiones han de ser a contrarreloj? -preguntó Frank. Los semidioses se encogieron de hombros.
Poseidón quiere una disculpa por haber sido llamado ladrón por la misma fecha. Esperaba que la diplomacia pudiera prevalecer, que Hera, Deméter o Hesita hicieran entrar en razón a los dos hermanos.
-Tarea casi imposible -dijeron las tres hermanas.
-¿Por qué razón esa tarea siempre cae sobre nosotros?- se preguntó Dementer
Pero tu llegada ha inflamado el humor de Zeus. Ahora ningún dios retrocederá. A menos que alguien intervenga, a menos que el rayo maestro sea encontrado y devuelto a Zeus antes del solsticio, habrá una guerra. ¿Y sabes lo que una guerra de esas dimensiones podría parecer, Percy?" "¿Malo?" sugerí.
-Respuesta simple y sencilla-dijo Leo- me gusta
-pero aun así eso es quedarse corto -dijo Will.
"Imagina el mundo en el caos. La naturaleza en guerra consigo misma. Los Olímpicos obligados a escoger un bando entre Zeus y Poseidón. Destrucción. Una carnicería. Millones de muertes. La civilización occidental se convertiría en un campo de batalla tan grande que haría que la Guerra de Troya pareciese una guerra de globos de agua."
-Quiero una guerra de globos de agua- dijo Travis infantilmente y muchos rieron
Sin embargo todos los dioses estaban preocupados eso si parecía un grave problema.
"Malo," repetí.
-es que no tienes más que algas en los sesos -dijo Thalía
"Y tú, Percy Jackson, serías el primero en sufrir la ira de Zeus."
-Auch- dijo Percy
Empezó a llover. Los jugadores de voley dejaron su partido y miraron atónitos en silencio al cielo.
-Normal -dijo Chris-. Nunca antes había llovido en el campamento.
Yo había traído esa tormenta al Monte Mestizo. Zeus estaba castigando a todo el campamento por mi culpa. Estaba furioso.
Todos los que habían visto a Percy furioso se estremecieron.
-No será tan malo -dijo Aquiles.
-Créeme, es realmente malo -dijo Nico.
"Así que tengo que encontrar el horrible rayo," dije. "Y devolvérselo a Zeus."
-ni se te ocurra decir nada malo de mi rayo- grito Zeus
"¿Qué mejor ofrenda de paz," dijo Chiron, "puede haber que el hijo de Poseidón le devuelva lo que es de su propiedad a Zeus?" "Si Poseidón no lo tiene, ¿dónde está ese cacharro?"
Zeus gimió ya quería vaporizar al chico
-Hermano, ¿dónde está tú cacharro? -preguntó Poseidón.
-Eso. Vigílalo bien, no sea que te roben el cacharro en el futuro -dijo Hades con burla.
"Creo saberlo." La expresión de Chiron era sombría. "Parte de una profecía de años atrás...
Los dioses se miraron.
Bueno, algunas líneas han cobrado sentido para mí, ahora. Pero antes de poder decir más, debes oficialmente asumir la misión. Debes buscar el consejo del Oráculo."
Apolo sonrió, mientras el resto gemía.
"¿Por qué no puedes contarme de antemano donde está el rayo?" "¿Porque si lo hago, estarías demasiado asustado para aceptar el desafío."
-Buena razón -dijo Piper.
Tragué. "Es una buena razón." "¿Entonces estás de acuerdo?" Miré a Grover, quien asintió de forma alentadora. Fácil para él. Yo era a quien Zeus quería matar.
Grover se sonrojo.
"Está bien," dije. "Es mejor que ser convertido en un delfín."
-yo no estar tan seguro- dijo Dioniso
"Entonces es el momento de que consultes al Oráculo," dijo Chiron. "Sube las escaleras, Percy Jackson, hasta la buhardilla. Cuando vuelvas a venir, suponiendo que aún sigues cuerdo, hablaremos más."
-Enserio, Quirón, tienes que aprender a hablar con tacto -suspiró Afrodita.
-yo soy más directo- fue la respuesta de Quirón
En cuatro tramos de subida, la escalera terminó bajo una trampilla verde. Tiré de la cuerda. La puerta se abrió hacia bajo, y una escalera de madera ocupó su lugar estrepitosamente. El cálido aire proveniente de arriba olía a moho y a algo más… un olor que recordé de las clases de biología. Reptiles. El olor de las serpientes.
