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El libro de la Tercera Generación — capítulo 14

—Kaya Finnigan. —¿Hermano? ¿Estas bien? —le preguntó Dean preocupado a su mejor amigo, el cual estaba tan blanco como la leche. —Si. No... No sé... Woow, una hija —dijo asombrado, haciendo reír a más de uno. ¡Alumnos, profesores, adultos, fantasmas, animales, hola! Kaya Isabelle Finnigan a la escritura. —Que lindo nombre —dijo Seamus de forma soñadora. Muy bien, comencemos con esto. Mi padre es Seamus Finnigan y mi madre es Lavender Brown... ¡Booh, griten! —No, no, no... —¡Mi vida se arruinó! —sollozó Lavender en el hombro de su amiga. —¡Como si fuera un honor estar contigo! —le espetó Seamus. ¿Ya se calmaron? Lavender y Seamus gruñeron como respuesta. Tengo quince añitos, voy a quinto año y soy una orgullosa águila. —Pero somos Gryffindor —dijeron ambos confundidos. —No todas las familias se quedan en la misma casa —dijo Dumbledore—. Quien sabe, quizá un Potter no este en Gryffindor y un Weasley estará en Slytherin. —¡No diga eso! —exclamaron los de Slytherin y los de Gryffindor. La menor y ÚLTIMA hija -para que quede claro- —Ya escuchaste, Seamus. Ninguno más —rió Neville. —Ya veremos cuantos hijos tendrás tu, Lomgbottom. Juego como cazadora en el equipo de Quidditch. Seamus aplaudió fuertemente, como todos los seguidores del deporte. Mis mejores amigos son Alice, Ginger, Emily, Kiara, Drake, Kevin, y bla, bla, bla. —Ya estaba pensando que nos iba a nombrar a toda la generación —se burló Fred. —Es social —comentó Parvati. —Demasiado —gruñó Seamus—. ¿Quién diablos son esos dos chicos? —Ni la menor idea, seguro que luego se presentaran —dijo Harry. —Mejor que no se acerquen a mi sobrina —dijo Dean, molesto. Mis padrinos son tío Neville y tía Hermione. —Vaya, gracias —dijo la castaña, abrazó a Lavender y le dio un beso en la mejilla a Seamus, algo que hizo que Ron gruñera. —Si, muchas gracias —dijo Neville. —Seguro que mi primer hijo es tu ahijada —le dijo el irlandés a su amigo. —Mejor, porque Derek es tu ahijado —le recordó riendo. Mi papi, mi hermoso y agradable papi. El mejor de todos los padres, el cual se merece el trofeo del mejor padre del mundo. —Me vuele a que quiere algo —dijo Percy. —Se metió en algún problema —opinó Terry. —O tiene novio —dijo Lisa. Tengo novio —Lo sabía —dijo la rubia —No lo tendrá —sentenció Seamus, enojado—. ¡Nadie tocará a mi niña! —¿Por qué todos los chicos se comportan así cuando descubren que su hija tiene novio? —gimió Ginny. —Cierto —dijo Lavender—. Nosotras no nos quejamos porque nuestros hijos tienen novia. —Ah, por favor, sólo pasaron cinco chicos; dos nomas tienen novia, la cual la madre de uno de ellos no esta y la madre del otro chico no sabe si la chica lo aceptó o no —se quejó Terry. —No creo que una de nosotras se enoje porque nuestros niños tienen novia —comentó Hermione. —Si tu hijo, Hugo, tiene novia y tu reacciona más, te diré: "¿No era que no había que enojarse?" —le dijo Seamus. Y es un encanto, papá. Te lo aseguro. —Me da igual que sea un encanto —gruñó este. Pertenezco al grupo Queens Blondes —¿Cuántos grupos habrá? —se preguntó Remus. Y como dice el nombre, sólo rubias pueden entrar.Amor y paz, criaturas.Kaya estaba emocionada, no podía creer que esto le estuviera pasando a ella. Había sido invitada a la noche de película de los Weasley-Potter Seamus, Parvati, Harry y los hermanos Weasley se sonrieron. Y como todo el mundo sabía, las personas que eran invitadas a alguna fiesta hecha por ellos, debían de sentirse honrados. —¿Qué le ocurre al futuro? —se preguntó Draco—. ¿Cómo pasar tiempo con ellos es