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Historia 189423 — capítulo 23

-James, ¿Quién sigue? - pregunto Lily mientras tomaba asiento junto a su papá. La verdad era que le quería demasiado y ya tenía la costumbre de siempre sentarse a un lado de él durante la comida.

  • ¡Y me preguntas a mí! ¿No se supone que hace un rato estabas allá?... por cierto, ¿y tus lentes? Sabes perfectamente que te hace daño estar sin ellos…- muchos se sorprendieron de como aquel despreocupado muchacho de repente sonaba maduro y preocupado. Pero es que Lily era la pelirroja en la vida de James.

Porque si, los Potter no se habían salvado de la maldición de las pelirrojas, solo la habían cambiado.

Quizás no se habían enamorado de una, pero sí que había una a la que amaban y que la tenía comiendo de su mano. Para James su hermanita Lily, para Albus su prima Rose. No había nada que ellas les pidiesen que no hicieran, por mucho que odiasen reconocerlo.

-Hugo los tiene, dijo que los iba a reparar…. Les juro, no veo nada…- ella se tallaba los ojos.

  • ¿Quién es Hugo? - pregunto Hermione curiosa, pues no era la primera vez que había escuchado a uno de los de la tercera generación mencionarlo, siempre llamándolo insensible y despistado.

-Ya lo conocerás- se limitó a responder la pelirroja mientras trataba de abrir bien los ojos, pues odiaba que se achicara-. No herede tus ojos verdes, pero si tu miopía, ¡cómo se nota que la genética me favorece! - se quejó ella parpadeando varias veces. Entonces James noto algo que hasta entonces no había visto.

  • ¿Quién te dio eso? - pregunto apuntando al collar de dije con una piedrita roja de apariencia cara. Era muy lindo, pero no recordaba a su papá dándoselo y ella no era ahorradora como para costearlo.

-Fue un regalo de Peter por navidad- dijo ella tomándolo para mirarlo. La verdad era que le encantaba ese collar, y le agradecía muchísimo a Peter por dárselo. James no parecía nada contento.

-Así que, Dumbledore te regalo un collar, ¿eh? - para nada podía ser un gesto desinteresado. Él quería algo con su hermanita, quien era ajena a sus intenciones y creía que era un inocente gesto de amistad.

Pero Lily conocía a su hermano y se adelantó a su reacción.

-Mira James, no sé qué estés planeando, pero si tus estúpidos celos de hermano mayor provocan que le hagas algo, te mato…

-Primero, no dije nada; segundo, ¿tu, matarme? ¡Ni siquiera alcanzas mi nariz!...

-No necesito ser alta para alcanzar tus…

  • ¡Basta que luego dicen cosas sin pensarlo! - se quejó Dominique, haciendo que ambos hermanos Potter rodasen los ojos.

-Tú y Frank son el uno para el otro- dijo James más calmado, haciéndolos sonrojar.

Frank era el que había evitado que Sirio le golpeara por gustar de su hermana, al igual de que de alguna forma había evitado que Orion lo matase. Él siempre lograba hacer entrar en razón a Fred sobre que era ridículo que creyese que Sirio gustase de Roxanne, pues este la conocía desde hace mucho.

Claro, Frank no sabía que de hecho Sirio sí que gustaba de Roxanne, pero gracias a Frank, los celos de hermanos fraternales no habían roto su hermandad. Las hermanitas eran un fastidio…

Y así era Dominique con Rose y sus primas, en especial con las perras que tenían de compañeras de cuarto.

-Además, no es como que yo te riña por enredarte con chicas… ahora, Hugo me cuida. No tienes por qué preocuparte…

-Hugo es un idiota, James, no confíes- dijo Rose recordando quien les había contado del escondite del giratiempos en primer lugar…

-Cuanto amor- ironizo Lily, a sabiendas que Hugo también hablaba así de ella. Pero eran muy competitivos entre ellos, así se llevaban.

