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El libro de la Tercera Generación — capítulo 26
*Mi madre me abandonó tenía siete años. No recuerdo en ese transcurso de tiempo alguna señal de cariño de ella a mi. Pero recuerdo muy bien el amor que le tenía a sus mis hermanos, quizá porque ellos no son igual a ella, sino que salieron a papá, mientras que yo como ella hasta los talones. Pero me pregunto: si tanto amaba a mis hermanos, ¿por qué los abandonó?**Desde aquel miércoles 27 de junio de 2007, deje de creer en el amor y la lealtad. Aparte de mi familia (mi padre, mis hermanos, los Malfoy, los Nott y los Rosier), no me juntaba con nadie más, era tan malo con los otros que la gente terminó alejándose de mi. Y luego entre a Hogwarts, pensé que mi vida no iba a cambiar. Pero me confundí: ahí conocí a mis mejores amigos y al amor de mi vida.*Ellos hicieron que mi vida volviera recuperar los colores que mi madre me quitó. Teddy me dio su lealtad, Oliver me dio su diversión, Derek me dio su inteligencia; ellos, mis mejores amigos, hicieron que vuelva a nacer. Molly me dio su amor, su amistad, su risa, sus palabras, sus consejos, sus abrazos, sus besos, sus caricias, sus sueños; ella, el amor de mi vida, me enseñó a vivir de nuevo.
Mientras terminaba la hora del almuerzo, Jace salió a los jardines de Hogwarts. Hace cuatro años se graduó de su escuela de magia y la extrañaba a horrores todos los días; sin duda le debía mucho a Hogwarts, él hizo su propia familia ahí dentro. Se detuvo varias veces, sólo para ver las diferencias que había con ese tiempo y el suyo, las cosas cambiarían mucho. Se preguntó si luego de que dejen de leer el libro, si las cosas cambiarían mucho para él y sus amigos. Rogaba para que nadie dejara de existir. Lo más diferente con el jardín de su presente y este, era que el Cementerio que se había hecho no estaba. Recordaba como cada 2 de mayo él, Oliver y Derek acompañaban a Teddy hasta ahí para que pudiera ver los ataúdes de sus padres. Muchos iban ese día, hubo muchas muertes que esperaba no llegasen a pasar. Se sentó bajo un árbol, mirando todo a su alrededor. Según lo que había escuchado, aquel año se instalaría una piscina al igual que una cancha multiproposito. Ya quería ver las caras de los Slytherin al ver que Hogwarts tendría cosas al estilo muggle. Por poco a su tío Draco le daba un infarto saber que habría WiFi-Mágico. —¿Cómo se llaman tus hermanos? —preguntó Blaise Zabini, sentándose junto a él. A Jace le pareció divertido ver como él le llevaba siete años a su padre. —Secreto, padre. Vas a tener que esperar. —Por favor, prometo no decir nada. Jacw suspiró. No pasaría nada malo por decirle el nombre de sus hermanos a su padre, ¿verdad? No, mejor le decía sus segundos nombres. Blaise aceptó la propuesta rápidamente. —Bryan y Clarissa. —Son lindos nombres. —El mio es mejor —replicó. Blaise rió, quizá se parecía a su madre, pero tenía la personalidad de él. Guardaron silencio un momento, y luego el Zabini de quince años hizo la pregunta que Jace estaba esperando. —¿Por qué ella me abandonó? Jace calló, él tampoco lo sabía. Recordaba perfectamente como su padre complacía en todo a su madre, le regalaba las mejores joyas, lujosos vestidos, zapatos caros e incluso había empezado a trabajar para ganar mucho dinero y así ella no tenía porqué trabajar, aún así tenía tiempo para su familia. —No lo sé. Un día sólo..... se fue.
*Blaise es un año mayor que yo y entre nosotros dos ayudamos a papá a cuidar a Anna, quien para ese momento tenía tres años y medio. Para nosotros era una tortura escuchar que ella pensaba que mamá se había ido a comprar y en cualquier momento regresaría. Ahora Annabeth sigue creyendo que mamá regresará, que lo hará en algún momento; Blaise y yo ya lo superamos, ya entendimos que nuestra madre nunca regresará.**El verano después de mi primer año, fui a pasar las vacaciones con la tía/madre de de Teddy. Él vivía dos semanas con ella y otras dos con tío Harry, al él le gustaba eso. En fin, recuerdo que la conocí y lo primero que pensé fue que sería igual que mi madre: creía que todas las mujeres eran iguales a ella. Pero me equivoque, ella me dio tanto amor a mi como Oliver y Derek sin conocernos que envidié a Teddy por tenerla por un momento. Ella, siendo lo más cercano que tenía de madre, se convirtió en mi amor platónicos.*Me agradaba ver como tía Hermione cuidaba de Rose y Hugo, llevándolos a todos lugares y comprándolos todo lo que querían a cambio de su buen compartimiento. Si, me enamoré de ella por eso, pero sé que comprendí el significado del amor cuando vi a Molly en su tercer año.
