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Aquellas noches de verano (AU) — capítulo 2

La familia Weasley había llegado a Australia alrededor de las 10:00 de la noche luego de un largo y exhaustivo vuelo, y añadiendo el tiempo que tardaron en retirar su equipaje e ir hasta la casa lograron dormir alrededor de la media noche. Bueno, todos excepto Ron.

El chico no había podido explorar la casa ni mucho menos la playa ya que era de noche y su madre lo mataría si se enterase que salió sin permiso, así que se limitaba a mirar por la ventana de su cuarto como nacían y se deshacían las olas en el mar. Por suerte tenía una habitación con vista al océano y lo mejor de todo es que el cuarto era solo para él, agradecía mucho esto ya que siempre que se quedaban en hotel tenía la desgracia de dormir en la misma habitación que los gemelos o Percy, pero, en esta casa las cosas ya habían empezado bien.

Ron tenía un poco de sueño pero no podía dejar de mirar el océano en todo su esplendor, nunca había estado en una playa de noche y la verdad es que todos tenían razón cuando decían que se puede prácticamente una constelación completa de estrellas, cosa que le encantaba. Y como todo niño, no pudo evitar pedir deseos a las estrellas fugaces que pasaban de vez en cuando, sin duda, aquellas prometían ser grandes vacaciones.

El pelirrojo decidió que lo mejor sería dormir para que no le reprochasen en la mañana por no haber dormido suficiente. Con todo el dolor de su alma cerró la ventana y se recostó, sin embargo, lo mejor sería un descanso, ya que le quedaba todo un verano por delante para disfrutar de la vista de las estrellas en el cielo mientras se escuchaban las olas chocar.


A la mañana siguiente todos los Weasley bajaron a la cocina para disfrutar de un merecido desayuno hecho por Molly, de todas formas, luego de tan largo viaje es lo que todos necesitaban. Sin embargo, aquella comida era propia de la familia.

-¡Fred y George! - Gritaba Molly mientras regañaba a sus hijos - ¡Déjense de tonterías con esos artículos de broma y pongan la mesa!

Los gemelos reían sin parar al haberle hecho una broma a su víctima favorita, Percy.

-Ginny, cariño, ayuda a los gemelos por favor - Dijo Molly tratando de hacer aquello lo más rápido posible.

-Charlie sirve la jarra de jugo, Percy ve a lavar tu cara y manos, esa cosa que te pusieron los gemelos se ve bastante rara - Seguía diciendo la matriarca - Arthur ven ya, y Ron… - pero la mujer quedó con la palabra en la boca al no encontrar a su hijo menor.

-Mamá Ron no ha bajado aún - Dijo Bill quien estaba poniendo un par de frutas en la mesa.

-Oh Bill ¿podrías llamarlo? - Pidió su madre.

-No hay problema - El hijo mayor de los Weasley dejó su cometido y emprendió rumbo a la habitación de su hermano menor.

Al llegar ahí encontró a Ron totalmente rendido y sin intenciones de despertar aún. Sabía que su hermano se enfadaría con él por despertarlo ya que tenía un carácter de los mil demonios, pero también sabía que su madre se enfadaría si Ron no bajaba, y sin duda eso es algo que no querría presenciar.

-Ron - llamó mientras le daba ligeros toques a su hermano pero éste seguía dormido.

-Ron - llamó por segunda vez pero seguía si inmutarse.

A punto de perder la paciencia Bill decidió ser más brusco con la situación, fue al baño de la habitación, tomó un poco de agua en un vaso y sin pensarlo dos veces se la tiró a Ron en la cara haciendo que éste se despertara al instante.

-¡¿Qué demonios?!

-Oh, si yo fuera tú tendría cuidado con esa boca - Dijo Bill.

Ron lo miraba desconcertado, pero luego vio el vaso en su mano y entendió todo a la perfección.

-¡Tú me despertaste! ¡Eres el peor Bill!

El aludido solo rio por abajo y luego habló - Te estoy haciendo un gran favor, a menos que quieras que sea mamá la que te despierte - Al ver la cara de pánico de Ron siguió hablando - Eso pensé. Cepíllate y baja, es hora del desayuno.

Ron no lo pensó dos veces para hacer aquello. Al bajar pudo encontrar que toda su familia lo estaba esperando. Su madre no miró con buenos ojos que todos ayudaran con el desayuno y él no, sin embargo, lo dejó pasar por esta vez solo porque anoche llegaron muy tarde del viaje.

El desayuno fue silencioso ya que todos aún estaban algo cansado por el viaje, sin embargo, apenas terminaron de comer todos los hijos Weasley no dudaron en decirlea sus padres que se alistarían lo más pronto posible y se irían a la playa a pasar el día, sus padres no se opusieron a esto ya que deseaban que sus hijos se divirtieran y disfrutaran las vacaciones al máximo.