-Pues es la verdad, Ariana es un ejemplo de ello… de hecho allí viene…

Era una jovencita de un cabello negro extremadamente negro ondeando hasta un poco más debajo de los hombros. Tenía los ojos azul celeste de los Dumbledore, pero extraño pensar que aquellos albinos eran hermanos de aquella pelinegra.

A diferencia de Amy, quien también tenía el cabello oscuro, esta tenía la piel sonrosada y rasgos mas aniñados. Amy era Blancanieves, ella, un angelito.

-Hola a todos- se presentó, a diferencia de todas, con una notoria timidez. La piel sonrosada de durazno se había vuelto un tomate en el rostro. Tomo aire y se calmó-. Mi nombre es Ariana Dumbledore II, aunque ni idea quien fue la primera. Tengo 15 años, nací el 3 de febrero del 2008 y se ultima de los Dumbledore… ¿Estas bien? - pregunto al ver al atormentado rostro de Dumbledore, que la miraba como si hubiese visto un fantasma.

De haber sido rubia como sus hermanos, hubiese sido la calca de su difunta hermanita Ariana. Tan joven, tendría casi la edad de Ariana, quien le ganaba por un par de años. La culpa de que probablemente él la mato lo carcomía, era de las pocas cosas que de verdad hacían mella en él.

Y en ese momento la veía, como la hubiese querido ver en vida, con aspecto sano y angelical, no pálida y enferma como lo había sido.

-Sí, descuida. Continua- se limitó a responder con tono conciliador, mientras seguía admirándola. No la convenció del todo, mas no insistió.

-Bueno, continuo. Yo, a diferencia de mis hermanos, jamás he salido de Europa, pues me quede al cuidado de mi abuelo y cuando este falleció volví con mi padre… esto debido a que después de la muerte de mi madre él se volvió negligente y mientras mis hermanos se fueron con mi tía, yo me quede con el abuelo… No se preocupen, los que venimos somos los únicos con cosas complicadas, el resto de Hogwarts es normal…- dijo al ver la cara de todos.

 Muchos se tranquilizaron, pero los Weasley no entendían, ¿quién no eran sus hijos normales? Con problemas normales, esa chica debió elegir mal las palabras, ¿verdad?...

Mientras tanto, todos los de la tercera generación estaban confiados en que la fachada de normalidad seguía en ellos. Pues era normal que los Black y los Dumbledore fuesen complicados, lo más anormal hasta ese entonces era que Harry Potter siguiese vivo. Y así debía seguir…

-Soy de la casa Ravenclaw, al igual que mi hermano. Eso implica que soy inteligente, pero esta Hugo- rodo los ojos y se escuchó una risa desde el otro lado-. ¡El chiste es no solo para el examen, para la vida! El no piensa. Pero bueno, se supone que vengo hablar de mí. Mis padrinos fueron Rolf Scamander y Hannah Longbottom, curiosamente. Aunque casi nunca los veo, ahora que lo pienso. Igual, los quiero. ¿Qué más? A, si, y quiero estudiar leyes una vez salga, y visitar Estados Unidos, a ver qué tanto es lo que extraña Emily…

-¡Todo! ¡Extraño Nueva York!

-Tranquila- calmo Peter a su hermana, quien siempre le había guardado rencor a su tía por apartarlos de Ilvermony. Porque si, amaba Hogwarts y la gente que conoció allí, pues ahora tenía a su mejor amiga Alice. Y también había vuelto a ver a su hermanita, pero, su vida había estado allá mucho tiempo.

-Y bueno, la verdad es que no me urge salir, amo Inglaterra. Y creo que ya termine, asique, adiós.

La jovencita se fue a sentar a Ravenclaw, junto con Lyssander y Cassiopea, quienes se hallaban discutiendo sobre la función del celular. Ambos sentían una fascinación por el mundo de los muggles, pero sus familias no tenían relación alguna con ellos.

-Si tienen tanta curiosidad, pregúntenle a Rose…

-¡Me da pena! Además, estamos tratando de averiguarlo…

-Es para perder el tiempo, como seguir discutiendo sobre ello.