Jace y Blaise volvieron al Gran Comedor cuando Frank salió a buscarlo para avisarles que ya todos habían terminado de comer y que volverían hacer preguntas. Mientras el Zabini de 1996 fue a la mesa con sus amigos de Slytherin, el de 2021 se juntó con Oliver y Teddy. —¿Entonces tu trabajas en Sortilegios Weasley? —preguntó Fred a Jace. —Sip. Desde mi quinto año, pero debido a mi trabajo ahora no estoy tanto tiempo en la tienda. —¿Es muy famosa? —preguntó George. —Claro, papá. Hay establecimientos en todo el mundo, no saben cuántas personas trabajan para ti. —¿Somos ricos? —preguntó Ron. —A ver, veamos: tío Bill es el primer mago propietario de un banco de duendes —dijo James. Su tío sonrió asombrado y satisfecho—, tío Charlie es un famoso magizoólogo y descubrió cuatro especies más de dragones —él Weasley aplaudió emocionado—, tío Percy trabaja en uno de los rangos más grandes del Ministerio de Magia —al chico parecía que ahora le iba a dar un infarto—, tío George tiene tiendas por todas parte del mundo —los gemelos chocaron los puños— y.... tío Ron y mamá tuvieron trabajos sorprendentes, pero no seré yo quien diga lo que hicieron, sólo les diré que ahora tío Ron trabaja en Sortilegios Weasley y mamá es reportera del Profeta. —Diablos... —murmuró Draco—. Serán jodidamente ricos. —El futuro está muy mal —dijo Pansy. Jace rodó los ojos, incluso es su presente sus tíos seguían diciendo esas cosas. Sintió los suaves dedos de Molly acariciar su mano y le sonrió. Se inclinó y le dio un beso, anhelaba que todo eso termine porque ya quería irse de Luna de Miel con su preciada esposa. Mmmm... que bien sonaba eso. Esposa.
*Teddy cuida tanto a las primas Weasley-Potter, sobre todo a sus Flores, que cuando me di cuenta que estaba enamorado de Molly, tuve miedo de que me parta en pedacitos, como ya había visto que hacía. Derek y Oliver me ayudaron a pensar muchas estrategias de decirle y no resultar muerto en el proceso, pero ninguna me convencía. Al final, Molly fue la que le dijo a Teddy que estaba enamorada de mi y él, sin decir nada, me dio pase libre para salir con ella. Según él, no había nadie mejor para ella que yo.**Bueno, tío Percy no pensaba igual. Oh, el primer día que pise la Madriguera fue cuando tenía dieciséis años, por mucho que Oliver y Derek la conocieran desde sus once. Aún no sé cómo rayos salí con vida de ahí. Tuve que hacerle caso a Frank, tuve que mirar hacia arriba cuando tuviera la oportunidad.**Me hubiera librado de unas costillas rotas y de un hueso salido de un brazo.*Pero al fin y al cabo pude demostrarle a la familia de Molly cuanto la amaba. Ella es mi luz en la oscuridad. Mi vuelta al mundo.
—Cuando acabe, iremos al Caribe, te lo prometo. —Tranquilo, mientras este contigo, todo es perfecto. Jace sonrió y pasó un brazo alrededor de los hombros de su bella esposa, luego ambos escucharon como Oliver se pavoneaba de sus habilidades en el Quidditch, a su padre le salían lagrimas de sus ojos. Ninguno de los dos notó que Percy Weasley y Blaise Zabini se habían juntado en una esquina para hablar. —Se ven muy felices juntos —comentó el mayor. —Lo sé, él me lo dijo. Dice que Molly llenó de colores su vida cuando todo era sólo negro. —Y ahora van a tener un niño —dijo Percy. Miró un momento a Blaise antes de agregar—: Seré su abuelo favorito. —¿Disculpa? Yo seré su preferido. Su niño me querrá a mi. —¡Claro que no! A mi me amará más que nadie. —No, no y no. Su hijo o hija me querrá a mi y sólo a mi. Yo seré el abuelo guay que le comprar muchas cosas. —Te equivocas ese seré yo. Mientras ellos seguían discutiendo por ver quién sería el consentido de nieto o nieta, Jace y Molly hablaban animadamente con la señora Weasley, cuando de pronto la pelirroja menor hizo una mueca y, sorprendida, llevó una mano a su vientre. Una sonrisa se formó en su cara. —Jace, amor, pateó. ¡Nuestros niño pateó! Jace totalmente emocionado puso una mano en el lugar en el que su mujer le indicaba, mientras todos los demás los veían felices. Pudo sentir un ligero golpe en su palma y sus ojos se llenaron de lágrimas. —Los amo. Los amo a los dos.