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El libro de la Tercera Generación — capítulo 27

He obtenido los mejores honores en mis años de Hogwarts, me convertí en Prefecta y Premio Anual como quería, hace dos años que trabajo en el Departemento de Leyes Mágicas y ya he hecho varias, tía Hermione me recuerda siempre que esta feliz de que trabaje ahí. Fui la hija, hermana, prima, sobrina y nieta perfecta, nunca rompí alguna regla y siempre me porte bien. Por eso a todos le sorprendió lo que hice, aunque nadie esta más sorprendida que yo. Aún no puedo creer que me emborraché y me acosté con alguien.**Cuando salía con Teddy, habíamos imaginado una vida entera, mucho antes de que nuestras peleas constantes comiencen. Él me había prometido que viviríamos cerca de la playa, así yo recordaba mi hogar de niña, y que sería un lugar bastante grande;"Quiero tener un ejercito de bebés", me decía."Mínimo, cinco hijos"*.**Supongo que todo eso ahora lo hará con alguien más. Y ahora que estoy en esta situación, me di cuenta de que en realidad no siento nada por Oliver, era sólo un absurdo enamoramiento, únicamente quería estar con el mejor amigo de mi ex, quizá sólo para lastimarlo.*Cada día me encuentro más confundida con respecto a mis sentimientos.

—¡Partido de Quidditch! —gritaron James y Frank. La mayoría los vieron emocionados. Victoire y Molly fueron unas de los pocos que se quedaron en el Gran Comedor, pues casi todos se habían ido, incluyendo a los profesores. Ambas se sentaron en la mesa de Gryffindor, donde la señora Weasley y la señora Malfoy, que consideraba a Blaise como un hijo más, le preguntaron todo sobre su embarazo.  —¿Ya fuiste al medimago? —preguntó Narcissa a Victoire. —Si, pero aún es confusa la fecha en la quedé embarazada —informó Victoire, suspirando—. Pero entre nosotras, creo que el bebé es de Oliver. Las nauseas empezaron pocos días después de que nosotros... ya saben... eso —murmuró sonrojada. —Oh. ¿Y tu cómo estás con eso? —preguntó su abuela.  —No sé. Ya ni siquiera sé cómo sentirme. Molly, su prima, le puso una mano en el hombro, transmitiéndole apoyo. No comprendía a la perfección lo que pasaba ella, pero trataba de ayudarla, por mucho que antes estaba de acuerdo con Rose y Lily. Molly, como todos los demás, creía que Victoire y Teddy debieron hablar antes de terminar su relación. Por suerte, ella y Jace nunca sufrieron ningún tipo de problemas en su noviazgo. —¿Sigues sintiendo algo por Teddy? —preguntó la señora Weasley. —Si. No. Tal vez. ¡No sé! —tomó su cabeza con sus manos, exasperada. Su vida siempre había sido simple, tenía todo en orden y nada se le escapaba. Pero cuando empezó a salir con Teddy, las cosas cambiaron; Teddy no era igual a ella y eso le gustaba.  —Creo que deberías hablar más tarde con él —sugirió Molly, acariciando su vientre. Victoire acarició sus sienes, debía de hablar con él, había una posibilidad de que él sintiera lo mismo que ella: confusión respecto a sus sentimientos. O podría ya haberla olvidado. En cualquier caso, ella tenía que demostrar porque pertenecía a Gryffindor. —Lo haré después del partido. Molly asintió y después de despedirse de las mujeres, se fueron al campo de Quidditch. No soy impulsiva, me guío más por el sentido común. Pero recuerdo que siempre actuaba de manera impulsiva cuando se trataba de Teddy. Él es todo lo contrario de mi, por eso de niña lo detestaba, creía que era un inmaduro y bueno para nada. Quién iba a decir que iba a terminar enamorada de él. Sigo preguntándome que vio Teddy en mi, tenía a varias detrás de mi y ne eligió. ¿Por qué? Hay chicas más hermosas que yo, más graciosas, menos quisquillosos. ¿Por qué a mi?"Porque eres tu"*, contestaba cada vez que se lo preguntaba, pero aún sigo sin entenderlo. ¿Qué específicamente vio en mi? ¿Lo sigo teniendo? ¿O quizá ya no lo tengo y por eso Teddy terminó conmigo? Detesto ponerme así, parezco una histérica. Tengo que hablar con él, tengo que hacerlo. De él dependerá si volvemos o no. No lo necesito a mi lado para ser feliz, pero quiero compartir mi felicidad con él.**¿Por qué? Porque ya tengo claro lo que siento, ahora lo sé. Estoy enamorada de él y nunca deje de estarlo. Comprendí que la pareja perfecta no es la que nunca pelea, sino la que pelea y sabe resolverlo porque se aman. Y yo lo amo. Debo de arreglar esto y volver a recuperarlo.*Por favor, Merlín, haz que Teddy me de otra oportunidad.

