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Mi Dulce Obsesión — capítulo 4
Ha pasado una semana desde que vine a la vida de los Cullens.
Mi vida ha dado un giro inesperado, me siento tan a gusto de estar aquí en Forks con ellos. No es que odie ser una diosa y vivir en el Olimpo, también me encanta esa vida, pero a veces es bueno salirse de la rutina.
En casa me llevaba bien con todos los integrantes, Edward y Carlisle siempre estaban conmigo en el área de estudios, compartiendo conocimientos. Jasper y Emmett me ponían pruebas físicas bizarras que siempre ganaba. Esme y Bella se mantenían en la cocina haciéndonos de comer a Renesmee y a mí, yo también ayudaba con la cocina. Alice, Rosalie y Renesmee me usaban como su maniquí para peinarme, vestirme o maquillarme.
Pero ese día quise salir a caminar por el bosque para conocer los alrededores.
Renesmee me había dicho que volviera a casa temprano, al parecer su novio iba a venir y quería que yo lo conociera. Ella y yo hemos hecho un vínculo de amistad demasiado fuerte en esta semana.
Había caminado una hora en sentido lineal sin rumbo fijo y me encontré un gran árbol de las que sobresalían sus raíces, hice brotar del suelo un tapete de jacintos y hortensias azules, para luego acostarme sobre ellas. Estaba realmente cansada y deseaba recuperar fuerzas.
Lo malo de ser un dios y volver a usar la forma humana para venir a la Tierra, es que, si ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te transformas; te vuelves débil hasta que el alma se acondiciona a ese nuevo cuerpo. Es como un estado de vulnerabilidad extrema, a tal punto de que hasta un humano puede herirte de gravedad con facilidad.
"Maldito cuerpo humano que no soporta el cansancio" Dicho esto, me quedé profundamente dormida sobre las flores.
…………………………………………….
Oigo rugidos a mí alrededor, pero no quiero despertarme, estoy demasiado cómoda aquí. Los rugidos se hacen más potentes y no hay forma de ignorarlos.
Me levanto a regañadientes y maldiciendo al animal que no me deja descansar en paz.
Abrí mis ojos y veía el atardecer. Joder, Renesmee va a matarme, le prometí volver temprano. Me dispuse a pararme de la cama de flores, cuando escuché otro gruñido detrás de mí.
-¿Qué mierdas quieres?- Estaba molesta, volteé a ver qué animal era el que me estaba gruñendo. Quedé sorprendida al ver delante de mí a un gran lobo de color arena que me estaba mirando como si fuera a atacarme, pero luego de que posé mis ojos en él, su mirada cambió por completo; era como si me mirara a mí, pero a la vez estuviera mirando a la nada.
De repente sentí una conexión con ese lobo, no sabía explicar qué pasaba, nunca había experimentado esa sensación. Luego de unos segundos eternos, rompí la mirada con el Lobo y me fui a paso ligero hasta la casa de los Cullens, no podía exponerme a que el lobo me hiciera daño mientras fuera débil. Pero a la vez, algo me decía que ese lobo no me haría nada malo.
No quise pensar en nada más, hasta que llegué a la casa en medio del bosque.
SETH POV
Jake me dijo que lo acompañara a la casa de los Cullens a ver a Nessie, a quien no veía desde hace dos semanas por culpa de un compromiso al que debíamos asistir. No pude negarme a decirle que no, extrañaba a los vampiros Cullens.
-Jake, ¿a dónde vas?- Pregunté apenas vi que salía corriendo de su casa quitándose la ropa "puto pervertido, ¿acaso quiere que lo vea desnudo?"
-Me voy primero, Seth, no aguanto más sin ver a mi Nessie. ¡Nos vemos allá!- Gritó eso último antes de transformarse en lobo.
"La imprimación sí que hace a las personas muy idiotas" Bufé en mi mente. "espero no encontrar mi imprimación pronto y volverme así de idiota como Jake, Quil y Sam. Me gusta tener control de mí mismo"
De pronto sentí un olor distinto llegar a mis narices, era tan dulce como el olor de los vampiros, pero sin llegar a ser tan molesto como éste. Eso activó a mi lobo interior, al parecer un vampiro había entrado a nuestro territorio.
