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Aquellas noches de verano (AU) — capítulo 4
Evidentemente la noche anterior cuando los niños regresaron a sus respectivas casas se encontraron con madres preocupadas que al verlos sintieron un gran alivio y enojo por su irresponsabilidad, sin embargo, solo se limitaron a regañarlos.
Ron luego de cenar aquella noche se fue a su cama pero no sin antes echarle una mirada a la playa y al cielo estrellado desde su ventana. Al sentir la brisa salada chocando contra su cara no pudo evitar suspirar y perderse entre sus pensamientos, sin embargo, su mirada no solo abarco la playa, en un momento sus ojos se posaron en el horizonte del camino que tomó esa misma tarde para encontrar aquella vieja cueva.
Entonces, sus pensamientos no tardaron en dibujar a una pequeña niña de cabello enmarañado y con gesto bastante mandón -Que niña más loca, primero me grita y luego me ofrece comida y además ser el rey de la cueva. Vale eso fue muy amable de su parte, pero vaya que está chiflada, espero que con el tiempo se componga -.
Ron aún no se explicaba cómo es que llegaron a un acuerdo luego de ese patético primer encuentro que tuvieron, sin embargo, agradecía que hubiese alguien más con quien hablar en esa cueva, alguien que tal vez pudiera ser su escape cuando sus hermanos lo molestasen y tratara de evitar que su madre lo reprendiera, pero, una duda lo golpeó de lleno en sus pensamientos -¿Seremos amigos? Digo ella dijo que podría seguir yendo y jugaríamos y todo eso, pero nunca dijo que dejaríamos de ser enemigos ¿Seré muy tonto si se lo pregunto? Espero que no -
A pesar de estos pensamientos, Ron ahora tenía más esperanza de que su verano podría incluso mejor de lo que esperaba.
Por otro lado estaba Hermione, desde que se había recostado en su cama no había parado de pensar en el día tan diferente que tuvo. Tantos años yendo a Australia y por ende visitando esa solitaria cueva y nunca había visto a otra persona además de sí misma dentro de ella, ha de admitir que al principio fue bastante sorpresivo encontrar a Ron ahí pero luego de su pelea ella se dio cuenta que fue su primera compañía, aunque, de algo no estaba segura - Mepregunto si seremos amigos. Parece una persona agradable aunque tiene un temperamento fuerte, sin embargo, no tengo muchos amigos, y menos en la escuela, no sé, sería genial tener por lo menos a alguien con quien estar y divertirme en las vacaciones -
Hermione no le dio muchas vueltas al asunto ya que se dispuso a dormir, pero antes que todo, decidió que lo mejor sería preguntarle aquella duda a Ron, de algo estaba segura, y es que tal vez la presencia del pelirrojo podría marcar la diferencia en su verano después de todo.
El sol del mediodía cayó en todo su esplendor y era el momento que Ron había decidido ir a la cueva, justo después del almuerzo obviamente, además, estuvo un tiempo tratando de quedarse solo para que ninguno de sus hermanos lo siguiera, después de todo, es una cueva secreta.
Ron caminó por unos cuantos minutos hasta el norte de la playa con su tablero de ajedrez en mano y para su suerte encontró la cueva, suspiró aliviado ya que solía ser muy olvidadizo y estuvo todo el camino rezando para no perderse y terminar en otra playa. Pero gracias a Dios encontró su destino.
Se adentró en la cueva y siguió el mismo túnel del día anterior hasta que llegó al "corazón de la cueva" cómo había decidido llamarlo, se encontraba solo en ese momento, sin embargo, decidió llamar a la niña por si se encontraba escondida como el día anterior.
-¿Hermione?
Por unos momentos nadie contestó así que decidió sentarse en la arena y poner las piezas de ajedrez en su lugar para cuando llegara la niña, sin embargo, eso no tardó en suceder porque una voz que provenía desde la otra entrada de la cueva lo sobresaltó.
-¡Ron! - y tras decir esto Hermione apareció en escena con un par de libros y bolsas de botanas en sus manos.
-Caray creí que me dejarías plantado - dijo en forma de broma.
-No creo que sería amable dejarte plantado cuando me invitaste a jugar ajedrez - dijo ella sentándose frente a él.