El equipo llamado Los Sexys, estaba conformado por los cazadores: James (capitán), Ginny y Angelina; los golpeadores: Frank y Fred; el buscador: Harry; y el guardián: Ron. El otro equipo, Los Galanes, estaba conformado por los cazadores: Oliver II (capitán), Katie y Jace; los golpeadores: Roxanne y George; el buscador: Draco; y el guardián: Oliver I. Victoire y Molly se sentaron junto a Hermione, quien tenía una practica sobre la existencia de los nargles con Luna y Neville. Las dos Weasley morían por decir que aquella criatura había sido encontrada en América, pero decidieron callar, Lysander era quien lo iba a revelar, como que también existían los Torposoplos. Teddy se acercó a ellos, ahora con el cabello rosado, muestra de que se encontraba avergonzado, acompañado de Sirius y Remus, ambos con sonrisas divertidas. —¿Y Tonks? —preguntó Hermione. —Por lo que entendí, se fue a buscar comida —dijo Teddy, sentándose junto a su madrina, puso su cabeza sobre su hombro—. Yo soy tu sobrino preferido, ¿sabes? —Tu, Jace, Oliver y Derek, ¿vienen mucho a mi casa? —Sip. Paramos más en tu casa que en cualquier otra. —¿Y los Doxys? —Ya escuhaste, fue tu hijo. Y te lo digo de verdad, ese niño no es un ángel.  —¿De qué hablas? —dijo Victoire—. Hugo es el niño más tierno que conozco. —Cierto —apoyó Molly—. Adorable, leal, bueno, inteligente, escuchador, amable, etc. No entiendo porqué dicen que es malo. —Si vieran como se comportan frente a nosotros..... Luego, ellos se concentraron en el partido. El equipo de James iba ganando, aunque el de Oliver lo estaba alcanzando, todavía Ron no había tomado demasiada seguridad para ser un gran jugador de Quidditch profesional como lo fue en el futuro. Victoire miró a Teddy disimuladamente, antes de que los dos y los demás volvieran a su presente, le diría todo lo que sentía. Se pasó una mano por su vientre nada abultado, pensativa. ¿Teddy se enojaría con ella si el bebé no era de él? Y si volvían a estar juntos, ¿él le terminaría si el bebé resultaba ser de Oliver? Suspiró. "Vive en el presente, el pasado dejó de existir y el futuro no ha comenzado", decía Lily. Iba a seguir ese consejo. Debía de vivir en el presente.

