Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 189423 · de

Historia 189423 — capítulo 24

-Disculpa, lamento molestar, pero creo que me perdí, estoy buscando al profesor Dumbledore- pregunto el castaño sin poder apartar los ojos de aquella rubiecita que se había aparecido de la nada.

El había supuesto que se encontraban en clase, pues la escuela se hallaba desierta, tarto de pedir ayuda al personal, pero no lo encontró. Y justamente se encuentra con una bella alumna quien lo miraba curiosamente con sus enormes ojos celestes.

-No es molestia. Hubo un pequeño… incidente, y ahora mismo están todos en el Comedor, es por eso que no hay ni un alma…- Luna no se encontraba nerviosa, después de todo, era una persona como cualquier otra y si se casaría con él es porque él la querría tal cual.

Le sorprendió que luciese tan extraordinariamente normal. Eso sí, muy apuesto, y se dio cuenta de que sus tres hijos tenían cosas de los dos, eran perfectas mezclas de ellos. Fue cuando sintió que algo le trepaba por sus largos cabellos platinados. Una vez llegó a la cabeza con cuidado lo tomo y lo coloco en su palma. Era una criaturilla que jamás había visto antes, que, aunque probablemente la mayoría lo tildaría de raro, para ella era una ternurita.

-Hola- saludo tiernamente, mientras trataba de acariciarle, aunque con el primer roce brinco al bolsillo de Rolf, quien se hallaba sonrojado hasta las orejas.

-Lo lamento, es que es extremadamente tímido…

-No hay problema. Jamás lo había visto en mi vida, que bonito es…- sin poder evitarlo, empezó a ahuyentar a los Torposoplos que retozaban alrededor de Rolf. Este la miro extrañado. - Ahuyento a los Torposoplos para que no te confundas tanto…

  • ¿Torposoplos? ¿Qué son? - pregunto el muy interesado. Luna abrió los ojos sorprendida, porque normalmente para ese punto de la conversación la gente se iba, pero al instante sonrió ampliamente.

  • ¿Qué te parece si te acompaño con Dumbledore mientras te hablo de ellos? Sirve que me hablas un poco más de tu amiguito. - la criaturita asomo la cabeza y la miro por largo rato, Rolf sonrió encantado, asintiendo-. Soy Luna Lovegood, por cierto…

"Que bello nombre", pensó el joven, "un bello nombre para una bella chica".

-Rolf Scamander, un placer conocerte.

Y así se dirigían al Gran Comedor, a paso lento, pues no querían dejar de hablar juntos. Había una química entre ellos, que sin duda Luna se sentía feliz de haber encontrado a alguien que pudiese creer en su palabra, alguien igual de extraño que ella…

-Tengo el presentimiento de que olvidamos algo, chicos…

-A ver Frank, que se supone que olvidamos…

  • ¡Pues no sé, Sirio! Pero creo era importante…

-Pues ignóralo, si de verdad era importante nos enteraremos, si no va a pasar desapercibido…

  • ¿Tú crees que sea así, Fred?...

-Pues yo estoy con Frank, tengo un mal presentimiento- comento James distraído, tratando de recordar que podía ser lo que estaban olvidando.

-Ya te pareces a mi hermana, siempre viendo el lado malo, no pasa nada…- se quejó Sirio haciéndolos gruñir. Amy alzo las cejas, pues ella no se consideraba pesimista, más bien realista, mas no dijo nada.

-Oye, ya nos metimos en un gran problema con esto… ¿sabes cuál es el castigo por los disturbios temporales? ¡Cadena perpetua en Azkaban! - se quejó Frank, tomando por sorpresa al resto.

-Yo ni siquiera sabía que había una ley para eso…- confeso Sirio, ahora sí que preocupado.

-Se implementó hace tres años…- dijo James recordando los acontecimientos ocurridos 3 años atrás. Era lógico que implementaran algo así de drástico…

  • ¡A de ser las piezas del giratiempo! Aun las llevas contigo, ¿verdad?

