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El reloj dorado — capítulo 44
Ante eso Harry lo miro. −Oxford es una de las mejores universidades del mundo, yo ni loco podría entrar allí.
−Es difícil pero no imposible, además tu vas a una universidad y es lo que cuenta. ¿A cuál vas a ir?
−A la de Greenwich.
−Esa es una buena universidad. −Le dijo Draco. −Además como digo a tus padres solo les importa que sigas estudiando no si es Oxford, Cambridge o Harvard.
−Entre todas es la que más me ha gustado a mí.
−Entonces no digas nada mas, lo importante es que a ti te haya gustado, ¿Cassie que hará?
−Ira a la King`s college, dice que quiere estudiar con los premios nobel.
−Mi prima es rara. −Y lo miro. −Aunque no estudiéis juntos estaréis en la misma ciudad.
−Por eso hemos decidido estudiar aquí en Londres.
−Y hacéis bien.
Harry lo miro. −¿Te casaras con Hermione antes de iros para Oxford?
−No lo sé, aunque ya llevamos tiempo juntos, una cosa es estar en la escuela y otra la vida real, así que hay que pensarlo bien, no me quiero arrepentir de nada.
−Eso es lo más importante de todo.
−Si bueno aun hay muchas cosas que pensar, me voy con tanto que uso mi cerebro he terminado con dolor.
−Ves a descansar, yo terminare esto y ya iré a dejar mis cosas.
−Entonces nos vemos. −Y levantándose se fue y Harry volvió a sus estudios.
Al día siguiente, tras un día en Hogsmeade volvieron a la escuela y Harry al ver a su hermana le dio una bolsa enorme de caramelos y chocolates.
−No te los comas todos de golpe.
−No, gracias.
−De nada. −Y sonriéndole se fue a la torre de gryffindor.
Unos meses después, antes de que las vacaciones de pascua empezaran, en Londres Lily miraba el correo cuando vio que había un sobre de la universidad de Greenwich donde Harry había pedido matricula, nerviosa entro en su casa y dejando los demás sobres encima de una bandeja de plata se acerco a su marido que estaba mirando la tele.
−James.
El hombre dejando la tele la miro. −¿Lily qué pasa?
−Harry ha recibido una carta de la universidad.
−Déjamela.
−Sí. −Y le dio el sobre.
James abriendo el sobre rezo para que su hijo hubiera entrado, sacando la carta la leyó por encima y al ver que si que había entrado se puso como loco y abrazo a su mujer. −Mi Lils Harry ha entrado en la universidad.
Ante eso la mujer lo abrazo fuerte. −Estoy feliz.
−Yo también. −Y leyendo bien la carta le dijo: −Mañana a primera hora me pasare para apuntarlo y ya tener asegurada su plaza. −Y la miro. −Es lo que él quería, estoy muy orgulloso.
−Yo también, Harry quería quedarse en Londres y la universidad de Greenwich es una de las más famosas de la ciudad y lo más importante es que lo que él quiere hacer.
−Eso es lo más importante, ahora le escribiré para decirle que ya tiene su carta de confirmación.
−Sí. −Y los dos se quedaron mirando la carta de su hijo.
Al día siguiente tras desayunar, el matrimonio se fue a la universidad y al verla sonrieron, Harry había escogido bien y seguro que allí aprendería muchísimo.
Unas horas más tarde ya lo tenían todo y llevaban un sobre enorme donde estaban todas las asignaturas que podía estudiar Harry.
En hogwarts, Harry extrañado al ver la lechuza de su familia cogió el sobre que llevaba y al leerlo se puso a saltar.
Hermione y Cassie que estaban estudiando juntas al verlo lo miraron extrañadas.
−¿Harry que pasa?
−He entrado en la universidad de Greenwich.
Ante eso las chicas se levantaron y lo abrazaron fuerte.
−Felicidades. −Le dijeron.
−Gracias.
−Harry felicidades. −Le dijo Draco acercándose.
El chico se lo agradeció. −Gracias, estoy feliz.
−Y lo tienes que estar, has estudiado muchísimo para entrar y una universidad es complicada y mas una como Greenwich, es una de las mejores de Londres.
−Hoy mis padres iban a ocuparse de todo.
−Entonces no hay que preocuparse tu madre nunca se olvida de nada.
−Lo sé.
−Harry felicidades. −Le dijo Charlus. −He escuchado que has entrado en la universidad que querías.
−Sí que he entrado.
Su hermano le sonrió. −Cuando te vayas, ya me dejas tu habitación es más grande que la mía y tienes bañera jacuzzi.
Ante eso todos lo miraron.
−Charlus que aun no me he ido. −Y se rio. −Además mi habitación es igual que la tuya. −Y vio que Dorea se acercaba y lo abrazo. −Felicidades.
−Gracias. −Y miro a su hermano. −No me quieras quitar mi habitación.