Algunos hicieron una mueca de asco.
Contuve la respiración y subí. La buhardilla estaba llena de porquerías de héroes griegos: la armadura estaba cubierta de telarañas; los escudos, una vez relucientes y brillantes, estaban picados de roña; viejos baúles de cuero cubiertos con etiquetas adhesivas que decían, ÍTACA, LA ISLA DEL CIRCE, y TIERRA DE LAS AMAZONAS.
Hazel y Frank se miraron a leer el último nombre. Reyna sintió un retortijón en el estómago al recordar a su hermana.
Una gran mesa repleta de tarros de cristal llenos de cosas encurtidas—garras peludas cortadas, enormes ojos amarillos, y otras partes diferentes de monstruos. Un trofeo montado y cubierto de polvo en la pared parecía la cabeza de una serpiente gigante. En la placa se leía, CABEZA DE HYDRA #1, WOODSTOCK, N.Y., 1969.
Clarisse sonrió con suficiencia recordando esa batalla.
En la ventana, sentada en un taburete trípode de madera, estaba el recuerdo más truculento de todos: una momia.
Apolo frunció el ceño.
Esta no estaba envuelta en una especie de tela, sino en un cuerpo humano de mujer marchitándose en una cáscara.
-Pensé que el oráculo era…-comenzó Hazel pero decidió callar
Llevaba puesto un vestido de verano desteñido, con muchos collares de cuentas, y una cinta sobre su largo y negro pelo. La piel de su cara era fina y curtida sobre su cráneo, y sus ojos eran rendijas blancas vidriosas, como si los verdaderos ojos hubieran sido remplazados por canicas; ella llevaba muerta desde hacía un largo, larguísimo tiempo.
-Ni te imaginas -dijo Luke.
El mirarla me envió escalofríos en la espalda. Y eso fue antes de que se incorporase recta en su taburete y abriera la boca. Una neblina verde salió de la boca de la momia, enroscándose sobre el suelo en gruesos zarcillos, silbando como veinte mil serpientes. Me tropecé conmigo mismo intentando llegar a la trampilla, pero esta se cerró de golpe. Dentro de mi cabeza, escuché una voz, deslizándose por un oído y enroscándose alrededor de mi cerebro:Soy el espíritude Delfos, degollador de la gran Pitón. Acércate, buscador, y pregunta.
Yo quería decir, No gracias, puerta equivocada, solo buscaba el baño.
La sala estalló en carcajadas.
-Sólo Percy -dijeron Anabetth, Thalía y Grover
Pero me obligué a mí mismo a inspirar profundamente. La momia no estaba viva. Ella era una especie de horrible recipiente de algo más, el poder que estaba ahora girando a mí alrededor en la neblina verde. Pero su presencia no se sentía mal, no como mi demoníaca profesora de mates, la Sra. Dods o el Minotauro. Se sentía mucho más como las Tres Parcas que había visto tejiendo el hilo fuera de la caseta de frutas de la autopista: Antigua, poderosa, y, definitivamente, no humana. Pero no particularmente interesada en matarme, tampoco.
-Sólo te dice al sitio donde tienes que ir para que te maten de forma cruel y despiadada -comentó Leo.
Tuve la valentía de preguntar, "¿Cuál es mi destino?" La neblina se arremolinó más densa, recogiéndose justo en frente de mí y alrededor de la mesa con las jarras de las partes de los monstruos. De pronto había cuatro hombres sentados alrededor de la mesa, jugando a las cartas. Sus rostros se volvieron más claros. Eran Gabees el Apestoso y sus amigos.
La sala se tensó al oír sobre ese tipo.
**Mis puños se cerraron, aunque ya sabía que esta fiesta de póquer no podía ser real. Era una ilusión, creada por la neblina. Gabe se giró hacia mí y habló con la voz ronca del Oráculo:**Irás hacia el oeste, donde te enfrentarás al dios que se ha revelado.
Los dioses miraron a Hades, sabiendo que él era el dios del oeste.
**Su amigo de la derecha alzó la vista y dijo con la misma voz:**Encontrarás lo robado, y lo devolverás.
Zeus respiró con tranquilidad.
