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leyendo los libros de Percy Jackson — capítulo 15

Hola a todos, me desaparecí por mucho tiempo y no tengo escusa que me libere de esta pero pude terminar un capitulo mas. Solo un detalle me salte el capitulo de "recibimos el consejo de un caniche" Realmente lo siento pero me di cuenta hasta que termine de escribir el capitulo en el que estoy y no quería dejarlos mas tiempo sin nada.Espero que lo disfruten. **************-¿Quién quiere leer? Cualquier persona cuyo nombre empiece con C-

-yo-Charles se levantó y tomo el libro

Me aboco a mi muerte**-leyó Charles**

-¡Oh, genial! -se quejó Poseidón-más problemas para mi hijo

-Percy-dijo Grover-Deja de poner títulos a los capítulos-

-Porque-pregunto el chico inocentemente

-porque- intervino Thalía-cada vez que leemos uno de los títulos de los capítulos no tienen sentido, son confusos y hacen que nos pongan nerviosos o asustados-

Pasamos dos días en el tren Amtrak, dirigiéndonos hacia el oeste a través de las colinas, sobre ríos, pasando ondas de granos color ámbar.

-Eso es extraño-dijeron muchos de los semidioses-

-no es que no me sienta aliviada- dijo Piper -pero ¿enserio pudieron pasar dos días sin algún ataque o algo por el estilo?-

-suena increíble verdad-dijo Grover

No fuimos atacados ni una vez, pero no me relajé.

-Bien -dijo Ares-. Si te relajas, aunque sea un momento, mueres.

-Sí que sabes aumentar el ánimo Ares-dijo Apolo

Sentí que estábamos viajando dentro de una vitrina, siendo observados por algo desde arriba y quizás desde abajo.

-Acostúmbrate -dijo Nico-. Siempre sucede igual.

Ese algo estaba esperando la oportunidad adecuada.

-eso ni lo dudes-dijo Clarisse

Traté de mantener un bajo perfil porque mi nombre y foto estaban esparcidos en las primeras páginas de varios periódicos de la Costa Este.

-por qué- Pregunto Apolo

-por si no te das cuenta hermanito- le dijo Artemisa-el chico acaba de volar un autobús-

-Hey-dijo apolo-ese autobús no volaba mi auto es el único que vuela-

El Treton Registres-News mostraba una foto tomada por un turista mientras yo me bajaba del autobús Greyhound. Tenía una mirada salvaje en mis ojos.

-en realidad no me veo así ¿verdad?- pregunto Percy

-emmmmmm- Fue la única respuesta

Mi espada era un borrón metálico en mis manos. Quizás había sido un bate de béisbol o un palo de lacrosse.

-Increíble como distorsiona la Niebla -dijo Piper. Jason asintió a su lado.

-Es incluso capaz de manipular tu mente -dijo el hijo de Júpiter.

La leyenda de la foto decía: Percy Jackson de doce años, se busca para ser interrogado por la desaparición de su madre en Long Island hace dos semanas,

-enserio  ¿hasta la policía te busca?- Pregunto Jason-tu amigo sí que tienes problemas con todo el mundo

-y que lo digas-

Se muestra aquí saliendo del autobús donde acosó varias pasajeras de edad madura.

-así que ahora eres tu quien el molesto- se quejó Hazel-es increíble como todo parece estar en tu contra-

-bienvenida a mi mundo-dijo Percy

El autobús explotó en una carretera al este de Nueva Jersey poco después que Jackson huyera de la escena. Basado en relatos de testigos visuales, la policía cree que el chico puede estar viajando con dos cómplices adolescentes.

-y nosotros somos sus cómplices- gritaron indignados Grover y Anabetth

Su padrastro, Gabe Ugliano, ha ofrecido recompensa por información que conduzca a su captura.

-Yo sí que voy a dar recompensa a quien me traiga la cabeza de ese tipo -gruñó Poseidón. Ares, Apolo y Hermes se pusieron de pie.

-¡enseguida vuelvo! -exclamaron los tres a la vez.

-saben que no podemos salir de aquí verdad- pregunto Artemisa

Los tres dioses la ignoraron e intentaron transportarse una luz dorada comenzó a rodearlos pero fallaron ya que inmediatamente empezaron a salir chispas y se desplomaron

-se los dije-dijo Artemisa como una niña que la ganaba una apuesta a su hermano- Mientras todos en la sala se reían

"No te preocupes," me dijo Anabetth. "La policía mortal nunca nos encontrará." Pero ella no sonaba segura.

Anabetth se sonrojo

El resto del día lo pasé alternativamente paseándome por el tren (porque me costaba mucho quedarme quieto)

-Normal -dijo Leo, mirando con simpatía a Percy.

O mirando por las ventanas. Una vez, divisé una familia de centauros galopando a través de un campo de trigo, los arcos listos, y cazaban el almuerzo.

Quirón sonrió, recordando a sus familiares.

El pequeño chico centauro, que tenía el tamaño de un poni de segundo grado, captó mi mirada y saludó.