algo bueno? Era la primera vez que asistía, así que estaba por completo nerviosa. Había escuchado sobre las fiestas que el Trío de Plata o los Merodeadores II daban, fiestas que no cualquiera podía ir. Incluso la meta de muchos de Hogwarts era ser amigo de un Weasley o un Potter, pues eran las personas más famosas e importantes del mundo mágico. —¡Genial! —murmuraron Ron y Ginny. —¡Increíble! —exclamaron Fred y George. —¡Alucinante! —dijeron Percy y Bill. —¿Qué hicimos para merecer todo eso? —se preguntó Molly, emocionada. —Seguro que nadamos en dinero —susurró Charlie. —¿Creen que eso me ayudará a saber cuál es exactamente la función del patito de hule? —preguntó Athur, consiguiendo hacer reír a más de uno. —¡Bienvenido a otra Noche de Películas al estilo Weasley-Potter! —exclamó Dominique, subiéndose a la mesa—. Según mi primo, esta historia nos dará un paro cardíaco.... Aunque dijo lo mismo cuando se estreno la película El Conjuro 2 y nos matamos de risa... —¿Qué? ¿El Conjuro 2? —se preguntaron los sangre puras. —Será una película que se estrene dentro de varios años —observó Hermione. **—¡¿Bromeas?! —dijo Louis—. ¡No pude dormir en días!—Es verdad —coincidió Hugo—. Tuve que dormir con mi hermana.—Cobardes —susurró Dominique, pero lo bastante fuerte para que se escuche.—¡Habla la chica que se asustó porque escuchó a un gato maullar! —se burló Rose. —¡Rose! —gritó Ginny, feliz—. Tal vez diga si acepto o no a James. —Espero que si —dijo Harry. Kaya ahogó un grito, ¡estaba en la misma habitación que la Reina de Hogwarts! —Se ve que es muy popular —observó Minerva. —Reina de Hogwarts —silbó Ron—. Quizá en el futuro hay, aparte de Prefectos, Príncipes y Princesas.... y, bueno, una Reina. —Exacto, pero eso tal vez lo organizan los alumnos —opinó Harry—. Seguro que ni los profesores saben sobre eso. —Me pregunto qué hay que hacer para ser parte de la realeza de Hogwarts —se preguntó Hermione. **—Calla —le espetó Dominique—. Por favor, gente, pasen la humilde habitación Cine.—¡¿Humilde?! —gritaron todos cuando entraron allí.En el terreno de la Madriguera, había una casa, que los primos Weasley y los Potter habían hecho con ayuda de sus tíos y padres; aunque ese lugar pareciera pequeño por afuera, por dentro era increíblemente grande, con al menos diez dormitorios, un habitación Cine, otra de Juegos, incluso había una que tenía un jacuzzi. El comedor era gigante y ni hablar de la sala, era de más decir que la cocina era totalmente moderna. En definitiva, esa era la casa más lujosa que se haya visto en el mundo. —Mierda —masculló Draco por debajo. ¿Cómo diablos esos Weasley habían conseguido tanto? —Hombre, parecen que son más ricos que nosotros —comentó Theo. —No vuelvas a decir eso en tu vida —amenazó Blaise. Ya era bastante doloroso para él saber que su hijo se casaría con una Weasley como para pensar que esos pobretones traidores de sangres eran más ricos que su familia. —Seguramente los Weasley son famoso porque Ginevra se casó con Potter —dijo Pansy, con el ceño fruncido—. Si no fuera por eso, continuarían comprando en tiendas de segunda mano. —Oye —dijo Astoria enojada—, no vuelvas a hablar mal de la familia de mi amiga, estúpida. —¿Disculpa? —dijo Parkinson, enarcando una ceja y mirándola—. ¿Y qué harás si no quiero? El Gran Comedor estaba con la vista fija en ambas serpientes. Ginny estaba bastante agradecida que su amiga la defendiera pero tampoco quería que ella se peleará por su culpa, sobre todo con Pansy Parkinson. Daphne miraba sorprendida a su hermana, Astoria acostumbraba a ser una chica responsable y tranquila, nunca había hecho algo como