Me desvestí para convertirme en lobo y salí corriendo hasta donde el olor se concentraba más. Llegué a un claro y vi a una joven de no más de 20 años acostada sobre lo que parecía una cama de flores primaverales.
"Espera, Seth; sé inteligente. Estamos en pleno otoño, ¿cómo van a florecer flores primaverales en esta estación?"
Pero eso no me llamó tanto la atención, lo que me llamó la atención fue la mujer dormida. Ningún vampiro duerme, a excepción de Nessie; pero ella es medio vampiro. Tal vez ella sea medio vampira.
Su cabellera tan larga como la de Rapunzel y tan rubia como si de fibras de oro se tratase, caía sobre su cara y cuerpo; no podía ver su cara o su cuerpo bien, por culpa de su cabellera.
Comencé a gruñir, necesitaba saber quién era esa mujer y qué quería en territorio Quileute.
Se removió pero no se despertó, así que comencé a gruñirle cada vez más fuerte y me acerqué aún más a ella. La vi suspirar una vez y pararse de la cama de flores, gruñendo y maldiciendo a no sé qué. Me estaba dando la espalda pero desde esa posición se veía el cuerpazo bomba que tenía, era delgada pero tenía curvas tan sensuales que me perdía en ellas; y una tremenda retaguardia que me daban ganas de hacerle…
"Seth, concéntrate por tu tribu" Me dije a mi mismo.
Volví a gruñir y está vez ella volteó a donde estaba yo.
Grave error, ella me miró, muy grave error, nuestras miradas se encontraron y caí en la perdición. Una conexión me hizo no despegar mis ojos, mi mente y mi alma de ella.
Sentí como mi mundo, que antes era tan grande como el universo, pasaba a ser ella sola; mis sentimientos dejaban de ser míos a ser sus sentimientos; mi vida se unía con la de ella; la quería feliz, la quería toda para mí; quería protegerla de todos y de todo, encerrarla en una burbuja impermeable, donde yo pudiese ser la única persona que pueda pasar esa burbuja; quería que ella fuera mía y de nadie más.
"Imprimación" Fue lo único que pude pensar.
Pero ella misma rompió ese encanto, dejó de mirarme; se fue caminando rápido del lugar. Esa preciosa y ardiente mujer se fue de mi vista y me sentí vacío. Debía seguirla, iba a hacerlo.
"Seth, ¿estás ahí? Te dije que viniera a lo de los Cullens" La voz de Jacob impidió que siguiera a esa hermosa mujer. Suspiré, no podía hacer nada, debía seguir la voz del Alfa.
Corrí con rabia hasta la casa del bosque, antes de llegar a ella, me transformé en humano nuevamente y me vestí. Por alguna razón su olor se hacía intenso en esta parte del bosque, supuse que había tenido que conversar con algún Cullen antes de encontrármela, pues su olor era más sutil que cuando me la encontré en el bosque.
Entré sin tocar la puerta, directo a la sala donde estaba Renesmee y Jacob, los saludé.
-Oh, Seth, ¿vas a comer aquí?- Preguntó Esme entrando en la sala. La abracé.
-Sí, Esme. Si no es mucha molestia.
-Oh, no. Para nada. Ya me acostumbré a cocinarles a dos personas, no me molesta cocinarle a dos más- Jacob y yo nos quedamos mirando a Esme sin entender lo que decía. Ella sonrió, pero antes de que dijera algo más, alguien entró a la casa y de nuevo, ese olor dulce me inundó las fosas nasales.
-Volví, ¡Ness espero no llegar tarde!- Gritó una dulce voz cada vez más cerca de la sala.
"Oh no puede ser ella, no puede ser ella" Mi mente decía, mi corazón latía emocionado, estaba nervioso; en verdad quería que fuera esa mujer que me hizo perder el sentido de todo y a la vez encontrarle el sentido a todo.
Ahí fue cuando la vi entrar en la sala, esa preciosa muñeca entró en la sala de la casa de los Cullens.
-Volviste, Afrodita- Nessie Salió corriendo a donde estaba ella y la abrazó. Y mientras la abrazaba, nuestros ojos se volvieron a encontrar y la conexión que sentí por ella, se volvió a sentir.
Espero que les haya gustado niñas. No olviden comentar. Besos <3