*Llego el momento. Y me siento nerviosa. Las piernas me tiemblan y las manos me sudan. Es casi como la vez que fue mi turno para que el Sombrero Seleccionador me ordené en alguna casa. Igual de asustada. Siendo la primera Weasley de la nueva generación en empezar Hogwarts, tenía mucho peso sobre los hombros, todos esperaban que sea una Gryffindor como mi padre y mis tíos, por suerte lo fui. Recuerdo haber buscado con la mirara a Teddy, antes de que sea llamada, a pesar de que nos llevábamos como perro y gato. Él me había sonreído y todos mis temores se me alejaron, tan rápido que apenas me di cuenta cuando me senté para colocarme el Sombrero en mi cabeza.**Me di cuenta que estaba enamorada de él cuando comenzó a salir con una chica de su año. Deteste que la llevase a la Madriguera, que la presumiera delante de todos, que la bese a cada momento. Cuando terminaron, fue el día más feliz de mi vida, pero aun así, no salí con él hasta dos años más tarde. No sé cuando él comenzó a sentir cosas por mi, pero sé que estaba completamente enamorado de mi cuando me pidió ser su novia y eso me basta.*Espero que su amor por mi siga y si no, entonces lo dejaré continuar con su vida. Si quiere tener una novia y formar una familia, bien, únicamente quiero su felicidad -y si el niño es su hijo, al menos que se haga cargo. Lo amo y lo único que quiero es su felicidad.

Faltaba una hora para que los visitantes se fueran a su tiempo regresaran a su presente. Eran las once y la mayoría de los niños de primero y segundo se habían ido a acostar como otras personas, entre ellas los señores Weasley, los señores Malfoy, Ojoloco, Fugde, Shacklebolt y Tonks, claro que después de despedirse de ellos. Victoire le hizo una señal a Teddy disimuladamente a Teddy para salir del Gran Comedor. Nadie notó cuando se fueron ya que escuchaban con interés a James y Frank hablar de todas las bromas que hicieron. —¿Pasó algo, Vic? —le preguntó suavemente. Después su expresión pasó a preocupada—. ¿Le sucedió algo al bebé? —No, nada de eso —Teddy suspiró aliviado. —¿Y entonces? —Tengo que confesarte algo. Él asintió y se sentó en el suelo, apoyando el cuerpo sobre la padre. Palmeó el lugar a su lado, indicándole que se siente. Victoire lo hizo y se frotó las manos con nerviosismo. ¿Cómo le decías a la persona que te había terminado que lo amabas, sin contar que se había acostado con su mejor amigo? Seguramente nadie pasaba por esa situación, pensó con amargura. —¿Vicky? —Te sigo amando —susurró tan bajo que dudó que Teddy lo haya escuchado, aunque cuando lo miró de reojo, notó como su expresión había cambiado a una inexpresiva—. Si, lo sé, era yo la que siempre comenzaba las peleas, la que discutía más y la que hace menos de un mes gustaba de tu mejor amigo, aparte de la que me acosté con él. Pero no me había dado cuenta que me sentía vacía sin ti. Únicamente sentía algo por Oliver porque una parte de mi pensaba que eso haría que eso te molestaría y me pedirías que volvamos, sólo que no lo comprendí: pensé que realmente me estaba empezando a enamorar de Oliver. He cometido un error. La pareja perfecta no es la que nunca discute, sino la que lo hace y saben resolverlo. Tu lo hacías, tratabas de hacer que lo nuestro vuelva a funcionar todo el tiempo, yo me di por vencida muy rápido. Quizá si no lo hubiera hecho, nada esto hubiera pasado, tal vez incluso siguiéramos juntos. Sé que fue mi culpa, sólo espero que me des otra oportunidad y te prometo que esta vez haré que lo nuestro salga bien, lo haré, pondré todo de mi parte. Pero si no quieres, esta bien, no quiero atarte a nada. Es tu decisión. Tenía que sacarme esto, siento menos peso encima mio, ¿sabes? —finalizó. Tomó una gran bocanada al terminar y ahí recién se dio cuenta que estaba llorando—. ¿Teddy? Él la tomó por el mentón y la besó. Victoire no dudó en pasar los brazos alrededor de su cuello, dejando salir más lágrimas, ahora de felicidad. Cuando ambos se separaron, se sonrieron tímidamente. —Entonces, ¿quieres volver a ser mi novia?