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Historia 188742 — capítulo 12

rnrnIf TomorrowrnNever Comes/ Si el mañana nunca llega.

rnrn

rnrnSe mira al espejo. Una castaña dernbuen aspecto y rostro tranquilo le devuelve la mirada. La buena noche de sueñornque tuvo ayer hizo milagros en ella. Se siente tan bien y con tal energía quernmuy temprano ya estaba levantada preparando el desayuno. Ginny, un par de horasrnmás tarde, la alcanzo en el comedor dónde ya estaban un par de humeantes yrndeliciosos platos en la mesa.

rnrn--¡Buenos días!—saluda Hermione arnsu compañera, sirviendo jugo de naranja en un vaso que luego coloca junto a surnplato.

rnrn--Muy buenos, por lo quernveo—responde ésta, se despereza un poco y luego toma asiento—luces mejor.

rnrn--Me siento mejor—confirma--¿jugo?

rnrn--Prefiero leche. Tengo una acidezrnhorrible y éste bebé no dejó de moverse anoche—se acaricia el vientre con cararnde molestia.

rnrn--Por cierto, ¿Qué tal te hasrnsentido en estos días? Casi no tenemos tiempo de platicar—lamenta ella.

rnrn--Supongo que bien, si quitas larnhinchazón de pies, el dolor de espalda, de cabeza y las patadas—habla mientrasrnHermione sirve su leche.

rnrn--¿Te duele la cabeza? No es muyrnnormal. ¿Le comentaste a la ginecóloga de eso?—pregunta extrañada.

rnrn--No, bueno, es que viene yrnva—demerita Ginny—seguro no es nada.

rnrn--Seguro que no, pero quiero irrncontigo el próximo sábado, ¿está bien?

rnrn--Por supuesto que sí, me gustarncuando pasamos tiempo juntas.

rnrnEn ello tiene razón, con el trabajornde Hermione y sus cosas de la escuela, aunado al embarazo de Ginny, ambas sernhan distanciado un poco. Normalmente solo tienen los domingos, y Hermionernprefiere descansar en casa. Ha tratado de abarcar tanto para ayudar a Ginny,rnque se le está olvidando la Ginny misma.

rnrn--Tenemos que salir más—sugiere larncastaña—antes de que no tengas tiempo más que para cambiar pañales.

rnrnDesayunan animadas, la pelirrojarncuenta acerca de las cosas que pasan en el edificio, ella habla sobre susrnavasallantes tardes con los niños en la biblioteca. Media hora después Hermionernse apresura a salir rumbo a  la escuela.rnSe despide de su amiga, prometiendo hacer todo lo posible por llegar temprano.

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rnrnSu día en la escuela resultornajetreado, ya de antemano sabía que las cosas se ponen como locas cuando sernacerca la graduación. Con todos los preparativos y las expectativas dernenfrentarse a la prueba final para titularse, sus compañeros  parecían ahogarse de nervios. Hasta Nevillernestaba actuando más raro de lo normal. 

rnrnMás sin embargo, Hermione, quernestaba por demás acostumbrada a lidiar con las presiones,  solo quería terminar ya con todo aquello,rnponerse a trabajar como abogada lo más pronto posible y poder mejorar la calidadrnde vida de Ginny y su bebé. De más era decir que ya estaba convencida que Harryrnnunca aparecería.

rnrnHacía las dos de la tarde, yrnentrando a su última clase con el profesor Lupin, comenzó a sentir esa "cosa"rnen la boca de estómago, lo que ya era por demás preocupante. Estaba poniendornmás que nunca toda su atención en clase porque había desarrollado la tendencia derndistraerse mirando al reloj marcar cada segundo con pesada lentitud. Y seguíarnnegándose a sí misma que la razón de aquella costumbre repetida cada viernes enrnla última clase, no tenía nada que ver con el muchacho que la esperaba en unarnbanca a  las afueras de la universidad.rnNo señor, para nada.

rnrnNi tampoco que al sonar el timbre,rnfuera la primera en salir. Ni tampoco que caminara hasta la parada de autobúsrnsintiendo que flotaba, más aun con sus ojos sobre ella, como ahora. Claro quernno.

rnrn--¿Qué crees? Tengo algo pararnti—dice a manera de saludo.

rnrn--¿Qué es?—era increíble quernlograra disimular tan bien ese sentir, haciendo que de su boca saliera su voz normal.