-Creo que se las di a Dumbledore… si, ha de ser eso…

-Pensemos que es seo, ¿está bien? - sugirió Sirio y todos asintieron. Era mejor fingir que nadie sospechaba nada.

  • ¿Entonces soy sanadora en Hogwarts? - pregunto Hannah sorprendida a Alice, quien se encontraba feliz de poder pasar tiempo a solas con una versión de su madre menos estricta. La verdad es que, pese a que ella seguía hermosa de mayor, ya entendía porque decían que se parecían, los mismos rasgos afilados, pero a la vez finos, el cabello rubio y voz cantarina.

-Si mamá, junto con tu compañera Thalia Shafiq- carraspeo un poco al mencionar a "Thalia Shafiq".

  • ¿Pero entonces que fue del negocio de mi familia? - pregunto ella extrañada, pues ya se había hecho a la idea de atender los negocios del Caldero Chorreante, de hecho, estaba pensando en abandonar la Herbologia y repasar sus estudios muggles en las matemáticas para las finanzas.

-Se quedó al mando un primo tuyo, aunque por un buen rato lo atendiste a la vez que estudiabas. Antes trabajabas en San Mungo, pero en cuanto te ofrecieron la plaza en Hogwarts aceptaste sin pensarlo con tal de estar más tiempo con papá y tus hijos, ¡papá estuvo a punto de renunciar tan solo por estar contigo! Suerte que no fue necesario, después de todo tan solo hay dos profesores que caigan bien aparte de él. Y descuida, tú y Thalia se vuelven grandes amigas…

-Pero yo nunca mencione nada acerca de Thalia…

-¡Ahh, enserio! Te conozco mucho mamá, sé que te lo preguntabas- dijo Alice atropelladamente, maldiciéndose por ser tan imprudente. Nadie podía enterarse de aquello, ni los de la segunda generación y muchísimo menos los de la tercera.

-Como tú digas- susurro Hannah sin comprender la actitud nerviosa de su hija.

-Igual, ¿Qué más quieres que te cuente?...

-Entonces, ¿tú eres mi hija? - Draco seguía sin creerse que esa niña rubia de apariencia adorable era su hija. Astoria rodo los ojos provocando la risa de sus dos hijos. ¿Tanto le molestaba? ¡Pero si eran dos jóvenes sanos y bellos que ella le había dado! Dos jóvenes parecidos a él, noto ella una vez les prestó atención. Aunque se notaba que habían heredo lo psicológico de ella. Quizás esa era la razón de su desconcierto, pensó amargamente.

-Sí, ¿no ves el parecido? Aunque bueno, los ojos son de mi mamá- dijo ella alegremente. La verdad es que a pesar de tener el cabello rubio platinado de Draco, ella era la réplica de su madre, igual de bonita.

-Yo pienso que te pareces más bien a mamá, Cassie- dijo Scorpius, quien, si era igual a su padre, mientras no dejaba de mirar a Tori.  Claro que se parecía a su mamá, con sus ojos verdes y su expresión aniñada. Sintió una punzada de dolor, al ver a su mamá una vez más, tan contenta como la recordaba. Pero se dijo a si mismo que eso iba a cambiar, que para eso habían venido y que no tenía por qué ponerse triste.

-Tienes razón, soy igual de linda que ella. ya sé que no fui planeada, y que tu querías que fuera varón, mas créeme en el futuro me adoras o al menos eso creo… me mandaste lejos pero ahora no te despegas de mí. Es raro pero el chiste es que me quieres y mucho.

-Está bien…

  • ¿Hablamos de otra cosa?...

-Hola a todos, mi nombre es Hugo Billius Weasley, tengo 15 años, nací el 6 de marzo de 2008 y además de ser el último en pasar, soy el ultimo y único hijo de Ronald y Hermione.

Esta rio suavemente, después de todo, era más que obvio que era su hijo.

Era casi la réplica de su padre, a excepción de los ojos azules que en el eran mieles como los de su madre.

