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leyendo los libros de Percy Jackson — capítulo 10
Hola a todos, le seré sincera, últimamente me siento muy abrumada y estoy llena de trabajos y proyectos de la escuela, tengo muchas cosas que hacer y necesito una especie de descanso aun así seguiré escribiendo y subiendo mas capítulos créanme que tengo muchas ideas y aun no pienso dejar de escribir. Pero me siento cansada y escribir un capitulo cada semana se ha vuelto una responsabilidad (y a una niña de 13 años no le gustan las responsabilidades) subiré el siguiente hasta dentro de un mes mas o menos y prometo que no olvidar continuar con la historia.Espero que comprendan y disfruten la lectura.**********-hay alguien más aquí que tenga un nombre con "A"- pregunto Anabetth
-yo, pásenme el libro- dijo Austin
-Capturamos una bandera-leyó. Los semidioses griegos se miraron, Travis y Connor se frotaban las manos como diciendo "esto se va a poner bueno"
Los próximos días me instalé en una rutina que se sentía casi normal,
-a decir verdad, yo no lo veo nada normal- comento Nico
-en un campamento normal no te enseñan a usar armas - dijo Jasón
-ni tienes que luchar constantemente con seres mitológicos - dijo Thalía
-y no hay un riesgo del fin del mundo cada año- dijo Piper
-bueno ya no es nada normal pero por lo menos es una rutina y nos acostumbramos- se defendió Percy
Si no se cuenta el hecho de que estaba teniendo lecciones de sátiros, ninfas, y un centauro.
-Quitando eso, era completamente normal -dijo Thalía con ironía
Cada mañana tomé Griego Antiguo con Anabetth, y hablamos acerca de los dioses y diosas en el tiempo presente, que era un poco extraño.
-Demasiado -dijeron los semidioses.
-No, no lo es -negaron los dioses, confusos.
Descubrí que Anabetth tenía razón acerca de mi dislexia:
-Como siempre -gruñó Thalía. Anabetth le sacó la lengua infantilmente.
El griego antiguo no era tan difícil de leer para mí. Al menos, no más difícil que el Inglés. Después de un par de mañanas, podría tropezar con unas pocas líneas de Homero, sin demasiado dolor de cabeza.
-A mi aún me la causa -dijo Leo.
-Pero porqué a ti leer te daría dolor de cabeza aun si lo entendieras a la perfección Valdez -respondió Piper. Leo hizo un puchero.
-Superman dile a la reina de belleza que no me ataque -le pidió a su mejor amigo.
-Piper -dijo Jasón-. No ataques a los niños pequeños.
La sala estalló en carcajadas, y Leo se cruzó de brazos, indignado.
El resto del día, tuve que alternar a través de las actividades al aire libre, en busca de algo en lo que fuera bueno. Chiron trató de enseñarme tiro con arco, pero nos dimos cuenta muy rápido que no era nada bueno con un arco y flecha.
-ni siquiera lo intentes- le dijo Thalía—o terminaras destruyendo el campamento entero
No se quejaba, incluso cuando tuvo que sacar una flecha perdida de su cola.
La sala rio.
¿Carreras? Tampoco era bueno. La ninfa del bosque instructora me dejó en el polvo.
-A todos nos lo hacen -le consoló Chris
Me dijeron que no me preocupara por eso. Habían tenido siglos de práctica de huir de los dioses enfermos de amor.
Los semidioses miraron a Dioniso disimuladamente.
Pero aun así, fue un poco humillante ser más lento que un árbol.
-Desde luego -dijo Nico.
¿Y la lucha libre? Olvídalo. Cada vez que me subía a la colchoneta, Clarisse me pulverizaba.
Ares y Clarisse sonrieron con arrogancia.
"Hay más de donde vino, punk," murmuraba en mi oído.
-¡¡oye!!-grito Percy mirando a Thalía- yo no soy el punk -
-es cierto- dijo Thalía-no insultes a los que se visten como yo comparándonos con ese escuincle-ella señalo a Percy
-Hey-se quejó y la sala se llenó de risas
La única cosa en la que realmente destaqué fue en canoa, y eso no era el tipo de habilidad heroica que esperaba ver al chico que había vencido al Minotauro.
-La verdad es que no -reconoció Will-pero eras muy bueno con eso-
Sabía que los campistas superiores y consejeros me estaban mirando, tratando de decidir quién era mi papá, pero no tenían un tiempo fácil para eso. Yo no era tan fuerte como los niños Ares,
-Desde luego -dijo Ares.
O bueno en el tiro con arco como los niños Apolo.
-Ni un poquito-negó con la cabeza Quirón
Yo no tenía la habilidad de Hefesto con el trabajo en metal— ni lo permitieran los dioses—el método de Dionisio con plantas de las vides.
-yo también estoy contento de que no sea así- gruño Dioniso
Luke me dijo que podía ser un hijo de Hermes, una especie de joven de todos los oficios, maestro de nada.
Hermes miró fijamente a Percy. A lo mejor el chico era un legado suyo.
Pero tengo la sensación de que sólo estaba tratando de hacerme sentir mejor. El realmente no sabía qué hacer de mí tampoco.
-Lo siento -dijo Luke, sin hacer caso a los bufidos de algunos.
-No importa -respondió Percy
A pesar de todo, me gustó el campamento.
Los campistas sonrieron.
Me acostumbré a la niebla de la mañana encima de la playa, al olor de los campos calientes de fresa en la tarde, incluso a los ruidos extraños de los monstruos en el bosque por la noche.
-Eso es a lo que más cuesta acostumbrarse -dijo Chris.
-no si vives en Nueva York, incluso esos ruidos se parecen a los ruidos de los coches por la carretera- dijo Percy
Me gustaba cenar con los de la cabaña once, raspar parte de mi comida en el fuego, y tratar de sentir alguna conexión con mi padre real. No pasó nada.
Poseidón se movió incómodo.
Sólo esa sensación cálida que siempre había tenido, como el recuerdo de su sonrisa. Traté de no pensar mucho en mi mamá, pero no dejaba de preguntarme: si los dioses y monstruos eran reales, si toda esta cosa mágica era posible, seguramente había algún modo de salvarla, para traerla de vuelta...
-Aún sigues con eso -se levantó Hades, mientras Nico y Hazel miraban a Percy con preocupación.
Empecé a entender la amargura de Luke y cómo a él parecía molestarle su padre, Hermes.
Luke enarcó sus cejas y miró a Percy. Tal vez había conseguido un aliado. Pero luego retiro ese pensamiento. Estaba seguro de que Percy no traicionaría a los dioses.