-que tierno-dijo Afrodita y muchos de sus hijos

Miré a los otros pasajeros, pero nadie más lo había notado. Los pasajeros adultos todos tenían sus rostros enterrados en portátiles o revistas.

Deméter suspiró.

-Con la tecnología, pronta la Niebla no será necesaria-

En otra ocasión, hacia el atardecer, vi algo grande moviéndose a través de los bosques. Podría haber jurado que era un león,

-no lo creo-dijo Anabetth-digo a menos que sea en un zoológico  no hay leones en Norteamérica-

Pero esta cosa era del tamaño de una Hummer. Su pelaje dorado brillaba con la luz del atardecer. Luego saltó entre los árboles y desapareció.

-Lo viste antes -susurró Thalía.

-¿A qué se refieren? -preguntó Clarisse.

-Nada- respondió Thalía demasiado rápido

No pudimos conseguir plazas en los coches camas, así que dormimos en nuestros asientos.

-bueno algo es algo-suspiro Luke-al menos tienen un lugar para dormir-

Mi cuello se puso rígido. Traté de no babear durmiendo ya que Anabetth estaba sentada junto a mí.

-Awwww -arrulló Afrodita.

Grover siguió roncando y gimiendo y despertándome.

Una vez se dio vuelta y su pie falso cayó,

-Debes tener cuidado -le regañó Atenea-. Alguien te podría ver.

-¿La Niebla no funciona con los sátiros? -preguntó Leo.

-Por algún motivo, no -respondió Grover.

Annabeth y yo tuvimos que colocarlo de nuevo antes de que los otros pasajeros lo notaran.

-Gracias -dijo Grover a ambos.

"Así que," me preguntó Anabetth, una vez que hubimos reajustado las zapatillas de Grover. "¿

 -¿Ayuda en qué?- pregunto Leo

"¿Qué quieres decir?" "Cuando estabas dormido hace rato, murmuraste, 'No te ayudaré.' ¿Con quién soñabas?"

-Cronos -susurró Percy en voz baja.

Anabetth y Grover le miraron.

Yo estaba renuente a decir nada. Era la segunda vez que soñaba con la voz malvada de la fosa. Pero me molestaba tanto que finalmente le conté.

-Sabes que puedes confiar en nosotros- le dijeron Grover y Anabetth

Anabetth se quedó callada un largo rato. "Eso no suena como Hades.

-por fin alguien se da cuenta-exclamo el dios

Él siempre aparece en un trono negro, y nunca se ríe."

-¡Si me rio! -protestó el dios.

-pero muy rara vez-dijo Perséfone

-pero momento al menos me rio -

"Él ofreció mi madre como comercio. ¿Quién más podría haber hecho eso?"

-Eso es cierto -dijo Poseidón, mirando a su hermano con rencor.

"Supongo…si él quería decir, 'Ayúdame a levantar el inframundo.' Si él quería guerra con los Olímpicos. ¿Pero por qué pedirte que le lleves el rayo maestro si ya lo tiene?"

-Eso -dijo Apolo. Luke se puso tenso, aunque solo su padre lo notó.

-Tal vez él no lo tenga-sugirió Hazel

-pero en ese caso quien más podría tenerlo-pregunto Frank

-realmente no lo sé solo era una opción-

Sacudí mi cabeza, deseando saber la respuesta. Pensé en lo que Grover me había dicho, que las Furias en el autobús parecían estar buscando algo. ¿Dónde está? ¿Donde?

Muchos se quedaron pensativo al respecto todo el asunto parecía muy misterioso.

Quizás Grover sentía mis emociones. Resopló en medio de su sueño, murmuró algo sobre vegetales, y volteó su cabeza.

Algunos rieron, y Grover se sonrojo.

-cosas como esas si ayudan a animar el ambiente-sonrió Percy a su amigo

Anabetth reajustó su gorra de modo que cubriera sus cuernos. "Percy, no puedes comerciar con Hades. Lo sabes, ¿verdad? Él es falso, cruel y codicioso.

-¡Eh! - Protestó el dios-algunas veces me encuentro de buen humor-

-Lo siento -se disculpó Anabetth.

No me importa si sus Benévolas no fueron tan agresivos esta vez." "¿Está vez?" pregunté. "¿Quieres decir que te has encontrado con ellos antes?"

-Sí -respondieron Anabetth, Thalía, Luke y Grover.

Su mano se deslizó hasta su collar. Tocó una perla vidriada con la imagen de un pino, una de sus cuentas de arcilla de final del verano. "Solo digamos que no le guardo aprecio al señor de la muerte.

-lamentablemente no eres la única-dijo Hades -realmente que no haya tocado ser el dios de la muerte afecta mucho mi reputación

Puedes estar tentado a hacer un trato por tu mamá."

-Eso es cierto -dijo Nico, que a pesar de quería defender a su padre, el hijo de Hades sabía de lo que era capaz su padre.