rnrn--Chocolate-vainilla—responde conrndos botecillo de nieve y cucharas—tu favorito.

rnrn--Gracias—y no contiene la sonrisarnpor el detalle.

rnrn--¿Cómo va todo?—pregunta Ron,rndestapando su bote de helado.

rnrn--Normal. Pies hinchados, cansanciorny mucha hambre—contesta haciendo lo propio con su nieve—yo también tengo algornpara ti.

rnrnRevuelve cosas en su mochila, sacarnun libro de reglamentación y leyes y comienza a hojearlo.

rnrn--¡Oh no! ¿Vas a leerme? Porquernlectura por helado no es un trato justo—exclama el joven, haciendo que ellarnponga cara de "¿en serio?"

rnrn--Por favor, como si quisierarninvertir mi tiempo en algo tan poco productivo—dice, y después de pasar variasrnpáginas saca de en medio una fotografía—Esta es una de mis favoritas.

rnrnSe la entrega y la observan por unrnrato los dos. Es Ginny, sentada en el sillón con los pies extendidos y apoyadarnen un almohadón. Le gusta esa foto porque ella sostiene su vientre y tiene esernbrillo en los ojos. Está mirando atreves de la ventana junto a ella y la luz dernla tarde cae en ángulo perfecto contra la lente de la cámara.

rnrn--¿Tú la tomaste? Esrnperfecta—comenta Ron.

rnrn--Pues tu hermana es fotogénica,rnasí que ¿Qué más puedo decir?

rnrnRon parece pensar en algo y cuandornhabla suena ansioso.

rnrn--Cuéntame que pasabarnahí—pide—cuando tomaste la foto.

rnrnElla se recarga completamente en elrnrespaldo de la banca y hace memoria.

rnrn--Era martes. Llegue temprano delrntrabajo y al abrir la puerta de departamento la encontré allí. Estaba pensandorntan abstraída que ni siquiera me noto, y yo solo tome la cámara y… bueno, virnpor la mirilla y… supe que era de esos momentos perfectos. Incluso antes dernrevelar la foto.

rnrn--¿Cuándo crees que puedarnverla?—pregunta él de repente.

rnrn--Sigue sin hacer comentarios sobrerneso—es lo único que puede decir—pero estoy segura que en cuanto nazca el bebé,rntodo el coraje se le pasara. No se negara a que la veas, ni al bebé.

rnrn--Eso espero—y se lleva unarncucharada de nieve a la boca—la extraño.

rnrn--Ginny es de esas personasrnimposibles de no echar menos—concuerda.

rnrn--Sí, sé a qué te refieres—agregarncon su entera atención  puesta en ella.

rnrnMás veces de las que quisiera,rntiene ese impulso de quedarse allí para siempre. De no subirse al autobús quernya se aproxima, que la llevara lejos de éste chico y la devolver a la realidad.rnDe pasar por alto ese primer impulso de salir huyendo.

rnrn--Nos vemos el próximo viernes—serndespide—y gracias otra vez por el helado.

rnrn--No es nada. Hasta luego.

rnrnY lo que se limita a hacer, igualrnque siempre, es abordar dejándole una sonrisa antes de partir, devuelta a larntierra de la negación.

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rnrnA las 7 pm en punto, como lornprometió, está llegando de su turno en la biblioteca. Encontrando como derncostumbre a Neville con Ginny. Los saluda sin poder disimular ni un poco elrnbuen humor que esos días le dejan. Pero que conste que no tiene que ver nadarncon Ron.

rnrn--Hola chicos—saluda, quitándose elrnabrigo. Afuera están empezando las noches frescas.

rnrn--Hola Hermione—saludarnNeville--¿Cómo va la biblioteca?

rnrn--De maravilla—contesta--¿Qué hayrnpara cenar?

rnrn--Mi querido Neville preparo unarnpasta deliciosa—responde la pelirroja—creo que ya comí como tres porciones.

rnrn--No lo dudo—asegura ella divertidarnsirviéndose un platillo—Está mal acostumbrándonos

rnrn--No es molestia para mí. Vivo solorny no tengo familia por aquí, así que me gusta tener con quien hablar.

rnrn--Y a nosotros nos gusta tenerte—lerndice Ginny con cariño—no tienes que estar solo.

rnrnNeville sonríe tímidamente.

rnrn--Mm… esta delicioso—dice Hermionernen el primer bocado.

rnrn--Te lo dije—repite Ginny.