Así que bueno, tal vez los dioses tenían cosas importantes que hacer. ¿Pero no podían llamar de vez en cuando, o el trueno, o algo así? Dionisio podría hacer aparecer una Coca de dieta de la nada. ¿Por qué mi padre, quienquiera que fuese, no podía hacer aparecer un teléfono?
-sesos de alga, no recuerdas nada de lo que te digo, los teléfonos no son nada buenos para los semidioses, eso solo habría conseguido que te matara- lo regaño Anabetth
Jueves por la tarde, tres días después de que había llegado al Campamento Mestizo, tuve mi primera lección de espadas.
Todas las miradas se dirigieron al hijo de Hermes
Todo el mundo de la cabaña once estaba reunido en el gran escenario circular, donde Luke sería nuestro instructor.
Hermes sonrió, claramente orgulloso de su hijo.
Empezamos con puñaladas básicas y rápidas, utilizando muñecos con un poco de relleno de paja en la armadura griega. Creo que lo hice bien.
-Lo hiciste bastante bien -le animó Connor.
Al menos, entendí lo que debía hacer y mis reflejos eran buenos. El problema era que no podía encontrar una espada que se sintiera bien en mis manos.
-Eso puede ser un problema -dijo Aquiles.
O bien eran demasiado pesadas, o demasiado ligeras, o demasiado largas.
-eres demasiado exigente no lo crees- le dijo Hazel-no veo la forma de encontrarte una espada perfecta-
-a decir verdad si la hay- dijo Percy echando un vistazo a su bolsillo
Luke hizo lo posible para ayudarme, pero estaba de acuerdo en que ninguna de las espadas de práctica parecía funcionar para mí. Pasamos a un duelo en parejas. Luke anunció que iba a ser mi pareja, ya que esta era mi primera vez.
Los griegos sonrieron a Percy con simpatía. Luke podía ser muy duro.
"Buena suerte", uno de los campistas me dijo. "Luke es el mejor espadachín de los últimos trescientos años."
Hermes y Luke sonrieron con algo de arrogancia, pero pararon cuando Thalía dijo:
-pues alguien se llevó tu lugar amiguito-
-¿enserio?-pregunto claramente sorprendido-¿quién?-
-enserio crees que te arruinara la historia lo lamento pero tendrás que esperar-
"Tal vez se va a ir fácil en mí", le dije. El campista resopló.
-Cuando se trata de espada Luke no le hace nada fácil a nadie- dijo Anabetth
-en otras cosas es un buen tipo- comento Travis
Luke me enseñó golpes, paradas y bloques de escudo a la manera difícil. Con cada golpe, tenía un poco más maltratado y golpeado. "Mantén tu guardia, Percy", decía, a continuación, pegó en mis costillas con la superficie plana de la espada. "¡No, no muy lejos!" ¡Whap! "¡Muévete!" ¡Whap! "¡Ahora, de vuelta!" ¡Whap!
-Me encantan estás onomatopeyas -dijo Frank.
En el momento en que él llamó a un descanso, estaba empapado en sudor. Todo el mundo pululaba por las bebidas frías.
-quiero un helado- dijo leo haciendo un puchero
-recuerda a Quione- le susurro Piper
-saben que mejor no-
Luke echó agua helada en su cabeza, parecía una idea tan buena, que hice lo mismo. Al instante, me sentí mejor. La fuerza subió de nuevo en mis brazos. La espada no se sentía tan torpe.
-Eso es bueno- dijo Jasón
"Está bien, ¡todo mundo al círculo!" Luke ordenó. "Si a Percy no le importa, quiero darle una pequeña demo". Genial. Pensé. Vamos todos a ver como golpean Percy.
-A decir verdad pensamos algo muy parecido- comento Chris
Luke se encogió ante la mirada que recibió de Poseidón.
Los chicos Hermes se reunieron alrededor. Ellos estaban sorprendentemente sonrientes. Me imaginé que habían estado en mis zapatos antes y no podían esperar a ver cómo Luke me usaba para saco de boxeo.
-Exactamente -dijeron los hijos de Hermes y algunos otros que habían pasado por la cabaña 11.
-Resulta un poco frustrante -se quejó Will. Él había recibido con el "entrenamiento" de Luke.
Le dijo a todos que iba a demostrar una técnica de desarme: cómo girar la espada del enemigo con la superficie plana de su propia espada a fin de que no tuviera más remedio que soltar el arma. "Esto es difícil", subrayó. "He tenido que utilizarlo en mi contra. No se rían de Percy. La mayoría de los espadachines tienen que trabajar años para dominar esta técnica."
-¿No es algo avanzado? -preguntó Hazel.
-Posiblemente -le respondió Atenea.
Demostró el movimiento en cámara lenta. Efectivamente, la espada estrépito fuera de mi mano. "Ahora, en tiempo real", dijo, después de haber recuperado mi arma. "Seguimos en combate hasta que uno de nosotros se lo quita. ¿Listo, Percy?" Yo asentí,
-Cuando no -bufaron Anabetth, Thalía, Grover, Nico, Frank y Hazel.
Y Luke me siguió. De alguna manera, le impedí conseguir un tiro en la empuñadura de mi espada. Mis sentidos se abrieron. Ví sus próximos ataques. Repliqué. Di un paso adelante y traté un empuje de la mía. Luke desvió fácilmente, pero vi un cambio en su rostro. Sus ojos entornados, y comenzó a presionarme con más fuerza.
-Luke odia perder -comentó Thalía.
-lo siento- se disculpó-pierdo el control con la espada-
La espada aumentó su peso en mi mano. El balance no era correcto. Yo sabía que era sólo cuestión de segundos antes de que Luke me tirara, así que pensé, Intenté la maniobra de desarme.
-No creo que te salga -dijo Reyna.
-Espera -le dijo Nico.
Mi espada golpeó la base de Luke y yo retorcido, poniendo todo mi peso en un empuje hacia abajo. Clan
Eso es así se hace- le animo Leo
La espada de Luke se sacudió contra las piedras. La punta de mi espada estaba a una pulgada de su pecho sin defensa.
-Imposible -farfulló Reyna.
Los otros campistas guardaron silencio.
-eso sí que nos dejó en shock- dijeron los campistas
Bajé la espada. "ummm, lo siento."
-¿Para qué te disculpas? -preguntó Hazel.
-Es una manía de Percy -respondió Thalía
Por un momento, Luke estaba demasiado aturdido para hablar.