"¿Qué harías si fuera tu papá?" "Eso es fácil," dijo ella. "Lo dejaría que se pudriera."

-¡Anabetth! -jadeo Atenea. Los dioses le dirigieron miradas atontadas.

Luke miró a Anabetth con pena, y Quirón con una mezcla de pena y decepción.

"¿Hablas en serio?"

-Antes sí -susurró Anabetth-. Ahora no estaría tan segura

Los ojos grises de Anabetth se fijaron en mí. Llevaba la misma expresión que tenía en el bosque del campamento, en el momento que dirigió su espada contra el perro del infierno. "Mi papá me odiaba desde que nací, Percy,"

-Eso no es cierto -susurró la hija de Atenea, notando como las lágrimas acudían a sus ojos.

Dijo ella. "Él nunca quiso un bebé. Cuando me tuvo, le pidió a Atenea que me llevara de regreso al Olimpo porque él estaba muy ocupado con su trabajo. Ella no estaba feliz con eso. Ella le dijo que los héroes debían ser criados por su padre mortal."

-Eso es cierto -dijo Hera. Los dioses que tenían hijos se miraron. A ellos les encantaría cuidar de sus hijos por ellos mismos. Pero no podía ser.

"Pero como…quiero decir, supongo que no naciste en un hospital…" "Aparecí en la entrada de mi padre, en una cuna dorada, cargada desde el Olimpo por el viendo del oeste.

-los nacimientos mestizos son un poco fuera de lo común-

Creerías que mi padre recordaría eso como un milagro, ¿no? Como, quizás haber tomado algunas fotos digitales o algo. Pero él siempre hablaba de mi llegada como si fuera la cosa más inconveniente que jamás le había sucedido. Cuando yo tenía cinco él se casó y se olvidó completamente de Atenea.

Anabetth bajó la vista. Por mucho que su padre intentase ocultarlo, jamás había olvidado a Atenea del todo.

Él obtuvo una vida mortal 'normal', y tuvo dos niños mortales 'normales', y trató de pretender que yo no existía. Me quedé viendo por la ventana del tren. La luces de una ciudad a punto de dormir. Quería hacer sentir mejor a Anabetth, pero no sabía cómo.

-Awwwwwww -arrullaron muchas chicas en especial las hijas de afrodita

"Mi mamá se casó con un tipo en verdad horrible," le dije.

-él era peor que horrible-dijo Grover

"Grover dijo que lo hizo para protegerme, para esconderme en la esencia de una familia humana. Quizás eso es lo que tu papá estaba pensando."

-No es eso -dijo Anabetth.

Anabetth siguió sacudiendo su collar. Estaba apretando el anillo de oro que colgaba del conjunto de cuentas. Se me ocurrió que el anillo quizás sería de su padre.

-Correcto -dijo Anabetth, sacando el collar de cuentas.

Me pregunté por qué lo usaba si lo odiaba tanto.

-Para recordar buenos momentos -susurró ella.

"Yo no le importaba," dijo ella. "Su esposa -mi madrastra- me trababa como a un fenómeno. Ella no me dejaba jugar con los niños.

-todo tiene que tener una explicación Anabetth-le dijo Atenea-estoy segura de que él te quería

Mi papá se puso de su****lado. Cuando algo peligroso sucedía- tú sabes, algo con monstruos- los dos me miraban con resentimiento, como, 'Como te atreves a poner nuestra familia en riesgo.' Finalmente agarré la señal. Yo no era querida. Hui."

Anabetth había empezado a llorar no quería recordar esos momentos no quería recordar las cosas malas del pasado tenía que enfocarse en el presente y los buenos momentos

"¿Cuándo años tenías?" "La misma edad de cuando empecé el campamento. Siete."

-Con siete -dijo Leo, sorprendido, él también había escapado un montos de veces desde que era niño pero el tenía un año más que ella

"Pero… no pudiste haber recorrido todo el camino al Campamento Mestizo sola."

-Tuvo ayuda -respondió Thalía, mientras Luke asentía.

"No, sola no. Atenea me cuidaba, me guiaba a la ayuda. Hice un par de amigos inesperados que se hicieron cargo de mi por un corto tiempo."

Luke y Thalía la miraron con cariño recordando a la pequeña niña

Quería preguntar qué sucedió, pero Anabetth parecía perdida en sus tristes recuerdos. Así que escuché el sonido de los ronquidos de Grover. Hacia el final de nuestro Segundo día en el tren, Junio 13, ocho días antes del solsticio de verano,

Algunos se miraron. Ocho días.

Pasamos a través de las colinas doradas y sobre el río Mississippi en San Luis. Anabetth estiró el cuello para ver el Arco de la puerta, que para mí lucía como una gran bolsa de compras pegada a la ciudad.

-¡Oh una bolsa de compras! -exclamó Afrodita-. Jamás se me había ocurrido que creativa idea porque no hacemos un enorme monumento con la forma de una bolsa de compras, no sería maravilloso

"Quiero hacer eso," susurró ella.