-¿Para qué son todos esos libros? Estamos de vacaciones - preguntó curioso.
-No son para estudiar, me encanta leer incluso en vacaciones - respondió ella de lo más tranquila.
-¿Hablas en serio? - dijo Ron sin poder creerlo.
-¿Qué tiene de malo?
- preguntó ella frunciendo el seño.
-Pues nada, es solo que… - pero luego de decir esto se quedó callado.
-¿Es solo que…?
-Olvídalo - dijo él restándole importancia.
- ¡Anda dime!
Ron suspiró resignado y luego respondió - Es que la única persona que conozco que lee libros en vacaciones es mi hermano Percy, y es de lo más pomposo y aburrido.
-No sé que clase de libros lee tu hermano pero te aseguro que los que yo leo son bastante divertidos.
-¿Ah sí? ¿Cómo cuáles?
-Me encantan los cuentos y las historias de ficción como Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan, El Principito, y muchos más.
-¿Qué tienen de interesante?
-Bueno tienen muchas aventuras, y sus tramas son interesantes, ya sabes, cuando el bien triunfa sobre el mal y todo eso.
-Veo que te gusta mucho leer.
-Así es - dijo ella con una sonrisa - ¿Qué hay de ti? ¿Qué te gusta hacer en las vacaciones?
-Sin duda me encanta jugar al futbol, sin embargo, desde siempre he sido invencible en el ajedrez - respondió él con aires de grandeza.
-Eso lo tendré que ver.
Y sin decir nada más decidieron iniciar su tan esperada partida de ajedrez. Hermione debía admitir que las jugadas de Ron eran bastante buenas, además, ella no frecuentaba jugar mucho así que aquellos movimientos eran un reto total para ella. Los primeros minutos estuvieron en silencio tratando de concentrarse en las jugadas, sin embargo, Hermione tenía muchas dudas acerca del niño y no pudo evitar empezar a hablar.
-Ron ¿Qué edad tienes?
-Tengo 11 años - respondió él sin dejar de mirar el tablero.
-Oh, igual que yo, bueno en septiembre cumpliré 12.
-Eso quiere decir que naciste en un año distinto al mío, yo cumpliré 12 en marzo.
-Sí ¿y dónde estudias?
-Estudio en una escuela llamada Hogwarts - respondió aún sin quitar la vista del juego - ¿Y tú?
-Voy a una escuela solo de niñas llamada Beauxbatons.
-Wao ¿sólo de niñas?
-Sí, por eso no conozco muchos niños.
-Hermione ¿por casualidad vives aquí en Australia?
-No, sólo venimos aquí de vacaciones desde que yo tengo memoria, y como te dije ayer la cueva la encontré hace 3 años. Vivimos en Londres.
-¡Que casualidad! Nosotros también.
-¿En serio? ¿Dónde vives?
-Vivimos en las afueras, en Ottery St. Catchpole.
-Oh - respondió ella con un tono apagado - Nunca he estado ahí, nosotros vivimos en la ciudad de Londres.
-Voy muy poco para allá, solo cuando es necesario ya que queda lejos de mi casa.
-Si vives en el campo debes tener una de esas enormes casas que he visto por fotos - dijo ella emocionada.
-Vivimos en una casa grande, de todas formas somos 9 personas en mi familia - respondió él tranquilamente.
-¡¿9 personas?!
-Sí - dijo él soltando una risa - Tengo 6 hermanos, además están mis padres y estoy yo.
-Wao nunca había conocido a alguien con tantos hermanos, yo sólo vivo en una pequeña casa y no tengo hermanos.
-Pues que suertuda eres - dijo él .
-¿Por qué lo dices?
-
preguntó ella extrañada.
-
A veces me gustaría no tener a ninguno, pueden hacer tu vida miserable si se lo proponen.
-¿Tú eres el menor?
-El menor de los varones, la más pequeña es mi hermana.
-Creo que ella es quien podría decir que hacen su vida miserable ¿no crees?
-Esa enana es mucho más astuta que todos nosotros juntos.
Hermione no pudo evitar reírse con fuerza ante esto último que dijo. Ron, sin embargo, volvió a hablar - ¡Es en serio!
