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Historia 189423 — capítulo 11
- ¿Quién sigue? - pregunto Ginny con curiosidad a su hijo, quien se hallaba hablando distraídamente con Sirio. Él sonrió al ver como su padre jugaba con un mechón de pelo de su mama, quien tan solo reía. Al menos a él le iba bien en el amor…
-Mi hermanito- dijo el con burla. Sus dos padres pusieron los ojos como platos, ya que, si bien sabían que había dos más, no sabían que iban a pasar tan rápido. James se rio a carcajada limpia y entonces recordó un pequeño detalle: sus tíos seguían congelados. De hecho, se sorprendió de que Fred no haya hecho nada por su papá, o las gemelas, o Toire… Que clase hijos eran- Los voy a descongelar, pero les pido de la manera más atenta, déjenlo pasar por ahora. Ya si quieren después le hacen lo que quieran, siempre y cuando no interfiera con mi nacimiento, obviamente. - Saco su varita y con un simple movimiento sus tíos volvieron a la normalidad, mirando fríamente a Harry, y bueno, Ron prácticamente parecía que se contenía de apuñalarlo ahí mismo. Ginny los miro duramente y Harry, bueno, no sabía si de verdad su hijo lo quería tanto como decía, si no, ¿Por qué demonios hizo aquello?...
Pero toda esa tensión en Gryffindor paso al olvido cuando llego el nuevo Potter. Si el otro se parecía a Harry (quien a su vez a Cornamenta), este era una versión de él, pero sin gafas. Y un poco más musculoso. Como todos, hizo suspirar a muchas, pero a diferencia de su hermano quien se mostraba orgulloso de aquello a el parecía muy indiferente, al punto de que parecía fastidiarle.
-Hola, mi nombre es Albus Severus Potter- Harry y Ginny lo miraron sin entender. Hermione igual; incluso Ron dejo a un lado su enojo, como los gemelos, Sirius y Remus lo miraron indignado. Que Albus lo entendían, el profesor se hallaba muy halagado, todo mundo sabía lo importante que Dumbledore había sido para Harry, pero Snape. Obviamente él también se hallaba shockeado, nunca le había una razón para que le pusiera su nombre a uno de sus hijos, no una que el conociera…
-Ni me lo pregunten, si ustedes no saben porque me llamaron porque debería saberlo yo. Lo único que sé es que fueron dos directores de Hogwarts y sepa que más me dijo papá a los 11- se notó el esfuerzo por recordar, mas no lo logro. Mientras tanto, todos a excepción de Slytherin tragaron grueso al imaginarse una era en la que Snape fuese director-. Pero bueno. Tengo 18 años y nací el 31 de diciembre de 2005. Si, solo dos días después de mi hermano mayor. Diciembre es un mes muy festivo en casa. Estoy cursando el último año en Hogwarts y soy de Slytherin- si, sus padres no entendían absolutamente nada sobre su segundo hijo. En ese momento se sintieron, no molestos, pero sí que les hubiese gustado otro Gryffindor, que estuviera con su hermano, sus primos, etc.
Slytherin, a excepción de Malfoy y Pansy, quienes regañaron y hasta golpearon al resto por hacerlo. Mientras tanto, del otro lado de la mesa, Astoria se preguntaba ¿porque demonios Draco no podía quedarse quieto? Que si bien, era algo patán, pero era guapísimo y quería dibujarlo. Más claro, para eso debía dejar de golpear al pobre Crabbe… pobrecillo, pensó ella, pues jamás entendió como lo toleraban. Siguió con sus trazos una vez su hermana intervino a calmarlos a base de insultos. Encantadora, ¿no?...
-Sí, soy Slythrein, lo sé, desherédenme ya han tardado, la verdad es que me da igual. Amo mi casa, y honestamente necesitaba apartarme de mis primos un poco- las gemelas lo miraron ofendidas, más el resto parecía acostumbrados a esa idea.
- ¿A quién salió? - pregunto Harry sin poder evitarlo. Giiny lo miro azorada.
-Pues a ti, mira, son casi idénticos- dijo ella mirando a su hijo con asombro-. Los dos salieron a ti, además, por mucho que sean molestos, no me gusta estar lejos de mis hermanos…
-Continuando, juego Quidditch, soy buscador- bueno, otra cosa en común con Harry-. Aunque no fue hasta quinto año…
-Sí, de ser el único en reprobar vuelo en primero a buscador…
-Toda una historia de superación personal…
-Y esos dos se supone son mis mejores amigos. Por cierto, les toca después…
- ¿Pero por qué? ¡Alice y tu comparten cumple! ....
-Sí, ¿y donde esta Alice? ....