-todos lo estábamos- comento Chris
"¿Lo siento?" Su rostro lleno de cicatrices se rompió en una sonrisa. ¡Por los dioses! Percy, ¿por qué lo sientes? ¡Muéstrame otra vez! " Yo no quería. La corta ráfaga de energía maníaca me había abandonado por completo. Pero Luke insistió. Esta vez, no hubo concurso. En el momento en que nuestras espadas se conectaron, Luke golpeó mi puño y envió mi arma arrastrando por el piso. Después de una larga pausa, alguien en la audiencia dijo: "¿Suerte de principiante?"
-ustedes chicos sí que brindan mucho apoyo- dijo Piper a los der la cabaña 11 con ironía
Luke se limpió el sudor de su frente. Él me evaluó con un interés completamente nuevo. "Tal vez", dijo. "Pero me pregunto qué podría hacer Percy con una espada equilibrada…"
-Muchas cosas -respondió Hazel.
El viernes por la tarde, yo estaba sentado con Grover a orillas del lago, descansando de una experiencia cercana a la muerte en la pared de escalada. Grover había corrido a la parte superior como una cabra de montaña,
Grover se sonrojo.
Pero la lava casi me había llegado. Mi camisa tenía agujeros quemados en ella. Los pelos de mi antebrazo se habían chamuscado.
-Eso es típico -dijo Charles, indiferentemente.
Nos sentamos en el muelle, viendo a las náyades hacer tejidos de canastas bajo el agua, hasta que tuve el coraje de preguntarle a Grover cómo había ido su conversación con el Sr. D.
-Supongo que no muy bien -dijo Travis.
"Bien," dijo. "Simplemente genial." "¿Así que tu carrera sigue en camino?" Me miró nerviosamente. "¿Chiron te-te dijo que quiero una licencia de investigador?" "Bueno...no." No tenía idea de lo que una licencia de buscador era,
-Para que lo entendáis. Es como ser un héroe para los semidioses -respondió Anabetth
-es incluso mejor- dijo Grover- es como buscar algo muy especial que se perdió hace años y que si lo encuentras puede traer una gran mejora para el mundo, muy pocos tienen la oportunidad de hacerlo-
Con esa descripción atenea pensó en la atenea Paternos esa estatua podría traer la paz entre los griegos y Romanos, estaba claro que por lo menos diez de los semidioses que se encontraban en la sala eran Romanos, se preguntó qué es lo que estaría pasando en el futuro ellos no parecían sorprendidos por la existencia de mestizos griegos pero lo griegos no sabían nada de los romanos,
Pero no parecía el momento adecuado para preguntar. "Sólo me dijo que tenías grandes planes, ya sabes... y que necesitan crédito para completar la asignación de cuidador. ¿Así que la tienes?" Grover miró las náyades. "El Sr. D suspendió el juicio. Me dijo que no había tenido éxito contigo o todavía no, sin embargo, nuestros destinos siguen unidos. Si tienes una misión y ambos regresamos vivos, tal vez el habría de considerar el trabajo completo".
-¿solo tal vez?- Pregunto Hazel-yo opino que el hecho de regresar vivos ya es muy difícil, creo que eso debería ser suficiente-
Mi estado de ánimo se levantó. "Bueno, eso no es tan malo, ¿verdad?"
Grover negó con la cabeza.
"¡Bala-ha-ha! Él puede ser que también me haya trasladado a la rama estable de destino de limpieza. Las posibilidades de que tengas una búsqueda... y aun si lo hiciera, ¿por qué querrías conmigo?"
Percy le dio un zape.
-Claro que quiero ir contigo. ¡Eres mi mejor amigo! -le dijo, y Grover le sonrió.
"¡Por supuesto que me gustaría tenerte conmigo!" Grover miró con tristeza en el agua. "Cestería... Debe ser bueno tener una habilidad útil." Traté de calmarlo y decirle que él tenía muchos talentos, pero eso sólo le daba un aspecto más miserable. Hablamos sobre el piragüismo y el manejo de la espada por un tiempo, después volvimos a debatir los pros y los contras de los diferentes dioses.
Los dioses los miraron,
-¿pros y contras?- pregunto Dioniso
-ni que fuéramos tan malos- dijo Ares, los campistas no contestaron
-pues seguramente yo tengo más pros que contras- dijo Apolo
-¿seguro que conoces el significado de la palabra pro hermanito?- pregunto Artemisa
Por último, le pregunté acerca de las cuatro cabañas vacías.
Los romanos prestaron atención.
"Número ocho, la plata, pertenece a Artemisa,", dijo. "Ella se comprometió a ser una soltera para siempre. Así que, por supuesto, sin hijos. La cabaña es, ya sabes, honoraria. Si ella no tenía una, ella estaría loca".
-Por supuesto -dijo Artemisa-. Además, mis cazadoras necesitan un sitio donde quedarse cuando van de visita.
"Sí, está bien. Pero los otros tres, los que están al final. ¿Esas son las Tres Grandes?"
-No -gruñó Hades-. No lo son.
Grover se tensó. Nos acercábamos a un tema delicado. "No. Uno de ellos, la número dos, es de Hera", dijo. "Eso es otra cosa de honor. Ella es la diosa del matrimonio, así que por supuesto no iría en torno a los asuntos de los mortales. Ese es el trabajo de su marido.
-¿Qué quieres decir? -espetó Zeus.
-No te pongas así -le regañó Hera-. Sabes que es verdad.
Cuando decimos los Tres Grandes, nos referimos a los tres hermanos poderosos, los hijos de Cronos. "
-¿Y qué pasa con nosotras? -preguntaron Hestia, Deméter y Hera.
"Zeus, Poseidón, Hades." "Bien. Ya sabes. Después de la gran batalla con los Titanes, se adueñaron del mundo de su padre y sortearon para decidir quién tenía qué." "Zeus consiguió el cielo", me acordé. "Poseidón el mar, Hades el Inframundo."
-Con trampas y engaños -gruñó Hades, mirando mal a sus hermanos, que se habían puesto a silbar y miraban en otra dirección.
"Ah-huh." "Pero Hades no tiene una cabaña aquí".
Leo puso una cara de confusión -Pero que no se supone que son….-
Piper le cubrió la boca con las manos
"No. Él no tiene un trono en el Olimpo, tampoco. El tipo hace lo suyo en el Inframundo. Si él tuviera una cabaña aquí..." Grover se estremeció. "Bueno, no sería agradable. Vamos a dejarlo así."
-¿Qué quieres decir con eso? -gruñó Hades. Grover se estremeció.
"Pero Zeus y Poseidón—ambos tenían, como, el trillón de niños en los mitos.