-¡Oh enserio me ayudarás come mi gran bolsa de compras querida!-exclamo Afrodita -

-bueno señorita en realidad yo me refería a…-

-¡Oh maravilloso! Necesitaremos un buen lugar para empezar y…-

-porque no mejor continuamos con la lectura-

"¿Qué?" pregunté. "Construir algo como eso. ¿Has visto el Partenón alguna vez, Percy?"

-Dado que no puede viajar en avión... no -respondió Will.

"Solo en fotos." "Algún día, voy a verlo en persona. Voy al construir el monumento a los dioses, más grande de todos. Algo que va a durar mil años."

-Estoy segura que lo lograrás-le sonrió Piper-

Me reí. "¿Tú? ¿Un arquitecto?"

-¿Algún problema? -cuestionó Atenea con los ojos entornados.

-Nada, señorita Atenea solo que, bueno… sabe que creo que la explicación bienes en el libro  -

No sé por qué pero lo encontré gracioso. La sola idea de que Anabetth se sentara tranquila y dibujara todo el día me hizo gracia.

-Ah te referidas a eso-suspiro Atenea -algunas veces era difícil recordar que aun con THDA y dislexia mis hijos pueden llegar a estar más tranquilos que otros mestizos-

Sus mejillas se sonrojaron. "Si, un arquitecto. Atenea espera que sus hijos creen cosas, no solo las destruyan, como cierto dios de los terremotos que podría mencionar.

-Hey eso dolió -dijo Poseidón

Observé el agua parda agitada del Mississippi debajo. "Lo siento," Anabetth dijo. "Eso fue malvado."

-Un poco -dijo Hazel.

"¿Podemos trabajar juntos un poco?" Supliqué. "Quiero decir, ¿no cooperaban Atenea y Poseidón?" Anabetth tuvo que pensar en ello. "Supongo… el carruaje," dijo ella tentativamente, "Mi madre lo inventó, pero Poseidón creó los caballos de las crestas de las olas. Así que tuvieron que trabajar juntos para completarlo."

-Y fue un magnífico trabajo -dijo Poseidón.

-Entonces, ¿por qué no cooperan  más? -preguntó Piper.

-Lo haría encantado -respondió el dios del mar-. Pero Atenea es demasiado orgullosa.

-Y tú eres demasiado irresponsable -replicó Atenea.

"Entonces, nosotros podemos cooperar también, ¿verdad?"

-Hacen un gran equipo -dijo Quirón. "Supongo," dijo ella al final.

-realmente si hacemos un buen equipo

Nos metimos en la estación del centro de Amtrak. El intercomunicador nos dijo que tendríamos una parada temporal de tres horas antes de partir hacia Denver. Grover se estiró. Antes de que estuviera completamente despierto, dijo, "Comida."

Las risas no se hicieron esperar, mientras el sátiro enrojecía.

"Vamos, niño cabra," dijo Anabetth. "Turismo." "¿Turismo?" "El Arco la puerta," dijo ella. "Esta podría ser mi única oportunidad se subir a la cima. ¿Vienen o no?" Grover y yo intercambiamos miradas. Quería decir no, pero me imagine que si Anabetth iría. No haríamos bien dejándola sola.

-Muy considerado sesos de alga-dijo Anabetth-pero sabes perfectamente que yo puedo cuidarme sola-

Grover se encogió de hombros. "Mientras haya un snack bar sin monstruos." El Arco estaba como a una milla de la estación del tren. A final del día las colas para entrar no eran tan largas. Hicimos nuestro camino hacia el museo****subterráneo, mirando vagones cubiertos y otra basura del siglo XVIII.

-¡No es basura! -protestaron Atenea y muchos de sus hijos

No era tan interesante, pero Anabetth seguía contándonos hechos interesantes acerca de cómo fue construido el arco, y Grover continuó pasándome caramelos de goma, así que yo estaba bien.

-no sé por qué hablo si ni siquiera me van a prestar atención- se quejó Anabetth

-por qué siempre estás hablando de algo aun si nadie te entiende- le dijo Percy

Seguí mirando alrededor, a las otras personas en la línea. "¿Hueles algo? Le murmuré a Grover. Él sacó su nariz de los caramelos de goma lo suficiente para oler. "Subterráneo," dijo con disgusto. "El aire del metro siempre huele a monstruos.

-Porque -pregunto Hazel curiosa

-normalmente por la contaminación y la enorme cantidad de gente que hay, también hay veces en las que ha habido monstruos anteriormente- contesto Grover

-o veces en las que en realidad hay algo- murmuro Anabetth

Probablemente no significa nada."

-Deberías fiarte de tus instintos -le advirtió Hestia.

Pero para mí algo se sentía mal. Tenía la sensación de que no deberíamos estar ahí. "Chicos," dije. "¿Conocen los símbolos de poder de los dioses?"

-es obvio que Anabetth se-respondió Luke

Anabetth estaba en el medio de una lectura sobre el equipo de construcción usado para construir el Arco, pero levantó la mirada. "¿Si?"