rnrn--Qué bueno que les gustó—agregarnfeliz el chico.

rnrnHermione continua comiendo gustosa,rny en algún punto vienen a su mente los recuerdos de hoy. El helado de chocolaterny vainilla. Los labios de Ron comiéndolo. Las manos de Ron sosteniendo la fotornde Ginny. Los ojos de Ron mirándola.

rnrn--De verdad que te encanta, ¿no?

rnrn--¿Qué?—se sobresalta, tanto que surnvoz sale un par de decibeles más alta de lo natural.

rnrn--Que de verdad te encanta larncena—aclara Ginny, con esa mirada quisquillosa y mordaz que usa cuando surndetector acaba de descubrir algo—sobre todo siendo VIERNES.

rnrnCasi se atraganta y abre mucho losrnojos, pero se recupera para actuar lo más natural posible.

rnrn--Si, pues… esta… muy rica—y sernescuda engullendo otro bocado.

rnrnSe pregunta que acaba de pasar, comornes que Ginny podría saberlo.

rnrn--Es tarde, y no vivo muy cerca,rnasí que mejor las dejo chicas—se despide Neville.

rnrn--Claro, gracias por la cena—lorndespide la pelirroja.

rnrn--Ve con cuidado Neville—recomiendarnla castaña levantándose para  despedirlornen la puerta.

rnrnEn el último instante, Nevillernparece querer decir algo más, pero solo esboza una media sonrisa y se marcha.rnHermione cierra la puerta.

rnrn--Ginebra, ¿Qué rayos fue eso?

rnrn--Nada—contesta de lo más casual.

rnrn--Más te vale que lo escupas ahorarnmismo—exige firme Hermione.

rnrn Es innegable que su amiga sabe, pero ¿Quérntanto sabe?

rnrn--Está bien lo escupiré—admite, serninclina un poco sobre la mesa acercándose más a la castaña—Dime quién es elrnchico con el que te ves todos los viernes.

rnrnCon toda su voluntad se contiene pararnno abrir la boca de la impresión. Cuando rnGinny Weasley enciende su detector, no hay nada oculto para ella.

rnrn--Pero… de que… como…

rnrn--No lo confirmes tanto—ríe

rnrn--Pues no es verdad -exclamarnfingiendo indignación. Al menos tiene que intentarlo.

rnrn--¿Vas a negarlo? ¿Enrnserio?—cuestiona, sin poder creerlo--¿Vas a intentar mentirme?

rnrnHermione duda por un segundo, Ginnyrntiene razón. Es más que imposible ocultarle algo una vez que ya lo detecto.

rnrn--Lo negare porque es verdad lo querndigo.

rnrn--De acuerdo si así lo quieres—amenaza—Dilornmirándome directo a los ojos.

rnrnYa puede irse dado por vencida. Aunrnasí, la mira fijamente. Tratando de ordenarle normalidad a todo su cuerpo.

rnrn--No estoy viendo a ningúnrnchico—repite tratando de sonar firme.

rnrnGinny analiza cada palabra. Tiene losrnojos entrecerrados. Respira pausadamente.

rnrn--Mentirosa—dictamina triunfal.

rnrnHermione se lleva amas manos a larncara.

rnrn--¡No puedo creerlo HermionernGranger! ¡Estas saliendo con alguien y no me lo dijiste!

rnrn--No estoy… saliendo. Es solo…pasarrnun rato—lo acepta, con la esperanza de que sea suficiente. Ginny no puede saberrna quién está viendo a sus espaldas.

rnrn--Sabía que aquí había algornraro—confiesa—lo supe desde hace mucho tiempo.

rnrn--Y si así fue ¿porque hasta ahorarnme lo dices?—replica ella.

rnrn--Ya sabía que había algo raro,rnpero desde hace algún tiempo a la fecha pude verlo con claridad.

rnrn--¿Y que ves con tantarnclaridad?—pregunta irritada.

rnrn--Las señales. Debo admitir que elrnembarazo me distrajo un poco pero ya son demasiado obvias amiga—asegura.

rnrn--¿De qué hablas?

rnrn--Hablo de…--se acomoda en larnsilla—la distracción repentina, de la mirada soñadora, de la cara de tonta.

rnrn--Ve al grano—ruega, temiendornconfirmar sus temores.

rnrnGinny se toma su tiempo pararnsonreír.

rnrn--Estás enamorada.

