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El reloj dorado — capítulo 16

−Lo hicimos, tienes visita.

Harry girándose al ver que Hermione se acercaba le sonrió. −¿Qué haces por aquí?

−He venido a buscarte, llevas mucho tiempo paseando por el tren, me preguntaba dónde estabas. ¿Estás bien?

−Lo estoy. −Y sonriéndole le cogió de la mano y miro a Draco. -Ella sí que vale la pena. −Y le sonrió. −Nos vemos, me voy con Hermione.

−Ok. −Y miro a Hermione. −Hasta luego leoncita.

Harry riéndose se la llevo, antes de que su amiga empezara a decirle lo que pensaba de que la llamara leoncita.

Al anochecer el tren por fin llegaba a King cross, los alumnos cogiendo sus cosas se bajaron del tren y se fueron a buscar a sus familias.

Harry estaba buscando a sus padres, al verlos se acerco corriendo y abrazo fuerte a su madre.

−Mama.

−Mi amor. −Lily abrazándolo fuerte le dio un beso en la cabeza. −Te he extrañado muchísimo.

−Yo también. −Separándose abrazo a su padre. −Papa.

−Hijo. −James le sonrió. −Veo que has sido un niño muy bueno y el profesor Dumbledore no nos ha avisado ninguna vez.

Harry mirando a su padre, lo abrazo fuerte.

James sonriendo a su mujer, lo miro. −Mi niño tiene papitis.

−Sí. −Dijo sin dejar de abrazarlo.

−Ahora para casa que ya se está haciendo tarde. −Y miro a sus amigos que se acercaban. −¿Nos vamos?

−Sí. −Le dijo Sirius. −Harry.

El niño separándose de su padre, miro a Sirius. −Padrino. −Y lo abrazo, también abrazo a Remus.

−Tiene ganas de abrazos. −Le dijo James sonriendo a sus amigos.

−No pasa nada, los abrazos siempre son bien recibidos. −Le dijo Remus. −Nosotros ya nos vamos.

−Nosotros también, se está haciendo tarde, y seguro que Harry está cansado. −Les dijo James y miro a Harry. −Para casa.

−Sí. Y se iban a ir cuando Harry se encontró a Hermione. −Herms.

−Harry. −La niña le sonrió y le presento a sus padres. −Ellos son mis padres, George y Jane Granger.

El niño sonrió a los adultos. −Hermione es una buena amiga.

Jane le sonrió. −Gracias.

−De nada. −Y presento a sus padres. −Papa, mama ella es Hermione. −Y miro a los adultos. −Mis padres James y Lily Potter.

−Un placer.− Le saludo Lily. −Harry me ha hablado mucho de su hija, es una niña brillante.

−Gracias. −Le dijo George.

−De nada. −Y abriendo su bolso saco una tarjeta y se la dio. −Para ustedes, la primera vez que fui a hogwarts, estaba muy perdida así que espero poder ayudarles.

Jane cogiendo la tarjeta se lo agradeció. −Le estamos muy agradecidos, gracias.

−De nada.

−El 26 de diciembre haremos una fiesta en mi casa. −Les dijo James. −Pásense si tienen tiempo.

−Muchas gracias, pero no queremos molestar.

James les sonrió. −No molestan, al contrario son más que bien venidos. −Y sonrió a Harry. −Ahora sí que ya nos vamos a casa.

−Sí. −Y miro a Hermione. −Veniros, las fiestas de mi familia son muy divertidas.

−Gracias. −Y miro a sus padres. −Por fis.

−Está bien. −Le dijo George al final y miro a los Potter. −Sí que iremos.

−Gracias, ahora sí para casa, que ya se está haciendo tarde y tus abuelos se preocupan si llegamos tarde.− Le dijo James a Harry.

−Sí. −Y despidiéndose hasta el día 26 ya se fueron así todos se fueron a su casa.

Harry al llegar a su casa, vio que no la habían decorado.

James como si le leyera la mente le dijo: −Mañana bien temprano iremos a comprar el árbol más grande de todos y lo adornaremos, ¿Qué te parece?

−Genial.

−Eso será mañana ahora ves a bañarte que pronto cenaremos.

−Sí. −Y sonriéndole se fue a su habitación, aun se asombraba al verla, era enorme y le encantaba nada que ver con la que los Dursley le habían dejado por temor.

Olvidándose de ellos se fue a bañar, un rato después cambiado bajo al comedor y vio que ya todos estaban sentados alrededor de la mesa.

James le sonrió. −A cenar.