El chico de la izquierda lanzó dos fichas de póquer, después dijo:Serás traicionado por quien se dice tu amigo.
-Luke -murmuró Thalía con tristeza.
Por último, Eddie, nuestro genial constructor, sentenció la peor de todas las líneas: A l final, no conseguirás salvar lo más importante.
Los semidioses se miraron, confusos. Percy había devuelto el rayo, entonces ¿de qué hablaba el Oráculo?
Las figuras empezaron a disolverse. Al principio yo estaba demasiado aturdido como para decir nada, pero cuando la neblina se retiró, enroscándose en una enorme serpiente y deslizándose de vuelta a la boca de la momia, grité, "¡Espera! ¿Qué quieres decir? ¿Qué amigo? ¿Qué no salvaré?"
-No funciona así, Percy -dijo Apolo con tristeza.
La cola de la neblina de la serpiente despareció en la boca de la momia. Ella se recostó de vuelta contra la pared. Tenía la boca bien cerrada, como si no la hubiera abierto en cientos de años. La buhardilla estaba de nuevo en silencio, como abandonada, nada más que una habitación llena de recuerdos. Tenía la sensación de que podía quedarme ahí parado hasta que tuviera telarañas, también, y no aprendería nada más.
-Tampoco es que aprendas mucho -dijo Nico.
Mi audiencia con el Oráculo había acabado. "¿Y bien?" me preguntó Chiron. Me dejé caer en una silla de la mesa de póquer. "Ella dijo que recuperaría lo que fue robado." Grover se reclinó para delante, mascando con emoción los restos de una lata de cola de dieta. "¡Eso es genial!" "¿Qué es lo que dijo exactamente el Oráculo?" Presionó Chiron. "Eso es importante."
-En efecto -dijo Apolo.
Mis oídos aún hormigueaban por la voz de reptil. "Ella… ella dijo que iría para el oeste y me enfrentaría al dios que se ha rebelado. Recuperaría lo que fue robado y lo vería devuelto de forma segura."
-eso es bueno o no- pregunto leo
"Lo sabía," dijo Grover. Chiron no parecía satisfecho. "¿Algo más?" No quise contárselo. ¿Qué amigo me traicionaría? No tenía muchos. Y la última línea—No salvaré lo que más importa. ¿Qué clase de Oráculo me mandaría a una misión y me diría, Ah, por cierto, fallarás?
-si lo ves de ese modo suena un poco deprimente sabes- comento Silena
¿Cómo podía confesar eso? "No," dijo. "Eso es todo." Él estudió mi rostro.
"Muy bien, Percy. Pero debes saber esto: las palabras del Oráculo suelen tener doble significado. No te preocupes mucho por ello. La verdad no es siempre clara hasta que los acontecimientos tienen lugar."
-Y que lo digas -murmuró Percy.
Tenía la sensación de que él sabía que me estaba guardando algo malo, y que estaba intentando hacerme sentir mejor.
-Normalmente una profecía no suele ser tan corta, a menos de que se esté ocultando información- comento Apolo— y lo que dijiste solo fueron dos líneas era obvio que te estabas guardando algo-
"Vale," dije, ansioso por cambiar de tema. "Así que, ¿A dónde voy? ¿Quién es ese dios del oeste?"
-todos voltearon a ver a Hades-
"Ah, piensa, Percy," dijo Chiron. "Si Zeus y Poseidón se debilitan el uno al otro en una guerra, ¿Quién saldría ganando?"
-no tengo ni idea- dijo Hades
"¿Alguien más que quiere hacerse cargo?" aventuré. "Si, bastante. Alguien que guarda rencor, que ha sido infeliz con su suerte desde que el mundo fue dividido hace eones, cuyo reinado crecería poderoso con las muertes de millones. Alguien que odia a sus hermanos por obligarle con un juramento a no tener más niños, un juramento que ambos han roto ahora." Pensé en mis sueños, la voz del mal había hablado desde abajo de la tierra. "Hades."
-¡Tú eres el ladrón! -gritó Zeus, apuntando a Hades. Éste resopló y Poseidón lo miró con simpatía. Él ya había recibido los gritos de Zeus por su cacharro.
-¡Primero matas a mi hija y ahora me robas el rayo! -gritó el dios del cielo.
-Para empezar sabes que tu hija está aquí, ¿Y para que iba a querer robarte tú cacharro? -exigió Hades.