-¡¡no eran un trillón!!- se quejaron ambos dioses
-no pero era mucho más común que hubiera historias de alguno de sus hijos que de cualquiera de nosotros- dijo Atenea
-sí, -colaboro Dementer - menciónenme alguna historia de algún hijo de cualquiera de los olímpicos sin contarlos a ustedes-
-bueno está bien- dijo Poseidón- pero un trillón es una exageración
-si pero aun así si tenían hijos- dijo para finalizar Hera
¿Por qué sus cabañas están vacías?" Grover cambió sus cascos, incómodo. "Hace unos sesenta años, después de la Segunda Guerra Mundial, los Tres Grandes acordaron que no señor, no más héroes.
-No lo cumplieron - Pensó Hera mirando a los dos dioses
Sus hijos eran demasiado fuertes. Ellos estaban afectando el curso de los acontecimientos humanos demasiado, causando demasiadas matanzas. Segunda Guerra Mundial, ya sabes, que era básicamente una lucha entre los hijos de Zeus y Poseidón, por un lado, y los hijos de Hades por otro.
-Como no -dijo Hades-. Se alían para darme el Inframundo. Sus hijos se lían en contra de los míos.
Los hijos de los Tres Grandes que había en la sala se miraron.
El equipo ganador, Zeus y Poseidón, hizo a Hades jurar con ellos: no más aventuras con mujeres mortales. Todos ellos juraron sobre el río Styx. "
-un gran juramento- comento Hazel
Un trueno retumbó. Le dije: "Ese es el juramento más serio que se puede hacer."
-Sí -respondió Atenea.
Grover asintió. "Y los hermanos cumplieron con su palabra— ¿no niños?" La cara de Grover se ensombreció. "Hace diecisiete años, Zeus se cayó de la carreta. Había una estrella de televisión con un gran peinado esponjoso de los años ochenta—él no podía ayudarse a sí mismo. Cuando su hijo nació, una pequeña niña llamada Thalía...
-Siete años más tarde nació mi hermano - pensó Thalía, sin quitar la vista de Jasón. Aún no creía que él fuera su hermano pequeño, pero cada vez tenía más sospechas de ello.
Bueno, el río Styx se toma en serio las promesas. Zeus bajó fácil porque él es inmortal, pero se trajo un terrible destino en su hija. " "Pero eso no es justo. No fue culpa de la niña. "
Thalía le sonrió a su primo.
-Gracias por defenderme sesos de alga-
-empiezo a cuestionarme por qué razón lo hice- murmuro Percy para si
Grover vaciló. "Percy, los niños de los Tres Grandes tienen más facultades que otros mestizo. Ellos tienen un aura fuerte, un aroma que atrae a los monstruos. Cuando Hades se enteró de la niña, no estaba muy contento con Zeus por romper su juramento. Hades dejó a los peores monstruos salir del tártaro para atormentar a Thalía.
-¡HADES! -rugió Zeus
-Lo siento, Thalía -se disculpó con su sobrina.
-No pasa nada, señor Hades -sonrió la chica. Luke bufó.
Un sátiro fue asignado para ser su guardián cuando tenía doce años, pero no había nada que él pudiera hacer. Intentó acompañarla aquí con un par de mestizos,
Luke y Anabetth se tensaron, recordando el día de la "muerte" de Thalía.
Señaló a través del valle, al pino donde había combatido el Minotauro. "Todos, las Tres Bondadosas fueron detrás de ellos, junto con una horda de Perros del Infierno. Estaban a punto de ser invadidos, cuando Thalía le dijo a su sátiro que mantuviera a los otros dos mestizos fuera de peligro mientras ella detenía a los monstruos. Ella fue herida y cansada, y ella no quería vivir como un animal cazado. El sátiro no quería dejarla a ella, pero él no pudo cambiar su mente, y tenía que proteger a los demás. Así que Thalía hizo su postura final sola, en la cima de esa colina. Como ella murió, Zeus se compadeció de ella. Él la convirtió en ese pino. Su espíritu todavía ayuda a proteger las fronteras del valle. Es por eso que la colina se llama la Colina Mestiza".
Zeus empezó a enojarse estaba a punto de alzar su rayo contra su hermano por haber "matado" a su hija pero en ese momento Thalía se levantó de su asiento
-si ya todos saben quién soy no veo por qué no presentarme, como ya lo mencionaron mi nombre es Thalía y soy hija de Zeus, en vivo, en directo y de carne y hueso. ¿Cómo es que no soy un pino? Lamento decirles que tendrán que esperar para saber pero solo para evitar una épica pelea entre dioses diré que estoy perfectamente bien
Me quedé mirando el pino en la distancia. La historia me hizo sentir hueco, y culpable. Una niña de mi edad se había sacrificado para salvar a sus amigos. Se enfrentó a todo un ejército de monstruos. Junto a esto, mi victoria sobre el Minotauro no parecía mucho.
-No te menosprecies, Percy -le dijo Anabetth.
-Sabes que siempre lo hace- le dijo Grover
Me preguntaba, si hubiera actuado de otra manera, ¿podría haber salvado a mi madre? "Grover", dije, "han ido realmente los héroes en misiones al Inframundo?"
"A veces", dijo. "Orfeo. Hércules.
Hércules alzo la mirada con orgullo pero nadie le prestaba atención
Houdini."
-¿Houdini? -preguntó Frank.
-Hijo de Mercurio -respondió Hermes, pero su imagen empezó a parpadear como un Holograma muchos se preguntaron qué era lo que pasaba pero como solo fue por unos pequeños instantes pensaron que era su imaginación.
"Y alguna vez han regresado a alguien de entre los muertos?" "No. Nunca. Orfeo se acercó... Percy, no estás pensando seriamente—" "No", mentí.
-Sí -respondió la sala.
"Me estaba preguntando. Así que… ¿un sátiro se asigna siempre para proteger a un semidiós?" Grover me estudió con cautela. Yo no lo había convencido de que realmente había dejado excluida la idea del Inframundo.
-No lo hiciste -confirmó Grover.
"No siempre. Vamos encubiertos a un montón de escuelas. Tratamos de olfatear a los mestizos que tienen los ingredientes de los grandes héroes. Si se encuentra uno con un aura muy fuerte, como un niño de los Tres Grandes, alertamos a Chiron. El trata de mantener un ojo en ellos, ya que podrían causar realmente enormes problemas".