esto. Vaya, pensó, realmente quiere a los Weasley. Antes que la menor de los Greengrass tuviera tiempo de decirle algo a Parkinson, Draco Malfoy paró con todo eso. —Por favor, no hagan un escándalo por nada. Pansy, quita. Y tu, Greengrass... —Tu no me hables, Malfoy. Como si fuera hacerte caso. Draco la miró con enojo. —Sólo estoy tratando de ayudarte, ¿sabes? —Yo no necesito ayuda de un hurón como tu. —¡En tu cara, Malfoy! —gritaron varias personas. —Mira, Greengrass... —Señor Malfoy, señorita Greengrass —dijo Snape, levantándose de su asiento—, no quiero bajar los puntos de Slytherin por una tonta pelea entre ustedes, ¿queda claro? Ambos, en silencio. —Si, profesor —dijeron a coro, para luego fulminarse con la mirara. La casa habitualmente era usada por los primos para hacer fiestas y sus abuelos eran tan buenos, que esos días se iban a dormir a la casa de uno de sus hijos para darles privacidad. —¡Eso es injusto! —se quejaron Bill y Charlie—. Cada vez que hacíamos una fiesta, ustedes dos siempre se quedaban hasta que terminaba. —O hasta mamá se enojaba con todos y los echaba con la escoba —agregó Percy. —Bueno por los menos ustedes hicieron algo —dijo Fred. —Cierto, a nosotros ni nos deja —replicó George. —Hay que pedirles esa casa a esos niño —comentó Ron. —Para ese tiempo nosotros vamos a tener treinta y tantos, ¿qué fiesta vamos a hacer con esa edad? —observó Ginny. Los hermanos gruñeron. Ella había sido invitada con su novio, Tom Seamus se quejó. Y ambos estaban sentados entre las muchas sillas alcochonadas que había en habitación Cine. Mientra que en el mundo muggle, Angelina Jolie o Johnny Deep —Jolie y Deep son dos grandes actores en el mundo muggle, ya saben, ellos hacen películas —explicó Hermione. —Yo amo a Angelina Jolie —comentó Justin de Hufflepuff. —Eso ya lo sabemos —dijo Ernie, rodando los ojos—. Tienes un poster de ella en el dormitorio que besas siempre al levantarte. Muchos rieron. En el mundo mágico, las celebridades eran el Trío de Plata y los Merodeadores II, y Kaya tuvo el placer de sentarse al lado de uno de los integrantes del Trío de Plata, Crow. —¿Eso es un nombre? —se preguntó Cornelius. —Crow es cuervo. El animal cuervo —dijo Kingsley—. Supongo que es su apodo, como los Merodeadores tienen. —Oh, cierto —contestó el Ministro, rojo de vergüenza. **—Hola —dijo Kaya tímidamente. Crow se sacó los lentes oscuros, se los pasó a su mejor amigo y se giró hacia ella.—¿Kaya Finnigan, cierto?—Si, así es —dijo, tratando de que no se note toda su emoción.—Y tu debes ser Tom Corner, ¿no? —¡Corner! —gritaron muchos. Michael se quedó pálido y parecía apunto de desmayarse. —Mi hija sale con tu hijo —dijo Seamus—. ¡Yo te mato! Lavender, Parvati, Hermione y Ginny tuvieron que sostener al chico porque parecía que de verdad quería cumplir lo que dijo. —Um, si —contestó el rubio.****—He escuchado sobre ustedes —les dijo Crow, sonriendo. Se acercó a ellos y les dijo en voz baja—, dicen que los encontraron apunto de tener relaciones en el baño de las niñas de primer año. —¡MUERTE A CORNOR! —ahora no sólo tuvieron que sujetar a Seamus, sino también a Harry, Ron, Dean y Neville. Michael estaba escondido detrás de Terry, mientras pensaba que si Ginny no era la madre de  su hijo, ¿quién sería? Las mejillas de Kaya se pusieron rojas, ¡eso nunca había pasado! —Uff, al menos. Pero se preguntaba quién había hecho correr ese rumos, pero no tuvo tiempo de preguntarle a Crow porque justo en ese momento comenzó la película. Tom había comprado un balde de pochoclos para comer a James Potter y a Fred Weasley Harry, Ginny y George se sonrieron. Y ahora comían animadamente, hasta