-se los dije-

"Bueno, Hade-" Grover se aclaró la garganta. "Estamos en un lugar público… quieres decir ¿nuestros amigos escaleras abajo?"

Algunos dioses rieron, y Hades se enfurruño.

-no creo que tenga mucha importancia-dijo Thalía-siempre hay personas hablando de cosas extrañas y más aún en el Metro, la gente normalmente ignora lo que los demás dicen y pueden pensar que estamos hablando de un videojuego o una película-

-sí, pero no está mal ser cuidadosos- contesto Grover

"Ummm, correcto," dije. "Nuestro amigo allá abajo. ¿No tiene él un sombrero como el de Anabetth?"

-Sí. Mi yelmo de la oscuridad -dijo el dios de los muertos, levantándolo.

"Te refieres al yelmo de la oscuridad," dijo Anabetth.

-exacto- dijo Hades… ¿sonriendo? Emocionado por la aparición de su yelmo

"Si, ese es su símbolo de poder. Lo vi junto a su asiento durante la reunión del consejo en el solsticio de invierno." "¿Estaba él ahí?" pregunté.

-Para una vez al año que me dejan estar aquí -refunfuño Hades.

Ella asintió. "Es el único momento en que se le permite visitar el Olimpo- el día más oscuro del año. Pero su yelmo es mucho más poderoso que mi gorra de invisibilidad, si lo que oído es verdad…"

-Lo es - dijo Hades

"Le permite convertirse en oscuridad," confirmó Grover. "Puede derretir las sombrar o atravesar las paredes. No puede ser tocado, o visto, u oído. Y puede irradiar un miedo tan intenso que puede volverte loco o detener tu corazón. ¿Por qué crees que todas la criaturas racionales le temen a la oscuridad?"

-Porqué Hades suele asustar a la gente -respondió Deméter.

-¡Me ABURRO! El inframundo a veces es muy solitario-se quejó Hades- además es una buena forma de entretenerme además aparte del miedo no causo demasiado daño-.

"Pero entonces… ¿cómo sabemos que él no está aquí ahora, observándonos?" pregunté- Anabetth y Grover intercambiaron miradas.

-No lo pueden saber pero a decir verdad no creo que en esos momentos pueda entretenerme vigilando a tres chavales-

"No lo sabemos," dijo Grover. "Gracias, eso me hace sentir mucho mejor," dije. "¿Queda algún caramelo de goma?"

-ya se me antojaron las gomitas- dijo Leo.

Casi me habían dominado los nervios cuando vi el pequeño ascensor por el que íbamos a subir al tope del Arco, y supe que estaba en problemas. Odio los espacios confinados. Me vuelven loco.

-porque-pregunto Anabetth

-porque me siento encerrado y que no puedo moverme y empiezo a sentir calor o que no puedo respirar y me dan ganas de gritar y salir corriendo si estoy ahí demasiado tiempo-

-Me pasa lo mismo -dijo Teseo.

-Eso es porque son mis hijos -explicó Poseidón-. Al mar no le gusta estar encerrado.

Nos metimos con esta señora gorda y su perro, un Chihuahua con un collar de imitación de diamantes. Me supuse que el perro era un Chihuahua lazarillo. Porque ninguno de los guardias dijo nada.

-y por qué razón los guardias no dirían nada si fuera un chihuahua lazarillo- pregunto Frank

-porque son de los perros más pequeños que hay y suelen causar pocos problemas- contesto Anabetth

-aunque este sí que causo problemas-murmuro Percy

Empezamos a subir, dentro del Arco. Nunca había estado en un ascensor que fuera en línea curva, y mi estómago no estaba muy feliz por eso. "¿Sin padres?" nos preguntó la señora gorda.

-Percy, se amable -le regaño Hestia- "señora gorda" suena un tanto irrespetuoso- Percy enrojeció y asintió

"Están abajo," le dijo Anabetth. "Miedo a las alturas."

-esa si es una excusa-sonrieron los hijos de Hermes

"Oh, pobres dulzuras." El Chihuahua gruñó. La mujer dijo. "Ahora, Ahora, hijito.

-¿Hijito? -preguntó Leo, riendo.

-Hay gente que enserio quiere a sus perros- comento Hazel

Compórtate." El perro tenía ojos brillantes como su dueña, inteligentes y viciosos. Yo dije. "Igito. ¿Es ese su nombre?" "No," me dijo la señora. Ella sonrió como si eso aclarara todo.

-Pues en realidad no aclara nada de nada- dijo Leo

En la cima del arco, la plataforma de observación me recordó a una lata de estaño con moqueta. Las filas de pequeñas ventanas daban a la ciudad en unlado y al río en la otra. La vista estaba bien, pero si hay algo que me guste menos que un espacio confinado, es un espacio confinado de seiscientos pies en el aire.

Thalía se puso pálida.

Estaba listo para irme bastante rápido.