-ya lo creo- murmuro la mayoría de la sala
-no creo que sea posible evitar que un chico como Percy cause problemas-dijo Anabetth
-yo no causo problemas-
-¿a no?-
-solamente me encuentro en los lugares equivocados-
"Y me has encontrado. Chiron dijo que pensaste que podría ser algo especial". Grover parecía como si lo acabara de conducir a una trampa. "Yo no... Oh, escucha, no pienses así. Si fueras—ya sabes— nunca jamás te permitirían una misión, y yo nunca conseguiría mi licencia. Tú eres probablemente un hijo de Hermes. O tal vez uno de los dioses menores, como Némesis, el dios de la venganza. No te preocupes, ¿vale? "
-Némesis, dios de la venganza -repitió Hefesto-. ¿Enserio, sátiro?
-Fue un error estaba nervioso fue el primer nombre que se me ocurrió-se disculpó Grover.
Tuve la idea de que estaba tranquilizándose más a sí mismo que a mí. Esa noche, después de la cena, había mucho más entusiasmo del habitual.
Los griegos sonrieron. Sabían a que se debía eso.
Por fin, llegó el momento de capturar la bandera. Cuando los platos estuvieron fuera, el caracol sonó y nos quedamos todos en nuestras mesas. Los campistas gritaron y aplaudieron cuando Anabetth y dos de sus hermanos corrieron en el pabellón con una bandera de seda. Era aproximadamente de tres metros de largo, gris brillante, con una pintura de una lechuza encima de un árbol de olivo.
Atenea sonrió.
Desde el lado opuesto del pabellón, Clarisse y sus amigos corrieron con otra bandera, de idéntico tamaño, pero de un rojo llamativo, pintado con una lanza ensangrentada y una cabeza de jabalí.
Ahora fue Ares quien sonrió.
Me volví a Luke y gritó por encima del ruido, "¿Esas son las banderas?"
-No, no lo son -respondió Travis
"Sí". "¿Ares y Atenea siempre lideran los equipos?"
-algunas veces- menciono Anabetth - además, que mejores equipos para dirigir el juego la Atenea con la estrategia y Ares con la guerra-
-pero la estrategia siempre gana- dijo Malcome
-no es cierto de que sirve la estrategia si no tienes la fuerza para hacerlo- dijo Clarisse
Ambos campistas empezaron a levantarse enfadados e inmediatamente para evitar una pelea Austin continuo la lectura
"No siempre", dijo. "Pero a menudo".
-Para no decir que casi siempre -dijo Silena-. Desde que estoy en el campamento, recuerdo que Apolo sólo ha liderado cinco veces, Hermes dos y Hefesto una. Afrodita no siquiera ha liderado.
-ustedes nunca participan- menciono Percy
-si participamos- dijo Silena- bueno solo en ocasiones especiales- dijo mirando a la diosa Artemisa
"Así que, si se captura otra cabina, qué se hace— ¿pintar la bandera?"
-eso sería extraño- dijo Leo-si fuera necesario tener que pintar la bandea a cada momento lo mejor sería que cada cabaña tuviera su propia bandera-
Él sonrió. "Ya lo verás. En primer lugar tenemos que conseguir uno." "¿De qué lado estamos?"
La cicatriz en su rostro le hacía parecer malvado en la luz de las antorchas. "Hemos hecho una alianza temporal con Atenea. Esta noche, tenemos la bandera de Ares. Y vas a ayudar". Los equipos fueron anunciados. Atenea había hecho una alianza con Apolo y Hermes, las dos grandes cabañas.
Apolo y Hermes chocaron sus manos.
Al parecer, los privilegios habían sido comercializados—los horarios de ducha, los horarios de tarea, los mejores espacios para las actividades—con el fin de ganar apoyo.
Atenea asintió. Tener buenos aliados era importante.
Ares se habían aliado con todos los demás: Dionisio, Deméter, Afrodita, y Hefesto. De lo que yo había visto, los niños atletas de Dionisio eran realmente buenos, pero sólo había dos de ellos.
-Ahora sólo hay uno -murmuró Clarisse.
Los niños de Deméter tenían el filo con habilidades naturales y otras cosas al aire libre pero no eran muy agresivos.
-nosotros ¿agresivos?- preguntaron varios niños de Dementer-Hasta creen-
Los hijos e hijas de Afrodita no estaban demasiado preocupados. En su mayoría permaneció sentado fuera de cada actividad y comprobando sus reflejos
Piper y Silena rodaron los ojos ante la actitud de sus hermanos.
Los niños de Hefesto no eran bastante bonitos,
-hey-se quejaron los de la cabaña
Y sólo había cuatro de ellos,
-¿cuatro?-pregunto leo- pero si son como…. Ahgmmmffffmmmfff- Piper rápidamente le volvió a tapar la boca. —y eso porque- pregunto cuando por fin lo soltó
-recuerda que no podemos decir nada del futuro- dijo Piper en vos baja
-pero…-
-no-
-pero-
-no-
-hay-
Pero eran grandes y fornidos por trabajar en el taller de metal todo el día.
Piper y Jasón voltearon a ver a Leo no coincidía con nada en esa descripción a excepción claro de trabajar en el taller de metal todo el día pero, a decir verdad se la pasaba en el bunker 9. Leo al ver que sus amigos lo oraban solo se encogió los hombros.
Ellos podrían ser un problema. Eso, por supuesto, a la izquierda la cabina de Ares: una docena de los más grandes, más feos, más violentos hijos en Long Island, o en cualquier otro lugar del planeta.
-¡EH! -gritaron Ares y Clarisse ante la risa de los demás.
-no tienen por qué enojarse fue una buena descripción no creo que hallan personas en el mundo más violentas que ustedes- menciono Anabetth
-pero nos dijo feos- se quejó Clarisse
Chiron clavó sus pezuñas en el mármol. "¡Héroes!", anunció. "Conocen las reglas. El arroyo es la línea divisoria. Todo el bosque es juego justo. Todos los objetos mágicos son permitidos. La bandera debe ser destacada, y no deben tener más de dos guardias. Los presos pueden ser desarmados, pero no pueden ser consolidados.
-Eso no tiene nada de divertido -se quejaron Ares y Clarisse. Frank miraba a su padre, preguntándose si de verdad Marte era su padre. A lo mejor tenía que pedir una prueba de ADN. Luego recordó que los dioses no tenían ADN.
No está permitido matar o mutilar. Serviré como árbitro y médico del campo de batalla. ¡Ármense! " Abrió las manos, y las tablas de repente estaban cubiertas con equipo: cascos, espadas de bronce, lanzas, escudos de metal recubiertos de cuero de buey.