-Para expandir tu reino -respondió Zeus, triunfal.
-¡Eso es lo último que necesito! -gritó Hades.
-ya dejen de comportarse como niños- grito Artemisa junto con Hera
Chiron asintió. "El Señor de los Muertos es la única posibilidad."
-En eso tiene razón- admitió Atenea a pesar de que no se encontraba tan segura
Un trozo de aluminio se escurrió de la boca de Grover.
Algunos rieron.
"Whoa, espera. ¿Qu-qué?" "Una Furia vino tras de Percy," le recordó Chiron. "Ella vio al joven hasta que estuvo segura de su identidad, después intentó matarlo. Las Furias solo obedecen a un señor: Hades."
Hades se encogió al sentir la mirada de Poseidón sobre él.
"Sí, pero—pero Hades odia a todos los héroes," protestó Grover. "Especialmente si se ha encontrado con que Percy es hijo de Poseidón..." "Un perro del infierno se metió en el bosque," continuó Chiron. "Estos solo pueden ser convocados desde los Campos de Castigo, y tiene que ser convocado por alguien dentro del campamento. Hades debe de tener aquí un espía.
Silena se tensó. No era Hades quien tenía una espía en el campamento.
-¿Te ocurre algo? -preguntó Charles a la chica, al notar su tensión.
-No es nada -le sonrió la hija de Afrodita.
Él debe esperar que Poseidón intente usar a Percy para limpiar su nombre. A Hades le gustaría mucho matar a ese joven mestizo antes de que este****puede llevar a cabo su misión." "Genial," murmuré. "Ya van dos dioses mayores que quieren matarme." "Pero una misión..." tragó Grover. "Es decir, ¿No podría estar el rayo en algún lugar como Maine? Maine es muy bonito en esta época del año."
-¿Maine? -preguntó Jasón.
-Es un buen sitio para los sátiros -murmuró Grover.
En ese momento Nico recordó su antigua escuela que estaba en Maine cuando todavía vivía Bianca
"Hades envió a un siervo a robar el rayo maestro," insistió Chiron.
-¡Qué no fui yo!-
-dices que no eres tu pero si no dejas de interrumpir cada vez que te culpen no podremos avanzar ni un poquito- grito Artemisa
"Lo escondió en el Inframundo, a sabiendas de que Zeus culparía a Poseidón. No pretendo entender los motivos del Señor de los Muertos a la perfección, o porque eligió este momento para iniciar una guerra, pero uno cosa es cierta. Percy debe ir al Inframundo, encontrar el rayo, y revelar la verdad."
-pan comido ¿no lo crees?- dijo Leo con ironía
-si claro lo hago todos los días- continúo Percy con el chiste
-aun no pero pronto- murmuro Thalía pero solo la escucho Nico
Un extraño fuego ardió en mi estómago. Lo más raro era: no era por el miedo. Era de anticipación. El deseo de venganza.
-huuuu, lo siento señor Hades pero ahora si se encuentra en problemas- dijo Chris
Hades había intentado matarme tres veces hasta ahora, con la Furia, el Minotauro, y el perro del infierno. Fue su culpa que mi madre hubiera desaparecido en un destello de luz.
-Ahí tiene razón -señaló Hefesto.
Ahora estaba intentando envolvernos a mi padre y a mí en un robo que no habíamos cometido. Estaba listo para enfrentarle. Además, si mi madre estaba en el Inframundo… Whoa, chico, dijo la pequeña parte de mi cerebro que seguía cuerda. Eres un niño. Hades es un dios.
-Eso mismo -suspiró Hades. Ese chico era muy persistente pero tenía ganas de que se acabara el libro y se demostrara su inocencia.
Grover estaba temblando. Había empezado a comerse las cartas como si fueran patatas fritas.
Dioniso fulmino a Grover con la mirada.
El pobre necesitaba completar una misión conmigo para así poder conseguir su licencia de usuaria, lo que sea que fuera, pero ¿Cómo podía pedirle hacer esta misión, especialmente cuando el Oráculo había dicho que mi destino era fracasar? Esto era un suicidio.
-Aunque lo fuera, igualmente iría contigo -dijo Grover-. Eres mi mejor amigo.
Percy le sonrió.