-Yo también lo estaría- murmuro Thalía

Anabetth siguió hablando sobre los soportes estructurales, y de cómo ella habría hecho las ventanas más grandes, y diseñado una vista a través del piso. Ella probablemente podría haberse quedado allí arriba por horas, pero por suerte para mí el guardia del parque anunció que la plataforma de observación se cerraría en unos minutos.

Thalía suspiró, aliviada. No le gustaba ni oír hablar de alturas.

Dirigí a Grover y Anabetth hacia la salida,

-Un poco ansioso para salir, ¿no? -le preguntó Jason.

-Demasiado -reconoció Percy.

Llevándolos dentro del elevador, y estaba a punto de meterme cuando me di cuenta que ya había otros dos turistas adentro. No había espacio para mí.

-o no- se lamentó Piper

El guardia del parque dijo, "En el próximo" "Saldremos," dijo Anabetth. "Esperaremos contigo." Pero eso iba a enredar a todo mundo y tomaría más tiempo, así que dije, "No, está bien. Los veré abajo."

-Tendríamos que habernos quedado -refunfuño Anabetth.

Grover y Anabetth lucían nerviosos,

-Con tu mala suerte, seguro que te ibas a meter en líos -dijo Grover.

-Acertamos -añadió Anabetth.

Pero dejaron que la puerta del ascensor se deslizara y se cerrara. Ahora los únicos que quedaban en la plataforma de observación éramos yo, un niño pequeño con sus padres, el guardia del parque, y la señora gorda con su Chihuahua.

-son muy pocos no lo creen-dijo Jason nervioso ya que sentía que algo malo podría ocurrir

Le sonreí incómodo a la señora gorda. Su lengua bífida oscilaba entre sus dientes. Espera un minuto. ¿Lengua bífida?

-¿Qué? -exclamaron todos.

-Seguro que leíste bien- pregunto Clarisse

-si aquí lo dice - Su lengua bífida oscilaba entre sus dientes.

Antes de que pudiera decidir si en verdad había visto eso, su Chihuahua saltó y empezó a ládrame.

-ni siquiera los perros te quieren sesos de alga- dijo Thalía

"Ahora hijito" dijo la señora. "¿Parece este un buen momento? Tenemos todas estas buenas personas aquí." "¡Perrito!" dijo el niño pequeño. "¡Mira, un perrito!" Sus padres tiraron de él.

-Padres listos -dijo Hestia.

El Chihuahua me mostró sus dientes, la espuma goteaba de sus labios negros. "Bueno, hijo" la señora gorda suspiró. "Si tu insistes." Hielo comenzó a formarse en mi estómago. "Un, ¿Acaba de llamar al Chihuahua hijo?" "Querido, Quimera,"

-Quimera -susurró Poseidón, luego se giró hacia su hermano y exclamo -¡¿Has mandado a Equidna contra mi hijo?! -rugió el dios del mar.

-¡Aún no he hecho nada! -se defendió Zeus.

-Y más te vale no hacerlo -susurró la diosa del hogar.

Corrigió la señora gorda. "No un Chihuahua. Es fácil equivocarse."

-claro - suspiro Leo-en que se pueden parecer un pequeño chihuahua y una Quimera-

Ella enrolló sus mangas de mezclilla, revelando que la piel de sus brazos era escamosa y verde. Cuando sonrió, vi que sus dientes eran colmillos. Las pupilas de sus ojos eran rendijas, como las de los reptiles.

-si sin dos cosas muy similares de hecho- dijo Anabetth con sarcasmo.

El Chihuahua ladró más fuerte, y con cada ladrido, crecía. Primero al tamaño de un doberman, luego al de un león. El ladrido se convirtió en un rugido. El niño pequeño gritó. Sus padres tiraron de él hacia la salida. Directo hacia donde el guardia del parque estaba parado, quien se quedó allí, paralizado, mirando boquiabierto al monstruo.

-¿No se supone que la niebla debe evitar que ellos vean algo?-pregunto Malcom

-es posible que solo vean un animal peligroso o algo similar- sugirió Atenea

La Quimera era tan alto que su espalda rozaba el techo. Tenía la cabeza de un león con una melena cubierta de sangre, el cuerpo y las patas de una cabra gigante, y la cola de una serpiente, de diez metros de largo sobresaliendo mucho detrás de su dueño tras de él. El collar de perro aún colgaba de su cuello, y por el tamaño de la placa ahora era fácil de leer: QUIMERA-RABIOSO, ALIENTO DE FUEGO- VENENOSO- SI LO ENCUENTRA POR FAVOR LLAME A TÁRTARO- EXT.954

-¿Cómo ha podido leer eso en un momento como este? -preguntó Piper, confusa.

-Es Percy -respondió Thalía-

Percy se encogió los hombros- cuando estoy en peligro es cuando más logro distinguir los detalles-

Me di cuenta que ni siquiera había alargado la espada.

-Percy -gimieron algunos.

-Muy mal -le regaño Ares-. Tienes que ser más rápido, o acabarás muerto.