-si hubiera un bate de béisbol el entrenador estaría encantado- le dijo Jasón a Leo
"Whois," dije. "¿Se supone que realmente tenemos que usar estos?"
Los semidioses se palmearon la cara, mientras los dioses reían y Percy se sonrojaba.
Luke me miró como si fuera tonto.
-No te culpo -dijo Perseo.
"A menos que usted desee conseguir ser ensartado por sus amigos en la cabaña cinco. Aquí—Chiron pensó que estos se ajustarían. Estarás en la patrulla fronteriza."
-Odio estar ahí -murmuró Percy.
Mi escudo era del tamaño de un tablero de la NBA, con un caduceo grande en el medio. Pesaba alrededor de un millón de libras. Podría haberme deslizado en la nieve bien en él, pero esperaba que nadie esperara seriamente que yo corriera rápido.
-Creo que tendrías que haberle dado uno más pequeño, Quirón -dijo Aquiles.
-Quería que estuviese a salvo -respondió Quirón-. Pero creo que tienes razón. Era demasiado grande para él.
Mi casco, como todos los cascos en el lado de Taheña, tenía una pluma de pelo de caballo azul en la parte superior. Ares y sus aliados tenían plumas rojas. Anabetth gritó: "¡Equipo azul, adelante!" Nos animamos y sacudimos nuestras espadas y la seguimos por la ruta de acceso a los bosques del sur. El equipo rojo nos gritó insultos, mientras ellos se dirigían hacia el norte.
-El típico juego de captura la bandera -dijo Charles.
Me las arreglé para mantener el paso de Anabetth sin tropezar con mi equipo. "Hey." Ella siguió la marcha.
-Oh, ¡rechazo! -gritaron los Stoll.
-Lo siento -murmuró estaba un tanto distraída apenas y te escuche
"Entonces, ¿cuál es el plan?", Le pregunté. "¿Tienes algún objeto mágicos que puedas prestarme?" Su mano se desvió hacia su bolsillo, como si temiera que yo hubiera robado algo.
-Anabetth, que este en la cabaña de Hermes no significa que lo sea -
- Lo sé pero tampoco sabíamos quién era tu padre podía ser cualquiera -se defendió la chica.
"Sólo vigila la lanza de Clarisse", dijo. "Tú no quieres esa cosa tocándote. De lo contrario, no te preocupes. Tomaremos la bandera de Ares. ¿Luke te ha dado tu trabajo?" "Patrulla Fronteriza, lo que sea que significa." "Es fácil. Párate por el arroyo, mantén a los Rojos fuera. Déjame el resto. Atenea siempre tiene un plan."
-Traducción: distrae a Clarisse y a su equipo mientras consigo la bandera- dijo Percy
Ella siguió adelante, y me dejó en el polvo. "Está bien", murmuré. "Me alegro de que me quieras en tu equipo."
-ya te lo dije Atenea siempre tiene un plan debes aprender a confiar en mi- dijo Anabetth a Percy
Era una noche cálida y pegajosa. El bosque estaba oscuro, con luciérnagas dentro y fuera de vista. Anabetth estacionada junto a un pequeño arroyo que gorgoteaba sobre unas rocas, luego ella y el resto del equipo se dispersaron en los árboles. De pie allí, solo, con mi gran casco azul de plumas y mi escudo enorme, me sentí como un tonto
-no solo te sentías, te aseguro que te veías así- dijo Clarisse
La espada de bronce, al igual que todas las espadas que había intentado hasta ahora, parecía mal equilibrada. La empuñadura de cuero se puso en mi mano como una bola de bolos.
-Yo quiero jugar bolos- dijo Connor
A lo lejos, el caracol soplaba. Oía gritos y alaridos en el bosque, el tintineo del metal, niños luchando. Un aliado de plumas azules de Apolo corrió delante de mí como un ciervo, saltó a través del arroyo, y desapareció en territorio enemigo.
Genial, pensé. Voy a perder toda la diversión, como de costumbre.
-No lo creo -dijo Anabetth.
Entonces oí un sonido que envió un escalofrío por mi columna vertebral, un gruñido bajo canino, en algún lugar cerca.
Los que estaban en el campamento en ese momento, menos Luke, se tensaron. ¿Percy había oído antes el perro del infierno?
Levanté mi escudo instintivamente, tuve la sensación de que algo me acechaba. Entonces, el gruñido se detuvo. Sentí la presencia en retirada. En el otro lado del arroyo, la maleza explotó. Cinco guerreros Ares llegaron gritando y gritando fuera de la oscuridad. "¡Al agua con el pringado!" Clarisse gritó.
-Sí -dijo Teseo, con una sonrisa maliciosa-. Al agua
Sus ojos de cerdo feo brillaban por las rendijas de su casco. Blandía una lanza de metro y medio de largo, la punta metálica de púas parpadeo con luz roja. Sus hermanos tenían sólo el estándar de emisión con espadas de bronce, no que eso me hiciera sentir mejor. Atacaron a través de la corriente. No hubo ayuda a la vista. Podía correr. O podría defenderme de la mitad de la cabaña de Ares.
-Prefiero que corras, la verdad -dijo Poseidón.
-sabes que no lo va a hacer verdad- le dijo Dementer y el asintió
Me las arreglé para eludir el primer niño, pero estos tipos no eran tan tontos como el Minotauro.
-A veces dudo de ello -dijo Leo.
Me rodearon, y Clarisse me empujó con su lanza. Mi escudo desvió el punto, pero sentí un hormigueo doloroso en todo mi cuerpo. Mis pelos de punta. Mi brazo protector estaba insensible, y el aire quemado.
Zeus, Thalía y Jasón levantaron las cejas.
Electricidad. Su horrible lanza era electrizante. Me caí hacia atrás. Otro tipo Ares me golpeó en el pecho con la culata de su espada y golpee la tierra. Podría haberme dado una patada, pero estaban muy ocupados riendo.
Ares gruñó.
-Craso error -le dijo a su hija-. Puedes regodearte después de vencerlo.
Clarisse asintió y Percy soltó un gemido.
"Dale un corte de pelo", dijo Clarisse. "Agárralo del pelo".
Percy se tocó la cabeza seguía teniendo su pelo, incontrolable y quizá un poco sucio pero seguía ahí
Me las arreglé para llegar a mis pies. Levanté mi espada, pero Clarisse golpeó a un lado con su lanza como chispas. Ahora, ambos brazos se sentían aturdidos. "Oh, wow," dijo Clarisse. "Tengo miedo de este tipo. Mucho miedo."
-Ahora sí que te da miedo, ¿verdad, Clarisse? -le preguntó Will burlón. Está rodó los ojos.
