Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 189423 · de

Historia 189423 — capítulo 12

  • ¿Quién sigue? - pregunto Hermione curiosa a Albus. El no pudo evitar reírse de las ironías pues la siguiente era su hijita, Rosie.

-Solo te diré que te gustara- Hermione trago grueso. Era obvio que sería su hija, y ella ansiaba que el padre fuera Ron. Aunque bueno, no tenía idea de si él estaría contento con la idea. Ellos solo eran amigos, él todavía le guardaba rencor por lo de Viktor, y ella sabía perfectamente que una de sus compañeras, Lavender Brown, le gustaba Ron y que ella era muchísimo más sociable, femenina, sensual, en fin, tenia lo que ella no. Pero bueno, al menos vería a su hija o hijo y pues, si no era el suyo y era el de Ron pues la voz de una de las chicas había sonado a la que decían, era su hija, al menos sabría que fue feliz, aunque le hiciera daño.

La chica que entro era muy linda y a primera vista dulce. Era pelirroja, la piel blanca tatuada de pecas y sus ojos azules como el mar contrastaban con toda ella. Su cabello era liso, pero demasiado, por lo cual se veía como una melena suelta, un bello desastre.

Draco no pudo evitar mirarla. Si bien, era más guapa su castaña (¿suya?), no podía negar que esa chica era la guapa que había pasado por ahora, o al menos eso le parecía a él. Pero al instante se sintió asqueado de sí mismo, ¡obviamente era una Weasley! Y a cómo iban las cosas, lo más probable era que su madre fuera Granger, ¿Qué porque que lo decía? ¡Pues porque era obvio! Dos personas representantes de la escoria más grande de la sociedad actual (1995, ok, su actualidad), traidores a la sangre y sangres sucias. Ya los veía juntos, en la casa de los gritos con su bella hija, que, por desgracia, le tocaba convivir con su hijo. Ojo, la desgracia era para el hijo, no para Weasley, obviamente.

Pero, Scorpius, lejos de sentirse desgraciado, no podía evitar mirar los andares cantarines de Rose. Aunque le preocupa el cómo pasaba de querer matar a todo mundo a estar feliz, no podía evitar sentirse bien al verla así. El mundo era un lugar más bello teniendo a esa pelirroja contenta, aun sabiendo que probablemente duraría poco. Todo dependía de si sus primos abrían la boca o no. Ósea, no duraría nada…

-Hola Hogwarts. Mi nombre es Rose Weasley y tengo 17 años. Como ya pudieron hacerse una idea pues mis primos no saben callarse, soy hija la mayor de Ron Weasley. Naci el 7 de junio del 2006 y creo que se me está olvidando algo antes de continuar…- pareció estar tratando de recordar de que se trataba.

  • ¿Quién es tu madre? - pregunto Ronald sin poder evitarlo, ganándose que sus hermanos se rieran de él pues a todos (salvo a ellos dos) se les hacía evidente que esa chica se parecía no solo a él, sino que a Herm por su porte, su actitud (bueno, una Herm malhumorada, pero ella) …

-Ah, claro, se me olvidaba…

  • ¡Lo evitaba!

  • ¡Te me callas, Fred!...

  • ¡Y no lo niega!...

-Y tenía que empezar James. Gracias al cielo que Sirio y Frank no son de mi familia sino se armaría contra mí. Y no lo evitaba, se me estaba olvidando. Mi mama es Hermione Granger…

Ok, eso no se lo esperaba. Estaba contenta en realidad pues, aunque Viktor había sido tierno y todo, no se imaginaba con nadie que no fuese Ron. El mencionado no sabía que decir, que hacer. El tampoco, una vez se ponía a pensarlo, se imaginaba una vida sin Hermione. Siempre había tenido la idea en su cabeza de que ella estaría allí siempre, la verdad es que por mucho que se pelearan y por mucho que le pudiese decir sabía que estaría perdido sin ella. En ese momento cualquier duda se dispersó de su mente, pero, ¿ella sentiría lo mismo por él, ósea, se sentiría feliz de haberse casado con él?

  • ¿De verdad me case con ella? - pregunto el sin mala intención, pero sonó mal. Hermione, dolida y enojada, se fue sin más y azotó la puerta del gran salón. Rose miro con pena a su padre, quien no comprendía lo que había hecho. Problemas de cucharitas de té…

-Papá- Ron trago grueso pues sabía que se refería a él, más aún no lo asumía del todo-. Te conozco y sé que no lo dijiste con esa intención, pero sonó a que te enojaste o vaya, que no te gusto para nada la idea de casarte con ella, que sé que es raro, muy raro, pero después de ver como todos se ponían contentos y que el único que no lo hizo se lo contuvo- obvia referencia a Malfoy y Neville-  pues se enojó. Así que, ¿podrías ir y hablar con ella? Sé que es raro pero que nazca así que…

Ron, todavía extrañado y confundido, fue a buscar a Hermione, pues no estaba de humor para contradecir a su hija. Rose suspiro aliviada una vez se fue…

  • ¿Y si te sale el tiro por la culata y se pelean aún más?...

-Cállate, Al, que si llega a pasar tú me vas a ayudar pues es la segunda vez que un Potter roba mi giratiempo- Albus rodo los ojos, más se calló con tal de no hacer enojar a Rosie.

-Rose celestina, no si…-empezaron las gemelas

-No, para nada, solo protejo mis intereses…

  • ¿Intereses?...

-Mi interés principal es nacer. Pero voy a continuar. Mis padrinos obviamente son Harry y Ginny, quien más. Soy de Gryffindor, sin embargo, la mayoría de personas a parte de mis primos son de otras casas. Juego Quidditch o jugaba pues ya no sé si continuare. Y si James, lo hago por todo esto. Absténganse de decirme que no lo haga porque lo hare y con más ganas- todos sus primos (y alumnos de Gryffindor) le lanzaron una mirada envenenada, a excepción de Albus quien reia a carcajada limpia, la victoria ahora era segura.

  • Ni idea de lo que hare una vez me gradué, nunca me he puesto a pensarlo pues hay cosas mas importantes de las cuales preocuparse en el futuro- nadie entendió a que se refería, pues sin Voldemort ¿Qué le podría preocupar? - ¿Alguna pregunta?...

  • ¿Tan bonita y sin novio? - pregunto McGlageen ganándose una cortada en la mano que genero Albus (bendito sea ese tal "príncipe mestizo").

-No y me quedare así por un buen rato- respondio ella mirando con reproche a su primo. El no se arrepintió.

  • ¿Por qué se preocupan? El- Voldemort-ya no está. Deberían estar tranquilos…

-Antes de todo esto, nosotros llegamos a la conclusión de que ciertas cosas eran mejor que no se supieran, bueno, esa es una de ellas. Me disculparan esta vez, pero no, no les dire. ¿Ninguna otra?...

-¿Cómo es eso de que no te importa que ganemos?- preguntaron los gemelos- Gryffindor, tu casa…

-Porque aprate de mis primos, no me llevo bien con casi nadie. Tampoco crean que me llevo muy bien con Slytherin, de hecho la mayoría me detesta, pero como Albus ,Malfoy, Amy, Mia, en fin, mis amigos estaban allí pues me da igual…

-¿Mia?...

-Zabinni. Mia Zabinni. No vino, por eso digo su nombre. Es una lástima, bueno, si eso era todo, bye…