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Ceder Ante el Amor — capítulo 3

Remus y Sirius aguardaban en pasillo que conducía a la salida de Grimmauld Place listos pasa salir, eran las 9 de la noche. Esperaban a Tonks de forma un poco ansiosa, pues llevaba varios, por no decir demasiados, minutos dentro de su habitación arreglándose para salir con ellos.

Black se había vestido de forma un tanto elegante, con su atuendo reluciente que se conformaba de una camisa color violeta oscuro a rayas, que combinaba perfectamente con su pantalón y chaleco, y un saco de color café oscuro, al igual que los zapatos. Su cabello perfectamente acomodado.

Lupin, por el contrario, portaba un traje color caqui oscuro, al igual que los zapatos, una camisa color gris perla y una corbata gris oxford. Un poco despeinado, como todos los días, pero no le tomaba mucha importancia.

—¡Vamos, Nymph, se nos hará tarde! —Gritó Sirius desde el corredor, un poco desesperado—. No puedo creer que se tarde tanto.

—Tranquilízate, no creo que tarde mucho —Respondió Remus—. Dime, ¿intentarás ligar a alguien hoy?

—No lo sé, Rem. Probablemente en Las Tres Escobas no haya mucha gente, pero tú ¿buscarás algo?  —Le dio un codazo en forma de complicidad.

—Sabes que no soy así, además…

No pudo continuar, porque en ese momento se escuchó el sonido de una puerta que hizo que los dos hombres voltearan hacia las escaleras de la mansión. Una silueta surgió de la tenue luz, era Tonks. Vestía un lindo vestido hasta la rodilla color negro, hacía resaltar su piel color crema, unas botas que le daban un toque rudo y juvenil. Su cabello color violeta.

Qué hermosa es, pensó Remus, quien la miraba de forma

—Remus, se te cae la baba —Dijo Sirius por lo bajo para que sólo Lupin lo escuchara. Éste reaccionó ante tal comentario, no podía dejar de ver a la chica, le gustaba mucho. —Sobrina, sí valió la pena la espera, estás esplendida.

—Gracias, tío —contestó de forma tímida— ¿Nos vamos?

—Por supuesto —Contestó Remus tomando sus abrigos. Intentaba disimular su nerviosismo, miraba de reojo a Nymphadora, no podía creer que

Salieron de la casa, aparecieron en Hogsmade a unos metros de Las Tres Escobas, entraron tranquilamente a la taberna. El lugar se encontraba casi lleno, pero pudieron encontrar una mesa cerca de la pared que estaba del otro lado de la entrada.

—Ahora vuelvo, iré por algo para todos —Dijo Sirius y fue caminando de forma elegante a la barra, donde saludó animadamente a Rosmerta, al parecer comenzaron una plática muy animada, por lo cual Remus decidió iniciar una conversación con Tonks.

—Y… ¿Qué tal el trabajo? —Preguntó de forma un poco nerviosa.

—Nada mal, al parecer el ministro aún no se da cuenta de la gravedad del asunto, aún piensa que Harry está mintiendo con eso de Quien-Tú-Sabes —Esto último lo dijo en forma de susurro para que sólo Remus pudiera escucharla.

—Ya lo creo, hasta que no pase alguna tragedia se dará cuenta de ello —Contestó Lupin. Se quedaron viendo unos segundos, éste no podía creer la hermosura de la chica, le comenzó a sonreír de forma inconsciente y ella se la devolvía.

—Bueno, mis niños —Dijo Sirius irónicamente mientras se acercaba—, lo conseguimos.

Los dos presentes en la mesa se asombraron, ya que Black traía consigo vasos y una botella de Whiskey de fuego, cosa que normalmente no vendía Rosmerta, ya que sólo se vendía en vasos.

—¿Cómo la conseguiste? —Preguntó la metamorfomaga admirada. Mientras Sirius tomaba asiento.

