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Historia 188526 — capítulo 7

Capítulo 7

Escape al bosque

—¿Por qué no puedo ir?—volvió a insistir.

—Porque eres muy insoportable—se burló Frank mientras esperaba a que terminara de guardar mis cosas en el bolso. Mi madre se encontraba en casa de uno de mis tíos junto a Marie, había tenido su permiso sin problema, al parecer, estar con su hermana la alegraba más de lo debido. En otra ocasión no lo hubiera permitido.

—Puedo quedarme callada, por favor—rogaba Hayley. Suspiré mirándola unos minutos, había decidido que Frank era el indicado para acompañarme a la montaña, ambos estábamos de acuerdo en que la chica no iría de ningún modo.

—Todos sabemos que eso es imposible y menos si se trata de ti.

—Gracias por tu ayuda, prima, te recuerdo que de no ser por mí, no tuvieras esta cita—noté cierto tono de enojo por su parte.

—Oh—escuché decir a Frank intentando animar la discusión.

—¿Cita? ¿Cuál cita? Sólo iré a acampar y ya. Además no lo conocí por ti.

—Golpe bajo.

—Frank—reproché mirándolo para que se callara de una vez. Levantó sus manos haciendo caso al fin, su sonrisa divertida no se borró de sus labios. Hayley se marchó molesta encerrándose en su habitación, cerré mi bolso al tener todo listo, al tomar mi celular para escribirle a mi madre que en minutos me iría, el de mi primo comenzó a sonar.

—Es Michael—dijo al revisar el mensaje—Viene en camino, pasará a recogernos en unos minutos.

—Bien, creo que estoy lista—volví a revisar mi bolso para asegurarme—¿Viene con los demás?

—No, sólo con Rick—contestó sin verme estando con sus ojos fijos en el celular, me sentí algo decepcionada, me hubiera gustado charlar con Eddie durante el camino—Pero él si irá, tranquila.

—¿A qué te refieres?—me tensé un poco sonrojándome. Guardé mi celular en uno de los bolsillos que tenía el bolso, oculté mi rostro con mi cabello para que no notara el tono rosa de mis mejillas.

—Tú sabes a lo que me refiero—sonrió con diversión ante de salir.

Michael había pasado en un auto no muy nuevo, lucía gastado además de usado, Hayley prefirió quedarse en su habitación incluso cuando su hermano se despedía, el chico que conducía me había saludado con una sonrisa pero el otro, Rick, parecía molesto por algo. Las ruedas se colocaron en marcha al junto a Frank en los asientos traseros.

—¿Por qué la cara larga?—quiso saber el muchacho a mi lado.

—Tonterías, sabes como es Rick—contestó Michael con un gruñido del chico que miraba por la ventana—Prefiere el aire libre más de lo necesario.

Frank se echó a reír pero en cambio mi expresión fue algo confusa. Sentí que muy en mi interior parecía indicarme que aquello quería decir algo. Estoy volviéndome loca.

—¿Es primera vez que vas a acampar, Crystal?—miré a Michael.

—Creo que no—ante mi confusión sonrió divertido.

Las casas, los autos y los pequeños edificios se quedaron atrás cuando el chico nos guiaba por un camino de tierra. Las ruedas se detuvieron al estar en medio del bosque, cuando Rick y Michael bajaron, Frank me había explicado que debíamos seguir a pie. Tomé mi bolso bajando del auto colgándolo en mi espalda, al acomodar mi cabello noté las tres personas que se habían unido. Una sonrisa apareció en mis labios al verlo.

—Viniste—miré a la chica que llevaba el cabello recogido.

—Había dicho que lo haría…

—Lo sé pero dudaba realmente de tu palabra—se encogió de hombros sonriendo apenas—¿Tienes todo lo necesario?—señaló mi bolso.

—Sí. ¿Cómo llegaron primero?

—Un amigo de Zoel nos trajo—dudé un poco sobre aquello. ¿Acaso Eddie prefería venir aparte y no con su amigo Michael? Levanté mis cejas ante un profundo suspiro.

—Hola, Crystal—al escucharle decir mi nombre no pude evitar sonreír de nuevo. Incluso Alina notó mi actitud—Si viniste.

—Claro que iba a venir—lo miré. Su cabello iba con cierto aire despeinado, sus ojos brillaron un poco—No pensé que llegarían en primer lugar.

—Fue algo imprevisto—se excusó restándole importancia—¿Lista para caminar?

—¿Michael dejará su auto aquí?—fijé mi vista en el vehículo, Frank charlaba con Rick, el amigo de Eddie, Zoe y el líder. Alina se acercó a ellos recordándoles que debían moverse de una vez.

—No le pasará nada, conocemos estos lugares.

—De acuerdo—lo seguí colocándome en marcha como los demás.

Unos débiles rayos de sol atravesaban las nubes grises tocando algunos rincones del bosque, le daba un aspecto perfecto, encantador y casi mágico. Saqué mi celular del bolso, subí a uno de los troncos caídos teniendo cuidado de no caerme ya que el manto verde que cubría la madera era resbaloso cuando se encontraba mojado por la lluvia, desde allí tomé una foto del lugar sin que los chicos salieran en ella. Sonreí al fascinarme más.

—¿Qué estás haciendo?—bajé la mirada notando a Eddie. Me veía divertido y curioso.

—Sólo tomaba una foto—me agaché un poco para bajar mejor. Los brazos del chico me sostuvieron por unos minutos antes de dejarme en el suelo—Gracias.

—¿Le tomabas una foto al bosque?—levantó una de sus cejas mientras retomábamos el camino con los demás que se encontraban a cierta distancia—Pensé que era el único raro en el grupo.

—¿Te burlarás de mí ahora?—subí mi vista a él unos segundos. Al guardar mi celular de nuevo, miré al frente manteniéndome a su lado—¿Cuánto tardaremos en llegar a esa montaña?

—Probablemente unas tres horas, llegaremos al anochecer—explicó—Nuestros padres suelen decir que hay criaturas nocturnas muy salvajes en este lugar…

—¿No es algo natural en este tipo de bosques?

—Cierto pero a lo que me refiero no es natural—me detuve mirándolo de forma acusadora—¿Qué?

—Si quieres asustarme puedo fingir que lo estoy para hacerte sentir mejor—bromeé.

—No es cosa de risa, hablo enserio, nada en Forks es normal.

Su voz fue segura pero no seria. Como si quisiera señalarme algo que no estaba viendo, algo que estaba pasando por alto. Seguía creyendo que Eddie sólo intentaba asustarme, preferí seguirle la corriente obligándome a no hacer ideas locas de sus palabras.