"La bandera esta por ahí," le dije. Quería sonar enojado, pero me temo que no salió de esa manera.
-seguramente sonó mas bien asustado- dijo Thalía meneando la cabeza
"Sí," uno de sus hermanos, dijo. "Pero veras, no nos importa la bandera. Nos preocupamos por un tipo que hizo que nuestra cabaña pareciera tonta".
-Lo hacéis solos -dijo Leo
"Lo hacen sin mi ayuda", les dije.
Thalía abrió los ojos alarmada.
-¡Dioses! ¡Piensas como Percy! -chilló Travis asustado.
-Leo, lo hemos perdido -"lloró" Thalía.
Probablemente no fue la cosa más inteligente para decir.
-Nunca dices nada inteligente -dijo Anabetth. Percy hizo un mohín.
Dos de ellos llegaron a mí. Me giré hacia el arroyo, traté de levantar el escudo, pero Clarisse era demasiado rápida. Su lanza se clavó fijamente en mis costillas. Si no hubiera tenido puesto un peto de armadura, habría sido un kebab de pollo. Como estaba, el punto de electricidad casi conmocionó los dientes fuera de mi boca. Uno de sus compañeros de cabaña deslizó su espada al otro lado de mi brazo, dejando un corte de buen tamaño.
Quirón miró a Clarisse, quien se puso a silbar
Al ver mi propia sangre, me mareaba—caliente y frío al mismo tiempo. "No mutilaciones," Me las arreglé para decir. "Oops," dijo el tipo. "Creo que perdí mi privilegio de postre".
-¿Ese es el castigo? -preguntó Hestia, incrédula-. Pueden matar a Percy, ¿y sólo se quedan sin postres?
-Creo que tendría que cambiar el castigo -pensó Quirón en voz alta.
-¡Tienes que cambiar el castigo! -le exigieron Hestia y Deméter. Quirón asintió, asustado.
Él me empujó hacia el arroyo y aterricé con un chapoteo.
-O no -dijo Ares, mientras que la mayoría de la sala lo miraba con sonrisas burlonas.
Todos rieron. Pensé que tan pronto como se fueran a través de ser divertido, me iba a morir. Pero entonces ocurrió algo. El agua pareció despertar mis sentidos, como si hubiera tenido una bolsa de gominolas de mi mamá.
-Vaya comparación -resopló Jasón.
-¿Qué?- ser quejo Percy- me gustan las gominolas azules-
-y sí que te llenan de energía- menciono Leo
-seguramente tú te comiste dos bolsas enteras antes de llegar aquí- dijo Thalía mirando al chico hiperactivo
-¿de qué hablas? ¿Por qué razón necesitaría comer duces?- pregunto Leo
-si ese eres tu sin haber comido azúcar no quiero estar cerca cuando comas dulces- dijo Anabetth alejándose de Leo
Clarisse y sus compañeros de cabaña entraron en el arroyo para llegar a mí, pero yo me quedé a su encuentro. Yo sabía qué hacer. Balanceé la superficie lisa de mi espada en la cabeza del primer tipo
-hay no -dijo Clarisse.
Y golpeé su casco limpiamente. Le pegué tan fuerte que podía ver sus ojos vibrar cuando se desplomó en el agua. Feo número Dos y Feo número Tres vinieron hacia mí.
La sala rio ante los motes.
Clarisse se hundió en su asiento intentando esconder su vergüenza.
Tiré un golpe fuerte en la cara de uno con mi escudo y usé mi espada para cortar la pluma de cola de caballo del otro tipo. Ambos respaldados rápido. Feo número Cuatro****no se veía realmente ansioso de atacar,
-Después de verte a ti con la espada no creo que haya alguien aun con ganas de atacarte- comento Frank
Pero Clarisse se estaba acercando, la punta de su lanza con crujiente energía. Tan pronto como ella empujó, cogí el eje entre el****borde de mi escudo y mi espada, y lo partí como una ramita. "¡Ah!" gritó. "¡Horrible tonto! ¡Tú aliento gusano!"
La sala estalló en carcajadas.
Probablemente hubiera dicho algo peor, pero yo le pegaba entre los ojos con la culata de mi espada y la envié tropezando hacia atrás fuera del arroyo. Entonces oí gritar, gritos eufóricos, y vi correr a Luke hacia la línea fronteriza con la bandera del equipo rojo levantándola en alto.
Ares resopló mientras que Atenea reía por lo bajo.
Estaba flanqueado por un par de tipos Hermes para cubrir su retirada, y unos pocos Apolos detrás de ellos, luchando contra los niños Hefesto. La gente de Ares se levantó, y Clarisse murmuró una maldición. "¡Un truco!" -gritó-. "Fue un truco".
-Y el más viejo de todos -dijo Anabetth desde su sitio
Se tambaleó detrás de Luke, pero ya era demasiado tarde. Todo el mundo se reunió en el arroyo cuando Luke corrió en territorio amigo. Nuestro lado estalló en aplausos. La bandera roja brillaba y se volvió plata. El jabalí y la lanza fueron sustituidos por un gran caduceo, el símbolo de la cabaña once.
Hermes y sus hijos aplaudieron.
Todo el mundo en el equipo azul tomó a Luke y comenzaron a llevarlo alrededor sobre sus hombros. Chiron galopó hacia fuera de los bosques y sopló el caracol. El juego había terminado. Habíamos ganado.
-¡Sí! -gritó Leo.
-Pero si tú eres de Hefesto -le susurro Jasón
-¿Y? Voy con Percy -respondió Leo.
Yo estaba a punto de unirme a la celebración cuando la voz de Anabetth, justo a mi lado en el arroyo, dijo: "Nada mal, héroe".
-¿estuviste observando?- pregunto Chris
-mmm, algo así- dijo Anabetth
Miré, pero ella no estaba allí. "¿Dónde demonios has aprendido a pelear así?" -preguntó ella. El aire brillaba, y se materializó, con una gorra de béisbol de los Yanes, como si acabara de quitársela de la cabeza.
-Es que me la acababa de quitar de la cabeza, Sesos de algas -dijo Anabetth.
-esperen, esperen, esperen- interrumpió Leo- como es que no sabía que tenías una gorra de invisibilidad-
-tal vez no he visto una razón para mencionártelo- dijo Anabetth -a decir verdad yo hasta ahora no te conozco-
Me sentía enojado.