-Pero aún sigo vivo-se quejó el chico

Mis manos estaban entumecidas. Estaba a diez pies de la melena sangrante de la Quimera, y sabía que tan pronto me moviera, la criatura arremetería.

-Cierto -dijo Atenea-la mayoría de los animales o en este caso monstruos reacciona al movimiento, en especial si es un movimiento Amenazante-.

La señora serpiente hizo un ruido silbante que debió haber sido una risa. "Siéntete honrado, Percy Jackson, El señor Zeus rara vez me permite probar a un héroe con una de mis crías. Porque soy la madre de los monstruos, ¡la terrible Equidna!"

-Percy -gimió Anabetth. No me extrañaría que la mayoría de los monstruos te odien a partir de ese momento.

-lo odian por el simple hecho de ser el-dijo Thalía y al ver que muchos la quedaron mirando se defendió-¿Qué? Percy tiene un talento especial para enojar a monstruos, espíritus e incluso dioses-

-Cierto- coincidió Nico

Me la quedé mirando. Todo lo que pude pensar decir fue: "¿No es eso una especie de oso hormiguero?"

-¿enserio Percy? ¿Cómo te atreves a decir algo como eso en ese momento?- le dijo/grito Grover

-bueno al menos demostré que se algo sobre animales-se defendió el chico

-cierto-colaboro Piper-yo ni siquiera sabía que había un oso hormiguero llamado así-

Ella gritó, su cara de reptil de volvió marrón y verde de la rabia. "¡Odio cuando la gente dice eso! ¡Odio Australia! Llamar a ese animal ridículo después de mí. Por eso, Percy Jackson, ¡mi hijo te destruirá!"

-¡Yo no tengo la culpa que un oso hormiguero se llame como tú! -gritó Percy. Algunos le miraron, divertido-. ¿Qué? En su momento, no pude decírselo.

Algunos rieron.

La Quimera se precipitó, sus dientes de león rechinaron. Me las arreglé para saltar a un lado y esquivar su mordida. Terminé junto a la familia y el guardia del parque, que estaban todos gritando ahora, tratando de abrir las puertas de emergencia.

-que no se supone que deberían abrirse fácilmente-pregunto Frank-digo si es una emergencia debería ser fácil de escapar-

-esa es una de las muchas cosas que quiero mejorar de ese monumento cuando construya algo similar-dijo Anabetth

-más viene cuando lo reconstruyas- menciono Thalía - seguramente después de que Percy se encontrara ahí este monumento terminara destruido-

No podía permitir que los lastimaran.

Artemisa miro al chico con una sonrisa se preguntó si seguiría siendo así cuando creciera ya que normalmente los niños podían llegar a ser amable de pequeños pero se corrompían con la edad.

Desenvainé mi espada, corrí al otro lado de la plataforma, y grité. "¡Hey, Chihuahua!" La Quimera se dio vuelta más rápido de lo que yo pensé posible.

-No debes subestimar a tu enemigo -le advirtió Atenea.

Antes de poder balancear mi espada, abrió su boca, emitiendo un olor como a la barbacoa más grande del mundo, y lanzó una columna de fuego directamente hacia mí.

-Barbacoa- suspiraron algunos

Me tiré a través de la explosión. Las alfombras ardieron en llamas; el calor era tan intenso, que casi quemó mis cejas.

Leo empezó a reírse a carcajadas y algunos le miraron confusos al ver eso él dijo-imagínenselo sin cejas- cuando todos comprendieron igual se hallaban riendo a carcajadas

Donde había estado parado un momento antes había un agujero irregular a un lado del Arco, con metal derretido echando vapor por los bordes.

-vas a terminar arruinando el monumento-exclamo Atenta

-se los dije-advirtió Thalía de forma burlona

Genial, pensé. Acabamos de arruinar un monumento nacional.

-El primero de muchos -dijo Nico, casualmente.

-¡¿QUÉ?! -chilló Atenea preocupada, el chico empezaba a agradarle pero tendría que mantenerlo alejado de los monumentos nacionales.

Anaklusmosera ahora bronce brillante en mis manos, y mientras la Quimera se acercaba, fui a su cuello.

-Bien -dijeron algunos.

Eso fue mi error fatal.

Algunos se miraron, confusos.- ¿Qué? ¿Por qué?-

La hoja se precipitó contra el collar sin causar daño.

Muchos se palmearon la cabeza con frustración-hay no- suspiraron

Traté de recuperar mi equilibrio, pero la cola de serpiente se enrolló alrededor de mis tobillos y me quitó el equilibro, y la hoja salió volando de mi mano, dando vueltas por el agujero en el Arco hacia el río Mississippi.

-No -dijeron algunos, mirando a Percy con preocupación, solo para asegurarse de que él estaba allí.

Me la arreglé para levantarme, pero supe que estaba perdido. Estaba desarmado. Podía sentir el mortal veneno recorriendo mi pecho. Recordé a Chiron diciendo queAnaklusmossiempre volvería a mí, pero no había bolígrafo en mi bolsillo. Tal vez había caído muy lejos. Quizás solo volvería cuando estuviera en forma de bolígrafo.