-Eso es a lo que me refiero. Se nos perdió junto con Artemis durante el camino. Alguien debería ir a buscarlas. Creo que también Cassie…
-Esa se fue con Roxanne hace rato…
-Bueno, un pendiente menos- dijo el como si le quitaran un peso de encima. - Ah, perdón, me desvié. Estoy cursando mi último año en Hogwarts y quisiera ser auror. ¿Alguna pregunta?...
- ¿Tienes novia? - La cara de todos los de la tercera generación a excepción de Albus, quien lo disimulaba muy bien, hizo saber a Padma que no debió haber abierto la boca.
-No- respondió cortante-. ¿Otra más? ¿Nadie?... ¡Te toca, Scorp!...
El azabache fue a sentar con sus padres ignorando las miradas resentidas de los Gryffindor, pues un Slytherin estaba entre ellos.
Al atril llego un chico rubio platinado, alto, muy guapo y de ojos color plata. Era más que evidente que Malfoy tenía que ser. Y por ello, a Draco no se hizo indiferente, ya que por mucho que se hubiese quejado de todo, si tenía curiosidad en especial por su hijo. Pansy, por su parte, se hallaba confiada en que ese era su hijo. No había de otra, ¿o sí?...
-Hola, mi nombre es Scorpius Hyperion Malfoy- todos se quedaron pasmados por aquel extraño. Solo dos personas pudieron adivinar el porqué de esos nombres: eran constelaciones. Ellos fueron el mismo Draco, quien disfrutaba de verlas en la Torre de Astronomía y Astoria, quien siempre había amado el cielo nocturno. El resto no supo ni que-. Tengo 17 años. Nací el 1 de septiembre del 2005. Obviamente, soy hijo de Draco Malfoy y Astoria Greengrass…
Draco, quien de por si es palido, ya no tenía color. Y no es que le molestada la idea, la pequeña Greengrass era preciosa, desde la mañana no se la había podido quitar de la cabeza con sus ojitos verdes, su cabello castaño y sus labios rosados, era preciosa. Pero la había regado, y todo porque le costaba mucho disculparse. Por su parte, la castaña se volvió el foco de atención de Slytherin, causando que se quisiera esconder detrás de quien sea. Dios, hasta Gryffindor la miraba. Y es que todos creían que la madre de ese chico iba a ser Pansy, quien le dirigía una mirada envenenada tanto a Draco como a Astoria. En especial a Astoria…
- ¡¿QUÉ QUIÉN ES TU MADRE?!- grito Pansy aturdiendo a Draco pues lo tenía aun lado. Este bufo y le dijo que se callara.
-Astoria Greengrass, joder, todavía que la llamo por su apellido de soltera. Y tú eres mi madrina, junto con Blaise Zabini- el mencionado no entendió si eso quería decir que se casó con Parkinson o no. Pero así, le agradeció a Draco, quien se debatía el cómo demonios se disculparía con la castaña sin que pareciera que tan solo lo hacía por el hecho de que iba a ser su esposa. Que en parte era por eso, pero no quería que ella creyera que de no serlo dejaría las cosas como estaban.
-Te hubieras presentado en la mañana, nos hubieses ahorrado tanto drama- se quejó Daphne para después reírse a carcajada limpia de la cara de Scorpius, de circunspecto.
-Ok. No sé de qué hablan. No me interesa mientras no evite que nazca. Sigamos. Soy de Slythrerin y juego en el equipo de Quidditch como Guardián. Al igual que Albus, curso mi último año en Hogwarts más yo no tengo ni la menor idea de que quiero estudiar… ¿Alguna pregunta?...
Entonces fue cuando Harry, Ginny, Tori (quien, aunque no lo pareciera, ponía atención porque bueno, ¡era su hijo!) y Draco llegaron a una conclusión: cuando Albus había mencionado a sus dos mejores amigos habían sonado la voz de un chico y la de la supuesta hija de Weasley. La idea de una amistad entre el hijo de Harry Potter y el único descendiente de Draco Malfoy era retorcida, aun mas si le agregabas un Weasley. Una Weasley, de hecho. Esa era muy extraña, enserio, o al menos eso era lo que a ellos le parecía.
- ¿Tienes novia? - pregunto una de las compañeras de Astoria coquetamente. El rodo los ojos.
-No- dijo el con simpleza.
-
¿Y Priscila qué? - más que una pregunta casual, sonaba molesta, ¿celosa quizás?
-
¡Ya la corte!...
-UPS, perdón, no sabía…
- ¿Era todo? Pues me voy. Papa, no sé qué hayas hecho, pero arréglalo por fa, que te cuesta….