rnrnAlgo pesado la cubre, casi puedernjurar que lo siete sobre sus hombros. Amor. Las patrañas del amor. Y se ira arnla tumba negándolo, porque nada de esto le puede estar pasando.

rnrn--Me voy a dormir—es lo que sale dernsu boca a manera de escudo.

rnrn--Hermione—llama su amiga—No hayrnnada de malo con ello.

rnrnSe detiene y da la vuelta antes dernllegar a la puerta de la habitación.

rnrn--Hay todo mal con ello—y amaga conrnirse.

rnrn--Negarlo no cambia nada.

rnrn--Negarlo cambia todo—debate—nadarnes completamente real hasta que se acepta.

rnrnAbre a puerta y antes de cerrarlarnsentencia

rnrn--¡Y yo no lo acepto!

rnrnGinny, perpleja pero segura de surndescubrimiento, suspira profundamente.


rnrn--¿Algún día volverás a hablarme?rnPorque el enojarte conmigo por decir la verdad es sinceramente ridículo. ¡Yornsoy a la que le ocultaste tu relación! Deberías ser yo la ofendida.

rnrnUna pelirroja le habla calmadamenternmientras desayunan. Hermione sigue renuente a escucharla, por mucho que separnque la pelirroja tiene razón.

rnrn--No estoy enojada. Solo te evitornpor unos días—aclara—y por última vez, no es una relación, es algo sinrnimportancia por eso no te conté

rnrn--¿Y el que me vites deberíarnhacerme sentir mejor?

rnrn--Pues sí. Significa que llegado elrnmomento te hablare otra vez.

rnrn--¿Y ese momento es pronto? ¿Enrnotra semana? ¿El mes próximo? ¿El siguiente año?—trata de adivinar.

rnrn--No lo sé.

rnrn--Solo toma en cuenta que soy unarnembarazada, me duelen los pies y todo el tiempo estoy cansada, necesito muchorncariño y que me cuiden y…

rnrn--¿Acaso estasrnchantajeándome?—trata de no ceder, pero termina angulando los labios en una ligerarnsonrisa. Ginny a veces es irresistible.

rnrn--¿Yo? ¡No!—falsamente se ofende—Turnsobrino lo hace—termina, señalando su vientre.

rnrnHermione mueve la cabeza de un ladorna otro. Dos días evitando a Ginny ha sido suficiente para darse cuenta que nornpuede vivir así. Y está bien, porque aunque pudiera, no quiere vivir así.

rnrn Termina su comida y tomar su mochila. Antes dernsalir le da un beso rápido a Ginny en la frente

rnrn--¿Esto significa que estamos bien?

--¿Acaso tengo otra opción?—le susurra sonriendo, y ella devuelve el gesto—Eres una manipuladora Ginny Weasley.


rnrnEn el trascurso del día realizo unrnexamen oral, una exposición en clase, un par de trámites en servicios escolaresrny un reporte minucioso. Al finalizar su pesado día en el colegio, se dirigiórncomo todos los días a tomar el transporte hasta la biblioteca, donde tenía querncomenzar su turno a las 4 de la tarde.

rnrnCruzo el largo corredor principal,rnatravesó el jardín y camino hasta la banca de la acera más cercana.

rnrnSu sorpresarnno pudo ser más grande al encontrar a  Ron esperándola. Y el efecto es inmediato. Larndebilidad en las rodillas, el impulso de sonreír hasta que los músculos de surncara ya no den de sí, la barrera invisible entre el mundo y el par de jóvenes.rnEl efecto Ronald que tanto lucha para erradicar.

rnrn --¿Qué haces aquí?—pregunta apenas llegasrnhasta donde esta él— ¿Vas a acosarme también los Lunes?—bromea.

rnrn--Esornquisieras, ¿no?—sigue Ron el juego sonriente.

rnrn--No, ternrecuerdo que tenemos un acuerdo, "señor soy un hombre de palabra"

rnrn--Y lo soy,rnpero no mencione nada de los Lunes—dice astuto.

rnrnHermione sernpermite sonreír con ganas, pero enseguida sabe que hay algo diferente. Lo noternen su mirada, en la forma en que su sonrisa parece titubeante.

rnrn --En serio, ¿Qué haces aquí?—le cuestiona másrnseria.

rnrn--Tenía quernpreguntarte algo—es todo lo que dice.