−Por intentarlo no pasa nada, además las habitaciones de los hermanos mayores siempre son codiciadas. −Y riéndose le felicito de nuevo y se fue a seguir con sus deberes.
−¿Draco ya has recibito tu sobre? −Le pregunto Hermione. −Según mis padres el mío lo recibí ayer.
−Aun no, y cada vez estoy más nervioso, ¿y si al final no entro?
Ante eso todos lo miraron incluso Dorea que seguía abrazaba a su hermano.
−Eso es imposible. −Le dijo Orión. −Si tu no entras nadie entra, eres todo un cerebro. −Y miro a Lyall. −Con permiso. −No había nadie más inteligente que el.
−No te preocupes. −Y miro a su amigo. −Ori tiene razón, pocos se pueden comprar a tu cerebro, y si tu no entras es que los de Oxford son idiotas.
−Ya bueno cada vez estoy más nervioso. −Y miro al hijo mayor de los Lupin. −¿Dónde vas a estudiar?
−En Greenwich con Harry, Daphne va a estudiar medicina en la Queen Mary.
Ante eso todos miraron a Daphne. −Hasta yo conozco esa universidad. −Dijo Harry. −Mi madre y mi tío Remus estudiaron medicina allí una vez terminaron en la universidad mágica.
−No sabía que estudiar así que tras mirarlo mucho me decidí por medicina y el señor Lupin me la recomendó, no sé si estudiare para ser medi maga pero quiero ser doctora.
−Y serás la mejor. −Le dijo Lyall sonriendo a su novia con orgullo.
−Gracias. −Y miro a Pansy. −¿Qué vas a estudiar?
−Voy a estudiar moda, quiero ser una gran diseñadora y revolucionar el mundo mágico con nuevos diseños.
−Serás la mejor diseñadora de todas.
−Gracias.
−Bueno chicos hay que seguir estudiando. −Les dijo Hermione. -Si no aprobamos la escuela no habrán universidades.
−Y que lo jures. −Le dijo Draco.
La castaña miro a su novio. −Yo confió en ti y sé que entraras en Oxford.
−Gracias guapa, voy a seguir estudiando.
−Sí. −Y sonriendole volvio a sus libros.
Por suerte dos días más tarde, Draco por fin recibía una carta de sus padres donde le decían que ya había recibido la carta de Oxford, al leer eso se saco un peso de encima, había pasado mucho miedo pensando que no podía entrar.
Y los siguientes días los demás que querían estudiar una carrera muggle fueron recibiendo sus cartas.
−¿Neville qué vas a estudiar? −Le pregunto Harry.
−Herbologia, en la universidad mágica.
−Eso es estupendo, se cuanto te gustan las plantas.
−Estoy muy nervioso, mis padres se han informado y son cuatro años ya me han apuntado.
−Eso esta genial, y todos estamos nerviosos, cada uno se irá a un lado diferente a estudiar, ya no estaremos juntos. −Y miro a Seamus. −¿Al final que vas a estudiar?
−Artes graficas en Londres, mis padres ya me han apuntado y he decidido tener un trabajo a media jornada para que no me tengan que pagar todo.
−Es una buena idea, eres un genio pintando, te ira genial.
−Gracias.
−Es la verdad. −Y miro a Dean. −¿Qué vas a estudiar?
−Empresariales, mi padre me lo recomendó, me dijo que mientras encontraba mi camino lo estudiara y si al final no lo encuentro ya tendré una carrera y no abre perdido los años inútilmente.
−Y tu padre tiene razón. −Le dijo Draco que pasaba y lo había escuchado, por lo que sabía de la familia Thomas tenían mucho dinero y en el otro lado Voldemort había matado al señor Thomas por no querer ser un mortifago. −Cuando termines empresariales, seguro que encuentras algo interesante que hacer, en tres años pueden pasar mil cosas.
−Es lo mismo que ha dicho él, y yo estoy de acuerdo, lo que menos quiero es pasarme los días sin hacer nada.
−Y haces bien. −Le dijo Hermione.
−Lo sé. −Y sonriéndole siguieron estudiando, en las últimas semanas no dejaban de estudiar, tenían la nariz metida en los libros.
Las vacaciones de pascua no tardaron mucho en llegar y una vez estuvieron en Londres James le enseño el sobre a Harry.
El chico al verlo sonrió. −Estoy feliz.
James asintió. −Harry entrar en la universidad nunca es fácil, y que tu hayas entrado es para estar orgulloso, y más si es la primera a la que has pedido plaza, no todos lo consiguen.
−Lo sé, ahora tengo que mirar las asignaturas.
−Lo tienes que hacer antes de julio para así en septiembre ya ir preparado.
−Lo hare. −Y miro a su madre que sonreía orgullosa. −¿Me ayudaras?
−Claro que sí.
−Gracias.
−De nada. −Y sonriéndole le dio un beso y se fue a ver qué hacían Dorea y Charlus.