  • concluyo Lyssander, haciendo que Cassie le sacase la lengua infantilmente. Ariana rio suavemente, pues adoraba a sus compañeros. Y sus ojitos azules se iluminaron en cuanto vio a su hermano, Peter, acercarse. Emily y Alice fueron a Hufflepuff, junto con Lorcan, quien antes había estado hace tiempo en Ravenclaw, de hecho, el saco el tema del debate.

La tercera generación había despertado con mucho entusiasmo y energía y no se estaba quieta o callada.

Rose se fue directo a Slytherin en busca de su primo Albus y de Malfoy, tratando de ignorar las miradas envenenadas que le lanzaban tanto en Gryffindor como en Slytherin. Contrastando con el resto, Malfoy y Potter sonrieron al verla. Debía reconocer que, aunque aún seguía enojada con Malfoy por lo que había hecho y muchísimo más por lo de sus primos, verlos felices la suavizo. Además, ¿Qué culpa tiene Al?...

  • ¡Hasta que te apareces! ¿Qué tal la presentación de tu cuñada? - pregunto Al risueño mientras ella tomaba asiento frente a ellos.

  • ¡Ya quisiera yo que lo fuese! ¡Mi hermano es un idiota, todo mundo sabe que Arriana lo ama, pero él se fija en otra! - se quejó Rose, dándose cuenta que Malfoy contenía la risa viéndola. - ¿De qué te ríes? - pregunto curiosa. El apunto a su cabello, que, aunque al principio lucia liso con ligeras ondas, ahora era un cabello rebelde que luchaba por liberarse de aquella coleta malhecha. Ella hizo un puchero.

-Mi cabello hace lo que mi cabello quiere- acto seguido lo soltó y se acomodó los mechones tras las orejas. - No a todos nos bendicen con un cabello fácil de manejar, rubio teñido, y si, es lo más cercano a un halago…

Albus carraspeo incomodo al ver la mirada que le dirigía Scorp a su prima mientras esta jugaba con sus "rizos". Pero se dijo asimismo que era imposible que después de varios rechazos de Rose, aclarándole que eran amigos que se odian de vez en vez y que si no se habían apuñalado era por él, era imposible que siguiese gustándole. Imposible…

  • ¡Denme! - pidió ella antes de agarrar un poco de su comida.

  • ¡Donde te cabe tanta comida! - pregunto Albus, muy sorprendido pues ella era delgada.

-Soy un pozo sin fondo, supéralo. Ahora, no terminaron de contarme qué demonios les paso en ese examen…

-A ver, mira, yo tenía la intención de estudiar. Mas es historia, no pude, me quedé dormido…

-Oh no, y a ver, ¿tú qué Malfoy? ¿Por qué reprobaste?

-Yo de plano no estudie…Y decidí copiarle a Al, pues sabia o crei que si había estudiado…

-Mmmm, que raro, todos reprobaron…

-Pues todos le copiamos a Al…

-Sí, ¿tu como lo llevas? Jamás habías reprobado…

  • ¿Qué? Yo no reprobé…

-No, si reprobaste primita…

  • ¿Cómo estas tan seguro? - Albus desvió la mirada de su prima, pero esta le tomo el rostro y lo miro suspicaz. No podía mentirle en su cara-. Digamos que me copiaban porque yo te copie a ti- Albus ya se estaba esperando un indulto, un grito o un golpe, como probablemente hubiese hecho con Malfoy. Pero ella se limitó a abrir la boca sorprendida y una expresión culpable atravesó su rostro, ¿pero porque se sentía asi?

-Al, ¿Por qué no me dijiste que no estudiaste? Te hubiese ayudado… pero, yo tengo la costumbre de que como sé que me copian, contestar mal todo el examen para que copien las equivocadas y después lo corrijo… ¡No me odien! - los dos reían para ocultar su enojo y se notaba su ansiedad.

  • ¿Desde cuando haces eso?...