que Kaya vio algo que la dejó totalmente sorprendida. A unos metros, cerca de donde estaba la puerta de salida, se encontraba su mejor amiga, Alice Longbottom. Neville, Hannah, Seamus y Lavender se sonrieron. Sólo que no estaba sola, se hallaba con el Príncipe de las Serpientes y ambos se estaban besando. —¡¿Qué hace mi hija con una serpiente?! —el grito de Neville se escuchó por todo el lugar. —Me estoy asustando de este futuro —admitió Hermione. —Ni que lo digas —dijo Daphne. Kaya abrió la boca indignada, ¿ella había sido invitada y no le dijo? ¡Y tampoco le contó que salía con un chico perteneciente a la realeza de Hogwarts! —¿Realeza? ¡Que va! —exclamaron muchos. Se disculpó con su novio y se levantó de su asiento para ir con su amiga, caminó recibiendo abucheos porque no dejaba ver la película. Cuando llegó hasta ella, Alice la miró con asombro y a la vez timidez.—Hola, amiga —dijo sarcástica.—Hola, uh-huh, Kaya. ¿Nos vemos luego? —le dijo a su novio. Él sonrió, se inclinó y le dio con corto beso en los labios, antes de ir a su asiento donde estaban sus amigos; era de más decir que mientras caminaba, toda chica con dos ojos lo observaban fascinadas. Neville gruñó. —¿Qué haces aquí? —le susurró Alice.****—¿Qué hago aquí? ¡¿Qué haces tu aquí?! ¡No me habías dicho que estaban invitada! —¿No eran mejores amigas? —dijo Ron. —Si, pero Kaya esta enojada con ella porque no le dijo que iba. —¡Oigan! —el grito de Dominique resonó en la habitación—. ¡A discutir afuera, acá se esta viendo una película, ¿estamos?!—Lo siento, Dom —dijo Alice. Tomó la mano de Kaya y la condujó fuera del lugar, hasta el comedor—. Kaya..., yo, lo siento. Tuve que decirte antes, pero yo siempre estoy invitada a estas fiestas, desde la primera que hicieron.—¡¿Y nunca me invitaste?! —Por favor, no es el fin del mundo no asistir a una fiesta hecha por un Weasley o un Potter —dijo Draco, molesto. —No podía, sabes que ellos te tienen que invitar. Ni te lo decía porque sabía cuanto querías venir y no quería hacerte sentir mal —le confesó—. Además, mi hermano es parte de los Merodeadores Neville gimió, mientras Fred, George, Sirius y Remus sonreían.Y conozco a los Weasley y a los Potter desde que tengo memoria; mi padre incluso es padrino de la menor de los Potter. —¿Cuántas veces embarazaste a nuestra hermana, Potter? —exigieron saber los hermanos Weasley. Harry tragó en seco. —Pero pudiste habérmelo dicho, lo hubiera entendido —musitó. No le molestaba que haya ido, le molestaba que le haya ocultado esto, creía que entre mejores amigas no había secretos. Se escuchó un suspiro general en el Gran Comedor. —Lo siento —dijo Alice arrepentida. De repente, su rostro se volvió rojo—. Sobre mi novio...—El que estes con él, te convierte en una especie de Princesa, ¿no? —preguntó Kaya, olvidando su enfado y sintiendo la emoción en su cuerpo—. Yo estaría encatada de ser tu Dama.—Eso no existe —rió—. ¿Mejores amigas?—No —Alice parecía horrorizada—. Hermanas.—Te quiero.****—Yo también, Alice. Seamus, Lavender, Neville y Hannah se sonrieron. —Ven, vamos a ver la película —dijo Kaya. Y ella y su mejor amiga volvieron a la habitación Cine. —Muy bien —dijo Dumbledore, cuando Molly terminó de leer—, creo que es hora de almorzar. Y como si esperaran eso, el estomago de Ron y de Sirius gruñeron. Muchos rieron por eso, mientras se levantaban para que Dumbledore pueda transformar los poof, las alfombras y los sofás en las mesas de la casas y en la mesa de los profesores. Se sentaron con sus respectivos compañeros de casas, sin darse cuenta que Ginny Weasley y Michael Corner se iban del Gran Comedor para hablar.