"Mira, si sabemos que es Hades," le dije a Chiron, "¿por qué no podemos decírselo a los otros dioses? Zeus o Poseidón podrían bajar al Inframundo y agarrar algunas cabezas."
-No es lo mismo sospechar que saber, chico -dijo Atenea.
"Sospechar y saber no son lo mismo," dijo Chiron. "Además, aunque los otros dioses sospechen de Hades—e imagino que Poseidón lo hace—ellos no pueden recuperar el rayo por sí mismos. Los dioses no pueden atravesar los territorios de los otros sin ser invitados. Esa es otra antigua regla.
-¿Cuantas antiguas reglas hay? -preguntó Leo.
-Varias -respondió Hermes.
-bueno porque no llevar la cuenta-menciono Frank
-ok con esta van dos-
Los héroes, por otra parte, tienen ciertos privilegios. Ellos pueden ir a cualquier parte, desafiar a quien sea, siempre y cuando sean lo suficientemente audaces y fuertes para hacerlo. Ningún dios puede dominar las acciones de un héroe. ¿Por qué crees que los dioses siempre operan a través de los humanos?" "Estas diciendo que estoy siendo utilizado."
-es una forma diferente de decirlo per técnicamente, si- admitió Hermes
-Cómo siempre -murmuró Luke en voz baja.
"Estoy diciendo que no es casualidad que Poseidón te haya reclamado ahora. Es una apuesta muy arriesgada, pero está en una situación desesperada. Te necesita." Mi padre me necesita. Las emociones rodaron dentro de mí como trozos de cristal en un caleidoscopio. No sabía siquiera si sentir resentimiento o agradecimiento, estar feliz o enfadado. Poseidón me había ignorado estos doce años. Ahora de repente me necesitaba.
-Preferiría que te sintieras feliz - comento Poseidón y le dedico una sonrisa a su hijo
Miré a Chiron. "Tú ya sabías que era el hijo de Poseidón en todo este tiempo, ¿no es así?" "Tenía mis sospechas. Como ya dije... También he hablado con el Oráculo."
-¿De verdad? -preguntó Frank. Quirón asintió.
-No era muy difícil de adivinar-explicó el centauro.
Tenía el presentimiento que había más que él no me estaba contando sobre su profecía, pero decidí que no podía preocuparme por eso justo ahora. Después de todo, yo también me estaba guardando información. "Entonces déjame aclarar esto," dije. "Se supone que tengo que ir al Inframundo y enfrentarme al Señor de los Muertos."
-En efecto -dijo Atenea.
"Correcto," dijo Chiron. "Encontrar el arma más poderosa del universo."
-Sí -dijo Thalía.
"Correcto." "Y llevarla de nuevo al Olimpo antes del solsticio de verano, en diez días."
-Justo eso -añadió Anabetth.
"Así es." Miré a Grover, quien se tragó el as de corazones.
Grover se estremeció ante la mirada del dios del vino.
"¿He mencionado ya que Maine es muy bonito es esta época del año?" preguntó con voz débil.
-Creo que sí -respondió Apolo.
"No tienes que ir," le dije. "No puedo pedirte eso"
-no puedes pedírmelo pero yo sí puedo ofrecerme- sonrió Grover
"Ah..." Se cambió sus cascos. "No... es solo que los sátiros y los lugares bajo tierra… bueno…" Inspiró profundamente, después se levantó, quitándose de encima los restos de las cartas y el aluminio de su camiseta. "Me salvaste la vida, Percy. Si... si de verdad me quieres contigo, no te decepcionaré."
-¡Awww! -arrulló Afrodita.
Me sentí tan aliviado que me entraron ganas de llorar,
-Por favor no llores- pidió Connor.
Aunque no creo que eso fuera muy heroico.
-La verdad es que no -le dijo Anabetth.
Grover era el único amigo que alguna vez había tenido por más de unos cuantos meses. No estaba seguro de que bien podía hacer un sátiro contra las fuerzas de la muerte,
-no mucho pero de algo les poder ayudar- dijo Grover
Pero me sentí mejor sabiendo que él estaría conmigo. "Hasta el final, G-man." Me volví hacia Chiron. "Así que, ¿A dónde vamos? El Oráculo solo dijo que fuera al oeste." "La entrada del Inframundo siempre es en el oeste. Se mueve de un año al otro, igual que el Olimpo. Justo ahora, por supuesto, está en América." "¿Dónde?" Chiron se veía sorprendido. "Pensé que sería lo bastante obvio. La entrada al Inframundo esta en Los Ángeles."