  • ¿De verdad quieren que les diga? Mejor, ¿Qué les parece si yo les ayudo a estudiar? Es una excusa para poder aparte hablar de ya saben que…

-Me parece bien a mi…

-A mí también. Gracias, Rosie…

-Ahora, que les quede claro, ME VUELVEN A COPIAR Y LOS MATO, ODIO LAS TRAMPAS Y SI TIENEN DUDAS PUES AVISENME ANTES, ¿quedo claro?

  • ¡Sí! - dijeron los dos en automático. Luego siguieron hablando de tonterías.

-Hola- dijo otra chica de apariencia… curiosa.

Era muy linda, eso no era algo a prueba, pero era diferente a las demás.

Tenía el pelo rubio casi blanquecino y largo, hasta la cintura y en caireles. Tenía ojos mieles, dorados, y tenía un aura atrayente, lucia muy interesante. Era evidente que era la hija de Luna.

Louis suspiro, pues para él aquella chica que sacaba temas irrelevantes y se la pasaba dibujando criaturas que solo ella veía, había sido la única chica que le había llamado la atención.

Pera él no era linda, era hermosa. No era extraña, era diferente. No era una loca y si lo era amaba la locura.

-…Mi nombre es Artemisa Scamander y yo soy la hermanita de quien hablaron los gemelos. Sí, mi nombre es raro, pero mi papá quería ponerme algo referente a la Luna y Artemisa creo que tenía algo que ver con ella… Aunque mi abuelo quería que me llamase Pandora… ¿es bueno o malo?...

-Pues Pandora proviene de la caja de Pandora, que almacenaba el mal del mundo- dijo Lyssnader, sin saber de otras Pandoras.

-Oh no…

-Quizás había un pariente llamado Pandora, Misa- dijo Lorcan, pues Artemis era la favorita su abuelo desde que nació.

-Sí, su abuela- dijo Luna, al ver que ella era idéntica a su difunta madre-. Eres idéntica a ella, no cabe duda de que Pandora era un nombre ideal…

-Qué lindo. Ahora me gusta Pandora, cámbienmelo, ¿ok? Pero continuando, tengo 15 años, nací un 6 de mayo del 2008 y como ya mencionaron los clones, mis padrinos fueron Ron Weasley y Mercy Dumbledore, que en paz descansé…

-Mercy era nuestra madre- aclaro Ariana, al ver el rostro del pelirrojo, quien no había atado los cabos tan rápido como la castaña. Un escalofrió le recorrió en la espina dorsal al pensar que hablaban de alguien muerto.

-Sí, la extraño mucho- reconoció Artemis-. Pero supongo que debo continuar. Quedé en Hufflepuff como Lorcan, pero estuve muy cerca de quedar en Ravenclaw. A diferencia de mis hermanos, yo no destaco en una materia en concreto, pero soy muy buena pintando y de hecho ilustre nuevas ediciones del libro de mi bisabuelo, Newt Scamander, ya que se han ido agregando nuevas criaturas. Creo que es en lo único que destaco, mi trato con las criaturas, en especial los dragones, se me hacen muy interesantes… quizás continúe haciendo eso de grande… ¿alguna pregunta?

  • ¿Tienes novio? - pregunto un chico de Ravenclaw, tomando por sorpresa a muchos. Para gustos, colores…

-Pues…- la verdad es que no quería decir que, si pues los clones empezarían a celarla y a buscar a su novio, y no quería que le hiciesen nada a Louis. Mas su sonrisa la delato…

-Misa-Misa, ¿Por qué no dices que no?...

  • ¿Qué te pasa? ¡Responde!...

  • ¡Bueno, adiós! ¡A, por cierto, papá está deambulando como alma en pena por Hogwarts, pues se perdió! Mami, ¿podrías ir a guiarlo? ¡Por favor!...

-Sí, claro- respondió Luna ignorando olímpicamente los murmullos de la gente. Tenía curiosidad de conocerlo.

Artemis acto seguido se fue a sentar con los de su casa, no sin antes dirigirle una mirada fugaz a Louis, quien ya la está mirando embelesado.

Había sido una chica más que afortunada.