-Dime y ¿todos tus hermanos estudian en tu escuela?
-Dos de ellos ya se graduaron hace un tiempo y trabajan, de hecho ellos dos se mudaron pero nos visitan de vez en cuando. El resto de mis hermanos siguen en la escuela por desgracia.
-Sabes Ron, creo que es genial tener hermanos y eres muy afortunado por ello.
-¿Por qué dices tal cosa? Sólo me fastidian.
-Siempre quise tener hermanos, me gustaría saber como se siente no estar tan sola aunque te fastidien - dijo ella con un tono apagado.
Aquel cambio en Hermione hizo que Ron levantara la vista del tablero y situara su vista en ella, por primera vez se fijó que la niña estaba triste y que sus ojos marrones estaban un poco llorosos, no pudo evitar hablarle.
-Oye no sé que es ser hijo único pero no creo que sea tan malo, digo debes tener amigos a los que quieras como hermanos, yo tengo a mi mejor amigo y es como si fuese uno más de mi familia.
-De hecho en mi escuela las niñas son algo crueles y a penas hablo con alguna de vez en cuando, por eso prefiero leer libros, ahí las cosas son más fáciles y todos tienen amigos, no como yo.
-Pero yo soy tu amigo ¿no? - aquellas palabras salieron casi involuntariamente de sus labios, sin embargo, no se arrepintió del todo, al fin y al cabo tenía esa duda desde la noche anterior.
Hermione quedó perpleja ante lo que dijo el pelirrojo - ¿Somos amigos?
-Pues eso creo ¿no?
- el se sonrojó un poco ya que nunca había sido tan cercano con una niña que no fuese su hermana menor - Digo yo disfruto de tu compañía y a pesar de conocerte desde ayer siento que eres una buena persona, un poco mandona pero ¿por qué no ser amigos?
Ella se rio ante la forma chistosa en que dijo que era un poco mandona y luego respondió - Se siente bien tener un amigo. Dime entonces como mi amigo ¿puedo contarte cosas y no se las dirás a nadie?
-Prometo que lo que pase en esta cueva se queda en esta cueva - dijo él poniendo una mano en el corazón y la otra alzada.
-Y ¿prometes que cada verano que vengamos aquí hablaremos de todo lo que pasó en nuestras escuelas y jugaremos?
-Lo prometo.
-¿Y prometes nunca defraudarme y estar ahí para cuando te necesite? ¡Así sea de vida o muerte!
-¡Lo prometo!
-Entonces está hecho
- respondió ella con una gran sonrisa.
-Sólo tengo algo que decir - acotó él un poco serio.
-¿Qué cosa? - preguntó ella preocupada.
-Jaque Mate - finalizó Ron el juego con una gran sonrisa - Te dije que era invencible.
-Debo admitir que eres un gran jugador.
-Sí, aunque obviamente tú me ganas en lectura.
-Puedo prestarte alguno de mis libros ¡Si prometes cuidarlos! ¡Son mi mayor tesoro!
Ron se río ante la actitud de su amiga - Prometo ser lo más cuidadoso posible - y luego de decir aquello agregó algo más - ¿Quieres ir a nadar mañana?
-¡Sí! Podemos jugar a ser tiburones en esta parte de la playa.
-¡Me encanta ese juego!
-Recuerda que practico karate y no me da miedo utilizar mis técnicas en el agua ¡Así que ten cuidado Ron!
-¡No me das miedo Hermione!
Ambos niños siguieron hablando y riendo el resto de la tarde, fue sin duda una tarde memorable para ambos ya que lograron conocerse a fondo y planear las aventuras que tendría en aquel verano. Tal vez no estaban seguros como es que pudieron odiarse al primer momento de verse, pero no les importaba mucho, ya que al parecer habían conocido a la persona indicada para estar en los mejores y peores momentos ¿Quién lo diría?
N/A: Hola chicos!! Aquí les dejo el nuevo capítulo, espero que les haya gustado, sé que por ahora no hay mucha acción pero es que apenas se conocen y quiero llevar esta historia paso a paso, espero que no les moleste.
Gracias por sus comentarios, espero que sigan así ya que son de mucha inspiración!!
Nos leemos mañana, un beso enorme;)