-Siempre acabará volviendo -le dijo Poseidón-. Pero cuando más lejos este, más tarda en hacerlo.

No lo sabía, y no iba a vivir lo suficiente para averiguarlo. Retrocedí hacia el hoyo de la pared. La Quimera avanzó, gruñendo, humo salía de sus labios. La señora serpiente, Equidna, cacareó. "No hacen héroes como solían, ¿eh, hijo?"

-No -declaró Perseo, serio-. Los hacen mejores.

Los semidioses sonrieron ampliamente.

El monstruo rugió. No parecía tener apuro en acabar conmigo ahora que ya estaba vencido. Miré al guardia del parque y la familia. El pequeño niño estaba escondiéndose detrás de las piernas de su padre.

-Espero que le hayas dicho a Equidna que deje a los mortales en paz -le dijo Hera a su marido.

Seguramente se lo habré dicho -dijo Zeus pero en realidad estaba seguro de que se le había olvidado mencionarlo

Yo tenía que proteger a esta gente. No podía solo…morir. Traté de pensar, pero todo mi cuerpo estaba en llamas.

-eso no debe ser nada fácil- dijo Thalía

-yo  no lo pienso así- murmuro Leo

Mi cabeza se sentía mareada. No tenía espada. Estaban enfrentando un enorme monstruo con aliento de fuego y su madre. Y estaba asustado.

-No hay nada malo con tener miedo -dijo Perséfone.

No había lugar a donde ir, así que di un paso hacia el borde del hoyo, lejos muy lejos por debajo, el río brillaba.

Poseidón se puso a pensar por un momento no recordaba si antes alguno de sus hijos había sobrevivido a una caída así pero esta era posiblemente su mejor oportunidad de su hijo para seguir vivo.

Si muero, ¿se irán los monstruos? ¿Dejarán tranquilos a los humanos?

Zeus se removió incómodo cuando los dioses le miraron. Más le valía a su yo del futuro haberle dicho a Equidna que dejará en paz a los mortales.

-es posible dijo Poseidón al no oír respuesta de su hermano, pero prefiero que sigas vivo-

"Si eres hijo de Poseidón," susurró Echidna, "No le temerías al agua. Salta, Percy Jackson. Muéstrame que el agua no te hace daño. Salta y recupera tu espada. Prueba tu línea de sangre."

-podría sobrevivir-pregunto Hestia a su hermano

-no estaría tan seguro, pero es su mejor oportunidad -

Sí, claro, pensé. Había leído en alguna parte que saltar al agua desde un par de pisos era como saltar sobre asfalto sólido. Desde aquí, esparciría el impacto.

-Eso es cierto-dijo Atenea-pero debido a tu descendencia el resultado podría ser diferente-

La boca de la Quimera brillaba roja, enviando calor por otra explosión. "No tienes fe," me dijo Equidna. "No confías en los dioses. No puedo culparte, pequeño cobarde. Mejor que mueras ahora. Los dioses son desleales. El veneno está en tu corazón." **Ella tenía razón: yo iba a morir. Podía sentir mi respiración disminuyendo.**Nadie podía salvarme, ni siquiera los dioses.

-Confía más en nosotros -se quejó Hermes mientras Luke se removida incomodo

Me eché para atrás y miré el agua. Recordé el cálido resplandor de la sonrisa de mi padre cuando yo era un bebé. Él debe haberme visto. Él debe haberme visitado cuando yo estaba en mi cuna.

-Lo hice- sonrió Poseidón

**Recordé el tridente verde de remolino que apareció sobre mi cabeza la noche de captura la bandera, cuando Poseidón me reclamó como su hijo.**Pero este no era el mar. Este era el Mississippi, en el mero centro de Estado Unidos de América. No había ningún Dios del Mar aquí.

-Donde haya agua, yo podré ayudarte en lo que me sea posible-

"Muere, infiel," dijo Equidna con tono áspero, Y la Quimera envió una columna de humo hacia mi cara. "Padre ayúdame," rogué.

-Siempre, hijo, siempre -dijo Poseidón.

Me volteé y salté. Mi ropa en llamas, el veneno corriendo por mis venas, y yo me desplomé hacia el río.

-y este es el fin del capítulo- comento Bekendorf

-a quien le toca leer- pregunto Percy

**************Bien creo que eso es todo por el momento , me esforzare por terminar el resto de los capítulos pronto y no olviden comentar quejas, sugerencias, opiniones, consejos Lo que sea es bienvenido.Disfruten su día y por ultimo la pregunta:Después de haber leído los libros de Percy Jackson ¿que es lo que siempre cargan consigo?a) un bolígrafob) una gorrac) Un Cepillo azuld) Unas cuantas herramientas en los bolsillos****c) Alguna otra cosa (¿Cual?) Que pasen un lindo día y Nos leemos luego.