—Bueno, tu tío es un hombre encantador, sobrina mía. Conozco a la tabernera desde que estaba en Hogwarts, digamos que aún tengo el toque —Respondió Sirius guiñándoles un ojo a los presentes y sonriendo de forma seductora. Remus comenzó a reír y a mover de forma negativa. Sirius no había cambiado en lo absoluto. Tonks miraba a su pariente con mucho entusiasmo.

Poco a poco comenzaron a beber, abordaron las anécdotas sobre el pasado, Lupin escuchaba atentamente lo que le contaba Sirius sobre su sobrina, le asombraba mucho las ocurrencias de la chica, irradiaba felicidad, se contagiaba tan sólo con estar cerca de ella.

—Lunático, ¿Recuerdas cuando estábamos en Hogwarts? Eran tiempos magníficos ¿No lo crees? Daría lo que fuera por regresar un par de días a esa vida, es decir, no es que no me guste haber crecido —Comentó Sirius, ya arrastraba un poco las palabras gracias al efecto del alcohol, rio un poco—, pero digamos que, extraño esos tiempos, un poco.

—Es cierto, Canuto —Dijo Remus, éste también estaba un poco borracho—, desearía volver, al menos estábamos juntos.

—Venga, no se me pongan tristes, estamos aquí y debemos aprovechar el momento —Dijo Tonks quien comenzó a sonreír, también ya había hecho efecto la bebida en ella.

—Tienes razón, Nymph —Respondió Sirius, hizo un esfuerzo para abrazar a sus acompañantes, pero fue un poco inútil— Les quiero mucho, chicos. Gracias por estar conmigo… pero ahora debo irme, esa chica de la barra se me ha quedado viendo toda la noche, no puedo desperdiciar la oportunidad —Se paró de su silla y fue caminando elegantemente hasta llegar a la chica. Remus y Tonks lo miraron entre una mezcla de curiosidad y diversión.

—¡Vaya! Sí que mi tío sabe lo que hace  —Dijo Nymphadora, regresando la mirada a Lupin.

—Si tú supieras —Contestó— Cuando estábamos en Hogwarts hacía lo mismo, siempre ha tenido un toque especial con las mujeres.

—Igual que tú, supongo.

Remus le sonrió —No, yo nunca he sido bueno en eso, digamos que James y Sirius eran los casanovas en la escuela.

—Vamos, Rem, tú eres muy lindo, tal vez no te das cuenta, pero muchas mujeres se te quedan viendo, tienes tu propio estilo —Dijo Nymphadora mostrando un poco de ternura.

—No estoy seguro de eso.

Se quedaron viendo por un par de minutos, Tonks le tomó lentamente la mano a Remus, éste no se opuso a tal cosa, al contrario, apretó un poco la mano de ella de forma delicada.

—Te ves muy hermosa, Nymph —Dijo Remus.

—Gracias, tú también te ves muy bien —Tonks se sonrojó un poco al decir esto. Remus, con su mano libre, tomó uno de los mechones del cabello de Nymphadora y lo puso atrás de la oreja de ella. Éste no podía dejar de admirarla, intentaba memorizar cada uno de los detalles de su cara en forma de corazón.

La chica se humedeció sus labios de forma inconsciente, pero éste movimiento tan inocente incitó a Remus. Se fueron acercando lentamente hasta quedar a escasos centímetros uno del otro. Juntaron sus labios de una forma dulce, tierna. Fueron pocos los segundos que permanecieron así, para ellos se detuvo el tiempo.

—Chicos, debemos irnos —irrumpió Sirius haciendo que Lupin se sobresaltara un poco, no esperaba ese arranque de la realidad tan pronto—. Tengo su número, veré pronto a aquel bombom.

—Está bien, tío —Respondió Tonks de forma sonriente,  Remus pensaba que habían disimulado muy bien lo que acababa de pasar, pues la chica sólo lo miró con complicidad para después pararse de su asiento y tomar su túnica.

Hicieron un pequeño esfuerzo para poder llegar sin caerse a Grimmauld Place, habían tomado mucho esa noche.

Chicos, hasta aquí el capítulo de hoy, quiero agradecerles por su apoyo en esta semana que tiene el fic. Espero sus reviews. Les quiero, I.V.