rnrnElla esperarnuna explicación inmediata pero él parece indeciso, como si sopesararninternamente que hacer. Lo que hace que ella comience a ponerse nerviosa.

rnrn--¿Y quérnes?

rnrn--Es… elrnviernes por la noche recibí un correo de la escuela Julliart.

rnrn--¿Larnacademia de música Julliart?

rnrn --Sí, me ofrecen una beca para unrninternado—cuenta sin poder contener la emoción—Había aplicado hace un par dernaños, pero nunca recibí respuesta. Hace unos días uno de los directivos dernJulliart vino al restaurante  donderntrabajo y me vio tocar, así que… bueno me imagino que de alguna manera lornconvencí.

rnrnLa manerarntorpe de explicarse con las manos, el constante tragar saliva, la emoción… porrnlo visto es uno de sus más grandes sueños. ¿Y cómo no? Es el sueño de todornmúsico.

rnrn--¿Ternimaginas? Podrías tocar el piano con la filarmónica. Si me preparo lornsuficiente, claro.

rnrnVerlo tanrnilusionado le hace sentirse bien. Le llena de la misma emoción. Y sin embargo,rnsiente que algo aún no está bien.

rnrn--¡Es fantásticornRon!—le apoya—Juilliart es una de las mejores escuelas de música del mundo.

rnrnDe prontornalgo se hace pequeño en sus ojos, y la sonrisa titubea una vez más.

rnrn--Lo sé—sernlimita a decir, mucho menos eufórico que antes.

rnrnHermione sernqueda a un segundo de cuestionarle su repentina falta de entusiasmo, a unrnsegundo. Porque de repente la respuesta llega como una bofetada en la cara.

rnrn--Juilliartrnes una de las mejores escuelas del mundo—repite, esta vez con palabras huecas—yrnestá en Nueva York, Estados Unidos. Muy lejos de aquí…

rnrnEs similarrnentonces a un globo pinchado, es como si estuviera desinflándose lentamente.rnJura que casi puede oír el ruido del aire saliendo de su sorprendido cuerpo.

rnrn--Lornsé—repite él, más sombrío que antes.

rnrn--Así que…rnesto es todo—logra articular—estas aquí para… despedirte.

rnrn--Yo…--vuelve  a dudar—Lo he pensado todo el fin de semana.rnMis padres no me necesitan aquí, de hecho se pusieron felices cuando se losrndije. Mis hermanos ya siguieran su camino también. Incluso Ginny no mernnecesita.

rnrnElla tienernel impulso de rebatir esa última idea, pero en el fondo, sabe que es verdad.rnGinny ni siquiera ha querido verlo, ¿Cómo va a necesitarlo?

rnrn--Ella te tiene a ti—prosigue—así que,rnaparentemente, todo está predispuesto a que me vaya. Mi vuelo saldría hoyrnmismo, en unas 3 horas. Por eso quería verte.

rnrnNo sabe que más decir, no sabe quernmás hacer. Es verdad, todo lo que dice, y sin embargo siente una negatividadrnsobrecogida a que se marche.

rnrn --Pues… bueno… Todo es lo que dices esrnrazonable ¿qué más puedo decirte?

rnrnEntonces así es cómo terminara. Conrncuatro meses de verlo cada viernes a la salida del colegio. Con una despedidarnen la banca de la parada de autobús.

rnrn rn--Puedes contestarme algo—indica Ron—con la verdad absoluta.

rnrnSus cuerpos se tensan como nunca antes.rnLa expectativa cruza entre los dos.

rnrn--¿Hay otra razón para quedarme?—yrnsu voz es firme, segura—Te pregunto a ti, Hermione… ¿hay una razón… que no estérnconsiderando… para quedarme?

rnrn rnAnte sus ojos está el mundo perfecto. Donde todos los días podrían serrnviernes, y podría permitirse perder un poco la cabeza. Donde se dejaría llevarrnpor esa cosa que siente a veces en el estómago, y pasaría tardes enteras en esarnbanca, con este chico. Y Ginny terminaría aceptándolo, y reconciliándose. Dondernpodría creer de nuevo en todo eso que dejo de creer cuando niña. Sería el mundornperfecto. Es tomarlo o dejarlo. Cualquiera debería tomarlo.

rnrnDiez segundos… veinte… treinta… yrnsucede.

rnrnEl mundo no es perfecto, y lasrnpersonas no siempre hacen lo que deberían.

rnrn--No.

rnrnEs la sentencia. Se siente así.

