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Historia 188526 — capítulo 8

Capítulo 8

Extraño y distante

Todos parecían seguir un ritmo constante menos yo, estaba agotada de tanto caminar, Frank quizás estaba acostumbrado a realizar estas caminatas ya que no era primera vez que venía. Cuando finalmente llegamos a la parte media de la montaña la brisa golpeaba con fuerza pero podía ver el pueblo de Forks desde mi lugar. Eddie no me había mentido en eso.

Algunas luces de los pequeños edificios estaban encendidas, había oscurecido.

—¿Sorprendida?—miré a Zoel a mi lado. El mejor amigo de Eddie.

—Es una gran vista desde aquí—tuve que recoger mi cabello para que no me molestara en el rostro por el viento.

—Será mejor armar las tiendas y no perder tiempo—aconsejó alejándome un poco de la orilla. Todos estaban concentrados en lo que hacían, al acercarme a Frank para ayudarlo, el chico me detuvo.

—Deberías ayudar un poco a Alina.

—¿Alina? ¿Por qué?—al localizarla con la mirada la encontré atando los bordes al suelo—Está perfectamente.

—Crys, deberías dormir con ella—susurró volviendo su atención a la tienda sin construir.

—¿Por qué?

—Porque ambas son chicas—me crucé de brazos. ¿Enserio decía eso? Al verme sonrió un poco levantándose—Es raro que dos primos duerman juntos.

—Eres muy gracioso, primo—me burlé—Ni siquiera dormiremos juntos, tú tienes tu saco para dormir y yo tengo el mío. No seas tonto—intenté acercarme pero tomó mi muñeca deteniéndome—Vamos, Frank, ¿Te preocupa más lo que piensen los demás?—susurré.

—¿Sucede algo?—Eddie intervino teniendo sus ojos fijos en el suave agarre de mi primo. Frank me soltó suspirando.

—No, sólo le decía a Crystal que debe dormir con Alina, es todo.

—Y realmente no creo que ella quiera dormir…

—Oh, sí, ya lo sabe—me sorprendí mirándolo. ¿Por qué sentía que algo raro pasaba aquí?

—De acuerdo—dije extrañada alejándome de ellos. Tal como esperaba, la chica estaba enterada de la conversación.

Desperté cuando todo se encontraba oscuro, demasiado para mi gusto, no recordaba el momento en que me quedé dormida. Quizás uno de los chicos me trajo aquí, la tienda apenas se movía, el viento no era tan fuerte, miré a mi lado encontrando a una Alina profundamente dormida. Suspiré levantándome quedando sentada en mi saco de dormir, solté mi cabello volviendo a recogerlo pero me detuve al escuchar voces.

Con cuidado me acerqué a la entrada de la tienda mirando a través de la apertura. Me sorprendí un poco al ver a mi primo despierto junto a Rick.

—No puedo creer que sigas siendo lento—se burló manteniendo un tono bajo.

—Los chicos pueden esperar—contestó Frank que salía de su tienda colocándose una camiseta. Noté que aquella ropa no era la misma que tenía ayer, ¿Qué estaba haciendo?

Observé las demás tiendas, estaban abiertas, ¿Dónde estaban los demás?

—Típica excusa de los nuevos—rodeó los ojos cruzándose de brazos. Tuve que ocultarme en cuanto sus ojos fueron a la tienda donde me encontraba, Alina seguía dormida. ¿Acaso debía despertarla?—¿Crees que sea buena idea con ella aquí?

—Vamos, Rick, no es primera vez que hacemos esto—preferí quedarme escondida. Temía que uno de los dos pudiera verme—¿Estás listo?

—Eso te lo digo a ti.

Escuché los pasos alejarse, al asegurarme de estar sola salí de la tienda revisando las demás, tenía razón, estaban vacías, ¿Dónde estaban los demás? Alina parecía muy cómoda con sus sueños, quizás no debería llamarla, podría querer matarme o me tomaría por loca. Recordé que Frank había traído una linterna, al revisar su bolso encontré la ropa que traía ayer, ¿Por qué se había cambiado?

Ante de colocarme en movimiento me aseguré de abrigarme con mi sudadera, el bosque parecía ansioso de que me adentrara en el. ¿A dónde se suponía que debía ir? Respiré profundo arriesgándome sin pensarlo dos veces. Quería saber lo que mi primo y esos chicos estaban haciendo, ¿Acaso Eddie formaba parte de esto también?