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El libro de la Tercera Generación — capítulo 6
Capítulo especial: escena del futuro****NO HACE FALTA LEERLA, NO AFECTARÁ LA SECUENCIA DE LA HISTORIA Molly estaba super enojada. ¡¿Por qué rayos se tenían que comportar como niños?! Ella, Teddy, Jackson, Victoire y Rocio los miraban con enfado. En la Madriguera se hallaban todos, y cuando decían todos, eran todos. Podía ver a los gemelos Scamander jugando a quién podía meter más ranas de chocolate a sus bocas James y Fred pusieron la música a todo volumen y ellos junto a Dominique y Frank, bailaban alegremente. Rose y Albus fingían que tenían guitarras eléctricas entre sus brazos y saltaban sobre el sofá, mientras Scorpius sólo negaba la cabeza resignado. Hugo y Lucy apostaban si Lily o Luois gritaba más fuerte. Kaya reía tontamente con Jace, y Blaise y Ginger perseguían a un Draco en sólo en boxers. La Madriguera era un completo descontrol. —¡Deja eso en su lugar, Dina! —gritó Victoire. La morena le sacó la lengua de forma infantil y se subió al sillón con Rose y Albus y empezó a cantar a gritos, haciendo que Scorpius volteara los ojos—. ¿Por qué nos dejaron a cargo? —se lamentó. —Porque somos los más responsables —contestó Teddy. —¿Responsable? ¿Tu? —se burló Jackson—. ¡Te montaste en un dragón con Oliver, Jace y Derek! —Culpa de tío Charlie por llevarnos. Además, soy el más responsable de los cuatro. —Eso sin duda —dijo Molly, mirando como Oliver jugaba como una Bludger adentro de la casa—. ¡Ve a jugar afuera, Wood! —¿Dónde esta Louis? —Hace un momento lo vi conversando con Drake. —¿Y las Piedras Preciosas? —Están afuera jugando a Quidditch junto al Clan D. —¿Por qué demonios no hacemos nada para detener todo esto? —inquirió Victoire, al ver como Annabeth tiró accidentalmente un jarrón. —¡Perdón! ¡Ya saben que soy algo torpe! —¡¿Algo?! —contestaron los demás. Teddy negó con la cabeza y empujó a Jackson, Rocio, Molly y Victoire hacia el jardín delantero, que parecía que era el único lugar que no había sido invadida por los traviesos que estaban esparcidos por el jardín trasero, el granero y la casa. Los cinco suspiraron al poder tener algo de tranquilidad en lo que va el día. No sabían si amar u odiar el tercer domingo de cada mes porque ese día se juntaban los Weasley, los Potter, los Malfoy, los Scamander, los Wood y las demás familia. Y encima ese día, los adultos habían salido al mundo muggle, dejando a cargo a ellos, que no podían ni controlar a un sólo chico. Teddy cambió su color de cabello a castaño y se sentó en el pasto, seguido de Rocio. Jackson literalmente se echo y las primas Weasley decidieron quedarse paradas. Mientras tanto, adentro la música, si bien había bajado a un nivel considerado, todavía seguía sonando fuertemente, Rose y Lucy obligaron a todos a acomodar las cosas, y Scorpius tuvo que persuadir a su primo para que se ponga su ropa; Draco aceptó luego de que él le diera una rana de chocolate. —¿Por qué no? —le preguntó Lily a Albus. —Porque una cosa es darles un libro donde conocerán un poco de nosotros, otra cosa es aparecernos allá. ¡Imagínate si no podemos volver! ¡¿Y cómo haremos que nuestros padres no se den cuenta que no estamos?! —Fue sólo una idea... —bufó la pelirroja. —Ya están terminando con Nadine —avisó Rubí, llegando junto a sus hermanas y el Clan D, que se había ido a fijar en la televisión, donde se podía ver el Gran Comedor en el año 1996—. Teddy es el siguiente. —¡James, ve y llamalo! —exclamó Dominique. El azabache se levantó del suelo, donde había estado acostado al menos diez minutos, y salió de la Madriguera. Volvió un momento después apareció con Teddy, Victoire, Jackson, Molly y Rocio. El metamorfomago, mientras esperaba que le den la señal, llevó la varita hasta su sien y sacó un recuerdo, y con otro hechizo lo pasó a escritura y lo dejó suspendido en el aire, para ponerlo luego de su presentación. —Cuando digas, Rubí —dijo, tomando la pluma. La pelinegra asintió y miró la televisión. El libro que la Tercera Generación tiene sobre el atril de madera esta hechizado para que lo que aparezca en él, aparezca en el libro que los de la Segunda Generación tienen. La miembro de las Piedras Preciosas levantó el dedo gordo a Teddy y él comenzó a escribir.