-No muy lejos de nuestro campamento -murmuro Hazel para sí misma.
"Ah," dije. "Naturalmente. Entonces solo tenemos que coger un avión—"
-¡No! -gritó Poseidón.
"¡No!" gritó Grover. "Percy, ¿En qué estás pensando? ¿Has estado alguna vez en tu vida en un avión?" Sacudí mi cabeza, sintiéndome avergonzado. Mi madre nunca me había llevado a ninguna parte en avión. Ella siempre decía que no tenía el dinero suficiente. Además, sus padres habían muerte en una accidente de avión.
-Esa no es la razón -dijo Jasón.
-si- colaboro Anabetth-de hecho la razón me parece bastante obvia
-pues a mí no -dijeron a la vez Travis, Connor y Leo-
"Percy, piensa," dijo Chiron. "Tú eres el hijo del Dios del Mar. El enemigo más letal de tu padre es Zeus, el Señor del Cielo. Tu madre sabía mejor de no confiarte a ti en un avión. Estarías en el dominio de Zeus. Nunca más regresarías con vida."
Poseidón se tensó. No le gustaba la idea de que Percy viajara en un avión
Encima de nosotros un rayo crepitó. Y un trueno retumbó. "Está bien," dije, decidido a no mirar a la tormenta. "Entonces, viajaremos por tierra." "Así es." Dijo Chiron. "Dos compañeros pueden acompañarte. Grover es uno. El otro se ha ofrecido voluntario, si es que quieres aceptar su ayuda."
-¿Voluntario?
- Pregunto Leo -¿Quién se ofrecería como voluntario sin siquiera saber que hay una misión?- luego volteo a ver a Anabetth- ahh-
"Caray," dije, fingiendo sorpresa. "¿Quién más sería lo bastante tonto como para ofrecerse voluntario para una misión como esta?"
Anabetth le dio un puñetazo suave a Percy.
-auch- se quejó el chico
-yo no soy Tonta- dijo volviéndole a dar otro puñetazo
-ahora ni siquiera lo dudo pero auch -
El aire resplandeció detrás de Chiron. Anabetth se hizo visible, metiendo su gorra de los Yankees en su bolsillo trasero. "He estado esperando mucho tiempo por una misión, sesos de algas," dijo ella. "Atenea no es fan de Poseidón, pero si vas a salvar el mundo, soy la mejor persona que ayudarte a no echarlo todo a perder."
-Es verdad -dijeron todos los semidioses.
-Gracias por la confianza -se quejó Percy.
"¿Si te dices eso a ti misma," dije. "debo suponer que tienes un plan, chica sabia?"
Thalía grito- ¡Ya empiezan con sus apodos!-
-si pero a partir de ahora también es chica rubia- intervino Leo
-ya no puedo hacer nada para evitar esto ¿verdad?- suspiro Anabetth mientras todos negaban con la cabeza
Sus mejillas se pusieron coloradas. "¿Quieres mi ayuda o no?" La verdad era, que sí. Necesitaba toda la ayuda posible. "Un trío," dije. "Eso funcionará."
-Cierto -dijo Atenea-. Tres personas son perfectas para una misión. Más puede salir la cosa mal.
-Pero yo me pregunto que se podrá hacer con un equipo un poco más numeroso pienso que si se tiene una estrategia las cosas no pueden ir tan mal- menciono Anabetth que tenía la idea de intentar una misión fuera de la rutina.
"Excelente," dijo Chiron. "Esta tarde, os podemos llevar lo más lejos hasta la Terminal de autobuses de Manhattan. Después de eso, vais por vuestra cuenta." "No hay tiempo que perder," dijo Chiron. "Creo que deberíais todos hacer las maletas."
-Fin del capítulo -dijo Butch, cerrando el libro.
Bueno este fue el capítulo espero que les haya gustado.
Esta vez no le preguntare sobre algo de los libros o la lectura.
Yo vivo en México y necesito que por favor quienes no son de mi país me respondan.
¿Qué es lo primero que se les viene a la mente al oír sobre este país?
Es para mi proyecto de formación cívica y necesito hacer una especie de encuesta
Gracias por leer y adiós.