Molly les dijo que prepararía unos emparedados para el almuerzo y que quería que todos volvieran para antes de la cena, aún no estaba a gusto con la idea de que los chicos estuvieran solos por la playa de noche.

Los chicos salieron corriendo de la casa con sus cosas de playa apenas se pusieron los bañadores, sin embargo, la playa era enorme y tenía muchos sitios que visitar, por lo tanto todos los hermanos fueron a lugares distintos. Ron y Ginny se quedaron más cerca de la casa jugando dentro de la playa.

-¡A que no puedes atraparme Ron!

-¡Sabes que si podré!

-¡Soy más rápida que tú nadando!

-¡Eso quisieras!

Ambos niños se perseguían mientras nadaban y se echaban agua en la cara. Sin embargo, como todo juego de niños éste terminó en una típica pelea de hermanos entre Ron y Ginny.

-¡Ron me entró agua en la nariz! - dijo la pelirroja casi llorando.

-¡Debes tener más cuidado! - Respondió su hermano sin mucha importancia.

-¡Tú me la tiraste! ¡A propósito!

-¡Estábamos jugando! ¡Y los sabes Ginny!

-¡Eres un bruto!

-¡Tú no sabes jugar!

-¡Le diré a mamá que me tiraste agua en la cara y me cayó en la nariz!

-¡No sabes como llegar a la casa de playa!

-¡No te necesito!

-Está bien Ginny ¡Piérdete! - dijo Ron enojado mientras salía de la playa y se dirigía a una dirección contraria a la de la casa en la playa.

El niño caminaba sin destino alguno solo tratando de alejarse lo más que pudiese de su hermana menor

  • Que sea la más pequeña y además la única chica no le da derecho a gritarme así - refunfuñaba el chico mientras cada vez se alejaba más.

Ron seguía viendo playa y podía decir a ciencia cierta que no tenía fin, pero obviamente ya se había alejado de su casa, y estaba haciendo un poco de frío. Necesitaba un lugar que estuviese solitario, y por lo visto en esa parte de la playa no frecuentaba la gente. Se sentó en la arena mirando el mar por un momento sin pensar en nada preciso.

Sin embargo, su estadía no duró mucho tiempo ya que seguía teniendo frío y le estaba empezando a pegar el hambre. Suspiró resignado ya que al parecer tendría que volver a su casa y enfrentar a Ginny y a su madre, pero antes decidió darle una última mirada aquella parte solitaria de la playa. Ron no se explicaba como es que no hubiese nadie por esa zona si era igual de genial que el lugar donde estaba la casa, pero, entre aquellos pensamientos de soledad pudo ver algo un poco más alejado, como unas rocas que tapaban la vista hacía lo que sea que hubiese detrás de ellas.

Ron al ser bastante curioso decidió inspeccionar que había en aquellas rocas tan grandes como para tapar el horizonte que conectaba la parte solitaria de la playa y la parte que todavía no conocía. Escaló un pequeño montón de arena hasta llegar a su destino, sin embargo, al estar ahí pudo darse cuenta que aquello no eran solo rocas, esas rocas formaban una especie de cueva algo abandonada, y Ron se dio cuenta que estaba escondida ya que desde la orilla de la playa se veía como un simple montón de rocas, pero al acercarse y mirarla bien pudo notar que había mucho más dentro de ella.

Ron no lo pensó dos veces para entrar y empezar a inspeccionar la vieja y solitaria cueva. Él seguía un pequeño túnel que parecía llevarlo a algún lado, la verdad es que aquella cueva era más profunda de lo que pensaba, por fuera se veía mucho más pequeña, sin embargo, esto intrigaba más a Ron. Luego de unos minutos logró ver al final del túnel luz y estaba seguro que lo que sea que estaba buscando se encontraba justo ahí y no dudó en correr hasta el final del túnel.

Al llegar se encontró solo con arena y rocas en un espacio hecho de más arena, sin embargo, aquello le recordaba mucho a la estructura de un volcán, ya que justo encima de él había un enorme agujero que dejaba entrar la luz solar.

Ron estaba a decir verdad un poco decepcionado ya que esperaba algo más de aquella enigmática cueva, algo así como en las películas esperaba diamantes, tribus de personas o algo que lo dejara con la boca abierta. Pero, evidentemente aquello solo pasaba en las películas, ya que en esa cueva solo se encontraba él.

-Bueno al menos estoy solo, nadie me molestará aquí, ésta será mi cueva secreta - Dijo el chico en voz alta declarando aquel lugar solitario de su propiedad.

Sin embargo, mientras Ron observaba en lugar una voz aguda detrás de él se escuchó, sobresaltándolo como nunca.

-¿Quién eres tú? ¿Y qué haces en mi cueva secreta?


N/A: Holaaaa!! Estoy feliz de que hayan recibido esta historia tan bien y tal como lo he prometido aquí está el nuevo capítulo, espero que lo disfruten y me comenten. Nos leemos mañana sin falta, un beso!!;)