Todos se sorprendieron de que el fuera el menor, siendo el más alto de toda la generación, siendo casi tan alto como Teddy. Lucia de la misma edad de sus primos Fred y James, quienes probablemente eran más bajos, además de que lucía muchísimo más sereno.

Y definitivamente, los genes estaban bendecidos, pareciese que los mandaron a hacer con lo mejor de cada padre.

 -Ojalá haya heredado la inteligencia de la madre- susurro George haciendo bufar al hasta entonces alegre Ronald. Hermione rodo los ojos, pero lo tomo disimuladamente de la mano. Los dos se sonrojaron, más siguieron así, pues se sentía bien. Su hijo al notarlo rodo los ojos.

-Supongo que los prefiero peleando…

  • ¡Hugo! - lo riño su hermana fuertemente.

-¿Qué? Fue divertido ver a papá persiguiendo a mamá por el colegio…

  • ¡Pudimos no haber nacido, imbécil!

-No exageres… además, ¿sí o no lo fue?

  • ¡Te juro que debes ser adoptado! ¡Yo preocupándome!

-Mira. Si el problema tiene solución pues no hay que preocuparse, se resolverá. Si de plano no lo tiene, no vale la pena preocuparse. Te alteras mucho por nada…

-Mejor continua, ¿quieres? Después hablamos de cómo nos repartiremos el castigo que nos pondrán nuestros padres…

  • ¿Nos? TU eres la mayor, la responsable de ese giratiempo. Yo solo soy un irresponsable chico de 15 años. La condena del Ministerio no me llega a mí- si las miradas matasen, Rose ya lo hubiese fusilado varias veces.

-Eres un…

  • ¡Mejor continua con tu presentación y terminan su "asunto" afuera! - pidió Roxanne una vez dejo de reírse y se dio cuenta de que dos de los mejores magos peleasen no era una buena idea. Mucho menos si estos eran hermanos. Peor si son Weasley-Granger…

-Tienes razón, es tan terca que será igual de productivo que hablar con la pared. Continuando conmigo, creo que es obvio que quede en Gryffindor. Juego quidditch como Guardián, aunque hubiese preferido ser cazador…

-Y Rose Guardiana, ya estuvo que la vida les dice que peleen…

-Igualmente, ya estuvo que perdimos. Creo que me voy a salir… a ver, que más… mis padrinos son mi tío Neville y mi ti Luna…Ya siendo menos excluyente a solo la familia, Voldemort está más que muerto, ya casi no hay mortifagos, todo es paz…- cualquiera que conociera a Ron sabía que así sonaba cuando estaba siendo irónico. No los calmo la risa de Albus, quien miraba a su primito negando divertido. Por cosas así a veces, solo a veces, prefería a Hugo. Scorpius rodo los ojos mientras que Rose contaba del 1 al 100 para calmarse.

  • ¿Tienes novia? - pregunto Lavander Brown al ver que ya no tendría oportunidades con Ron.  Tanto Lily como Rose rodaron los ojos sin ocultar su descontento.

-Nina…- respondió Lily como si al pronunciarlo tragara veneno. Hugo rodo los ojos más asintió dándole la razón. Ariana bajo la mirada y de la nada se mostró aún más animada en el debate sobre la función del celular.

-Lo dices como si fuese Alex- allí ni Malfoy ni Albus contuvieron la carcajada. Pero sorpresa de todos, James, Fred, Frank y Sirio se hallaban muy serios, como el resto, a excepción de Rose, quien había esbozado una débil sonrisa. Victoire lo miro con ira y se soltó del agarre de un enfurecido Lupin.

-Ni la menciones, Weasley- sentencio Lupin. Todos se helaron, pues hasta ese entonces se había mostrado como alguien que derrochaba bondad, alguien que jamás hablaría en ese tono. Pero el pelirrojo tan solo se encogió de hombros…

-Supongo que lo deje todo muy claro y ya que me callan, ¡adiós! De verdad, tengan un poco de sentido del humor…