rnrn--No, ninguna. Debes irte—dicernausente, obligando a las palabras a salir—Es verdad, nada te detiene y es turnsueño, así que… Debes ir.

rnrnRon la observa a medio metro conrntanto detenimiento, que ella fácilmente podría contar las diminutas pecas de surnrostro, o definir la forma exacta de sus labios. Sin prisa.

rnrn--Si me voy quizá no pueda regresarrnhasta dentro de todo un año, hasta que tenga vacaciones más extensas—agregarntodavía mirándola.

rnrn--Todo estará bien aquí, no ternpreocupes—responde en seco—Te mantendré informado cuando nazca el bebé.

rnrn--Ya sé que todo estará bien aquí,rnno es eso lo que me preocupa—defiende.

rnrn--No te puedes quedar.

rnrn--Claro que sí, solo…

rnrn--¡No puedes!—le interrumpe,rnperdiendo la voz autómata que hubiera preferido conservar—No puedes dejar irrnesto. Es la oportunidad de una vida, nunca se repetirá.

rnrnEs precisamente lo que a ella lernestá diciendo la parte inconsciente de su cerebro, la parte que tanto sernesfuerza en ignorar ahora mismo.

rnrn--Bien—habla él luego de unrnrato—entonces supongo… que estoy aquí para despedirme—sentencia.

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rnrnUna brisa fresca recorre susrncuerpos, porque el invierno está cada vez más cerca.

rnrn--Adiós Hermione.

rnrnY las copas de la aboles se mecenrncon tal ritmo que los rayos de sol filtrados a través de ellos describen unrnvaivén de luz y sombra sobre la acera.

rnrn--Adiós Ron.

rnrn

rnrnSe convierten en una postal pararncualquiera, parados uno frente al otro, enmarcados por la combinación dernnaturaleza y urbanidad. Diciéndose tantas cosas con la mirada y callándolas conrnlos labios. Remplazándolas para dar el adiós que tanto los hará sufrir en elrnfuturo.

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rnrnRon se aleja dando unos pasos haciarnatrás, aún sin quitar sus ojos de los suyos.

rnrnHermione traga saliva y espera conrnpaciencia el momento exacto en el que escuche quebrarse algo dentro de ella,rnresignada.

rnrnÉl por fin se da media vuelta.rnAvanza decidido un par de pasos hasta que se detiene súbitamente, como si serntopara con una pared invisible. Regresa sobre sus pasos, con la vista de nuevornen la castaña. Es desesperado al principio, impulsado por un incontrolablerndeseo. Casi por necesidad.

rnrnLa besa. La besa como si norntuvieran mañana, porque después de todo, podrían no tener mañana.

rnrnY Hermione siente su cuerpornaprisionado, y sus labios sobre los suyos amoldan a la perfección. Despierta casirnde inmediato, como si inconscientemente hubiera estado preparada para esernmomento; ella desliza sus dedos por su mejilla y su mano derecha se cuelarntímidamente por su nuca, por entre su rojizo cabello. Algo cálido se agita enrnsu pecho, y secretamente desea poder quedarse aquí para siempre.

rnrnPero no sucederá. El momento serndesvanece lentamente, dejándolos colgados en el sentimiento.

rnrn--Tenía que hacerlo—susurra Ron arnescasos centímetros de ella—al menos una vez.

rnrnY de nuevo se aleja, con pesadumbrerny largas zancadas que dan la impresión de querer correr. Como si así pudierarnescapar de lo que siente.

rnrnLo ve marcharse por la acera que enrnque tantas veces lo vio llegar. El autobús viene en camino ahora, ya casirnllegando a la parada. Hermione se arranca todo eso que la hace querer llorar, yrnse obliga a abordar.

rnrnEl chofer se limita a escudriñarlarncon la mirada mientras recoge el pago del servicio, seguramente pensando en quernse trata de otra "historia de amor imposible". Le sonríe con compasión casirnlastimosa y ella busca un lugar vacío para dejarse caer en él. Con la clararnimpresión de estarse muriendo por dentro.

"You are beautiful"  by James Blunt.


Hola estimados lectores.

Dejo por aquí algo nuevo que estoy probando: un Soundtrack, o algo así.

Es opcional y no hace daño a nada, al contrario, les comparto parte de mi proceso creativo a la hora de escribir. 

Se despide, Emma Peverel.

PD: no me odien por este triste capitulo.

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