Anabetth sonrió maliciosamente
Ni siquiera estaba nervioso por el hecho de que ella sólo había estado invisible. "Tú me pusiste", le dije. "Me pusiste aquí porque sabías que Clarisse vendría después de mí, mientras que a Luke lo enviaste por el flanco. Lo tenías todo calculado." Anabetth se encogió de hombros. "Te lo dije. Atenea siempre, siempre tiene un plan."
-Y normalmente sus planes acaban con alguno de mis hijos recibiendo todos los golpes -masculló Poseidón, mirando a la diosa.
"Un plan para que me pulvericen". "He venido tan rápido como pude. Estuve a punto de saltar, pero..." Ella se encogió de hombros. "Pero no necesitabas ayuda."
-quiza no la necesitara pero hubiera sido bueno saber que el plan no era que me pulverizaran- murmuro Percy para si
Entonces se dio cuenta de mi brazo herido. "¿Cómo te hiciste eso?" "Herida de espada", dije. "¿Qué te parece?" "No. Era una herida de espada. Mírala". La sangre se había ido. Cuando el corte había sido enorme, había una larga marca blanca, e incluso que se estaba desvaneciendo. Mientras observaba, se convirtió en una pequeña cicatriz, y desapareció. "Yo-Yo no lo entiendo", -dije.
-¿Tú cuando entiendes algo? -preguntó Thalía con burla
Anabetth estaba pensando duramente. Casi podía ver la caja de cambios girando. Miró hacia abajo a mis pies, luego a la lanza rota de Clarisse, y dijo, "Sal del agua, Percy." "Que-" "Solo hazlo." Salí del arroyo y de inmediato me sentí cansado. Mis brazos empezaron a entumecerse de nuevo. Mi adrenalina me dejó. Casi me caí, pero Anabetth me tranquilizó. "Oh, Styx", maldijo. "Esto no es bueno. Yo no quería... pensé que sería Zeus..."
-¿Por qué yo? -preguntó Zeus.
-¿Enserio lo preguntas? -le pidió Hera, incrédula.
Antes de que pudiera preguntarle qué quería decir, escuché ese gruñido canino de nuevo, pero mucho más cerca que antes. Un grito desgarrador a través del bosque. La animación de los campistas murió instantáneamente. Chiron gritó algo en griego antiguo, que me daría cuenta, sólo más tarde, yo había entendido****perfectamente: "¡Listos! ¡Mi arco!" Anabetth sacó su espada.
Anabetth hizo una mueca la espada no era su fuerte.
Allí, sobre las rocas, justo por encima de nosotros había un perro negro del tamaño de un rinoceronte, con ojos rojos como lava y colmillos como puñales. Estaba mirando directamente hacia mí.
-No -gimió Poseidón. ¿Por qué su hijo tenía esa suerte?
Nadie se movió excepto Anabetth, quien gritó, "¡Percy, corre!" Trató de pasar por delante de mí, pero el perro era demasiado rápido. Saltó por encima de ella—una sombra enorme con dientes—y así como me golpeó, como me tambaleé hacia atrás y sentí sus garras afiladas rasgando a través de mi armadura, había una cascada de sonidos, como cuarenta piezas de papel que se arrancan una después de la otra. Desde el cuello del perro surgió un grupo de flechas. El monstruo cayó muerto a mis pies.
-Gracias a Lee -dijo Will-. Nos quedamos petrificados. Él fue el primero en atacar.
**Por algún milagro, yo todavía estaba vivo. Yo no quería mirar debajo de las ruinas de mi armadura rallado. Mi pecho se sentía caliente y húmedo, y yo****sabía que estaba seriamente cortado.**Chiron se acercó a nuestro lado, el arco en una mano, y el rostro sombrío. "Di inmortales!" Anabetth dijo. "Ese es un perro del infierno de los Campos de Castigo. No... No se supone que..." "Alguien lo llamó ", dijo Chiron. "Alguien dentro del campo." Luke se acercó, la bandera en la mano olvidada, su momento de gloria se había ido.
-Pobre -dijo Hestia, mirando con simpatía a Luke.
Clarisse gritó: "¡La culpa es de Percy! ¡Percy lo convocó!"
-Por supuesto Clarisse -dijo Percy, sarcásticamente-. Convoque a ese perro del infierno y le dije que me atacara.
-Bueno, estaba enfadada -se defendió Clarisse.
-Lo que tú digas -
"¡Cállate, niña!", le dijo Chiron. Vimos el cuerpo del perro del infierno fundiéndose en la sombra, empapando el suelo hasta que desapareció.
"Estás herido", Anabetth me dijo. "Rápido, Percy, métete en el agua". "Estoy bien".
-Otra respuesta típica de Percy -resopló Thalía.
"No, no lo estás", dijo. "Chiron, mira esto." Yo estaba demasiado cansado para discutir. Di un paso atrás al arroyo, el campamento entero estaba a mí alrededor. Al instante, me sentí mejor. Podía sentir los cortes en el pecho cerrando.
Hubo un suspiro colectivo
Algunos de los campistas con voz entrecortada. "Mira, yo-yo no sé por qué", dije, tratando de disculparme. "Lo siento..."
La sala rodó los ojos.
-tú ya deja de disculparte- le regaño Grover
Pero ellos no estaban viendo mis heridas sanar. Estaban mirando algo por encima de mi cabeza.
-Parece que lo has reclamado, tío P -comentó Apolo a Poseidón.
-Tras lo que ha pasado, no creo que pueda seguir ocultando el hecho de que es mi hijo -dijo Poseidón.
"Percy", Anabetth dijo, señalando. "ummm..." En el momento en que levanté la vista, el signo ya estaba desapareciendo, pero aún podía ver el holograma de luz verde, hilado y reluciente. Una lanza con tres puntas: un tridente. "Tu padre", Anabetth murmuró. "Esto no es nada bueno".
-¿Por qué?- pregunto Poseidón mirando a Anabetth
-bueno principalmente porque mi mama es Atenea y…. ya saben-
"Está decidido" anunció Chiron. Todos a mi alrededor, los campistas comenzaron a arrodillarse, incluso la cabaña de Ares, aunque no parecían contentos.
-No lo estábamos -reconoció Clarisse.
"¿Mi padre?" le pregunté, perplejo. "Poseidón", dijo Chiron. "Agitador de la Tierra, traedor de Tormentas, el Padre de los Caballos. Salve, Perseo Jackson, Hijo del Dios del Mar".
-Aquí acaba -informó Hefesto.
-Vaya forma de acabar -dijo Grover
-si fue un poco dramático- menciono Leo
Espero que les haya gustado, escribiré lo prometo
La pregunta de la semana es:
¿Cual es tu tema de lectura favorito?