−Sí que tengo mucha hambre. −Y sentándose a su lado se pusieron a cenar.

Durante la cena, sus abuelos le fueron haciendo preguntas y Harry las respondía encantado.

Cuando terminaron de cenar, Harry dándoles las buenas noches se fue a su habitación a descansar.

Al día siguiente, la familia se fue a comprar el árbol más grande que encontraron, cuando James termino de pagar se fueron a su casa y durante el resto del día lo estuvieron adornando.

Harry que no había comprado los regalos aun, miro a su padre. −Papa.

James que se estaba riendo con su hija lo miro. −¿Harry pasa algo?

−No tengo aun mis regalos.

El hombre mirando su reloj vio que aún era pronto. −Ahora iremos. −Y miro a su mujer. −Lils amor, me llevare a Harry para que compre los regalos, quedamos a las cinco en el centro comercial para que los niños vean a Santa Claus y luego ya nos iremos a casa de mi tío Orión.

−Me parece bien. −Y miro a Harry. −Cariño tienes tu paga en la caja de tu habitación.

El niño le sonrió. −Gracias. −Y miro a su padre. −No tardo.

−Sí que tenemos prisa, hay muchas cosas que comprar.

−Sip. −Y se fue escaleras arriba, en su habitación, se puso a buscar la caja que su madre le había dicho, aunque tenía varias cajas al final encontró donde estaba su dinero, estaba guardado en una caja de madera de color marrón con su nombre en un lado.

Mirando todo el dinero, cogió la mitad, esperaba que con eso tuviera más que suficiente.

−Harry. −James entrando lo miro. −¿Aun no estás?

−Estoy pensando en llevar la mitad de mi dinero, pero tengo muchas cosas que comprar, y no se si me llagara.

−Llévate la mitad, si ya faltara algo luego me lo devuelves.

−Sí. −Y cogiendo el dinero lo guardo bien y miro a su padre. −Ya nos podemos ir.

−Pues vamos. −Y así cogiendo bajando al piso principal, Harry le dio a su madre un papel. −Es para papa.

−Lo comprare.

−Hazlo. −Y miro a su padre. −No papa, no te voy a decir lo que te voy a regalar, así que ni lo intentes.

−Ohhh, Harry eres malo. −Se quejo James.

−Mucho. −Y cogiendo a su padre de la mano se lo llevo mientras el no dejaba de quejarse y Lily y los demás se reían.

Después de toda la tarde de compras y de ver a Santa Claus la familia Potter llego a casa de Orión.

Nada más poner un pie en la mansión Harry tuvo que apretar los puños, allí estaba esa asesina de Bellatrix.

−Harry no. −Le dijo Charlus acercándose. −Aquí ella no es ninguna asesina.

−¿Me has leído el pensamiento?

−No Harry, jamás lo haría contigo o con alguien de esta familia, pero sabíamos que pasaría, al fin y al cabo ella ha matado a mucha gente.

−Si abuelo, mato a Sirius, a Dora y torturo a los Longbottom, y ahora está aquí como si no hubiera pasado nada.

−Es que realmente no ha pasado nada. −Le dijo su abuelo. −Aquí ella es una mujer libre que nunca ha estado en Azkaban y no ha hecho daño a nadie.

Ante eso Harry no supo que decir.

−Harry. −Charlus le puso una mano en la cabeza y lo miro. −Cygnus se ocupo de que Bella fuera por el buen camino, y aunque suene muy machista la ha casado con un hombre que la sabe controlar.

−Abuelo.

−Lo sé Harry, yo nunca permitiré que nadie lastime a esta familia y los demás también, así que confía en nosotros.

−Está bien abuelo, pero no me gusta y nunca me gustara.

−Lo entiendo, ahora vamos que pronto será la hora de la cena y aun tenemos muchas cosas que hacer.

−Si abuelo. −Y se fue con su abuelo mientras no dejaba de mirar a Bella que estaba hablando con sus hermanas y a simple vista estaba muy diferente, no llevaba ese peinado estrafalario y no tenía esa expresión de mujer loca.

Después de una cena donde no dejaron de haber muchas risas y anécdotas, Orión miro a los niños. −Es hora de irse a dormir, si mañana queréis los regalos.

−Abuelo es muy pronto. −Se quejo Cassiopea. −Nos queremos quedar más tiempo.

−Casey tiene razón es súper pronto. −Le dijo Ori. −Nos queremos quedar más tiempo, a no ser que ocultéis algo.

Ante eso los adultos se quedaron parados y los niños los miraron sospechosamente.